Chapter 8 Conclusion and Future Work
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La Planificación es un ejercicio de análisis–reflexión-acción, basado en las capacidades individuales e institucionales, que trata de asentar las bases y decidir hoy dónde se quiere llegar en un período de tiempo, estableciendo también cómo se logrará.
La planificación ayuda a orientar la acción hacia los resultados establecidos por un Programa, Iniciativa o Proyecto Adscrito. La palabra “operativa” pone énfasis en aquellos elementos del plano de la acción que orientan claramente sobre qué se tiene que hacer, cómo, cuándo y con qué recursos.
Al acometer una planificación operativa orientada a resultados para el desarrollo se están imbricando los elementos anteriores con una perspectiva que pone en el centro del análisis la obtención de unos resultados estratégicos y alineados a planificaciones jerárquicamente superiores que orientan hacia la consecución de logros nacionales, regionales e internacionales relacionados con nuestro campo de acción.
La Gestión Basada en Resultados de Desarrollo (GoRD) es, entonces, una estrategia de gestión por la que una organización/Programa/Iniciativa o Proyecto Adscrito asegura que sus procesos, productos y servicios contribuyen al logro de los resultados deseados (productos, resultado y efecto). Está basada en una rendición de cuentas claramente definida respecto de los resultados y requiere la vigilancia y autoevaluación de los progresos hacia los resultados, así como la presentación de informes sobre el rendimiento.
Este enfoque, en vigor desde la aprobación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), ha marcado la manera de gestionar de las organizaciones internacionales4, agencias de cooperación,
donantes y algunas ONGD. Supone una nueva gestión más estratégica en la que procesos, procedimientos, equipos y herramientas están al servicio de un foco central, “el desarrollo”, y permite
Orienta las actividades, recursos, procesos, productos de una organización
INSTITUCIÓN OTROS ACTORES
Agendas internacionales Políticas públicas A la obtención de resultados (misión, OE)
en tiempo real analizar cómo el Programa/Iniciativa o Proyecto Adscrito contribuye en los procesos de desarrollo en cada país y zona en la que trabaja.
Por todo ello, la Gestión Basada en Resultados de Desarrollo no implica sólo cambiar la mirada, sino también adaptar la metodología de trabajo a la misma de manera evaluativa. Este es el concepto básico de la “gestión por resultados”, es decir, conseguir por medio de una adecuada “gestión”, un determinado “resultado” esperado. El concepto de “gestión” implica el desarrollo de un trabajo, tareas o actividades, las cuales debieran ejecutarse organizadamente, de manera tal que permitan conseguir un producto que, a su vez, permita lograr el resultado esperado.
La GoRD es un sistema de gestión que permite afianzar el rol del Programa, Iniciativa o Proyecto Adscrito, aunando la tecnificación profesional con mecanismos de participación. Se trata de un sistema de gestión integral, que toma en cuenta los distintos elementos del ciclo de gestión (planificación, presupuesto, gestión financiera, gestión de proyectos, monitoreo y evaluación) y que permite planificar los resultados que se pretenden alcanzar, al tiempo que establece un sistema de monitoreo que visibiliza los efectos que se van logrando y el grado de cumplimiento de los compromisos, evaluando de manera continua la eficiencia y eficacia de las políticas, estrategias o intervenciones que se ponen en marcha.
Obviamente, la Gestión orientada a Resultados de Desarrollo requiere que los actores estén dispuestos a implantar un nuevo modelo de gestión para planificar estrategias, programas y proyectos, así como un sistema de rendición de cuentas.
En la GoRD, la noción de “resultado” está asociada a la transformación producida por una determinada acción, y no solamente a las actividades o los productos que contribuyen a esa transformación o cambio que, con frecuencia, son tomados como parámetros para evaluar la acción gubernamental. Así, por ejemplo, el resultado de la gestión de un ministerio de Educación no se medirá solamente por la cantidad de escuelas construidas, el número de docentes capacitados o, incluso, el número de niños que promocionan, sino por los aprendizajes que efectivamente hayan logrado los alumnos y que, a largo plazo, incidan en la calidad de empleos conseguidos por ellos gracias a la educación recibida. Esto supone un cambio de paradigma en la planificación, pasando de un enfoque tradicional basado en la disponibilidad de los recursos, a un enfoque centrado en los propios resultados y la manera en que éstos se pueden lograr para, posteriormente, definir los recursos que se necesitan.
De esta manera, la planificación permite decidir en qué dirección se va a caminar y qué cambios (resultados) se van a plantear frente a la situación de partida, utilizando eficazmente los recursos. El proceso de planificación en un Programa, Iniciativa o Proyecto Adscrito implica trabajar en tres niveles diferentes:
- Nivel estratégico: responde a las grandes orientaciones de la Cooperación Iberoamericana en la que se plantea la misión, la visión, los objetivos estratégicos para un periodo a medio o largo plazo, que podría corresponder a un tiempo de 4- 8 años.
- Nivel táctico: es un nivel de planificación intermedio que trata de determinar, para un período de 2 -3 años, cuáles son los resultados necesarios para lograr los objetivos estratégicos. - Nivel operativo: se mueve el plano de la acción y en él es esencial determinar cómo vamos a desarrollar cada una de las acciones diseñadas para alcanzar los resultados. El período de
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Gráficamente, los tres niveles quedarían representados de la siguiente manera:
Se trata de aterrizar todos los elementos concretos de la acción que forman parte de la hoja de ruta de cada Programa, Iniciativa o Proyecto Adscrito y que nos servirán para organizar las tareas y recursos específicos en el corto plazo.
La planificación responde, por tanto, a una gestión estratégica, puesto que cada actividad se engancha con niveles superiores de planificación (marco estratégico) y, de esta manera, cada persona contribuye con su tarea al cumplimiento de los mismos.
No se puede olvidar que la planificación estratégica es una herramienta de gestión que permite apoyar la toma de decisiones de las organizaciones en torno al quehacer actual y al camino que deben recorrer en el futuro para adecuarse a los cambios y a las demandas que les impone el entorno y lograr la mayor eficiencia, eficacia y calidad en su trabajo.
Una vez definido el plan operativo, hay otros elementos esenciales que deben seguir concretándose para una verdadera orientación del Programa, Iniciativa o Proyecto Adscrito hacia los resultados y objetivos previamente establecidos. Son todos los elementos relacionados con el modelo organizativo: la estructura, equipos, relaciones y procedimientos de trabajo, que deben estar al servicio de las tareas que cada uno/a realiza para implementar una actividad, línea de acción, objetivo estratégico, misión / visión. Sólo de esta manera, posteriormente, y una vez puesto en marcha el plan operativo, se puede hacer un seguimiento y evaluación del desempeño.
En definitiva, se trata de pasar de un modelo de gestión basada en inputs (recursos y actividades) a una gestión centrada en unos resultados (outputs y outcomes acordados por varios actores). Es un enfoque más sistemático que incluye planificación estratégica, gestión de proyectos, presupuestación, gestión de riesgos y seguimiento y evaluación basados en resultados. Además, la GoRD incorpora un estilo
NIVEL ESTRATÉGICO