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Chapter 2: Hydrological, chemical, and ecological characteristics

2.2 Floodplain and riparian zone hydrology

2.2.3 Hydrological connectivity and its importance

ARZIGNANO: MODELO OPERATIVO, OBJETIVOS Y

EVALUACIÓN DE LA EFICACIA”

1. Contexto territorial y técnico-científico del proyecto

El proyecto titulado “Del conflicto a la mediación barrial. La mediación como recurso de inclusión y de acceso a la vivienda”, es un proyecto de mediación comunitaria, financiado por el Ministerio de Trabajo y de Políticas sociales italiano, que nace de una explícita exigencia de los administradores locales de la comunidad del Oeste vicentino44 de hacer frente a aspectos críticos derivados de los flujos migratorios (que en los últimos años han elevado el número de las personas extranjeras residentes al 18,49% de la población total del territorio45), y por la crisis del sector productivo que ha afectado al territorio de referencia. Tales mutaciones han modificado el tejido social de la comunidad, que debe hacer frente a situaciones críticas que empiezan a asumir un carácter siempre de mayor emergencia: véase, entre éstas, el incremento de fondos integración migrantes que en Italia han invertido en préstamos para la adquisición de las viviendas; el incremento de las solicitudes de apoyo económico a los servicios sociales y a las asociaciones de voluntariado por parte de familias sea italianas que migrantes; la gestión de parte de las escuelas de todos los niveles y grados de grupos de aula compuestos por estudiantes de varias nacionalidades y lenguas.

La Universidad de los Estudios de Padua ha sido individualizada como interlocutor para la realización y la evaluación científica de un proyecto que colocara en el centro de la intervención la sinergia entre todos los interlocutores

Profesor Asociado, Departamento de Psicología General, Universidad de los Estudios de Padua; Director del Master “La mediación como instrumento operativo en ámbito penal, familiar y comunitario”, Universidad de los Estudios de Padua y de Brescia, Italia.

 Responsable Área Mediación Familiar y Docente del Master “La mediación como instrumento operativo en ámbito penal, familiar y comunitario”, Universidad de los Estudios de Padua y de Brescia, Italia.

 Tutora del Master “La mediación como instrumento operativo en ámbito penal, familiar y comunitario”, Universidad de los Estudios de Padua y de Brescia, Italia.

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Directora de la Dirección de Métodos Alternativos para Resolución de Conflictos Di.M.A.R.C. – del Ministerio de Justicia de la provincia de Córdoba, Argentina. Dirección de la cual depende el Centro Público de Mediación del Poder Ejecutivo de la Provincia.

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Se ha referencia a los municipios de Arzignano (sujeto promotor y adalid del Proyecto), Altissimo, Chiampo, Montorso vicentino, Montecchio Maggiore, San Pietro Mussolino, para una población total igual a 67.932 habitantes.

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Datos del Instituto nacional de Estadística, http://www.istat.it/dati en el Registro Municipal de la ciudad de Arzignano.

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del territorio para construir estrategias comunes en la gestión de las dificultades de la comunidad.

El proyecto, que tuvo una duración de 17 meses y ha sido realizado desde septiembre de 2008 hasta febrero de 2010, hace referencia a un modelo técnico- científico que es denominado “dialógico” en cuanto entiende generar diálogo e interacción a todos los niveles sobre los cuales se articula el tejido social. El modelo operativo es emanación de una marco cognoscitivo, que dimana de la Ciencia Dialógica, definida Paradigma Narrativista, fundado sobre la asunción por la cual la realidad no es entendida fácticamente, es decir como ‘ontológicamente dada’, antes bien como procesalmente construida a partir de las producciones discursivas utilizadas por los hablantes que habitan un cierto contexto socio-cultural. Coherentemente con tal paradigma, el modelo dialógico asume que la realidad es generada a partir de la interacción de los procesos discursivos que los actores de un específico contexto socio-cultural despliegan46.

La adopción de este modelo dentro del ámbito comunitario, permite configurar al ciudadano como aquel que concurre discursivamente a la construcción de la realidad de la comunidad en la cual vive. La adopción del modelo dialógico en tal ámbito deviene entonces el punto de referencia para individualizar y delinear una metodología de intervención científica, en cuanto epistemológicamente fundada respecto al objeto de investigación y coherente en la relación que hay entre las asunciones teórico-cognoscitivas y el método, que constituye emanación de las mismas en el plano operativo.

El conflicto o controversia, según la aplicación de tal modelo operativo, no es en consecuencia considerado como una realidad de hecho que pertenece a las partes, sino como una configuración continuamente construida discursivamente y generada entre dos o más partes en interacción. Tal referencia presenta como consecuencia que el conflicto, siendo una realidad que dimana de la utilización de ciertas modalidades discursivas, es “por principio” siempre modificable en una configuración tercera a las partes. Operativamente la atención está dirigida a las modalidades discursivas propias y específicas de aquello que las partes mismas definen controversia o conflicto, es decir, se asume que sea la modalidad discursiva, la que genera la realidad, y no viceversa. Esto implica que cambiando las modalidades discursivas cambie la realidad misma, por lo tanto, el conflicto, no siendo una “cosa”, sino un particular modo de conocer, resulta modificable, es decir, si cambia el modo de conocer (léase el proceso discursivo) se modifica también

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Turchi G.P., Della Torre C., (a cura di), Psicologia della Salute Dal modello bio-psico-sociale al modello dialogico: generare e gestire processi trasformativi nell’ambito della “salute”, Armando Editore, Roma, 2007.

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aquello que tal modo de conocer crea en términos de consecuencias pragmáticas, es decir, aquello que las partes definen real.

Por ‘partes’ se entienden no sólo las personas individuales, sino también grupos de personas/miembros de la sociedad, territorios, administraciones, es decir, todos aquellos que pueden concurrir a la definición de la realidad conflicto o controversia. Tal definición hace posible plantear la mediación como intervención no sobre los individuos (que haría necesario recurrir a constructos teóricos de persona/ personalidad, como emanación de teorías psicológicas), sino sobre los procesos que configuran discursivamente la realidad. En tal modo se hace posible permanecer en el cauce de un estatuto teórico-epistemológico que sea propio de la mediación sin recurrir a soportes de otros estatutos. O sea, tal estructura cognoscitiva, ofrece la posibilidad en el plano operativo de configurar una identidad específica de la mediación cual instrumento operativo, completamente separada y autónoma de ámbitos de tipo clínico o legal (sea desde el punto de vista epistemológico que, coherentemente, para la metodología de intervención47).

La configuración conflicto o controversia, dentro de este marco, viene entonces a generarse en el momento en el cual dos o más partes en interacción definen discursivamente realidades propias y exclusivas que no implican la posibilidad de incluir (en la totalidad) la definición de realidad traída por la otra parte, ni contemplan la posibilidad de individualizar elementos en común48. Respecto a la configuración de conflicto o controversia que se genera dentro de una comunidad, el conflicto se genera entre las partes en el momento en el cual entran en acción procesos que identifican dos realidades contrapuestas, generadas

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Catarsi E., Gherardini V., Moyersoen J., Turchi G.P., Family mediation in the European Union. Survey Report, ChlidONEurope Secretariat, Istituto degli Innocenti, Firenze, 2005,

www.childoneurope.it.

48 En términos definitorios, en virtud del modelo en esta sede propuesto, conflicto y controversia

son entendidos como sinónimos si bien etimológicamente remitan a dos conceptos diferentes. En efecto, el término conflicto tiene sus orígenes en el latín confligere, es decir, “combatir”. El concepto de conflicto se refiere entonces a una matriz de relaciones caracterizada por un contraste de posiciones asumidas por las partes que están ya en contraposición y lucha entre ellas, es decir, las partes están ya “armadas”, dispuestas una contra la otra (refiriéndose a los contextos de uso de sentido común se habla en efecto de “conflicto de guerra”, “conflicto entre clases sociales”). El término controversia, en cambio, deriva etimológicamente del latín contrověrsu(m), compuesto de cŏntra, es decir, “contra” e věrsus, participio pasado de věrtere, es decir, “dirigir”, “volver”. El concepto de controversia, se refiere entonces a una matriz de relaciones caracterizada por el mantenimiento de un ámbito común, si bien las partes vuelvan la mirada en direcciones diferentes (por realidad común se puede entender el ámbito familiar, escolar, barrial, es decir, el terreno común dentro del cual se construyen opiniones, teorías o ideas diferentes); se trata de un contexto dentro del cual son definidos los roles y las reglas d e relación de las partes en términos de “núcleo de crianza”, “estudiante” y “docente”, “habitantes de un barrio”, antes todavía que “contrapartes”. Es posible considerar como sin embargo, en esta sede, ambos identifiquen el mismo proceso cognoscitivo en virtud del cual son generadas realidades propias y exclusivas que no permiten individualizar elementos que pueden ser considerados en común entre ellos.

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y construidas en torno a producciones discursivas que definen la propia pertenencia cultural como un hecho cierto y distinto. Es decir, las partes en conflicto construyen la propia posición a partir de teorías de sentido común sobre sí y respecto de la contraparte, de modo que cuanto es producido discursivamente resulte constituirse como una realidad contrapuesta a aquella a la cual se considera que el otro pertenezca. Se define así la existencia de hecho de dos distintas realidades, la posición de aquel/aquella que vive en el barrio desde siempre versus la posición de la persona que tiene orígenes y pertenencia socio-culturales diferentes.

El proceso que funda y concurre a la generación del conflicto controversia así definido es denominado proceso de tipificación del otro; este proceso se verifica allí donde las modalidades discursivas desplegadas por una parte, concurren a la definición de la otra parte en modo estático, definitivo. Es decir, a la otra parte son atribuidas características y cualidades tales que el otro se considera agotado en éstas; el otro no se configura entonces como un interlocutor con el cual interactuar y con quien generar campos de posibilidades en común, antes bien se agota en la abstracción categorial con la cual es identificado. En términos ejemplificativos, se evidencia un proceso de tipificación del otro en el momento en que la otra parte se agota en la etiqueta que define su pertenencia socio-cultural (como por ejemplo, la etiqueta de “extranjero”). La atribución de etiqueta comporta en cascada la atribución de una serie de características que implican la imposibilidad de identificar en el otro elementos que pueden generar una realidad compartida y en consecuencia común; sino solamente elementos que generan una realidad en términos de contraposición (por ejemplo, “italiano”, versus “extranjero”).

Con respecto a la definición de conflicto como proceso discursivo, entonces, el objetivo general de una intervención de mediación deviene aquel de generar una realidad tercera, no anticipada por las partes. Es decir, con respecto a la definición de realidades propias y exclusivas traídas por las partes en conflicto, el objetivo permite desplazar el plano discursivo del mantenimiento de la realidad discursiva “conflicto” a la generación de una realidad que sea tercera para las partes. La aplicación del modelo dialógico, con referencia a tal objetivo, opera en términos transformativos sobre las modalidades discursivas practicadas para configurar la realidad conflicto o controversia, yendo a promover el despliegue de otras modalidades de configuración de la realidad. En el ámbito de tal modelo operativo las praxis son denominadas “estratagemas”, es decir artificios retóricos

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orientados a interferir respecto a procesos de tipificación del otro, y capaces de promover la generación de configuraciones de realidades terceras49 para las partes. La aplicación del instrumento de la mediación en ámbito comunitario, coherentemente con las líneas de las políticas y legislaciones que, a nivel europeo, entienden incentivar y promover la cohesión social50, implica que el objetivo de la intervención se sustancie en la promoción de los procesos que permiten el desplazamiento desde una realidad en la que la ciudadanía se define como un conjunto de individuos que “sufren” cuanto está presente en la comunidad a la cual se pertenece, a una por la cual la ciudadanía asume la responsabilidad directa en la generación de esa misma realidad social en la que se habita (o sea de la comunidad).

2. Objetivo general y destinatarios del proyecto

Siguiendo las líneas guía trazadas por la Unión Europea en consideración a la relevancia de la promoción de la cohesión social51, el proyecto ha entendido promover la ciudadanía como responsabilidad compartida, donde el logro de este objetivo se traduce en la posibilidad de que cada individuo pueda tener una propia ubicación en la sociedad y contribuir a su desarrollo a cualquier nivel. Esto tiene como reflejo la participación de los individuos en los procesos de decisión públicos. En el caso particular del proyecto en cuestión, la promoción de la ciudadanía en la Municipalidad de Arzignano no representa solamente el resultado final al cual tiende el Proyecto, sino también la modalidad a través de la cual es construido éste mismo resultado.

El proyecto, por lo tanto, se mueve para crear ocasiones que “desplacen” desde la configuración actual de una comunidad compuesta por “italianos” y “extranjeros” hacia la configuración de una comunidad en la cual el ser originario de un País represente solamente la definición de uno de los elementos de la biografía personal, y no en cambio el “pilar” a partir de cual se construye enteramente la vida de una comunidad. Se trata entonces de generar, respecto del

49 Turchi G.P., Gherardini V., “Médiation comme un instrument qui produit un nouveau

paradigme de justice”, Actes de la 5ème Conférence internationale du forum mondial de la médiation, Crans-Montana, IUKB Ed., Suisse, 2005.

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Turchi G.P., Gherardini V., “La mediazione in ambito internazionale”, in Famiglia e Minori, Guida al Diritto, n. 4, Sole24Ore Ed., 2008.

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Council of Europe Conference of Ministers Responsible for Social Cohesion, Declaration Investing in Social Cohesion – Investing in Stability and the Well-Being of Society. Moscow, 2009 - http://www.coe.int/t/dg3/socialpolicies/source/MoscowDecla_en.pdf ; Committee of Ministers of the Council of Europe, A New Strategy for Social Cohesion, European Committee for Social Cohesion (CDCS), 2004.

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rol “ciudadano de Arzignano”, otros roles y ocasiones biográficas como por ejemplo “vecino de casa”, “padre/madre”, “estudiante”, etc., a fin de crear ocasiones de vida cotidiana respecto de la cual la ciudadanía pueda construir los elementos de un tejido generador no vinculado a la cultura de procedencia de cada habitante (o en todo caso en el cual la pertenencia socio-cultural se identifique como valor agregado y no como límite al diálogo).

Operativamente cuanto se ha descripto, es realizado a través de la aplicación y la coordinación de estrategias aptas para la continuidad de interacciones con asociaciones de migrantes, asociaciones del tercer sector, de categoría e instituciones públicas, pero también de todas aquellas interacciones cotidianas y de carácter informal que involucran familiares, grupos de amigos, el contexto escolar y habitacional más en general.

Ahora, para responder al objetivo arriba descripto, la articulación del proyecto concibe la comunidad acogedora y la comunidad migrante como cimientos del proyecto mismo. La primera es aquella de quien, en el curso temporal del habitar el mismo territorio, ha generado las reglas del vivir social. Es decir, en relación a los aspectos críticos que históricamente aparecen en una comunidad, ésta genera de tanto en tanto, modalidades de gestión de los mismos que, en el curso del tiempo devienen reglas y convenciones tácitas o explícitas de gobierno del tejido social. Luego, la comunidad migrante trae las propias diferencias como patrimonio para incrementar la responsabilidad y la valorización del territorio en el cual se habita juntos. El objetivo es favorecer el nacimiento de una realidad tercera, generada sea por quien cree poseer reglas definitivas – como

podría ser para la comunidadacogedora – sea por quien, como migrante, trae las

propias reglas, creyendo que éstas sean inmediatamente transferibles y aplicables en el territorio que se encuentran habitando. Sólo con el nacimiento de esta realidad tercera, quien habita el mismo territorio, prescindiendo de la procedencia, podrá ser considerado ciudadano del mismo. El proyecto, por eso, es llamado, por objetivo, a concurrir a la generación de la ciudadanía para quien se define (y es definido) a partir, por ejemplo, de pertenencias (por sentido común) excluyentes entre sí: el serbo con el croata, el musulmán con el ortodoxo, la lengua sudamericana con la árabe.

3. Articulación del proyecto

El Proyecto, coherentemente con las líneas técnicas-científicas delineadas, para perseguir el objetivo general de la promoción de la ciudadanía como responsabilidad compartida a través de la mediación comunitaria, ha previsto la realización de las líneas estratégicas seguidamente descriptas.

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