• No results found

HM Customs and Excise

In document Free, Fair and Efficient? (Page 41-44)

A partir de los cambios sociales, políticos y económicos sucedidos en esta última década, se han generado una serie de desafíos para la educación superior latinoamericana; la formación de ciudadanos y profesionales que sean capaces de construir una sociedad más igualitaria es el compromiso de la sociedad y de sus representantes a partir de la inversión pública y privada en el conocimiento, la ciencia y la tecnología. La garantía de ese compromiso se logrará a partir de la posibilidad de implementar sistemas de evaluación y acreditación que sean coherentes con sus objetivos de regulación y generen una cultura de la evaluación como estrategia para la mejora permanente de la calidad.

El desafío principal es contribuir a la construcción de políticas de Estado en materia de educación superior que atiendan a: a) promover el desarrollo científico-tecnológico y el crecimiento económico, b) la formación de ciudadanos y profesionales capaces

de trabajar para construir una sociedad más justa e integrada, c) que la educación superior se asuma efectivamente como tercer nivel del sistema educativo, contribuyendo al mejoramiento de la calidad y la pertinencia del sistema en su conjunto, d) una educación superior articulada que superando la actual situación de fragmentación y contribuya a la integración de un Espacio Latinoamericano de Educación Superior, en convergencia con el Europeo. Para esto, es muy importante fortalecer los trabajos a nivel nacional y regional, con un carácter colectivo y participativo, organizado en redes, asociando los esfuerzos de las agencias nacionales y regionales de los organismos internacionales de cooperación, de los consejos de rectores y de las asociaciones de universidades, las propias instituciones y de la experiencia latinoamericana, europea y de América del Norte.

8. Reflexiones finales

Son varios los temas relacionados con el aseguramiento y mejora de la calidad educativa que exigen un análisis crítico de parte de los gestores y de los actores universitarios en este tiempo en que cuestiones transversales destacables como: el objetivo y significado de la misión de las universidades, el significado de la calidad, la exportación de la educación o la educación transnacional o sin frontera, la educación virtual, la internacionalización, la cooperación interuniversitaria, la promoción de vínculo con el sector productivo, el financiamiento, la transferencia de crédito y la movilidad estudiantil.

Las citadas cuestiones van tocando no sólo la periferia de las instituciones sino que las van transformando en su propia esencia y estructura organizacional, así como las inquietantes y rápidas respuestas que deben formularse con el fin de reaccionar hacia los cambios que exige este nuevo escenario de la era del conocimiento, para convertirse en auténticos centros de construcción del conocimiento de calidad.

La evaluación y la acreditación no solamente son necesarias por las razones ya citadas, hoy día son un imperativo ético en la construcción y consolidación de las instituciones del sistema de la educación superior con efectividad científica y social. Sin embargo, la política de calidad no puede ser un fin en sí, ya que no existe como un valor absoluto. Cada país debe tener en cuenta su propio contexto y enriquecerse de las experiencias de los otros sin querer copiarlos.

En cualquier caso, como ya se ha explicado, el cambio de contexto para la educación superior (sociedad global, sociedad del conocimiento, universalidad, etc.) exige realizar cambios en el sistema educativo superior para dar respuesta a los nuevos retos planteados. Los cambios que hay que realizar son de dos tipos: intrínsecos (del modelo pedagógico) y extrínsecos (del modelo organizativo de las instituciones):

· Es necesario que los sistemas de educación superior dediquen una atención especial al desarrollo de las habilidades metodológicas, y también a desarrollar los conocimientos de carácter práctico que faciliten la aplicación de los conocimientos teóricos.

· El cambio extrínseco, es decir, el del modelo organizativo de las instituciones de educación superior, debe estar orientado al aumento de la flexibilidad del sistema en un sentido temporal (facilitando la formación a lo largo de la vida) y operativo (facilitando el paso del sistema educativo al mercado laboral, y entre programas dentro del sistema educativo).

En esencia, el cambio se reduce a abrir las puertas a la sociedad y a escuchar lo que ésta demanda de las universidades. Eso exige una actitud de servicio social de las instituciones y, sobre todo, de cada uno de sus miembros, en especial de los docentes que han de aplicar estos cambios.

La calidad que posean las respuestas a estas demandas sociales es un tema hoy por hoy ineludible. De ahí que el desarrollo de

sistemas de evaluación de la calidad en la educación superior y la certificación pública de ésta mediante los sistemas de acreditación de programas y de instituciones para dicho nivel, sean objeto de atención, de elaboración y de debate en toda agenda de discusión nacional, regional o internacional, en el propio quehacer universitario y en la formulación en mayor o menor medida de las políticas educacionales de cualquier país.

Si bien el desarrollo de los sistemas es desigual, se están consolidando importantes experiencias en evaluación y acreditación, así como en la elaboración de documentos teóricos, de política, conceptuales y guías metodológicas, que pueden ser intercambiados y validados en diversos proyectos conjuntos, y que han contribuido a crear una cultura de la calidad en toda Latinoamérica.

En este contexto, se han introducido diversas mejorar en aspectos académicos, de gestión y de infraestructura, lo que se traduce en una mejor formación de los jóvenes de nuestra Universidad. Con esta Acreditación la sociedad paraguaya debe tener confianza en que nuestras carreras están cumpliendo con criterios de calidad en el desarrollo del programa, los cuales generan un clima de confianza y seguridad.

Es importante entender que este proceso no debe terminar con la Acreditación, no hay que bajar la guardia, debemos apuntar a mejorar cada vez más, a estar expectantes en seguir apuntando a que las carreras cumplan con los criterios de calidad. Es un proceso continuo, debemos seguir cumpliendo con el Plan de Mejoras a corto, mediano y largo plazo, porque la finalidad es mejorar cada vez más con el trascurso de los años. La autoevaluación debe ser una práctica permanente, consolidar una cultura de evaluación.

La evaluación es una herramienta para la transformación. Es una reflexión permanente sobre la acción, la cual está destinada a todos los actores de la comunidad educativa para facilitar la toma de decisiones confiables sobre la información relevada

del proceso que se ha venido desarrollando y, al mismo tiempo, proveer información confiable al público en general.

Se concluye con estas significativas expresiones de María José Lemaitre (1999, “El establecimiento de mecanismos de aseguramiento de la calidad ha seguido un camino largo y no exento de dificultades, pero se puede apreciar un progreso significativo que, sin duda, ha impactado positivamente sobre el desarrollo de la educación superior. No se vislumbra aún el fin del recorrido, pero es altamente probable que, como el horizonte, éste se aleje a medida que parece que nos acercamos a él” (Cox y Lemaitre, 1999, p. 20).

In document Free, Fair and Efficient? (Page 41-44)

Related documents