• No results found

5.2 DISCUSSION OF THE QUALITIES THAT ADMINISTRATORS RATED

5.2.2.2 Goals that Teachers Set

Afortunadamente, en los últimos años, se han multiplicado experiencias de intervencio- nes comunitarias impulsadas desde las universidades de la región. Todas ellas, con carac- terísticas diferentes, intentan, a partir de sus iniciativas, estrechar vínculos entre las uni- versidades y las sociedades de las que forman parte dando respuestas a las necesidades más urgentes.

Otras iniciativas interesantes, muchas veces vinculadas a Universidades, son impulsadas desde asociaciones civiles u organizaciones sociales que están transformando, con su aporte, muchas de las condiciones de adversidad de las comunidades de nuestra América Latina.

Una de esas experiencias es la impulsada por UNISOL-Asociación Civil Universidad Solida- ria- Brasil, fundada en 1995 en San Pablo, que articula e implementa proyectos y acciones sociales de las universidades brasileras en contacto con empresas públicas y privadas, or- ganizaciones del tercer sector y comunidades.

Tomando como punto de partida el saber académico y las prácticas extensionistas, las ac- ciones contribuyen al desarrollo social, incentivan el emprendimiento y el liderazgo joven, así como el compromiso social de los profesionales en formación.

Los resultados más inmediatos de los programas de UNISOL- BRASIL son:

- Para los universitarios: Contacto con la realidad, complemento fundamental para su for- mación desde la perspectiva de un profesional crítico comprometido y ciudadano.

ejes - Para las comunidades: Nuevas oportunidades de acceso al conocimiento, perspectivas

de desarrollo, mejora en la calidad de vida y preservación del ambiente natural.

- Para las Universidades: Oportunidades para ejercer y validar el conocimiento generado intramuros, enriquecer los saberes por medio de la contribución popular e incrementar la calidad de la investigación de la enseñanza y la extensión.

UNISOL- Brasil, ha movilizado hasta la fecha más de 23.000 estudiantes y profesores de 200 Universidades en más de 1.300 comunidades brasileras.

Por su trabajo, UNISOL fue reconocida internacionalmente por la UNESCO con la medalla Comenius, distinción concedida por el gobierno de la República Checa a programas y per- sonalidades que desarrollan trabajos innovadores en el área de educación.23

También se han desarrollado en la región iniciativas muy interesantes de intervenciones comunitarias impulsadas desde otras organizaciones sociales, muchas veces en relación directa con las Universidades.

Entre ellas, podemos mencionar a OPCIÓN Latinoamérica (OLA).

Se trata de una Red de gestión social que trabaja por la inclusión, la participación y el desarrollo de los jóvenes y la sociedad latinoamericana a través de la vinculación de la vida universitaria con su entorno. Está compuesta por organizaciones independientes y autónomas, presentes hoy en ocho países de América Latina: Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, México, Nicaragua, y Venezuela.

Muchas de las organizaciones, consolidadas en el tiempo, contribuyen decididamente en la formación ética de los jóvenes y en el desarrollo de sus comunidades24. Tal es caso de la Opción Venezuela integrada por un grupo de jóvenes estudiantes y profesionales de universidades públicas y privadas que participa activamente en la construcción de un país 23 Véase http://www.unisol.org.br/site/pagina

ejes

mejor a través de enfoques innovadores de desarrollo social. Hemos tenido el honor de comprobarlo personalmente. Sus programas y proyectos no sólo contribuyen en la for- mación de jóvenes con compromiso social, sino que con su participación, además, están incidiendo positivamente en el desarrollo de sus comunidades.

Otra de las organizaciones de jóvenes que están dando respuestas transformadoras es “Un Techo para mi País”. Esta organización tuvo su origen en Chile en el año 1997, cuando un grupo de jóvenes universitarios construyeron 350 viviendas de emergencia en el sur de ese país. Luego de finalizadas exitosamente, tomaron plena conciencia que lo realiza- do constituía el punto de partida para un proyecto en el que, además de las construcción de viviendas, requería de intervenciones comunitarias “integrales” en el territorio de los asentamientos marginales.

“Un Techo para mi País” surge de la voluntad y el interés de esos universitarios por com- partir la experiencia chilena de familias en situación de pobreza extrema, con jóvenes de otros países de la región. Así es como hoy, la organización, posee versiones locales en Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, El Salvador, México, Perú y Uruguay.

Desde su inicio hasta la fecha, se han construido más de 30.000 viviendas de emergencia y han logrado además involucrar a diferentes actores sociales, en particular, a más de cinco mil jóvenes universitarios.

Ellos dicen: “En Un Techo para mí País trabajamos con las familias más ´pobres entre los pobres’. Nuestro primer paso, es la construcción de viviendas de emergencia, con la que comenzamos a denunciar la realidad de los asentamientos marginales, para poder de- sarrollar, después, programas integrales de intervención social, principalmente en áreas como la educación, micro créditos, capacitación en oficios básicos y desarrollo comuni- tario. Integramos a cada uno de los actores de la sociedad, centrándonos en una lucha constante contra la pobreza, la injusticia y la falta de oportunidades. Queremos generar un cambio real en las conciencias de América Latina, lograr que los jóvenes se hagan parte de una filosofía común, que se integren a los demás grupos de la sociedad y luchemos juntos contra la corrupción, el populismo y la demagogia. Para lograrlo, buscamos a todo aquel que crea que la pobreza es un problema de todos, a todo aquel que no quiere per-

ejes mitir que los pobres sigan esperando”.25

Tuvimos la oportunidad de conocer de cerca algunas de las experiencias. Realmente la contribución en el bienestar de las comunidades es significativa. Pero rescatamos, entre otros aspectos, la concepción integral de la intervención social. Ellos toman el desafío del mejoramiento de las viviendas como un punto de partida. Luego, con la presencia de otros jóvenes con diferentes formaciones, intervienen inter o multidisciplinariamente contribuyendo en la resolución de problemáticas estructurales, vinculadas a salud o edu- cación entre otras.

De este modo, consideramos oportuno señalar que las experiencias valiosas conocidas y otras seguramente “menos visibles aún”, se multiplican por la región. Podríamos señalar, entre otras, la labor trasformadora de CEBOFIL (Centro Boliviano de Filantropía), Alianza ONG -República Dominicana-, Centro Voluntariado del Uruguay, Faça Parte- Brasil-, o la Fundación SES (Sustentabilidad, Educación, Solidaridad), liderada por Alberto Crocce en Argentina.26

Es cierto que aún falta mucho por hacer. Pero también es cierto que todas ellas, con sus particularidades, contribuyen decididamente a transformar las comunidades de la región en más justas, más equitativas y más habitables para nuestras esperanzas.

25 Véase Un techo para mi País. http://www.untechoparamipais.org/