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CHAPTER OUTLINE

I NTERPRETATION

Para poner en escena algún drama o cuadro para el desfile de Semana

Santa, el organizador o creativo debe pasar por el conocimiento y aprobación de su propuesta; en ocasiones tendrá algunos niveles de control, de acuerdo al tipo de organización establecida por cada comunidad participante en el desfile. Si la responsable directa es la misma organización comunal (y sus sectores menores), tendrá mayores filtros, pues competirá con otras propuestas y con el ámbito deseado por el colectivo, que estará orientado muchas veces a alcanzar un buen puntaje en la calificación institucional por parte del jurado y en el costo económico de su ejecución, que en un discurso determinado

Cuando se sacaba escenificaciones de bombas y asaltos, el Jurado eliminaba puntos a favor, a raíz de ello nuestro delegado nos advertía que podían descalificarnos con esa escena (Sr. Older Capcha. Ex escolta del

Batallón de Tunanmarca)

Si la responsable es directamente la institución festiva voluntaria, cómo sólo sucede en Acolla, será menor el filtro de control para la puesta en escena, además se tendrán menos en cuenta los criterios económicos y sancionadores, pues

predominarán mas los intereses personales de los promotores directos de la puesta en escena, como afianzar el prestigio institucional o del grupo, dar un mensaje político o religioso, recrear “auténticamente” un hecho, entre otras razones, ganar el premio no será un factor predominante necesariamente en estas instituciones voluntarias. Esto es importante tener en cuenta, pues un mayor control va inhibir el espíritu creativo o contestatario de los que ponen en escena un

drama o cuadro, o el debate y la aprobación final, podría terminar transformando la

inicial propuesta escénica del creador o responsable.

3.1.1 La organización obligatoria

Cuando los filtros pasan por el control comunal o barrial, van existir variaciones de acuerdo a la realidad de cada comunidad participante, por ejemplo, la pequeña comunidad de Tragadero258, que ya se retiró de los desfiles desde el

2007, competía con comunidades más pobladas y extensas, por lo que debía extremar su control colectivo para mostrarse en “igualdad de condiciones” a las otras comunidades, para ello, la organización comunal exigía de sus comuneros la presentación de una banda de música, de guarniciones militares y un número de

escenas similar al de otras instituciones comunales, y así, ocupar adecuadamente los 30 minutos que le correspondía a su batallón, cualquier demora innecesaria o

saturación escénica podía acarrear la silbatina pública y la imposibilidad de ganar algún premio. Como era una comunidad muy pequeña y en conflicto interno, este control era drástico: exigía que cada familia aporte un mínimo de dos miembros para salir en las escenas o desfilar en algún contingente militar, incluso algunos tenían que participar dos veces, si su familia no alcanzaba la cuota de dos personas, pagaba una falla o una multa mayor a un día de faena, por persona259, y

si persistía, se le aplicaba sanciones más fuertes

Si no asiste, al comunero no se le permite pastar sus animales en los pastos comunales por unos días y se le corta el agua hasta que pague la multa correspondiente (Sr. Wilson Mandarochi. Ex Presidente de la comunidad)

258 El problema de la comunidad de Tragadero no solo era que contaba con la quinta parte de población de cualquier otra comunidad social sino que un barrio (Coricancha) estaba en proceso de separación y ya no participaba en ninguna actividad comunal.

259 La multa por no asistir a la faena era de 12 soles, pero para presionar en la participación del desfile acordaban 20 soles por persona.

En asamblea comunal, los comuneros de Tragadero aprobaban las comisiones participantes en el desfile, dejando que la “comisión de cuadros alegóricos” se encargue de las escenificaciones, que por lo general, estaba bajo responsabilidad de los profesores de la escuela y dos comuneros. Las escenas propuestas por esta comisión se llevaba a la asamblea comunal para su aprobación y se indicaba a los responsables, obviamente se tomaba en cuenta el interés de alguna persona en determinada escena, ya sea porque ella misma la proponía o porque la comisión consideraba la persona adecuada para llevarla a cabo. La tesorería comunal sufragaba más del 80% de los gastos operativos (utilería, uniformes), el resto era cubierto por la economía familiar. El hecho de que la asamblea comunal decidiese las escenas a presentar en el desfile, facilitaba su repetitividad en los siguientes años, o permitía entender cierta especialización temática de la comunidad, que era una forma de abaratar los costos de la utilería a largo plazo, por parte de la tesorería comunal260 .

La comunidad de Pachascucho, que presenta una Tropa de Cáceres261 y un Batallón, también exige obligatoriedad a sus miembros262, aunque sin llegar al

control estricto de Tragadero sobre sus comuneros y de los contenidos escénicos. La organización de la tropa en Pachascucho es responsabilidad de los miembros del segundo cuartel (Barrio Los Andes), correspondiendo al otro barrio y a los comuneros del segundo cuartel que no participan en la tropa, a organizar el

Batallón de la Fuerza Armada. a organización de la escena a presentar en la Tropa

de Cáceres se discute en asamblea barrial y el gasto es asumido por la tesorería del cuartel; en cambio, la asamblea comunal deja que cada comunero elija en que grupo y contingente del batallón participara (plana mayor, escolta, banda de música, motorizado, artillería, enfermería, rancheros, etc.), además, aprobarán en asamblea algunas escenas de las propuestas por los comuneros, habilitándoles el dinero que requieran su puesta para el desfile. El Teniente Gobernador es el encargado de supervisar que los grupos comprometidos realicen sus ensayos y

260 A modo de ejemplo, la escena “El sacrificio de Alfonso Ugarte” fue presentado los años 1997, 1998 y 1999, incluso por las mismas personas.

261 Luego de la última división (2002) se empezaron a presentar dos tropas de Cáceres por parte de Pachascucho y bajo la responsabilidad de cada cuartel: una tropa se encargaba el barrio Los Andes, y la otra tropa el barrio Champawahuasi. En la última visita que hicimos (2009) regresó a su organización tradicional de una tropa y un batallón.

hagan las comprar requeridas para su presentación. En ocasiones, hay residentes

que vienen con su propuesta escénica a último momento, a ellos sólo se los ubica en el orden de presentación del batallón, dejándolos a que asuman todo el gasto que requiera su escena. Esta última situación ha generado en ocasiones cierto malestar en las autoridades locales, ante el riesgo de que alguna escena pueda generar un bajo puntaje para todo el batallón, aunque en los últimos años, ya no es un problema, como antaño263.

La comunidad de Yanamarca, que presenta tres tropas de Cáceres264 y un

batallón, deja que cada cuartel se responsabilice de una tropa, asumiendo la

comunidad la responsabilidad del batallón. En la asamblea de cada cuartel se

decide que escena presentar y los gastos son asumidos por la caja del cuartel y el apoyo de la agencia municipal. Las escenas presentadas en el batallón son

aprobadas por la asamblea comunal, y los gastos, son asumidos totalmente por la tesorería comunal. Si por alguna razón un grupo de comuneros no presenta la escena aprobada en asamblea, se los multa con 100 soles.

La comunidad de Tunanmarca, que ofrece una tropa de Cáceres265 y un

batallón, deja a sus tres cuarteles organizar tanto la tropa como el batallón, la participación es obligatoria para cada comunero sino paga la multa acordada en asamblea. Cada cuartel aprueba qué escenas y quiénes participarán así como los contingentes militarizados que se presentarán266, la asamblea comunal

previamente decide el número de escenas a presentar por cuartel, siendo entre dos a cuatro escenas por cuartel; los gastos de las escenificaciones son sufragados por la tesorería de cada cuartel en un 50%, el saldo, es aportado por la Municipalidad de Tunanmarca, que además sufraga los gastos que demanda la banda de música y colabora para que todas las autoridades desfilen con similar terno. Es importante

263 Durante los años de violencia política y control militar de la región, la comunidad de Pachascucho evitaba que sus escenas tengan un discurso político, ciñéndose a escenificaciones de la guerra del Pacífico o de la Independencia.

264 Desde el año de la división del sector oriental (2002) la comunidad de Yanamarca tuvo que presentar más tropas de Cáceres de la única que presentaba, debido a que debía “equipararse” con su socia Acolla, que presenta tradicionalmente cuatro tropas.

265 Al igual que Pachascucho, luego de la división del sector oriental (2002), aumentaron el número de tropas de Cáceres, llegando a ofrecer dos tropas, hoy en día han vuelto a su antiguo número de una tropa de Cáceres. 266 La escolta del batallón sale de un concurso entre las escoltas de cada cuartel que se realiza un día antes del desfile.

indicar, que un día después del desfile, Tunanmarca organiza una competencia entre sus cuarteles, para premiar que cuartel presentó las mejores escenificaciones.

3.1.2 La organización voluntaria

En Acolla, su organización comunal es la única en todo el valle de Yanamarca, que no participa en el desfile, a pesar que el concurso es inter comunal. Sus instituciones militarizadas (tropa y batallón) son las que se organizan y participan en el desfile, siendo su adscripción voluntaria a los comuneros y pobladores en general. La escenificación que debe presentar cada tropa de Cáceres, es decidida al interior de la institución, previa propuesta de uno de sus miembros, días antes del desfile; los gastos que demande poner en escena la propuesta, está a cargo de la tesorería de cada tropa267. Para el caso de las

escenificaciones que presentan los dos batallones de Acolla, éstas son seleccionadas, preparadas y financiadas por lo miembros de cada grupo, sea de vecinos, amigos o parientes, que la presentarán a través de su respectivo batallón. Esta situación de libre competencia entre los grupos y entre batallones, es un acicate para la constante innovación y el prestigio de sus organizadores, resaltando entre los dos batallones, al batallón del Sector Norte de Acolla, por la calidad y número de sus contingentes militarizados y la creatividad de sus escenificaciones.

En los últimos años, la Municipalidad de Acolla está teniendo mayor protagonismo en la organización del desfile, junto con las instituciones militarizadas. Esta participación se inició en la década de 1980, cuando el Municipio empieza a reconocer a las nuevas tropas de Cáceres que se fundan en Acolla, dándoles un espacio de participación en el desfile. Cuando Acolla era sede, la municipalidad dirimía los porcentajes de participación económica que les correspondía a cada institución festiva, hoy en día, organiza este desfile junto a los subcomités de trabajo, cobrando los ingresos de la boletería y reteniendo para ella del 50% del ingreso y entregando el saldo a cada institución militarizada

267 El fondo económico de cada tesorería proviene de las actividades que realiza su institución a lo largo del año (contratos para participar en otros lugares, poner alguna cantina en fiestas y competencias deportivas, hacer faenas), cuotas y multas de los miembros, premios pecuniarios que gana y el porcentaje correspondiente por los ingresos que obtiene Acolla por organizar el desfile de Semana Santa; y ocasionalmente, con la ayuda de la tesorería de algún cuartel.

participante268. Esta preeminencia municipal respecto a la organización comunal en

Acolla, es un proceso común en muchas comunidades que son cabeceras distritales, donde la municipalidad es percibida como la institución local más representativa y con mayores recursos económicos.

En otras sedes que organizan estos desfiles (Marco, Pomacancha y Janjaillo) las formas de participación obligatoria y voluntaria son una práctica variable entre ellas; por ejemplo, en el sector occidental (Marco), los comuneros de Marco ya no participan en el desfile de manera obligatoria, como antaño, ahora es voluntaria su participación y a través de sus cuarteles, o brindando alguna ayuda económica para las escenas que les interesa269. Las otras comunidades menores

que participan en el sector de Marco, como Muquillanqui, Huashua y Hualis, la participación de sus comuneros si es obligatoria y a nivel de sus tropas de Cáceres270. En los otros sectores que organizan desfiles en la Semana Santa,

como los realizados en las comunidades de Pomacancha y Janjaillo, la participación también es obligatoria a nivel de sus cuarteles, organizando sus escenas a través de ellos o de sus instituciones comunitarias subsidiarias271, como

son los comités de damas y los comités del vaso de leche.