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Human Development

In document 2016 Graduate Handbook (Page 102-105)

Cumbre Mun- dial sobre los Objetivos del Milenio UNESCO - Academia de Ciencias de Hungría Conferencia so- bre la aplicación de la Ciencia y la Tecnología en beneficio de los países menos desarrollados Plan de Acción Mundial Coloquio sobre el Plan de Acción Mundial Programa de Acción de Viena Coloquio del X Aniversario de UNCSTD Conferencia Mundial de la Ciencia Incorporación de Proyectos en CTI Foro Mundial de la Cien- cia(*) X Aniversario de la CMC Ciudades en donde se desarrollaron las conferencias Ginebra Nueva

York Viena Viena París Budapest Nueva York Budapest Años 1963 1971 1979 1979 1989 1999 2005 2009 Tipo de prioridades

en las agendas:

Recursos natura- les: energía, agua, saneamiento x x x x x x Recursos Humanos x x x x Alimentación y Agricultura x x x x Desarrollo Industrial x x x x x x Transporte x x x x Salud x x x x Asentamientos humanos, urbanización x x x Desarrollo Económico x x x x Organización y planificación de políticas CTI x x x x x x x x

un Método de Determinación de Prioridades

en Ciencia y Tecnología, que fuera utilizado

luego por Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Perú, y República Dominicana, en sus respectivas planificaciones.

Entre 1972 y 1974, la UNESCO desarrolló también un proyecto piloto en ALC destinado a definir y sistematizar las estadísticas de la ciencia y la tecnología en la región (UNESCO, 1976), haciéndose estudios de campo en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú, Uruguay y Venezuela.

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UNCSAT ACAST ACAST UNCSTD UNESCO UNESCO ICSU Cumbre Mun- dial sobre los Objetivos del Milenio UNESCO - Academia de Ciencias de Hungría Conferencia so- bre la aplicación de la Ciencia y la Tecnología en beneficio de los países menos desarrollados Plan de Acción Mundial Coloquio sobre el Plan de Acción Mundial Programa de Acción de Viena Coloquio del X Aniversario de UNCSTD Conferencia Mundial de la Ciencia Incorporación de Proyectos en CTI Foro Mundial de la Cien- cia(*) X Aniversario de la CMC Ciudades en donde se desarrollaron las conferencias Ginebra Nueva

York Viena Viena París Budapest Nueva York Budapest Años 1963 1971 1979 1979 1989 1999 2005 2009 Tipo de prioridades en las agendas: Adquisición de tecnología, transferencia y adaptación x x x x x x Capacitación del personal de cien- cia y tecnología x x x Sistemas de Comunicación e información x x x x x x x x Educación en Ciencia y Tecnología x x x x x Población x x Ambiente y desa- rrollo sostenible x x x x x x Reestructuración de las relaciones internacionales en ciencia y tecnología x x Fortalecimiento del papel de finan- ciamiento de las actividades de CyT por el sistema de agencias de ONU x x Ciencias básicas e ingeniería x x x Biotecnología x x Paz, ética, dignidad humana, necesidades hu- manas básicas x x x Ampliación de la participación de la ciencia x x Actividades de innovación y negocios x x Gobernanza de la tecnología global x

Papel asesor a los

gobiernos x x

(*) Después de la Conferencia Mundial de la Ciencia (Budapest, 1999); la Academia de Ciencias de Hungría, en cooperación con la UNESCO ha venido organizando subsecuentemente el Foro Mundial de la Ciencia, en la ciudad de Budapest, durante los años 2003; 2005; 2007 y 2009. En el último, se celebró el décimo aniversario de la CMC de 1999.

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Otro de los proyectos característicos de la década del ochenta fue el Estudio Compa- rativo Internacional sobre la Organización y Productividad de las Unidades de Investiga- ción (ICSOPRU). Consistía en contribuir al perfeccionamiento de los métodos y prácticas de gestión de las unidades de investigación, gracias a una comprensión profunda de los factores que rigen la productividad científica e influyen en las repercusiones socioeconómi- cas de los resultados de sus trabajos. En su segunda etapa de desarrollo (1977-1982), el proyecto incluyó a la Argentina, en la terce- ra etapa (1980-1984) a Brasil y en la cuarta etapa a México (1984-1985). Otras activida- des incluyeron la estimulación de la demanda nacional de progreso tecnológico, por medio de la apropiada orientación del poder de com- pra de los estados y del uso de incentivos fis- cales u otros instrumentos a la promoción de actividades de I+D (una década antes que se empezaran a formular marcos legislativos de este tipo en la región).

En cierta manera, los ejes de acción empren- didos por la UNESCO en materia de políticas en ciencia, tecnología e innovación, estuvie- ron signados por la influencia que ejercieron las conferencias internacionales que fueron organizadas dentro del sistema de las Na- ciones Unidas entre 1963 y 2009. La tabla 13 muestra, sintéticamente, cuáles fueron los contenidos de las respectivas agendas te- máticas de cada conferencia de las Naciones Unidas relacionada con las ACTI. Estas agen- das terminaron definiendo los contenidos de las acciones de la organización dentro de sus sucesivos programas regulares bianuales en materia de política científica.

En este contexto, las actividades de prepara- ción de la Conferencia de las Naciones Unidas de la Ciencia y la Tecnología para el Desarrollo (UNCSTD) realizada en Viena en 1979, pro- dujo un conjunto de acciones, reuniones pre- parativas y negociaciones intergubernamen- tales sin precedentes. Una de las acciones,

tomada por la UNESCO en ALC, que siguió al Plan de Acción de Viena, fue la convocatoria, en agosto de 1985, de la “Segunda Confe-

rencia sobre la Aplicación de la Ciencia y la Tecnología al Desarrollo de América Latina y el Caribe” (CASTALAC II). La misma se desa-

rrolló en la ciudad de Brasilia, y como en el caso de la primera, tuvo un carácter intergu- bernamental.

Como parte del período de “cuestionamiento” al paradigma tecno-económico anterior (mo- delo lineal de la ciencia), se reconoció que la actuación gubernamental de las décadas anteriores el apoyo a la I+D estuvo dirigido básicamente a la oferta, por la creación de centros de investigación en las universidades y otras acciones de este tipo de fomento. Se reconoció que esta orientación hacia la ofer- ta, combinada con la desarticulación explícita entre las políticas científicas y tecnológicas, e implícitas entre estas últimas y otras políti- cas públicas que requieren de la CyT, sumada a la ausencia de mecanismos de estímulo de la demanda tecnológica endógena por parte de los sectores productivos, generó un impor- tante potencial científico-tecnológico ocioso e importantes resultados de la I+D regional sub- utilizados. Estos hechos sumados a los meca- nismos de ejecución presupuestaria predomi- nantes, generalmente de carácter restrictivo que obedecían a criterios más inestables e inmediatistas que los que requieren las ACTI, redujeron mucho la viabilidad de las propues- tas formuladas para el sector de ciencia, tec- nología e innovación, afectando aun más su posición relativa dentro de las prioridades na- cionales de los países de la región.

Los participantes de CASTALC II, solicitaron en sus recomendaciones finales a la UNESCO, que se hiciera una evaluación previa de las seis conferencias permanentes de dirigentes de los consejos nacionales de política cientí- fica e investigación de los Estados Miembros de ALC desarrolladas hasta ese momento. Este debía ser un requisito previo a la convo-

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catoria de una séptima reunión. Esta es otra de las características propias del período de “cuestionamiento” hacia el paradigma tecno- económico organizacional anterior que estaba atravesando la región (ver próxima sección las propiedades de los distintos períodos). Final- mente, la reunión evaluadora se realizó en la ciudad de Quito en 1988, y allí se decidió suspender la organización de este tipo de re- uniones regionales. A partir de aquí, comienza una nueva etapa vinculada a la “formulación” del nuevo paradigma tecno-económico y orga- nizacional.

Entre 1986 y 1991, la entonces Oficina Re- gional de Ciencia y Tecnología de la UNESCO para América Latina y el Caribe, junto con la CEPAL, el Instituto Latinoamericano y del Ca- ribe de Planificación Económica y Social (IL- PES), la Universidad de las Naciones Unidas, entre otras instituciones, organizaron un con- junto de escuelas de formación de adminis- tradores y planificadores de la investigación científica y tecnológica. En dicho período se organizaron respectivamente cinco escuelas en las ciudades de Caracas (1986), Brid- getown (1988), Guatemala (1989), Quito (1990) y La Habana (1991). Este es un tipo de actividad que la Oficina de Montevideo busca reiniciar, ahora en colaboración con el Banco Interamericano de Desarrollo (ver Re- cuadro 12).

La década de los años noventa estuvo signa- da por la promoción de las redes regionales de ciencia y tecnología. Así a las ya fundadas por la UNESCO en décadas cincuenta, sesen- ta o setenta como el Centro Latinoamericano de Física (CLAF) en Rio de Janeiro, el Centro Latinoamericano de Matemática (CLAM) en Buenos Aires y el Centro Latinoamericano de Biología en Caracas, se sumaron otras. Ejem- plo de ello son: la RedCienciA (Red de Pro- gramas Universitarios y de Investigación en Ciencias en América Central); RedFAC (Red de Facultades de Ciencias de América Lati- na); RedPOP (Red de Popularización de la

Ciencia y la Tecnología en América Latina y el Caribe); RELAA (Red Latinoamericana de Astronomía); RELAB (Red Latinoamericana de Ciencias Biológicas); RELACQ (Red Lati- noamericana de Ciencias Químicas); RELACT (Red Latinoamericana de Ciencias de la Tie- rra); RedPOST (Red de Postgrado en Planifi- cación y Gestión de la Ciencia y la Tecnología en América Latina). Algunas de ellas siguen muy activas como RedPOP, RELACQ o RE- LAB, otras son poco activas y algunas han prácticamente desaparecido.

Con el objetivo de elaborar conclusiones y re- comendaciones para la Conferencia Mundial

de la Ciencia del Siglo XXI: Un nuevo Com- promiso que se llevaría a cabo en Budapest

en 1999, en 1998, se organizó en la ciudad de Bariloche (Argentina) el “Foro Mujeres,

Ciencia y Tecnología en América Latina: Diag- nósticos y Estrategias”. Allí se decidió de-

finir diagnósticos, prioridades y estrategias a nivel regional para potenciar la participación de las mujeres en el desarrollo de la ciencia y la tecnología y sentar las bases para un Plan de Acción Regional destinado a sensibilizar y movilizar a los gobiernos, la comunidad cien- tífica y la sociedad en general hacia la imple- mentación de las estrategias y propuestas que aseguren la vigencia de la equidad de género en la ciencia y la tecnología. Este importante foro contó con la presencia de 250 personas provenientes de 17 países de la Región8. En marzo de 1999, se realizó en la ciudad de Santo Domingo, la Reunión Regional de

Consulta de América Latina y el Caribe de preparación para la Conferencia Mundial de la Ciencia para el Siglo XXI: Un nuevo com- promiso. Esta reunión, estuvo liderada por

las máximas autoridades del Sector Ciencias Naturales de la UNESCO, y surgió por propia iniciativa de la República Dominicana con el respaldo de la UNESCO. Durante la reunión se planteó la necesidad de reforzar el apoyo 8 Una síntesis de los principales resultados de esta importante reunión se

encuentra disponible en: http://www.unesco.org/science/wcs/meetings/ lac_bariloche_mujeres_98.htm

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para la ciencia y tecnología, romper las barre- ras entre las ciencias naturales y las ciencias sociales, mejorar la educación de la ciencia y la tecnología para integrarlas a la cultura general; y reforzar la cooperación científica internacional. Esta fue la primera reunión de carácter regional en donde se plantea explíci- tamente la necesidad de formular un “nuevo contrato social de la ciencia y la tecnología”. Este hecho tiene sorprendente coincidencia con el final del período de “formulación” del nuevo paradigma tecno-económico y organi- zacional que se estaba gestando en la región. El tipo de preocupaciones que se debatían se mostraban muy distintas al de las décadas an- teriores. En la reunión se destacó la importan- cia de la forma de transmitir el conocimiento en los países pequeños, la necesidad de apli- car el conocimiento para el desarrollo, expli- citando el papel de la ciencia y la tecnología para enfrentar la pobreza, la forma de con- vencer a la población y los políticos para que se faciliten fondos para el financiamiento de la ciencia. También se destacó la importan- cia de desarrollar una cultura de evaluación de las actividades científicas y tecnológicas. Se puso de relevancia la importancia de tener una actitud creadora que permita plantearse, como problemas científicos a la sobrevivencia, las causas de la pobreza y los problemas del medio ambiente. Asimismo, se propuso que se deberían privilegiar los proyectos de inves- tigación de carácter transdisciplinario. Tam- bién se destacó la relación asimétrica de la cooperación, que implica frecuentemente que las agencias internacionales fijen sus áreas de acción en donde focalizar la cooperación. Se analizaron los sistemas nacionales (y so- ciales) de innovación, como forma de orga- nizar las políticas públicas de la ciencia y la tecnología, la potencialidad de los recursos humanos, las reformas institucionales nece- sarias, el tipo de financiamiento competitivo. Asimismo, se trató el tema de la internacio- nalización de la investigación y la evaluación

de la calidad, con el interés de que se se- paren los organismos promotores de los orga- nismos ejecutores. Se destacó la necesidad de promover la solidaridad intelectual y moral y que los científicos definan sus agendas de investigación en función de las demandas y las necesidades de la sociedad. Asimismo, se coincidió en que la ética y la moral pueden brindar el marco para normar las formas de coexistencia de la humanidad. Finalmente, se planteó el involucramiento de las mujeres y su derecho a participar en el diseño, toma de decisión y ejecución de la I+D.

La reunión finalizó con la redacción de la “Declaración de Santo Domingo” que resultó aportar un muy importante insumo a la Decla- ración de la Conferencia Mundial de la Cien- cia de Budapest.

Durante el nuevo milenio, la región comen- zó la etapa de “organización” del nuevo pa- radigma tecno-económico y organizacional, y durante la misma la preocupación dominan- te está fundada en la implementación activa de las ideas del nuevo contrato social. Este período comenzó con la organización de un conjunto de reuniones regionales en Buenos Aires (2005) y La Habana (2005) destinadas a hacer seguimiento del Programa en Pro de

la Ciencia: Marco General de Acción, que fue

una propuesta de la CMC, ratificada oportu- namente por los Estados Miembros durante la 30 Conferencia General de la UNESCO. Este último documento constituye una guía para fomentar las actividades conjuntas en materia científica que está relacionada con la utiliza- ción de la ciencia y la tecnología a favor del desarrollo humano sostenible, en armonía con el medio natural.

No es de extrañar que la reunión de Buenos Aires estuviera destinada a fortalecer los vín- culos entre los parlamentos de la región y las ACTI, para hacer más participativo el diseño de las políticas públicas en materia de CTI (ver Recuadro 10). Mientras que la reunión de

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En enero de 2003, la División de Política Científica y Desarrollo Sostenible del Sector Ciencias Naturales de la UNESCO, junto con el Parlamento de Finlandia y la Organización Islámica para la Educación, la Ciencia y la Cul- tura (ISESCO), organizaron en la ciudad de Helsinki una mesa redonda internacional sobre “Ciencia, Tecnología y Política de Innovación: Perspectiva Par- lamentaria”. Delegados de 31 países de todas las regiones del mundo asistieron a esta impor- tante reunión.

Los legisladores intercambiaron y compartieron sus experiencias nacionales y regionales en te- mas como la legislación, la eva- luación de la tecnología y otros aspectos de la formulación de políticas y conocimiento acerca de la complejidad de la toma de decisiones dentro de estos ámbitos. Durante la reunión se llegó a la conclusión que los par- lamentos deberían desarrollar agendas propias mediante las cuales atender e involucrase en temáticas relacionadas con la ciencia, la tecnología y las políti- cas de innovación. Consideraron que la reunión resultó ser un ámbito muy útil para profundizar los contactos y el intercambio de información entre los parlamen- tarios y los científicos.

Los participantes sugirieron a la UNESCO promocionar la organi- zación de este tipo foros interna- cionales entre miembros de co- mités parlamentarios de ciencia y tecnología, la comunidad cien- tífica y los representantes de la sociedad civil con el objeto de: intercambiar experiencias y co- nocimientos en ciencia, tecno-

logía y políticas de innovación; fortalecer las alianzas entre los legisladores, los científicos, los medios de comunicación, la so- ciedad civil y los sectores públi- co y privado en el desarrollo de sistemas nacionales de ciencia, tecnología e innovación y apoyar el desarrollo de Comisiones Par- lamentarias de ciencia y tecno- logía en las democracias emer- gentes.

Siguiendo los lineamientos an- teriores, la Oficina Regional de Ciencia de la UNESCO para Amé- rica Latina y el Caribe organizó junto a la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Di- putados de la Nación Argentina y la Secretaría de Ciencia, Tec- nología e Innovación Productiva (SECYT), el “Primer Foro Latino- americano de Presidentes de Co- mités Parlamentarios de Ciencia y Tecnología”. El mismo se desa- rrolló en la ciudad de Buenos Ai- res, Argentina, entre el 7 y 8 de marzo de 2005. El objetivo de la reunión fue sentar las bases para una cooperación interparla- mentaria, dentro de América La- tina, en temáticas relacionadas con la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la inno- vación productiva. El Foro reunió a parlamentarios de Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, El Salva- dor, México, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. Tam- bién se contó con la participa- ción de un grupo de expertos en temáticas vinculadas al diseño de políticas en ciencia, tecno- logía e innovación provenientes de Argentina, Brasil, Finlandia y México. El Director General de la UNESCO, Sr. Koïchiro Matsuura, participó durante la ceremonia

inaugural, junto al Director de la Oficina Regional de Ciencia para ALC, el Sr. Jorge Grandi y diversas autoridades nacionales e internacionales.

Sin embargo, esta iniciativa no era nueva en la región, veinte años antes, impulsados por el advenimiento de las nuevas de- mocracias en América Latina, se había realizado ya una primera reunión de parlamentarios Ibe- roamericanos abocados a las te- máticas de ciencia y tecnología (Cragnolini, 1986). Este encuen- tro se anticipó en dos décadas a las propuestas de la Reunión de Helsinki.

Durante el primer seminario “Jorge Sábato” sobre ciencia, tecnología e innovación, celebra- do en Madrid en septiembre de 1984, se estableció en la Decla- ración Final la conveniencia de adoptar iniciativas encaminadas a movilizar a los parlamentarios dedicados a temas de ciencia y tecnología en los países de Ibe- roamérica. En forma muy rápida y por iniciativa de José Federico de Carvajal Pérez, entonces Pre- sidente del Senado Español, se organizó entre el 11 y 15 de no- viembre de 1985, en la ciudades de Madrid y Salamanca, la “Pri- mera Reunión de Parlamentarios de Iberoamérica sobre Ciencia y Tecnología”. Allí asistieron, ade- más de los legisladores del país anfitrión, representantes de Ar- gentina, Bolivia, Brasil, Colom- bia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Hondu- ras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, Uru- guay, Venezuela. Asimismo, par- ticiparon un conjunto de exper- tos en temas de CyT de la región.

&%':hijY^dhnYdXjbZcidhYZeda†i^XVX^Zci†ÒXVYZ6b‚g^XVAVi^cVnZa8Vg^WZ#Kda#&# Entre ellos se destacaba la figura

de Enrique Martín del Campo, por entonces Director Adjunto de la OEA, y que más tarde llegaría a ser Director de la Oficina Re- gional de Ciencia de la UNESCO para ALC (1990-1998).

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