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El jurel es una especie de talla mediana a grande con una LT de 100 cm y puede alcanzar los 40 kg pero generalmente tiene un peso de 5 a 10 kg por individuo (Fig. 4) (Baxter, 1960). Habita en aguas templadas a tropicales de los 55˚N-57˚S, 180˚O-180˚E (Smith-Vaniz, 1995). En la costa oeste de norteamérica, se distribuye desde el sur de
Washington, E.U.A. a Mazatlán, México y dentro del Golfo de California hasta la altura de Bahía de los Ángeles. Es aprovechado de manera recreativa y comercial desde Redondo Beach California hasta Cabo San Lucas en el extremo sur de la península de Baja California y dentro del Golfo de California. Además, está presente en zonas insulares como el Canal de las Islas en California (California Channel Islands), las Islas Coronados, Isla Guadalupe e Isla de Cedros en México. Baxter (1960), la considera una especie carnívora y oportunista que se alimenta de especies como la anchoveta, sardina, cangrejos y calamares. Según Walford (1937; citado en Baxter, 1960), ambos sexos llegan a la maduréz sexual a los 3 años de edad y la temporada de desove ocurre durante el verano en aguas lejanas a la costa. La migración de esta especie comienza en primavera con dirección norte, desde la costa oeste de la península de Baja California hasta aguas del sur de California. A finales de verano y principios de otoño, los cardúmenes regresan a aguas mexicanas (Baxter, 1960).
Desde los inicios de su captura a finales de la década de 1920 hasta la actualidad, el jurel ha sido una de las especies predilectas en la pesca deportiva del sur de California debido a su gran combatividad (Baxter, 1960). En la pesca comercial, es una especie de interés secundario que se captura solamente cuando otras especies de mayor valor no están disponibles. Se captura con distintos artes de pesca, la caña y carrete es el más utilizado en la pesca deportiva, la cual se lleva a cabo a bordo de embarcaciones de diversas dimensiones, desde kayak hasta yates. Cuando este recurso comenzó a aprovecharse de manera comercial, el área de pesca consistía en unas pocas millas cuadradas en el sur de California. Las operaciones eran llevadas a cabo en los alrededores de las Islas Coronados,
México. Las embarcaciones utilizadas tenían entre 10.5 y 18 m de eslora y los artes de pesca utilizados para su captura eran diversos. Entre los más utilizados encontramos el troleo, la caña y carrete, redes de enmalle y redes de cerco. Éste último arte era prohibido en aguas de California, de manera que a principios de la década de 1930 cuando la pesquería se extendió hacia el sur a aguas de Baja California (en las cuales históricamente la flota de California reportó la mayor captura), estas redes fueron las que contribuyeron con el mayor volumen de captura (Baxter, 1960).
En el estado de California, en 1915 los compradores de pescado debían registrar en bitácora las descargas de pescado en puerto. Debido a la aparente reducción en las capturas, tanto en la pesca deportiva como en la pesca comercial, una serie de regulaciones fueron implementadas. Para 1935 fue requerido un registro de captura para las embarcaciones recreativas, el cual, consistía en anotar el número de organismos, longitudes y peso aproximado de cada uno, así como la localidad de captura. Estos registros indicaron que las capturas por parte de la pesca deportiva fueron consistentes hasta 1940. Durante la segunda guerra mundial (1941-1945) y hasta 1957, las capturas comenzaron a declinar en el sur de California. Baxter, (1960) sugirió que tal situación podía deberse a la reducción del stock. Por otro lado, las fluctuaciones de las capturas a lo largo del tiempo podrían deberse a una relación compleja entre características biológicas y oceanográficas del hábitat, asi como a factores tales como el número de embarcaciones participantes en la pesquería, el nivel de esfuerzo y la oferta y demanda (Radovich, 1960; citado en Baxter, 1960). Dichas hipótesis fueron contrastadas con capturas a lo largo de la península de Baja California, las cuales se mantuvieron constantes en el mismo periodo tiempo (1941-1957), por lo que Baxter,(1960) concluyó que la población de jurel a lo largo de la costa era saludable. Además, Radovich (1960; citado en Baxter, 1960) propuso que la disminución en las capturas de la pesca deportiva no eran efecto de la presión pesquera y que dicha actividad sólo incidía en la parte más norteña de la población; sugiriendo que lo observado estaba directamente asociado a la temperatura superficial del mar y el estadio reproductivo de los organismos. Por lo cual consideraron que no eran necesarias más medidas que las que existían en ese momento mientras el nivel de esfuerzo permaneciera constante.
A mediados de la década de 1980 en la costa oeste de la península de Baja California se comenzó a explotar al jurel de manera comercial. En 1993, se le separó del grupo de los túnidos y se registro su captura como jurel (SAGARPA, 2003). Esta especie se pesca utilizando embarcaciones menores y de mediana altura, y con red agallera fija o de deriva, con una abertura de malla de 7 pulgadas (SAGARPA, 2006). La temporada de pesca comienza en junio y termina a finales de octubre, con un pico en la captura en agosto y septiembre (Capitán Ing. Pesq. Edén Magaña Torres com. pers.). Históricamente, Baja California y Baja California Sur han contribuido con el 18% y 75% respectivamente, de la captura en peso vivo del noroeste del país, lo cual corresponde a 6% y 33.5% respectivamente del litoral Pacífico. En el 2003, Baja California capturó 226 t y Baja California Sur 1,317 t. (SAGARPA, 2003). No obstante que este recuso se aprovecha de manera consistente en el litoral oeste de la península de Baja California, la única regulación existente es el uso de permisos de pesca su aprovechamiento.