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2.2.1 GRISLI Ice Sheet Model
Los problemas homosexuales no serían tan difíciles de resolver si hubiera un plan paso por paso que cualquier persona pudiera seguir. Sin embargo, debido a que los factores que causan los problemas homosexuales difieren de individuo a individuo, no existe una fórmula mágica para todas las personas que se los resuelva. Los conceptos que se tratan en este libro enseñan principios básicos de saneamiento, pero usted tendrá que desarrollar un plan de acción personal tomando en cuenta las cosas específicas que usted necesita. No será tan fácil como sentarse y escribir en el término de una hora este plan, debido a que los puntos son complejos, pero su éxito es demasiado importante como para dejarlo a la casualidad. Este capítulo delinea los pasos para desarollar un plan de acción personal lo mismo que algunos conceptos que deben tomarse en cuenta al desarrollarlo.
Determinar si se está listo
Antes de que inicie esta jornada para resolver sus problemas
homosexuales, es importante que se pregunte a sí mismo si su deseo personal es lo suficientemente fuerte como para seguir adelante debido a que su éxito dependerá del nivel de deseo y compromiso. ¿Cree que puede cambiar? En esos momentos de meditación consigo mismo, con su espíritu, la parte que en verdad sabe quién es usted en el sentido eterno, ¿cree que puede vencer esta condición transitoria llamada homosexualidad? ¿En verdad ha decidido que desea vencer el poder que tiene sobre su vida?
Hacer un inventario de uno mismo
Antes de empezar, es importante hacer un inventario de uno mismo para determinar el punto de partida. Planee pasar varias horas para identificar sus sentimientos y acciones actuales concienzudamente. No se impaciente si le toma tiempo; la recompensa bien valdrá la
pena. El evaluar el punto de partida es un principio importante para desarrollar un plan estratégico. Tal vez más adelante le sirva como parámeto para medir su progreso. Su terapeuta y su obispo le pueden ayudar a ser objetivo al hacerse preguntas tales como:
• ¿Cuáles son mis sentimientos y deseos actuales? ¿Qué tan fuertes son estos sentimientos? ¿Cómo están dirigidos?
• ¿Cuáles son mis hábitos actuales, impulsos y adicciones? Identifique específicamente los comportamientos, su
frecuencia e intensidad. (Asegúrese de incluir las fantasías, la pornografía, la masturbación y otros comportamientos
sexuales.)
• ¿Qué problemas tengo con la envidia, la lujuria y el orgullo? • ¿Qué tan bien me comprendo a mí mismo?
¿Cómo entiendo mi naturaleza divina?
¿Cómo describo mis sentimientos actuales de autoestima? • ¿Soy honesto conmigo mismo y con otros?
¿Veo las cosas como son en realidad o pretendo que algunos problemas no existen? (Haga una lista de ellos)
¿Invento excusas o miento para cubrir mis acciones? (¿Qué acciones y en qué situaciones?)
¿Invento excusas o miento para ocultar mis sentimientos? (¿Qué sentimientos y en qué situaciones?)
¿Invento excusas o miento para evitar las confrontaciones o situaciones que me hacen sentir incómodo? (¿Qué
situaciones?)
• ¿En qué cosas confío en mí mismo y en qué cosas no confío en mí mismo?
• ¿Cómo me siento conmigo mismo?
¿Me agrado a mí mismo? (¿Qué tanto y por qué?) ¿Me amo a mí mismo? (¿Qué tanto y por qué?)
¿Me gusta estar a solas conmigo mismo? (¿Por qué o por qué no?)
• ¿Cómo describiría mi relación con otros hombres? ¿Qué amistades cercanas tengo?
¿A qué grado se satisfacen esas necesidades ahora? ¿Desarrollo dependencias poco sanas? (Dé ejemplos.) • ¿Cómo describo mi relación con mi padre?
¿Me gusta estar con él?
¿Qué tan bien nos comunicamos emocionalmente?
¿En qué formas somos honestos y no honestos el uno con el otro?
¿Tengo resentimientos? (Haga una lista.) ¿Creo que él me ama? (¿Por qué o por qué no?) ¿Siento su amor? (¿Por qué o por qué no?)
¿Siento que él está orgulloso de mi? (¿Por qué o por qué no?) • ¿Cómo describo mi relación con Dios?
¿Creo que Él me conoce personalmente?
¿Creo que Él me ama? (¿Por qué o por qué no?) ¿Siento Su amor? (¿Por qué o por qué no?)
¿Siento que Él está orgulloso de mi? (¿Por qué o por qué no?) ¿Con qué frecuencia oro? (¿Es tiempo de calidad el que paso conversando con El?)
• ¿Qué tan bien comprendo los principios del evangelio? ¿Comprendo bien lo que es la fe, el arrepentimiento y el perdón y que hago para vivir estos principios?
¿Qué significa la expiación para mí personalmente? ¿Qué tanto permito que influya Cristo en mi vida?
¿Qué tan frecuentemente pienso en Cristo cuando enfrento las tentaciones?
No solamente debe tomarse el tiempo necesario para considerar cuidadosamente preguntas como las anteriores, sino que es
importante que escriba sus respuestas. Aunque parezca mucho trabajo, será de gran valor tanto para este momento como para después. Le ayudarán a usted y a su terapeuta al trazar un plan de acción estratégico debido a que las respuestas lo pueden ayudar a considerar algunas áreas que necesita mejorar. La información también será de ayuda para usted después. Algunas veces progresamos tan lentamente que no nos damos cuenta de ese progreso. El poder ver hacia atrás y leer las respuestas que dio le ayudarán a ver el progreso alcanzado. Le dará una base sobre la cual
puede hacer una evaluación periódica de qué tanto ha progresado hacia el alcanzar sus metas y determinará qué tanto camino falta por recorrer. Cuando se sienta descorazonado puede leer lo que escribió y animarse al ver el progreso que ha hecho.
Desarrollar un plan de acción
Con este inventario a la mano, se podrá reunir con su terapeuta e identificar las áreas donde necesita concentrarse. Incluya cosas específicas que quiere hacer para reparar, desarrollar y crecer. Escoja algunas áreas y escriba algunas cosas específicas que desea hacer para mejorar. Una meta sin un plan de acción escrito es solamente un deseo. A medida que lea los capítulos de este libro, piense de qué manera cada punto se relaciona con usted
personalmente y escríbalos en una sección especial de su diario titulada “plan de acción” donde usted pueda verlos frequentemente, revaluarlos y agregar otros. Cuando haya completado una acción, lo puede borrar de su plan.
Los capítulos en este libro cubren puntos básicos que casi todos los hombres necesitan enfrentar, y usted puede empezar
concentrándose en ellos. Sin embargo, tal vez tenga algunos puntos adicionales a estos que necesite incluir en su situación en particular. A medida que organice su plan, asegúrese de tomar en cuenta los aspectos emocionales y espirituales.
Aspectos emocionales y espirituales
Los procesos de reparación y maduración emocional pueden incluir puntos como ponerse a mano con el trauma emocional del pasado, resolver conflictos emocionales actuales, vencer las separaciones y dependencias emocionales, aprender a amar de manera apropiada, establecer relaciones sanas, corregir la percepción que se tiene de sí mismo y fomentar sentimientos de masculinidad y autoestima.
El desarrollo espiritual puede incluir crecer en maneras tales como someterse a Dios, tener un profundo cambio de corazón, vencer la envidia y la lujuria, dar servicio cristiano y desarrollar una
integridad espiritual. El crecimiento y la curación personal vienen una vez que se ha puesto una fe total en su Salvador quien tiene el poder para cambiar su vida. No existe ninguna situación en la que hayamos nacido que el Salvador no pueda componer. No existe ninguna condición que pueda obstruir nuestra felicidad y potencial temporal y eterna que Él no pueda corregir. Y cuando usted haya hecho todo lo que esté a su alcance, Él se hará cargo desde ese punto y terminará el resto.
Los aspectos tanto espiritual como emocional necesitan ser encarados durante el proceso, de otra manera no será completo. Tengo la oportunidad de platicar con hombres que dicen “He ayunado, orado y leído las escrituras. He tratado de ser bueno. Pero ¡de nada sirve”! También hablo con hombres que dicen “He estado en terapia durante años y los sentimientos no desaparecen”. Algunos desarrollan relaciones sanas para satisfacer sus necesidades
emocionales, pero descuidan las necesidades espirituales. Si usted se desarrolla emocionalmente, pero no espiritualmente, no tendrá la ayuda espiritual necesaria para llevar a cabo la difícil transición. Si avanza en el aspecto espiritual, pero no en el emocional, las
tentaciones no desaparecerán y la intensidad de los deseos y
necesidades pueden ser tan grandes que tal vez no pueda resistirse a la tentación. El proceso de transición es un proceso tanto de gracia como de verdad. Existe la verdad en el proceso terapéutico pero también es un proceso sanador de gracia.
Pida a su terapeuta que le ayude a evaluar cómo está usted creciendo tanto espiritual como emocionalmente. Siga su consejo si necesita trabajar en un área o en otro para mantener el balance. Cuando el esfuerzo no está balanceado, parecería que las personas progresan bien, pero este progreso es temporal y finalmente reinciden. Mientras que se hacen cargo de algunos faltantes en sus vidas, su progreso no es permanente porque no es completo.
Repare, luego desarrolle
Sería conveniente también pensar en sus esfuerzos en términos de un proceso de dos pasos:
se tiene de sí mismo, abandonar el trauma del pasado, resolver los conflictos de identidad masculina y controlar el comportamiento compulsivo).
2. De desarrollo: construir un futuro mejor (como hacer elecciones correctas en la vida, crecer emocionalmente, desarrollar relaciones sanas y seguir a Cristo).
Mantener una perspectiva a largo plazo
Hacemos decisiones pobres en la vida cuando cambiamos nuestro enfoque de metas eternas a largo plazo por las de corto alcance y escogemos el camino fácil en lugar del más difícil pero más importante. Como explica Stephen Covey, “Necesitamos más una visión (una meta) y una brújula (un conjunto de principios o instrucciones) y una brújula (un conjunto de principios o
instrucciones) que un mapa de ruta. Frecuentemente no sabemos cómo será el terreno que tenemos que atravesar, o qué necesitaremos para atravesarlo; mucho dependerá del juicio que formulemos en ese momento. Pero una brújula interna siempre nos indicará la
dirección”.102
Factores múltiples
Los problemas homosexuales son causados por muchos factores que se presentan en momentos críticos en su vida. Por lo tanto, es razonable pensar que para resolverlos, usted necesita reunir varios factores específicos a la vez. Aquellas personas que tienen éxito para resolver los problemas homosexuales han comprobado que la asistencia a las reuniones y grupos de terapia no es suficiente. Descubren que existen numerosas cosas que tienen que estar en su lugar a la vez para que dicho cambio pueda efectuarse. Casi invariablemente requiere de un crecimiento espiritual sincero, terapia individual y que uno se apegue a un programa durante varios años. Las personas que se comprometen a este punto pueden
resolver sus problemas homosexuales de manera significativa. Recuerde que la homosexualidad no es el verdadero problema. Es tan sólo un síntoma de luchas internas tales como el rechazo, la
envidia, el abuso, la identidad, la desconfianza o el temor. Sin embargo, los hombres que tienen problemas homosexuales rara vez reconocen esto, debido a que (1) los problemas específicos varían de persona a persona y (2) los hombres son verdaderos maestros para esconder las verdaderas razones en sus vidas. Para resolver su problema homosexual, usted necesita determinar cuáles son los problemas subyacentes, y una vez que los resuelva, resolverá los problemas homosexuales. Una vez que descubra lo que ha buscado por medio de las relaciones homosexuales, encontrará maneras no sexuales para satisfacer esas necesidades. Aun cuando puede evitar el comportamiento homosexual en un corto tiempo ejerciendo su fuerza de voluntad, las deficiencias emocionales y las necesidades sociales no satisfechas, no desaparecerán hasta que legítimamente las satisfaga.
Los siguientes capítulos en este libro tratan tópicos que la mayoría de los hombres deben tomar en cuenta. A medida que lea cada capítulo piense de qué manera se relaciona con usted y póngase metas específicas en cada área. Recuerde que dado que muchos de estos componentes son interdependientes, el descuidar un área puede hacer que el progreso en otra no tenga efecto.
Mantener el balance
Muchas de las dificultades que yo enfrenté fueron el resultado de la falta de balance. Tuve muy pocos amigos durante ciertos años de mi niñez y de mi adolescencia. Pensaba demasiado en el sexo durante algunos años de mi adolescencia (¿quién no?). Tuve poco acceso a un modelo de padre durante la niñez temprana. Tuve muy poca aceptación por parte de mi hermano mayor cuando más la necesité. Durante varios años me sentía muy a gusto pasando el tiempo con mi mamá y por lo tanto no salía a jugar con mis amigos.
La falta de balance no solamente contribuye al desarrollo de problemas homosexuales en primer lugar, pero la falta de éste de manera continua puede contribuir al fracaso a medida que usted trata de resolver su situación. Por ejemplo tal vez pase mucho tiempo leyendo y estudiando acerca de asuntos homosexuales y no se toma el tiempo necesario para fomentar sus relaciones sociales. O
tal vez confíe en grupos de apoyo y no reciba terapia individual. O tal vez reciba terapia y fomente relaciones pero ignore los aspectos espirituales.
En el Libro de Mormón leemos, “Y mirad que se hagan todas estas cosas con prudencia y orden; porque no se exige que un hombre corra más aprisa de lo que sus fuerzas le permiten. Y además, conviene que sea diligente, para que así gane el galardón; por tanto, todas las cosas deben hacerse en orden” (Mosíah 4:27). Su vida es como un acolchado. Los colores y las texturas de cada pieza individual y la hilatura, todo se combina para hacer una obra de arte. Recuerde que la homosexualidad es tan sólo un síntoma de luchas internas. A medida que usted trabaja en cosas que parecen no estar relacionadas, sus problemas homosexuales desaparecen.
La descripción que hace Lucas de la manera en que Jesús creció nos da una buena fórmula para las áreas en que necesitamos trabajar. “Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres” (Lucas 2:52). Asegúrese de trabajar en sus metas intelectuales, físicas, espirituales y socio-emocionales.
Establecer límites
Una razón por la que la gente falla en su intento por hacer cambios en su vida es porque olvidan establecer límites para sí mismos. Un alcohólico en recuperación, por ejemplo, necesita establecer un límite y no cruzarlo cuando se trate de entrar en un bar. Si piensa que puede entrar en este lugar y estar con sus amigos que están tomando pero no sentirse tentado a tomar, se está
engañando. De la misma manera, usted no puede estar involucrado en organizaciones gay y no sentirse tentado a coquetear y buscar relaciones con otros hombres. Necesita establecer límites que se comprometa que no cruzará.
Los límites físicos pueden ser fácil de definir pero existen otros límites que se deben tomar en cuenta y que pueden ser difíciles de definir, tales como los límites emocionales.103 Si le es fácil caer en la
dependencia emocional, podría establecer reglas emocionales y apegarse a ellas. Aun cuando no siempre pueda controlar su manera de sentir, sí puede elegir de qué manera responder ante estos
sentimientos. Sus emociones le darán las claves para comprenderse mejor a sí mismo. Para ayudarlo a comprender los límites
emocionales, tal vez desee leer Human Boundaries and Personal
Abuse (Los límites humanos y el abuso personal) por Melanie
Geyer.
El abuso también afecta el concepto de límites. Todas las formas de abuso (sexual, físico, emocional, intelectual y espiritual)
involucran una violación de los límites. El abuso puede confundir en cuanto a lo que son los límites y dónde o si deben existir. Para evitar el abuso, defina sus propios límites. Para evitar abusar de otros, respete los límites de los demás.
Usted es el guarda de su cuerpo y tiene derecho a decidir quién lo puede tocar. Si ha sido víctima de abuso, tal vez ha llegado al punto en que siente que otras personas tienen derecho a tocar y usar su cuerpo. Este concepto erróneo se puede cambiar al descubrir su autoestima y luego al trabajar con su terapeuta acerca de los efectos del abuso. Si ha sido adicto al sexo, puede sentirse impotente para controlar la intimidad física. Pero con la ayuda profesional y la ayuda de Dios, usted puede vencer las adicciones y lograr el control y el autorespeto.
Tómese el tiempo para evaluar sus límites actuales porque pudieran no estar muy claros. El imponerse y obedecer los límites personales es una manera de mostrar su autointegridad y
autorespeto. El ponerse límites no es un evento de una ocasión; es un proceso constante de definir, redefinir, evaluar y conservar los límites.
Revisar el progreso
Es común tener dudas continuas a medida que trabaje en su plan de acción. Gerard van den Aardweg, un psicólogo con muchos años de exitosa experiencia clínica en el tratamiento de la
homosexualidad, hace ver que “las personas con tendencias
homosexuales, aun cuando en principio estén dispuestas a cambiar, inicialmente tienen serias dudas si en verdad hay oportunidad para una mejora profunda. Estas son dudas que se repiten
visible, y éstas solamente desaparecen cuando el cambio en los sentimientos ha llegado a ser mucho más obvio”.104 Para vencer
estas dudas, usted puede revisar de vez en cuando sus previos inventarios de progreso y compararlos con su condición actual. Esto no solamente le dará ánimo, sino que le ayudará a hacer ajustes a su plan según lo requiera.
El rendir cuentas y llevar un diario
Podemos recibir apoyo al rendir cuentas a otros—a Dios, a su obispo, a su terapeuta y a un amigo cercano. Es importante
comprometerse consigo mismo por medio de una instrospección y de llevar un registro escrito. Stephen Covey nos recuerda que el “llevar un diario de nuestros pensamientos, experiencias, instrospecciones y aprendizaje promueve la claridad mental, la exactitud y el contexto”.105 No registre eventos de manera
superficial. Piense y escriba a niveles más profundos, incluyendo sus pensamientos, sentimientos, sueños e ideas. Registre cualquier cosa que le conmueva, ya sea que el evento sea agradable o desagradable. Describa sus sentimientos y trate de determinar por qué se siente de la manera que se siente. Los estudios demuestran que las personas que escriben de manera constante en sus diarios se sienten menos tensión en su vida y más en control de la misma.
El llevar un diario escrito es una manera de revisar su progreso y dirigir su vida. Con la apura de la vida, le puede ayudar tomar unos momentos cada día para reflexionarse en los que pasó y por qué. El llevar un diario escrito permite que sus pensamientos se exterioricen y desacelera su proceso de pensamiento de manera que usted pueda tener pensamientos completos, relacionados entre sí. Cuando Jacob, el hermano de Nefi, escribía en las planchas, comenta que “nuestras vidas también han pasado como si fuera un sueño” (Jacob 7:26). La vida no es un sueño y el llevar un diario es una manera de ayudarlo a reconocer lo que está sucediendo en su vida y mantenerla en su cauce. A medida que pase el tiempo, su interpretación del pasado cambiará. Así que no solamente escriba hechos y eventos, sino que también describa cómo se sentía en ese momento. Cuando conoce claramente sus pensamientos les tendrá menos miedo y los verá
como lo que son. También puede comparar anotaciones recientes con otras pasadas para evaluar el progreso que ha logrado. El llevar un diario puede ser especialmente útil si no tiene a alguien con quien platicar sus cosas.
Llevar un diario escrito también es un proceso por medio del cual