1.6 Appendix
2.5.2 Heterogeneous effects and possible mechanisms
La misión o el fin de la Compañía de Jesús se ha expresado de diversas formas a lo largo de la historia. Numerosos autores han estudiado la vida del fundador, Ignacio de Loyola, así como la historia de la SJ y su evolución, sus principales protagonistas y sus distintos avatares, su desarrollo en el marco de la Iglesia Católica y su extraordinaria influencia en los últimos siglos (entre otros, Guichard, 1974; Woodrow, 1985; Ravier, 1991; Lacouture, 1993; Salvat, 2001; Lowney, 2005; García Hernán, 2013; O’Malley, 2014).
Ya desde su constitución en 1540, los documentos de la época fundacional de la nueva orden religiosa reflejaron el propósito y la vocación de los fundadores, Ignacio de Loyola y su grupo de compañeros, de constituirse como un “cuerpo” cuya unidad sólo tiene sentido por su carácter misionero (apostólico) y por su vocación al “servicio en misión universal” (Salvat, 2001, pp. 175 y 295). La Compañía se define a sí misma “como un cuerpo universal con una misión universal, (…) como una comunidad de dimensiones mundiales y, simultáneamente, como una red de comunidades locales” (CG 35, 2008, d.2, n.20, p. 97). Su misión universal se ha ido formulando a lo largo del tiempo en sus documentos corporativos y en diversos campos de acción o “ministerios”.
La aprobación de la fórmula del Instituto de la Compañía de Jesús por parte de Paulo III, en Regimini militantis Ecclesiae, del 27 de septiembre de 1540, estableció por vez primera el fin o la misión de:
Una Compañía fundada ante todo para atender principalmente al provecho de las almas en la vida y doctrina cristiana y para la propagación de la fe, por medio de predicaciones públicas, y ministerio de la palabra de Dios, de ejercicios espirituales, y de obras de caridad, y concretamente por medio de la educación en el Cristianismo de los niños e ignorantes, y de la consolación espiritual de los fieles cristianos, oyendo sus confesiones (Compañía de Jesús, 1996, p. 28).
Posteriormente, las Constituciones de 1541 y las sucesivas CCGG han ido recogiendo dicha misión. “Dentro de esta variedad y riqueza de expresiones sobre una misma y única vocación, queda claro que el fin de la Compañía tiene un objetivo central y fundamental:
45 el servicio de la fe ‘para ayudar a las ánimas’. Y queda también claro que este servicio se hace ‘en misión universal’” (Salvat, 2001, p. 295).
Cabe resaltar que la CG 32, celebrada en 1975, en su ya célebre decreto 4, en el número 2, redefinió la misión de la Compañía como “el servicio de la fe, del cual la promoción de la justicia es una exigencia absoluta, en cuanto forma parte de la reconciliación de los hombres exigida por la reconciliación de ellos mismos con Dios” (CG 32, d.4, n.2, p. 69). Esta declaración de misión de la SJ ha influido decisivamente en las formulaciones posteriores y en la evolución de la Compañía en las últimas décadas y en la práctica posterior.
Kolvenbach, refiriéndose a la CG 32, afirma en su discurso en la Universidad Javeriana (Bogotá, 1990): “La terminología nueva usada al interior de la Compañía por su máxima autoridad dentro de la Orden, que es la Congregación General, para reformular la misión hoy, es: el servicio de la fe y la promoción de la justicia; una misión hondamente vinculada con nuestro amor preferencial a los pobres y en solidaridad con ellos” (Kolvenbach, 2009, pp. 69-70).
En la CG 33, se examinó todo lo realizado por la Compañía de acuerdo con las CCGG 31 y 32, y se concluyó dicho examen confirmando la misión tal como se formula en las dos CCGG precedentes, particularmente en los decretos 2 y 4 de la CG 32, que “expresan nuestra misión hoy con tal profundidad y claridad que en el futuro los hemos de tener como guía en la selección de nuestros trabajos”, y se refería a continuación a “la integración del servicio de la fe y de la promoción de la justicia en una única e inseparable misión; la universalidad de esta misión, que abarca todos los ministerios a los que nos dedicamos; el discernimiento para llevar a cabo esta misión” y finalmente a que se trata de “una misión que se confiere a todo el Cuerpo de la Compañía” (CG 33, 1983, d.1, n.38, p. 71).
Transcurridos veinte años de la CG 32, en la CG 34 se confirma y amplía la formulación de la CG 32 de este modo: “nuestra misión de servicio de la fe y promoción de la justicia debe ensancharse para incluir como dimensiones esenciales la proclamación del Evangelio, el diálogo y la evangelización de la cultura” (CG 34, 1995, d.2, n.20, p. 83).
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En 2008, se reunió la CG 35, la última celebrada por la SJ. En ella, la Compañía confirmó la misión que da sentido a su vida religiosa y apostólica en la Iglesia, afirmando en su decreto 3:
El fin de nuestra misión (el servicio de la fe) y su principio integrador (la fe dirigida a hacia justicia del reino) están así dinámicamente con la proclamación inculturada del Evangelio y el diálogo con otras tradiciones religiosas como dimensiones de la evangelización. (CG 35, 2008, d.3, n.2, p. 116).
Así, el citado principio integrador (la fe dirigida hacia la justicia) extiende su influjo a nuevas dimensiones que forman una matriz de rasgos esenciales dentro de la misión única de la SJ (CG 35, 2008).
A continuación, en la Figura 3.1 se presenta la misión de la Compañía tal como se muestra en su página web corporativa (agosto de 2015), que recoge y adapta lo establecido en la CG 35, la última celebrada.
47 Figura 3.1 La misión de la SJ en la CG 35
Fuente: www.sjweb.info
Como se aprecia en la figura anterior, la Compañía presenta una versión de su misión en que destaca los desafíos del nuevo mundo, sus tensiones y paradojas, lo cual invita a profundizar en la comprensión de la llamada a servir la fe, promover la justicia y dialogar con la cultura y las otras religiones, a fin de ser enviados a las fronteras para establecer relaciones justas con Dios, con los demás y con la creación.
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3.3 LA MISIÓN UNIVERSITARIA DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS
En este apartado, se presenta cómo la Compañía de Jesús plantea y formula su tarea misional en el campo intelectual y universitario, con una apuesta por el ministerio de la educación que, si bien no fue fundacional, cuajó ya en sus primeros tiempos, antes del fallecimiento de su fundador, y experimentó un desarrollo extraordinario en los siglos posteriores hasta conformar una de las tradiciones educativas más relevantes de la historia y contar con una de las mayores redes mundiales de centros de educación superior, universidades y escuelas de negocios en la actualidad.
Dado el propósito de esta investigación interesa revisar y profundizar en la concepción de la misión universitaria de la SJ, observando una especial atención a la formación como una de sus dimensiones clave, a su ideal formativo y a las cualidades o rasgos que han
de caracterizar el perfil de los egresados de sus universidades y escuelas de negocios.
Sobre las fuentes documentales consultadas para la revisión de la literatura que se presenta en este capítulo, hay que reseñar que se han revisado básica y fundamentalmente fuentes primarias de la propia SJ. Conviene apuntar que, dada su relevancia institucional y trayectoria histórica, existe una extensa bibliografía acerca de la SJ y de su misión, tanto en publicaciones propias como ajenas, repartida por muchos países y publicada en diversas lenguas. Sucede también algo parecido en el ámbito universitario y de las escuelas de negocios, explicable por la extensa red de centros y colaboradores de la SJ en la educación superior, así como por la relevancia y el prestigio de muchas de sus instituciones, todo lo cual ha generado un amplio abanico de estudios, artículos y trabajos de investigación. Sobre este punto, como ya se mencionó en el capítulo anterior, se puede consultar el anexo 1.
La revisión de las fuentes documentales primarias resulta imprescindible para conocer “de primera mano” y “de voz autorizada”, es decir, a partir de los documentos corporativos de la SJ y del magisterio de sus SSGG, cómo se expresan y formulan su misión, su misión universitaria y su ideal formativo, así como los rasgos o cualidades que han de caracterizar a los egresados de sus universidades y escuelas de negocios. En la siguiente Tabla 3.1, se presentan dichas fuentes, y se enumeran los principales documentos revisados clasificados según su tipología.
49 Tabla 3.1 Fuentes documentales primarias consultadas en este estudio
Tipología Documento
Escritos del fundador Ejercicios Espirituales
Las Constituciones de la Compañía de Jesús Documentos de la
Compañía de Jesús (o documentos corporativos de la SJ)
Congregaciones Generales
Características de la Educación de la Compañía de Jesús
Paradigma Pedagógico Ignaciano
La Promoción de la Justicia en las Universidades de la Compañía (Promotio Iustitiae, nº 116)
Magisterio de los Superiores Generales
Cartas, discursos, alocuciones y conferencias de los Superiores Generales:
Pedro Arrupe
Peter-Hans Kolvenbach
Adolfo Nicolás Fuente: Elaboración propia
3.3.1 LA TRADICIÓN EDUCATIVA Y LA PRESENCIA EN EL MUNDO