Las medidas de ahorro energético en climatización pueden enfocarse desde tres puntos de vista:
1. Disminuir la demanda energética del edificio
2. Aumentar el rendimiento de los equipos empleando aparatos eficientes en calefacción, refrigeración y ventilación
3. Adoptar hábitos responsables de uso por parte del usuario
Ejemplos de medidas encaminadas a disminuir las pérdidas por conducción:
Incluir un buen material aislante en la composición de los cerramientos exteriores del edificio.
Poner ventanas de doble acristalamiento, o ventanas dobles y carpinterías con rotura de puente térmico.
Curso de Gestor Energético y Eficiencia Energética- Ambientum 119 / 164 Figura 43. Ventanas de tipo climalit, con doble acristalamiento
Una medida interesante para reducir las pérdidas por infiltración.
- Colocar burletes en puertas y ventanas
Figura 44. Burletes para ventanas
Otras medidas recomendables:
- Aislar adecuadamente la red de tuberías de distribución: reduce notablemente las pérdidas de calor en el transporte del fluido refrigerante o calo-portador.
- Usar protecciones solares para las ventanas: reducen el calor interior de los edificios en verano debido a la incidencia del sol, obteniéndose ahorros hasta de un 28 % en los equipos de refrigeración (Fuente: WWF Adena).
Curso de Gestor Energético y Eficiencia Energética- Ambientum 120 / 164 - Utilizar elementos de sombreamiento: consiste en instalar toldos motorizados y regulables en el exterior del edificio, para controlar la cantidad de luz natural que incide. De esta forma se consiguen ahorros en los equipos de refrigeración entre un 15 % y un 20 % (Fuente: WWF Adena).
- Utilizar equipos, tales como ordenadores, impresoras, luminarias, eficientes disminuyendo el consumo por radiación, para así reducir el consumo de los equipos de refrigeración.
Medidas para aumentar el rendimiento de los equipos empleando aparatos eficientes
En calefacción
Cambio de caldera convencional por caldera de baja temperatura o de condensación. Dependiendo del rendimiento de la caldera actual, esta medida puede ofrecer ahorros entre un 15 y un 60 %, por lo que se amortiza rápidamente, a pesar de su elevado coste.
Cambio de caldera de carbón o gasóleo, por caldera de gas natural, gracias al cual se reduce notablemente la contaminación atmosférica, ya que emite un 25 % menos de emisiones de CO2. Y debido al bajo coste del gas, puede ofrecer ahorros del 30 % (Fuente: IDAE). En este cambio está sujeto a la disponibilidad de abastecimiento de gas natural, ya que las redes de distribución no llegan a todas partes.
Instalar válvulas termostáticas: son dispositivos mecánicos que permiten al usuario ajustar los equipos a una temperatura determinada. Lo que hacen es regular el paso del fluido (caliente y frío) mediante diferentes
Curso de Gestor Energético y Eficiencia Energética- Ambientum 121 / 164 niveles de apertura de las mismas, en función de la temperatura que detecten mediante la sonda de temperatura que incorporan.
Implantar un sistema de zonificación: consiste en dividir por zonas la instalación y controlar los equipos de climatización. En cada zona se instala una rejilla motorizada y un termostato digital que analiza la temperatura y según corresponda, activa la apertura o cierre de las rejillas para dejar pasar el aire caliente o frío, según la necesidad. Estos sistemas permiten:
o Obtener temperaturas diferentes para cada zona con un único sistema de climatización, ofreciendo ahorros hasta del 50 % de la potencia instalada (Fuente: Creara).
o Implantar sistemas de regulación y control: permiten controlar y zonificar el apagado / encendido de los equipos y el valor de temperatura, de forma que el consumo se ajuste a las necesidades reales del edificio.
Y por último, una medida de gran interés energético actualmente aunque no se puede considerar una medida de ahorro y eficiencia energética, ya que se trata de la sustitución de energía fósil por energía renovable:
Instalar un sistema de solar térmica para calefacción: permite abastecer una parte de la demanda de energía ofreciendo importantes ahorros y reduciendo notablemente la contaminación.
En refrigeración
Sustitución de bombas de calor convencionales por bombas de calor de alto rendimiento, o bombas geotérmicas, con lo que se pueden obtener ahorros de un valor alrededor del 20 % (Fuente: WWF).
Curso de Gestor Energético y Eficiencia Energética- Ambientum 122 / 164
Instalación de un sistema de Freecooling: consiste en utilizar la capacidad de refrigeración del aire para enfriar el aire interior de una sala. Las climatizadoras permiten la entrada de aire exterior durante la primavera y el invierno o incluso en verano durante las primeras horas de la mañana para impulsarlo al recinto disminuyendo el consumo del compresor de la enfriadora o bomba del calor. Se pueden conseguir ahorros hasta un total del 18 % (Fuente: WWF).
Instalación de válvulas termostáticas que regulen la temperatura, igual que en el caso de la calefacción.
Implantar un sistema de zonificación en conjunto con un sistema de regulación y control, igual que en el caso de la calefacción.
En ventilación
Instalar un recuperador entálpico en las unidades de tratamiento de aire: aprovecha el calor del aire extraído para transmitírselo al aire impulsado, aumentando el rendimiento del sistema. Existen dos tipos:
o Líquido-aire o Aire-aire
Las medidas para adoptar hábitos de uso responsable
En caso de que los equipos se manipulen manualmente, regular la temperatura según la recomendación del IDAE (21 ºC en invierno y 25ºC en verano). Ésta es una medida complementaria de la instalación de válvulas termostáticas.
Evitar pérdidas de calor mediante la apertura de puertas y ventanas.
Ejercer un mantenimiento preventivo de los equipos gracias a la limpieza de los filtros de los equipos y cuidar el aislamiento de los mismos.
Curso de Gestor Energético y Eficiencia Energética- Ambientum 123 / 164 Con estas medidas se pueden obtener importantes ahorros, sin suponer inversión económica.
2.6.2 MEDIDAS DE AHORRO ENERGÉTICO EN AGUA CALIENTE SANITARIA
En primer lugar, si el agua caliente sanitaria no es un sistema independiente, sino que forma parte del sistema de producción de calor (calefacción más agua caliente sanitaria) se le pueden aplicar las mismas medidas de calefacción, relacionadas con:
Aumento del rendimiento de los equipos, a través de utilización de calderas de alta eficiencia.
Mejora del aislamiento del sistema de distribución de agua caliente sanitaria.
Instalación de placas solares térmicas para como apoyo a un sistema de caldera. Además como ya se indicó anteriormente, el RITE ya lo exige para edificios de nueva construcción.
Figura 45. Esquema de una instalación de ACS por medio de placas solares
RADIACIÓN SOLAR
COLECTORES SOLARES INTERCAMBIADOR DECALOR ACUMULACIÓNSISTEMA DE
SISTEMA DE ENERGÍA AUXILIAR
(caldera) SISTEMA DE CONTROL
Curso de Gestor Energético y Eficiencia Energética- Ambientum 124 / 164 Además existen otras medidas enfocadas a reducir el gasto energético actuando directamente sobre los puntos de consumo:
Se puede reducir el caudal y temperatura del agua: primeramente utilizando equipos eficientes. Ejemplos:
o Grifos con pulsador o Detectores de manos
o Perlizadores: son elementos que dan lugar a una mezcla de agua y aire, disminuyendo el caudal y manteniendo la presión. Esta medida consigue ahorros hasta del 40 % (Fuente: Creara)
O también se pueden adoptar hábitos eficientes de uso, tales como:
No alargar la duración de la ducha
Cerrar el grifo cuando no se necesita agua
Regular el dispositivo de control de temperatura del sistema de ACS, la cual debe estar entre 37 ºC y 42 ºC
Curso de Gestor Energético y Eficiencia Energética- Ambientum 125 / 164
3 EQUIPOS
3.1 CONCEPTOS BÁSICOS
Algunos ejemplos serían los equipos ofimáticos, las escaleras mecánicas, los ascensores o los electrodomésticos. En general se incluyen dentro de la categoría de equipos todos aquellos elementos de consumo que no se engloban dentro de los sistemas de iluminación, climatización y ACS.
La mayor parte de los equipos están fabricados a partir de materias primas difíciles de obtener y con un notable gasto de energía. Además utilizan componentes muy contaminantes para su funcionamiento, tales como baterías, aceites, etcétera, que cuando finaliza su vida útil, provocan una peligrosa acumulación de residuos. Dichos residuos deberían ser gestionados peligrosos por un gestor autorizado, en el caso de empresas; y llevados a un punto limpio en el caso de un domicilio particular (en estos casos el electrodoméstico puede ser gestionado por la empresa que instala el nuevo equipo).
Por tanto, el consumidor debe buscar una estrategia para reducir la acumulación de residuos, evitando por ejemplo la compra de aquellos aparatos que no sean estrictamente necesarios, ya que inevitablemente acabarán convirtiéndose en residuos.
Por otra parte, a la hora de acceder a la compra de equipos es importante informarse sobre el consumo y eficiencia energética de los mismos. Para facilitar esta tarea se ha elaborado una etiqueta que nos indica la categoría energética del equipo. Esta etiqueta ya se aplica a electrodomésticos o bombillas. Hay 7 tipos o clases, desde la A para los más eficientes, hasta la G, para los menos eficientes, siendo la D la clase referencial. El consumo de una difiere con el de otra en torno a un 10 % - 15 %, y cada clase indica el consumo
Curso de Gestor Energético y Eficiencia Energética- Ambientum 126 / 164 de un electrodoméstico en función de un equipo del mismo tipo y de la clase D, que es la clase referencial.
Tabla 30: Categoría energética de los equipos
3.2 EQUIPOS EN UN ENTORNO DOMÉSTICO Y ADMINISTRATIVO