La primera pregunta que se debe plantear para definir si estas características serían efectivamente propias de un docente de la red kentenichiana, es si estos mismos rasgos son requeridos para los docentes en general, sin importar el establecimiento en el que se desempeñan. Para tal efecto, se comparó lo expresado por los participantes en el estudio con lo descrito en el Marco para la Buena Enseñanza publicado por el Ministerio de Educación en el año 2008. Si las características señaladas por los entrevistados pertenecieran también al perfil general de los docentes del país, entonces no corresponderían a un rasgo propio de los exigidos para los docentes de la red. Esto no significa que los rasgos descritos para todos los 98
profesores del país no sean exigibles a los de la red kentenichiana, sino que debe entenderse que además de los criterios compartidos con todos los docentes existen aquellos que serían propios para los de la red.
El Marco para la Buena Enseñanza reúne 20 criterios organizados en cuatro dominios: A. Preparación para la enseñanza: implementación del currículum para que todos los estudiantes logren aprendizajes de calidad; B. Creación de un ambiente propicio para el aprendizaje de los estudiantes; C. Enseñanza para el aprendizaje de todos los estudiantes; y D. Responsabilidades profesionales. Cada criterio, a su vez, comprende un conjunto de dos a cinco descriptores. El análisis arrojó los siguientes resultados.
En un primer nivel de comparación, no es posible establecer una similitud total entre la caracterización de los rasgos mencionados por los entrevistados y los criterios del Marco para la Buena Enseñanza. Sin embargo, en una segunda lectura de los descriptores de los criterios del documento, se encuentran suficientes elementos para reconocer los rasgos propios para un establecimiento educacional kentenichiano. Es así, entonces, que 4 de las características indicadas por los participantes se pueden considerar como parte del marco general de rasgos exigidos a los docentes del país.
Estos son:
- Saber exacto: los dominios A: ‘Preparación para la enseñanza’ y C: ‘Enseñanza para el aprendizaje de todos los estudiantes’ dan cuenta de lo propuesto en este rasgo. Los participantes destacan la necesidad de que los docentes posean un conocimiento claro de las disciplinas académicas que enseñan, así como que sus decisiones pedagógicas estén fundadas en conocimientos sólidos de psicología, sociología, filosofía y antropología. Por su parte el Marco para la buena enseñanza, en los dominios señalados, entre los criterios que incluye, indica que un docente debe dominar los contenidos 99
de las disciplinas que imparte, las características de sus estudiantes y la didáctica de las disciplinas que enseña; además, debe realizar un tratamiento riguroso y de manera comprensible para sus alumnos, de los contenidos que enseña. Si bien, estos criterios no explicitan que los docentes tienen que poseer conocimientos sólidos de las áreas del saber indicadas por los entrevistados, está implícito que requieren de ese conocimiento para tomar las decisiones pedagógicas implícitas en los criterios incluidos en los dominios indicados. Por lo tanto, es posible concluir que este rasgo es compartido con todos los docentes del país.
- Integrarse a equipos de trabajo: los entrevistados destacaron que un docente de la red debe ser capaz de trabajar con otros en equipos realizando labores profesionales, lo que incluiría la capacidad de reflexionar y de enriquecerse en conjunto, agregando que conlleva la mutua influencia y la disposición de asumir distintos roles. Por su parte, el Marco para la Buena Enseñanza en el dominio D, indica, entre otros aspectos, que los docentes deben mantener un compromiso con el proyecto educativo del establecimiento donde trabajan, además de establecer relaciones con los pares y la comunidad educativa. Significa que también deben estar abierto a aprender de los otros profesores. En consecuencia, este rasgo de integrarse a equipos de trabajo es una característica común a todos los profesores.
- Valorar la diversidad: los entrevistados indicaron que un profesor de la red kentenichiana debería ser capaz de dialogar, compartir y vincularse con personas que sostengan opiniones y estilos diferentes y que deben considerar la diversidad como algo positivo. El Marco para la Buena Enseñanza en varios de sus criterios hace referencia a la preocupación que el docente debe tener por todos32 sus estudiantes, lo que tiene implícita una consideración particular por la diversidad. Sin embargo, en los dominios A, B y C plantea de manera más explícita esta preocupación. Así, por ejemplo, 32
El destacado es propio.
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que se deben considerar los saberes e intereses de los estudiantes, valorar sus características y preocupaciones particulares. También, indica que deben tratar de desarrollar ambientes de confianza, aceptación, equidad y respeto entre personas, así como contemplar en sus procesos de enseñanza los contextos específicos de sus alumnos y alumnas, incluyendo las características de desarrollo propias de la edad y sus peculiaridades culturales y familiares. De allí, entonces, que esta característica también es general para todos los docentes.
- Reflexión de la práctica pedagógica: en el caso de esta característica, el Marco para la buena enseñanza lo expresa directamente: “reflexiona directamente sobre su práctica” (Ministerio de Educación, 2008) y los descriptores están centrados sólo en dos aspectos: el aprendizaje de sus alumnos y la identificación de necesidades de mejora personales. Por su parte, los participantes en esta investigación destacan este rasgo acentuando más la relación que puedan establecer entre el desempeño laboral y los aspectos más propios de la pedagogía de Kentenich, así como con el mundo interior del docente. El documento ministerial y la opinión de los entrevistados comparten, por lo tanto, la noción de que el docente debe contrastar los resultados de su labor profesional con los desempeños que ejecuta para lograr esos resultados. La diferencia está en los elementos que iluminan la reflexión. En el caso del Marco para la buena enseñanza no se hace mención a este aspecto; en cambio, los entrevistados indican que tanto el sistema pedagógico kentenichiano como el mundo interior del docente deben ser los elementos contra los cuales la práctica profesional se debe contrastar. De esta manera, la reflexión en un contexto kentenichiano tiene ribetes específicos.
A pesar de esta diferencia, se considera que este rasgo indicado por los entrevistados es compartido por todos los docentes del país, ya que esta especificidad se daría en cada establecimiento del país debido a que cada 101
proyecto educativo plantea exigencias propias a los docentes. Aún cuando un mismo docente, en distintos contextos, debe contrastar su desempeño profesional con los elementos particulares del medio en que se encuentra, la condición de reflexión de la propia práctica profesional se mantiene.
En consecuencia, cuatro características mencionadas por los entrevistados son parte de corpus de criterios exigidos a todos los profesores del país. Quedan 14 características que serían propias de los docentes de la red kentenichiana, las que se analizan a continuación.
2. Las características docentes propias del sistema pedagógico