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408 GS/LS-ML
Otro concepto inmerso, arraigado y de gran importancia de la Educación Popular en este proyecto es la alfabetización, pero antes de hablar desde la perspectiva de Paulo Freire, daré algunos significados de este concepto desde otros puntos de vista.
Desde definición ABC: El término alfabetización hace referencia al proceso mediante el cual una persona puede aprender a leer y a escribir, dos actividades o funciones que le permitirán comunicarse con el resto de los seres humanos a un nivel más profundo y abstracto.
Según el Diccionario de Acción Humanitaria y Cooperación al Desarrollo Hegoa, la alfabetización es la habilidad de usar texto para comunicarse a través del espacio y el tiempo. Se reduce a menudo a la habilidad de leer y escribir, o a veces, sólo a la de leer.
La alfabetización tomada como referencia de lo que propone Paulo Freire, en la pedagogía liberadora, destaca como aspectos importantes de este proceso la toma de conciencia o "concientización" donde hay una transformación mental, para que haya una liberación del actor, sin homogeneizarlo ni reproducirlo.
Contexto que se acerca contundentemente al trabajo con el grupo de mujeres, quienes en este proceso aprenden a leer y escribir su historia y su cultura, su modo de explotación, sumisión; de tal manera que pueda conquistar el derecho a expresarse y decidir lo que piensan, sienten y a la vez sanar sus biografías, tal como me ocurrió al momento de escribir sobre mi vida, ayudándome a reflexionar, analizar y concientizar.
Todo lo anterior con el fin de optar por un cambio social para mejorar a través del análisis y la comprensión de la realidad de sus problemas, necesidades, capacidades y recursos, así mismo como proceso que combina la teoría y la praxis, que posibilita el aprendizaje, la
toma de conciencia crítica de las mujeres sobre su realidad, su empoderamiento, el refuerzo y ampliación de sus redes sociales, su movilización colectiva y su acción transformadora, teniendo como fin cambiar la realidad y afrontar los problemas que ellas tienen a partir de sus recursos y participación.
Igualmente en este proceso de alfabetización se concibió el diálogo, el cual nos permitió una comunicación desde una relación horizontal entre las dos partes, dando pie a una investigación desde adentro, desde el propio pensar de la comunidad, sus propias experiencias, analizando, reflexionando y aprendiendo junto a ellas para ser partícipe de sus sentires incluyendo las facetas de su vida cotidiana y así conseguir una visión clara de sus vidas para la investigación, como dice en unos de sus escritos Paulo Freire:
“Cuanto más investigo el pensar del pueblo con él, tanto más nos educamos juntos. Es necesario que lo visiten en horas de trabajo en el campo; que asistan a reuniones de alguna asociación popular, observando el comportamiento de sus participantes, el lenguaje usado, las relaciones entre directorio y socios; el papel que desempeñan las mujeres, los jóvenes. Es indispensable que la visiten en horas de descanso, que presencien a sus habitantes en actividades deportivas; que conversen con las personas en sus casas, registrando manifestaciones en torno a las relaciones marido-mujer, padres-hijos; en fin, que ninguna actividad, en esta etapa, se pierda en esta primera comprensión del área.”109
Podría decir, que los primeros conceptos de alfabetización hablan de un logro social y cultural, así como también cognitivo y que permiten a las personas, en el presente y en el futuro, participar en diversos grupos de actividades que, en cierto modo, implican leer y escribir; pero no detallan con precisión el propósito de la alfabetización el cual es el desarrollo de capacidades de las personas y por ende permite comprender críticamente el porqué, y el para qué de la existencia en el mundo, y aprender a verlo como proceso de cambios.
La orientación freiriana de alfabetización la podemos comprender desde la educación popular, y en este trabajo de reconstrucción de la experiencia, como proceso de concientización, en el cual el proceso de aprendizaje es necesario para comprender contradicciones sociales, políticas, económicas y tomar medidas contra las relaciones opresoras.
En este proceso, se construyeron espacios para el diálogo de saberes (talleres, conversatorios, seminarios, encuentros), en los cuales se evidenciaron saberes especiales, talentos ocultos que se expresaron tales como: saberes de culinaria, artesanía, artístic as, medicinales), como también, en actividades sociales culturales y recreativas; (las cuales permitieron oxigenarse y continuar con el proceso de alfabetización) tal como se dieron a conocer a lo largo de este trabajo y que generaron nuevos contextos y oportunidades para su transformación social individual y comunitaria.
Estos arrojaron resultados muy positivos, ya que no se limitó solamente a leer y escribir, si no que se abordó al ser humano como un todo, incluyendo conversación, socialización, reflexión, comprensión auditiva, lectura y escritura, por medio del diálogo de saberes, el cual es el eje fundamental para el reconocimiento de las mujeres en este proceso formativo y de construcción grupal de conocimientos.
En este sentido, el proceso de alfabetización cumplió con la meta de abrir espacios para la participación, el diálogo y el conocimiento liberador, creando posibilidad de confianza y reafirmando la dignidad humana, de tal manera que esta es honrada y transformada en cada uno de los actos donde se lleva la conciencia a las comunidades más oprimidas.