1 3.841 2 5.991 3 7.815 4 9.477 …
Por lo tanto, el ji cuadrado teórico: X2
t (con un 5% de probabilidad de error
o 95% de confiabilidad) es:
X2
t = 5.991
3) Luego se comparan ambos ji cuadrados:
Si X2
c > X2t: entonces existe relación, o influye o existe significancia. Si X2
B. DISCUSIÓN
En el Hospital Augusto Hernández Mendoza EsSalud de Ica, el 42.2% de las enfermeras que laboran en las áreas críticas trabajan en la institución entre 10 y 17 años; el 34.4% de estas enfermeras tienen entre 42 a 49 años; el 16.7% del personal de enfermería que labora entre 18 a 25 años en la institución trabaja en el servicio de emergencia y un 15.6% que tiene entre 10 y 17 años en la institución se encuentra en UCI, además, el 92.2% del personal de enfermería son mujeres y sólo un 7.8% son varones. Asimismo, el 41.1% del personal de enfermería que labora en las áreas críticas son contratados y el 93.3% de nuestra población en estudio son casados. Resultados similares obtuvo Sánchez, E. (2016) Ica, en cuyo estudio revela el 95% de enfermeras es femenino, 52% casada, 73% contratada, sin embargo, difiere en los aspectos de edad (30 a 45 años) y tiempo de servicio (5 a 10 años) dicha muestra solo incluyó los servicios de UCI, UCI y emergencia, cantidad menor al estudio realizado.
Las características sociodemográficas encontradas en el estudio realizado revelan la existencia de profesionales de enfermería en etapa de vida adulta madura, con experiencia suficiente para asegurar su desenvolvimiento en las diferentes áreas críticas del hospital, en su mayoría mujeres, comportamiento a fin a la carrera dada su existencia inicial y mantenida en el sexo femenino; sin embargo dichas características pueden influir de alguna forma en la satisfacción laboral de los mismos, aspectos como la condición laboral de contratado, su condición de ser casada y adquirir carga familiar, y la misma función inherente a la mujer, madre y esposa requieren de mayores exigencias, convirtiéndolas en variables intervinientes de la satisfacción laboral.
La satisfacción laboral fue evaluada de manera global y por dimensiones, en tal sentido, respecto a la primera dimensión: condiciones físicas y/o materiales es regular en 48.9%; delas cuales un 16.7% y 15.6% de los servicios de Emergencia y UCI respectivamente, identifican como regular dichas condiciones, en tanto que el 15.6% de las enfermeras que se encuentran en Hemodiálisis manifiestan que las condiciones físicas materiales con las que laboran son buenas, demostrándose la relación entre las variables de estudio. Resultados que difieren a los de Fernández,
y col. (2011) Chile quienes encontraron que las condiciones físicas del trabajo se destacan por ser un factor de insatisfacción. De acuerdo a la bibliografía, en la satisfacción participan muchas dimensiones dentro de las cuales, la eficiencia y el desempeño de roles del personal se logra a través de una buena infraestructura, materiales, equipos funcionales y necesarios. La condición física considera el confort, que está dado por las condiciones de comodidad que se ofrece en un establecimiento de salud como: la ventilación e iluminación, la limpieza y orden de los ambientes, etc. De ahí la importancia que tiene este aspecto como condición externa que facilite al trabajador desarrollar las actividades necesarias en el cumplimiento de funciones. La institución en estudio cuenta con una infraestructura reciente, con las condiciones adecuadas en la mayoría de servicios sin embargo las mismas necesidades de un servicio crítico generan necesidades que no se cumplen en capacidad, ventilación, pero principalmente la disposición y abastecimiento de recursos materiales y equipos que se encuentren viables y funcionales de acuerdo a la naturaleza del servicio propiciando demoras en la atención de salud, disconformidad que imposibilita la calidad de atención ofrecida además de generar que las enfermeras no lleguen a manifestar su satisfacción completa respecto a esta dimensión.
Otra de las dimensiones abordadas corresponde a los beneficios laborales y/o remunerativos, cuya satisfacción de los enfermeros solo alcanzó el 81.1% con tendencia a malo; de los cuales el 22.2% que labora en Emergencia determina que tienen satisfacción laboral regular, estableciendo lo mismo el 18.9% que trabaja en Centro Quirúrgico y UCI respectivamente. Demostrándose la relación entre las variables. Resultados similares a los de Castro C. (2013) en cuyo estudio destaca neutralidad de no satisfacción en la remuneración, en tal sentido concluye que dicho aspecto constituye un predictor de gran insatisfacción en las/os enfermeras/os mostrando en su población una insatisfacción moderada y considerable.
Tomando en cuenta que la literatura sostiene que los beneficios laborales y/o remunerativos se refieren a los sueldos o salarios, que son los incentivos, gratificaciones o compensación que los empleados reciben a cambio de su
labor. (Werther; 2010)
Por otro lado, Fernández, y col. (2011) destaca que los factores remuneraciones, promociones y/o ascensos son aquellos con los que se encuentran más insatisfechas las enfermeras.
La realidad en nuestro país en al área de salud es preocupante, el PBI destinado a este sector es ínfimo, de tal manera que existe desigualdad en las remuneraciones del personal de salud incidiendo en los profesionales de enfermería, si bien es cierto, la remuneración proporcionada por Essalud es aceptable, supera al de otras instituciones del medio, los beneficios laborales del personal contratado no superan dichas condiciones careciendo de estabilidad laboral, existen compromisos de mejoras salariales y condiciones laborales que aún no se cumplen, limitando su satisfacción completa e inclinando su tendencia de regular a mala. Además se ha podido observar que dentro de las características demográficas de la población en estudio se destaca enfermeras que tienen carga familiar cuyas necesidades económicas superan en razón a otras, asimismo, la misma necesidad de capacitación y actualización en diversos tema de interés relacionados a la especialidad del servicio donde labora requiere la inversión de recursos económicos formando parte de su satisfacción.
La dimensión correspondiente a políticas administrativas también está inmersa en la satisfacción laboral, se obtuvo que alcanzó el 51.1% regular, de las cuales, un 21.1% y 20.0% del personal de emergencia y UCI, respectivamente, establecen que son regulares y el 16.7% y 13.3% del personal que labora en Hemodiálisis y Centro Quirúrgico respectivamente, indican que las políticas administrativas por parte de la institución son buenas, existiendo relación entre las variables de estudio. Resultados que difieren a los de Zelada (2014) Lima, quien en su estudio encontró que la satisfacción respecto a las políticas administrativas alcanzó 61% alto y 39% bajo.
Las políticas administrativas son el grado de acuerdo frente a los lineamientos o normas institucionales dirigidas a regular la relación laboral y asociada directamente con el trabajador y constituyen medios para alcanzar las metas u objetivos.
Las políticas administrativas incluyen normas institucionales dependientes de Essalud. El propósito de los lineamientos es brindarle a la organización, sus líderes y colaboradores un marco de referencia para que sus actuaciones y decisiones, estén alineadas con buenas prácticas en gestión humana. Además, existen normas establecidas en razón al horario de trabajo del personal de salud, lo cual es difícil cumplir a cabalidad en los servicios críticos por las necesidades del paciente que requieren atención oportuna y continua; asimismo, en razón a las normas generales como las leyes, otros como protocolos, vinculados a metas, estrategias de abordaje, pueden parecer acertadas pero que por las funciones que realiza no solo de asistencia directa, sino de gestión en el informe de actividades diarias no posibilita su satisfacción completa.
Otro aspecto importante considerado como dimensión de la satisfacción laboral corresponde a las relaciones interpersonales, los resultados obtenidos indican que el 88.9% de la población en estudio manifiestan que las relaciones interpersonales son malas, encontrándose los mayores porcentajes en las áreas críticas de Emergencia y UCI en un 30.0% y 20.0% respectivamente, demostrándose la relación entre las variables. Resultados opuestos a los de Castro C. (2013) quien encontró una gran satisfacción laboral en el trabajo en sí y las relaciones. Asimismo, Zelada (2014) Lima, destaca que las relaciones interpersonales alcanzaron satisfacción alta en 54%.
De acuerdo a la bibliografía, la relación interpersonal se refiere a la interacción del personal de salud al interior del establecimiento de salud, y del personal con los usuarios.
Por otro lado, las relaciones sociales son aquellas interacciones entre seres humanos que suponen una instancia de comunicación, de cualquier tipo, en la cual los individuos que intervienen interactúan en el marco de normas sociales o de conducta. (Chiavenato; 2007)
Estos resultados son alarmantes, puesto que en dichos servicios es necesario que el personal de enfermería se comunique asertivamente, sin embargo, cabe destacar que el momento, situación crítica del paciente, presión de familiares,
falta de materiales y equipos funcionales en momentos claves, condicionan la existencia de altos niveles de estrés en el personal imposibilitando su comunicación en vista de la ausencia de estrategias acertadas en el manejo del estrés, condicionando además insatisfacción laboral.
Dichas relaciones constituyen un elemento esencial en toda organización, mayor aun en el trabajo en el primer nivel donde existe la necesidad de trabajar en equipo, con un equipo multidisciplinario, caracterizado por la comunicación y toma de decisiones que permita llegar proporcionar una atención de calidad y pronta recuperación del paciente crítico.
La satisfacción laboral según realización personal alcanzó 52.2% como regular, de los cuales un 23.3% de emergencia lo considera como regular y el 15.6% del personal del área crítica de Hemodiálisis considera que existe una buena realización personal. Resultados que difieren a Zelada V. quien en su estudio obtuvo en cuanto a la realización personal 64% bajo y 36% alto. Cuando se aborda el tema de desarrollo personal se incluye realización personal como necesidad satisfecha. Sin embargo, Castro C. afirma que las variables seguridad laboral, promociones y capacitaciones, fueron los predictores de gran insatisfacción en las/os enfermeras/os los resultados mostraron una insatisfacción moderada y considerable en estas variables.
La realización personal es el estado más alto de bienestar y armonía interna que una persona pueda tener. Estar satisfecho personalmente, significa estar feliz con su vida, realizar la labor que le apetece, hacer lo que le produce felicidad. (Marriner; 2010)
Esto puede desarrollar la competitividad entre el personal de salud. Por lo cual es necesario generar un ambiente laboral favorable, de participación activa y sana convivencia, en el que se estimule el desarrollo individual, grupal e institucional para el logro de las metas plateadas. La oportunidad de desarrollo es percibida solo regularmente por algunos profesionales de enfermería, la monotonía impera dejando de lado o apagando su afán de superación, por otra parte, existe una proporción de profesionales que no logran cubrir sus
expectativas, incapaces de sentirse realizadas, lo cual interfiere negativamente en su desempeño y puede perjudicar la calidad de atención que ofrece.
El desempeño de tareas, también forma parte de las dimensiones de la satisfacción laboral, en el ámbito laboral, es la aplicación de habilidades y capacidades que el puesto requiere del ocupante para el manejo eficiente de sus funciones. Amorós, (2007)
En el estudio, se encontró que el 61.1% tiene buen desempeño de tareas; asimismo, el 16.7% del personal de enfermería que se encuentra en Emergencia considera un regular desempeño de las tareas y un 15.6% de Hemodiálisis considera un buen desempeño. Se demostró que no existe relación entre las variables de estudio.
Cabe destacar que la satisfacción laboral de los profesionales según el desempeño de tareas condiciona un resultado favorable, esto significa que las enfermeras a pesar de las diferentes circunstancias asumen y cumplen sus funciones y tareas adquiridas dadas las responsabilidades ligadas a la vida del paciente crítico que supone priorizar y cumplir con su compromiso de defensa de la vida, lo cual explica de la no existencia de relación entre la satisfacción y las áreas críticas.
La dimensión relación con la autoridad también determina la satisfacción laboral de las enfermeras, es así que se encontró que el 67.8% fue regular, de los cuales el 26.7% de nuestro personal en estudio que labora en Emergencia alcanza satisfacción regular; en cambio el 13.3% que trabaja en Hemodiálisis manifiesta que es buena. Se demostró que existe relación entre las variables. Resultados similares a los de Zelada quien encontró que el personal de salud tiene 39% de satisfacción baja respecto a la relación con la autoridad.
La relación con la autoridad es la apreciación valorativa que realiza el trabajador de su relación con el jefe directo y respecto a sus actividades cotidianas, siendo otro determinante importante de la satisfacción del empleado en el puesto.
Se encontró también que las características demográficas como edad y tiempo de servicio no tienen relación con la satisfacción laboral. Resultados que difieren
a los de Sánchez (2016) quien concluye que existe relación entre las variables: características sociodemográficas y la satisfacción laboral.
Respecto a los servicios críticos, cabe destacar que los de menor satisfacción corresponden a Emergencia y Cuidados intensivos, servicios que por su naturaleza recepcionan pacientes de alta complejidad, sus necesidades de salud comprometen órganos vitales motivo por el cual el riesgo de vida o muerte es alto, su atención debe ser inmediata, oportuna, continua sin dejar de ser humana, en tal sentido emergencia no puede predecir el tipo de paciente o patología que presentara y deberá atender, por tanto su preparación frente a cualquier evento impredecible es necesaria, los enfermeros deben estar capacitados para su actuación inmediata y ser capaces de estabilizar al paciente que luego será referido para complementar su terapia. Asimismo, la unidad de cuidados intensivos por el estado y compromiso respiratorio que requiere ayuda mecánica y monitorización de funciones, el profesional de enfermería experimenta mayores necesidades de preparación de actuación inmediata y acertada. Estas circunstancias y características son menores en los servicios de hemodiálisis, donde el paciente en su gran proporción es ambulatorio, su riesgo de vida es menor, sin embargo, su abordaje y naturaleza del procedimiento colocan al servicio con criticidad de media a alta por el mismo riesgo de abordaje enfrentando riesgos biológicos continuos entre el profesional y los pacientes. En Centro quirúrgico, si bien es cierto los pacientes pueden entrar con estado de criticidad, el procedimiento quirúrgico y estabilización del mismo se logran en menor tiempo, debiendo ser transferidos al servicio hospitalario para culminar su recuperación.
Estas características pueden explicar las diferencias entre uno u otro servicio, sin embargo es necesario destacar que en todos existe un factor denominador común que constituyen factores condicionantes de los niveles de insatisfacción encontrados, nos estamos refiriendo a las condiciones laborales, de las cuales se incluyen los recursos insuficientes por escasez o mala distribución, además de la sobredemanda de pacientes generada por su nivel de atención de salud que genera estados estresantes impidiendo la buena relación entre los trabajadores y repercute en la atención de salud al paciente.
CAPÍTULO V