• No results found

Higher-Level Approaches to Parallelism

billones de ha). Los bosques proveen comida, abrigo, ropa y salud para una cantidad significante de personas que los utilizan y dependen de ellos para sobrevivir. Además, los árboles sirven para generar ingresos, excedentes y servicios (FAO 2007b). Los ecosistemas forestales de Mesoamérica, con su alta biodiversidad y por su valor socioeconómico, brindan servicios ambientales a 195 mil personas en el sector formal (FRA 2005). No obstante, se encuentran gravemente amenazados por procesos de deforestación y degradación, siendo la frontera agrícola una de las mayores causas junto con la tala y comercio ilegal de productos forestales (TRTCIMG 2007). En Mesoamérica, al igual que en el resto del mundo, una proporción de madera cuya magnitud se desconoce, se tala, elabora y comercializa ilegalmente (FAO 2006). Por otro lado, la ilegalidad priva a los gobiernos de Mundo de billones de dólares en impuestos de sus ingresos (Kaimowitz 2003).

Las actividades ilegales en el sector forestal se favorecen por una serie de causas subyacentes, tales como un marco normativo y jurídico deficiente, insuficiencia de la información sobre los recursos forestales y las operaciones ilegales, escasa capacidad de aplicación de la ley en los países productores y una demanda elevada de madera barata (FAO 2006). Además, la corrupción en los sectores público y privado está intrínsecamente vinculada con la tala ilegal y el comercio asociado.

Para plantear la discusión de la ilegalidad, se debe contextualizar en primer lugar lo que es ilegal o no. Lo que en un país puede ser ilegal en otro puede no serlo. Por lo tanto, no hay un solo patrón con relación a las reglas y leyes para distinguir si un acto es ilegal o no. Bajo la definición de tala ilegal se caracteriza a la madera explotada sin autorización, violando leyes y reglamentos previamente establecidos (FAO 2005). Las ilegalidades podrían incluir:

• La tala ilegal (corte en áreas protegidas, ausencia de licencias y otros aspectos). • El transporte ilegal de madera.

• El comercio ilegal (madera contrabandeada, comercio de especies de madera prohibidas por ley y otras).

• El procesamiento ilegal de productos forestales.

• Los precios de transferencia entre empresas de un mismo grupo. • Las prácticas ilegales de contabilidad.

• Los delitos financieros y prácticas de corrupción (sobornos, retención de información pública y otros).

No hay una receta que pueda ser utilizada para reducir las actividades forestales ilegales. Sin embargo, varios estudios mencionan prácticas para rebajar la no observancia de las leyes. Según el Taller Regional sobre la Tala y Comercio Ilegal de Madera y Gobernabilidad (TRTCIMG 2007) donde se reunió a los representantes de los sectores forestales de los países de Centroamérica, se reconoce que hay muchas acciones que se podrían hacer para disminuir la ilegalidad, tales como: desarrollar y preparar una estrategia dentro de la política sectorial y marco legal que sean claros, coherentes, racionales y transparentes; mejorar y fortalecer las estructuras institucionales y promover la participación social; y mejorar la tecnología y socialización de la información.

Además otros estudios (FAO 2005 y Contreras-Hermosilla y Global Witness 2003) indican la necesidad de mejorar la interface entre el gobierno y el sector privado para detectar delitos forestales de una manera efectiva y más rápida, organizar una rápida y determinada acción para suprimir acciones ilegales, y prevenir acciones ilegales cambiando sistemas de incentivos (positivo o negativo) a cambio de un mejor comportamiento.

El sector privado considera que además de la estructura normativa, otro importante factor que aumenta las actividades ilegales es la ineficacia del gobierno y la burocracia asociada a los permisos necesarios para operar en el sector forestal. La demora en el proceso tiene costos altos que impactan la producción e incentivan la corrupción. Las prácticas ilegales pueden, por ejemplo, volverse una opción para una empresa que necesita generar dinero para mantener en funcionamiento sus operaciones (FAO 2005).

3.6.1 La tala ilegal en Belice

Ocurre en todas las regiones del país, en áreas protegidas o no. A donde la motosierra puede llegar y las autoridades no están, ocurre la tala ilegal. Así muchas especies valiosas como Swietenia

macrophylla, Cedrela spp. y Dalbergia retusa son cortadas ilegalmente. El comercio ilegal de la madera tiene como principal destino el mercado local, como por ejemplo las tiendas de muebles, construcciones de lujo (de hoteles y casas) y pequeños aserraderos (Sabido 2008).

Para el Departamento Forestal es difícil cuantificar el volumen preciso de madera extraída por la deficiencia en el sistema de documentación y manejo de informaciones de actividades ilegales (Hunter y Santos 2008). Se cree que la mayoría de los casos de tala ilegal en el país no son detectados. Por ejemplo, para el año 2005, el Departamento Forestal reportó apenas un total de 35 m3

de madera de Swietenia macrophylla y se desconoce la cantidad de dinero por impuestos que se deja de percibir por la explotación ilegal de madera en el país (Hunter y Santos 2008).

En Belice se puede distinguir diferentes tipos de tala ilegal:

• Talar y/o convertir árboles sin permiso del Departamento Forestal y/o del propietario de la tierra; o sea sin tener una licencia.

• Talar más árboles o especies de lo permitido dentro de la licencia emitida por el Departamento Forestal.

• Talar árboles que no están incluidos dentro de la licencia y ocultar evidencias para evadir las tarifas.

• Traficar madera o cualquier otro producto forestal sin autorización.

• Convertir maderas duras, primarias y secundarias, y madera liviana (de coníferas) en madera aserrada utilizando motosierra o cualquier herramienta similar.

Los recursos del Gobierno de Belice destinados al Departamento Forestal han disminuido en los últimos cinco años (de US$ 1.111.392 para el año 2003 a US$1.040.086 año-1 para el periodo 2008-2009), con lo cual se debilita cada vez más el control y monitoreo de las actividades forestales e indirectamente se incentiva para que los operadores incurran en actividades ilegales (Hunter y Santos 2008).

Con la política de la “Temporada Forestal” (Logging Season) en 2006 y con la reducción de licencias a corto plazo, la cantidad de madera primaria ha disminuido de manera brusca, aunque las tasas de ilegalidad aumentaron (Sabido 2007).

En promedio, los casos llevados a juicio con relación a tala ilegal de árboles y delitos comunes requieren de seis meses hasta dos años para delitos financieros. A escala nacional, solamente veinte casos por mes han sido llevados ante la corte, con una tasa de 50% de éxito (Hunter y Santos 2008).

Para enfrentar la explotación ilegal de madera en Belice, se ha instituido la “Temporada Forestal”; se ha aumentado el número actores involucrados en el Sur del país en el sector forestal; se han hecho revisiones a la política y ley forestal y de áreas protegidas; y se han establecido acuerdos de cogestión (Sabido 2007).