CHAPTER 3. DEVELOPMENT OF AN AUTOMATED MAIZE FUNCTIONAL
3.4.3 SCMV effects tests
3.4.3.2 Ground-truth result
Ya hemos seleccionado la posición y el grosor de nuestro corte; ahora queremos saber de qué punto de nuestro corte viene una determinada señal, alguna información que nos permita construir la imagen. El truco es similar al gradiente de selección de corte, que se crea solamente durante la aplicación del pulso de RF.
Después de enviar el pulso de RF, aplicamos otro gradiente de campo. Esto se ilustra en la Figura 59, la cual muestra la situación de los protones en el corte seleccionado, precesando todos con la misma frecuencia. Aplicamos ahora otro gradiente de campo, que en nuestro ejemplo disminuye de izquierda a derecha.
Fig. 59 a. Para determinar de dónde viene la señal en un determinado corte utilizamos un gradiente de campo magnético. En (a) tenemos representados nueve protones de un mismo corte. Después de enviarles el pulso de RF, todos precesan en fase con la misma frecuencia. Se superpone entonces un gradiente de campo magnético sobre el campo magnético externo, que en (b) disminuye en intensidad de izquierda a derecha. Los protones de las tres columnas experimentan ahora diferentes campos magnéticos y, por tanto, emiten sus señales con diferentes frecuencias (como son 65, 64 y 63 MHz). El gradiente magnético correspondiente se llama gradiente de codificación de frecuencias. Ahora podemos decir de qué columna viene la señal, pero todavía no podemos decir el punto exacto en donde se origina.
Fig. 59 b. Para determinar de dónde viene la señal en un determinado corte utilizamos un gradiente de campo magnético. En (a) tenemos representados nueve protones de un mismo corte. Después de enviarles el pulso de RF, todos precesan en fase con la misma frecuencia. Se superpone entonces un gradiente de campo magnético sobre el campo magnético externo, que en (b) disminuye en intensidad de izquierda a derecha. Los protones de las tres columnas experimentan ahora diferentes campos magnéticos y, por tanto, emiten sus señales con diferentes frecuencias (como son 65, 64 y 63 MHz). El gradiente magnético correspondiente se llama gradiente de codificación de frecuencias. Ahora podemos decir de qué columna viene la señal, pero todavía no podemos decir el punto exacto en donde se origina.
La precesión de los protones, por tanto, también disminuirá de izquierda a derecha (en nuestro ejemplo, las frecuencias de precesión son 65, 64 y 63 MHz, respectivamente).
El resultado es que los protones de las diferentes columnas emiten sus señales con estas frecuencias diferentes. El gradiente aplicado se llama también gradiente de codificación de frecuencias (frecuency encode). Sin embargo, todos los protones de una columna emitirán sus señales con la misma frecuencia.
Como esta información espacial no es suficiente, tenemos que hacer algo más. Teóricamente podríamos utilizar el mismo truco de los gradientes otra vez, pero esto crea algunas dificultades prácticas (como es el que dos puntos en diferentes localizaciones puedan tener la misma frecuencia).
El problema se resuelve esta vez de una manera diferente.
Págs. 90 y 91
Mire la Figura 60, donde tenemos los protones de una columna de la figura 59, la columna de 65 MHz. Los protones están en fase después del pulso de RF que los ha “agrupado”. Ahora aplicamos un gradiente magnético a lo largo de esa columna durante un tiempo corto. Este hace que los protones aceleren sus precesiones de acuerdo con la intensidad del campo magnético al que estén expuestos. En el ejemplo (Fig. 60 b), el aumento en velocidad en la columna es menor de arriba abajo. Cuando este breve gradiente se interrumpe, todos los protones de la columna experimentan el mismo campo magnético otra vez y tendrán la misma frecuencia de precesión. Sin embargo, hay una diferencia importante. Antes los protones (y sus señales) estaban en fase. Ahora los protones y sus señales tienen todavía la misma frecuencia, pero han perdido la fase (esto podemos considerarlo como si los vectores magnéticos vinieran hacia la antena en tiempos diferentes).
Como el gradiente que hemos utilizado hace que los protones precesen en fases diferentes, se llama gradiente de codificación de fase (phase encode o encoding gradient).
El resultado final después de haber aplicado todos estos gradientes es una mezcla de diferentes señales.
Estas tienen diferentes frecuencias, y señales con las mismas frecuencias tienen diferentes fases, de acuerdo con su localización. Por medio de un procedimiento matemático llamado transformación de Fourier, un ordenador (computadora) puede analizar cuánta señal de una frecuencia y fase específica está llegando. Como estas señales pueden asignarse a una cierta localización del corte, podemos reconstruir la imagen.
Fig. 60. Para localizar de qué parte de una columna con la misma frecuencia viene una determinada señal, utilizamos un gradiente adicional. En (a) se representa la columna con una frecuencia de precesión de 65 MHz de la figura 59. Aplicamos ahora un gradiente de campo que es más intenso en la parte de arriba de la columna que en la de abajo (b) durante un breve tiempo. El protón de la parte de arriba precesará más rápidamente que el de en medio, el cual a su vez lo hace más de prisa que el de abajo. Esta diferencia en la frecuencia de precesión solo dura muy poco tiempo. Sin embargo, cuando se interrumpe el gradiente, todos los protones experimentan el mismo campo magnético otra vez, de aquí que tengan de nuevo la misma frecuencia de precesión de 65 MHz (c). Sin embargo, existe ahora una pequeña diferencia entre estos protones: y es que, aunque todos precesen con la misma frecuencia otra vez, tienen fases ligeramente diferentes y, por consiguiente, emiten señales con la misma frecuencia pero con distinta fase y debido a ello pueden diferenciarse. El gradiente correspondiente se llama gradiente de codificación de fase.
Págs. 92 y 93