5. CPNR Application to Computed Tomography
5.2 CPNR Application to Cone-Beam CT for Patient Positioning in Radiation Therapy
5.2.5 Catphan Analysis
5.2.5.2 High Contrast Resolution
Tener muchos hermanos: con cada hijo varón, el sistema inmunitario de la madre mejora a la hora de bloquear hormonas masculinas en el útero y es más probable que tenga hijos gais. (Fíjate en cuantísimos estudios se han centrado en los hombres gais. Montones. El patriarcado.)
Feromonas: Una zona del cerebro de los hombres (otra vez los hombres)
reacciona de forma diferente ante distintos aromas, dependiendo de su sexualidad. El cerebro de los gais reacciona al olor a sudor de unos vestuarios, mientras que los heteros responden a un compuesto que se encuentra en la orina de las mujeres. ¡Qué guarros somos los humanos!
Estructura cerebral: Varios estudios han descubierto que el hipotálamo
puede ser ligeramente distinto en las personas homosexuales. Dicen que esto lo han descubierto en su mayor parte hurgando en las ovejas.
Hormonas prenatales: Relacionada con la hipótesis de «tener muchos
hermanos», esta teoría dice que los cambios en la estructura cerebral bien podrían proceder de los niveles de andrógenos a los que estamos expuestos en el útero… ya que pueden cambiar el «género» de nuestro cerebro, incluyendo la atracción sexual. Pues qué bien.
LO EXÓTICO SE VUELVE ERÓTICO
Esta teoría me gusta simplemente porque tiene un nombre idiota. Afirma que nuestra biología (cerebro, hormonas, genes) nos predispone a sentirnos más atraídos por las cosas de un género que por las de otro. Al final, acabamos por ver a los que son exóticos (es decir, a los chicos si nos gustan las cosas de chicas, a las chicas si somos más masculinos) como algo sexy.
Mi intención es informar de modo imparcial acerca de todas estas teorías, pero ésta me parece una auténtica chorrada. O sea, ¿EN SERIO?
ESTUDIOS EVOLUTIVOS
Es inevitable que surjan dudas, polémicas y opiniones encontradas alrededor de la teoría del «gen gay». Por ejemplo, l@s hij@s que nacieran de gais y lesbianas tendrían que ser gais y lesbianas, ¿no? Pues no. ¿Acaso no hay muchísimas parejas heterosexuales que tienen hijos homosexuales?
Desde un punto de vista darwiniano, la homosexualidad no tiene sentido (si todos fuésemos gais, la raza humana se extinguiría). Las personas gais (que tienen menos probabilidades de reproducirse) se eliminan ellas solas de la reserva genética.
Ha habido diversas teorías sobre esto. Una es que quizás el gen que predispone a la homosexualidad realmente supone un beneficio para las personas heterosexuales (y solo a veces las convierte en LGB*), motivo por el que esta característica sigue pasando de una generación a otra. Otra teoría es que los tíos y tías gais tienden a adorar a sus sobrinas y sobrinos, lo que ayuda a asegurar la supervivencia de los jóvenes, y así se propaga su propio código genético.
DIFERENCIAS BIOLÓGICAS ENTRE HOMOS Y HETEROS
• Los hombres gais y las mujeres hetero tienen los hemisferios cerebrales proporcionados. Las mujeres homosexuales y los hombres hetero tienen el hemisferio derecho ligeramente más grande.
• Los hombres gais tienen el rabo ligeramente más largo y grueso. ¡Genial! • La amígdala de los hombres gais es más sensible a la pornografía que la de los heteros. O sea, que tenemos la polla más grande y somos más cachondos. Digo yo.
• Las longitudes medias de los dedos puede variar entre lesbianas y mujeres heterosexuales. ¡Señoras, salgan a la calle regla en mano!
UN PROBLEMA QUE TENGO YO
Todas estas teorías parecen indicar que nos han programado para ser GAIS o HETEROS antes de nacer. Pero esto excluiría a los bi, los curiosos y los queer.
Está claro que la biología desempeña un papel en nuestras preferencias sexuales, pero no en la elección de un estilo de vida. Ningún gen te ayudará a salir del armario ni determinará el contexto familiar en que nazcas. Por lo tanto, los factores ambientales pueden tener un papel importante que no hay que pasar por alto.
probabilidades de identificarse como gay o lesbiana que el nacido en el seno de una familia profundamente musulmana del Yemen. ¿Se entiende?
Y también dudo que haya un gen para «ser aburrido o cachondo» o «tener ganas de experimentar». Me preocupa que los científicos no tengan en cuenta la variabilidad o la dimensión lúdica del sexo y la sexualidad. Mi consejo es que os intereséis y meditéis cuando leáis las teorías de este capítulo, pero también que aceptéis que LAS COSAS SON COMO SON cuando se trata de sexualidad. Y eso está bien. ¡Disfrutadlo!
EXPLICACIONES BIOLÓGICAS DEL TRANSGENERISMO
Durante muchas décadas se ha creído que ser trans era el resultado de factores ambientales o parentales. Sin embargo, el conocido caso de David Reimer (1965-2004) cambió de alguna manera esta opinión. Nacido varón y con el nombre de «Bruce», Reimer fue castrado accidentalmente en una circuncisión chapucera y lo educaron como si fuera una chica. Sin embargo, David SIEMPRE se sintió hombre, lo que sugiere que el género no se enseña ni se aprende: nuestra identidad nace con nosotros.
Los científicos actuales han descubierto posibles causas genéticas para el transgenerismo: tanto los transexuales que pasan de masculino a femenino (MTF) como los que pasan de femenino a masculino (FTM) presentan diferencias en los genes fijadores de hormonas. Asimismo, los transexuales FTM también podrían carecer de ciertos patrones de distribución de genes exclusivamente femeninos.
Otros científicos han descubierto variaciones en la estructura cerebral tanto en transexuales FTM como en los MTF. En ambos casos, los sujetos estudiados tienen la típica estructura cerebral de la identidad de género elegida.
Por último, algo SORPRENDENTE: los transexuales FTM a menudo padecen el «síndrome del miembro fantasma» (referido al pene) desde su infancia. Y mientras los hombres cisgéneros que han perdido el miembro sí sienten el pene fantasma, los pacientes MTF, NO. Alucinante, ¿verdad? RABOS FANTASMA. (Esta frase es el resumen de mi próximo libro para jóvenes.) Como en el caso de la sexualidad, no soy muy partidario del determinismo biológico. Todos somos libres de jugar con el género.