3.5 Invoking HERMIT
4.2.3 The HERMIT Context
Ahora se van a separar en parejas, y en cada una A va a hipnotizar a B. Luego nos vamos a reunir para comentar las experiencias de hipnotizador e hipnotizado, y haremos luego una segunda vuelta seme- jante donde B hipnotizará a A. Yo pienso interrumpir en forma cons- tante durante las rondas, y les pido desde ya que no se molesten por eso. Yo entiendo que aquí, en las rondas, es donde realmente se apren- de. Los conceptos que vertí hasta ahora son solamente la base, y he tratado de que sean claros y comprensibles. Pero hay mil y un detalles que surgirán sobre la marcha. Estoy seguro por eso que hay cosas que repetiremos más de una vez. Yo describo esta forma de enseñar como circular: vamos dando vueltas una y otra vez sobre los temas. Yo les garantizo que de esa manera van a entender y aprender todos.
Les recuerdo que la manera de inducir la hipnosis que yo les acabo de enseñar es sólo una técnica: ni la única ni la mejor. Es la que yo empleo actualmente, y la he ido cambiando paulatinamente, agregando y sacándole cosas. Cada uno de ustedes puede aplicar la técnica que desee. Lo que es muy importante es que entiendan qué están haciendo, y para qué sirve. Deseo que aprendan a pensar en términos de hipnosis y no que estudien mi técnica de memoria. Por esa razón es que no les entregué el texto de lo que digo.
Hay algo que deseo contarles. Durante mi juventud, los primeros cinco o seis años en que hipnoticé, lo hice leyendo. Leía un texto traducido al español, de F. L. Marcuse que está en el Manual que les entregamos a la entrada. No es un texto particularmente bueno y tiene apelaciones a “entrar en las tinieblas” que lo puede convertir para algunas personas en terrorífico. Aún así, y pese a que no hay manera
más antinatural de la comunicación que leer, logré hacer trabajos muy interesantes.
En el manual les he colocado una versión modificada por mí de ese texto, donde les he agregado el tuteo para que les sea más fácil de aplicar. Aquellos de ustedes que lo deseen, pueden usarlo. Deben pres- tar especial atención a cómo modulan la voz, a hacer pausas, a intentar llevar paz al compañero a través de su voz. El trabajo se comienza con el paciente con sus ojos cerrados, y dice esto:
INDUCCIÓN VERBAL (Modificada) Adaptado de F. L. Marcuse por A. M. Scharovsky Quiero que escuches cuidadosamente lo que te digo...
quiero que escuches cuidadosamente lo que te digo... tus ojos están cerrados... tus ojos están cerrados...
Tú te sientes cómodo y relajado... cómodo y relajado... muy relajado... Tu mente se concentra sólo en lo que te digo...
Tus ojos están cerrados... cómodamente cerrados... No piensas en nada... en nada más que en lo que digo...
en nada más que en lo que digo...
Tus brazos y piernas te pesan... tus brazos y piernas te pesan... Y te sientes relajado... relajado... todo tu cuerpo se siente relajado...
todo tu cuerpo se siente relajado... Los músculos de tu rostro se sienten relajados...
tus brazos se sienten relajados...
tus piernas se sienten relajadas... todo tu cuerpo se siente relajado... tooodo tu cuerpo se siente relajado... ...
Parecería que descansas en una superficie mullida... muy mullida... Y cuanto más te hundes en una superficie mullida
más relajado te sientes...
Cada vez más relajado... más... y más cómodo... Te hundes... y te hundes... y te hundes en lo mullido... Y cuanto más te hundes en lo mullido... te sientes cada vez...
más y más relajado...
Sólo escuchas mi voz... sólo mi voz... sin pensar en nada... absolutamente en nada...
HIPNOSIS Y REGRESIONES A VIDAS PASADAS 53
escuchando sólo mi voz...
Sin pensar en nada... absolutamente en nada... concentrándote solamente en mi voz... Escuchando sólo lo que digo... escuchando mi voz...
escuchando solamente mi voz...
Te sientes cómodo... cómodo y relajado... cómodo y relajado... cómodo y relajado...
Y cuando te hundes en lo mullido... comienzas a sentir sueño... Comienzas a sentirte somnoliento... cada vez más somnoliento... Cuanto más te hundes en lo mullido más somnoliento te sientes...
y no piensas en nada...
en nada más que el sonido de mi voz...
Te sientes cómodo... cómodo y relajado... cómodo y relajado... cada vez más relajado...
Respiras de una forma regular y profunda... (prestar atención a ver si cambia la respiración)
regular y profunda...
Sin pensar en nada... en nada más que el sonido de mi voz... Respiras de una forma regular y profunda...
regular y profunda... regular y profunda... Tu sueño se está volviendo más profundo... más profundo... más profundo... todavía más profundo... Y cuando te hundes en lo mullido... tu sueño se hace más profundo
... más profundo...
Más profundo... más profundo... ... más profundo... ... más profundo... Y te sientes cómodo y relajado... escuchas solamente mi voz...
respiras en forma regular y profunda... Regular y profunda... con un buen sueño profundo...
un buen sueño profundo...
Y tu sueño se vuelve cada vez más profundo... cada vez más profundo... cada vez más profundo... Respirando en forma regular y profunda... regular y profunda...
regular y profunda...
Y concilias un buen sueño... un buen sueño... duermes... duermes... ... duermes... ... duermes...
Y mientras cuento desde uno hasta diez... cuando cuento desde uno hasta diez...
Tu sueño se hace más profundo... más profundo aún... Y mientras cuento desde uno hasta diez... más profundo... ...
mucho más profundo...
Uno... más profundo... mucho más profundo... ... mucho más profundo... Dos... más... más profundo... mucho más profundo...
(Se van prolongando los espacios de silencio entre número y número. Al llegar a Diez presuma que el paciente está en relajación hipnótica, y
continúe diciendo): Quiero ahora que imagines que ...
Es muy importante que el alumno que será hipnotizado esté cómo- do. Mucha gente elige la alfombra. En tal caso que el hipnotizador se siente cómodo al lado, porque a veces los alumnos adoptan para indu- cir la hipnosis una posición antinatural, y al final quedan doloridos. También quienes serán hipnotizados se pueden acomodar en las buta- cas o sentados en el piso con el cuerpo apoyado contra la pared. En todos los casos, salvo que elijan la postura del cochero, fíjense que la cabeza del paciente quede afirmada.
Traten de tomar distancia entre parejas, de tal manera de no invadirse auditivamente. Para eso hemos previsto espacio suficiente para ejercitarse con comodidad.
Otra cosa que quiero resaltar es que este no es un grupo de terapia, y muchos de ustedes no tienen los conocimientos necesarios para ma- nejar algunas situaciones que se pueden desencadenar. Por esa razón, nos vamos a estar paseando entre ustedes Nelly, mi señora, a quien ustedes ya conocen bien, mis dos colaboradores y yo. Frente a cual- quier dificultad no vacilen en pedir ayuda.
Les llegó el momento de trabajar. Adelante, y ¡Buena suerte!