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ILO action on child labour since 2002: Developments and reflections

En las dos últimas décadas se ha producido un proceso de creación de grupos multimedia de comunicación, partiendo normalmente de un periódico. Este proceso ha exigido la búsqueda de mayores recursos económicos con los que hacer frente a la compra o creación de nuevos medios. El objetivo de estos grupos ha sido la utilización de una política de márketing común que pudiera redundar en mayores ingresos fruto de las sinergias que unos medios producen en otros.

El Grupo Prisa es un ejemplo de este proceso. Este conglomerado multimedia nace de El País y progresivamente se va extendiendo a radio (Cadena Ser), televisión (Digital + y Cuatro) y prensa especializada (Cinco Días y AS). El reto con el que se encuentran estos grandes grupos de comunicación es afrontar las nuevas inversiones en tecnología para mantener sus posiciones de mercado y adaptarse a la nueva realidad.

Continuando con el caso del Grupo Prisa, el desarrollo de la televisión digital por satélite (Sogecable) ha supuesto para Prisa unas enormes inversiones. La capacidad de generación de resultados del Grupo es en sí misma insuficiente para hacer frente a dichas inversiones, de manera que las únicas alternativas son ampliación de capital o endeudamiento.

La apuesta del Grupo Prisa ha sido el endeudamiento bancario, dado que una fuerte ampliación de capital hubiera supuesto en la práctica la pérdida del control de la compañía por parte de la familia Polanco, propietaria de más del 60% del capital.

El mejor retrato de la situación de endeudamiento y de cómo se llegó a él en Prisa es el que hizo su propio consejero delegado el 5 de diciembre de 2008, fecha en que celebró Junta de Accionistas Extraordinaria para aprobar la fusión de Prisa con su filial Sogecable. Se trataba, en definitiva, de buscar una integración que más adelante permitiera vender parte de Sogecable, concretamente el negocio de televisión de pago vía satélite (Digital +), y conservar dentro del grupo el negocio de televisión en abierto (Cuatro).

“La deuda de Prisa es correlativa al extraordinario crecimiento de la compañía durante esta década. El grupo ha más que triplicado su tamaño desde que salió a Bolsa en el año 2000; desde esa fecha hasta nuestros días ha repartido 232 millones en dividendos, ha tenido que hacer frente a la fusión de las dos plataformas de televisión de pago de satélite y ha invertido sólo en adquisiciones casi 4.900 millones de euros, a los que habría que añadir 1.290 millones más en inversiones recurrentes. Todo ello lo hizo sin ningún refuerzo de los fondos propios, en medio de un clima de dinero abundante y barato, en el que las instituciones financieras hacían cola frente a las sedes de las empresas incitándolas a contraer más y más préstamos a tipos de interés prácticamente negativos. En medio de esas circunstancias, Prisa incurrió en una deuda considerable, cuyo origen y estructura es preciso explicar. Se compone de tres créditos diferentes, dos

sindicados y un préstamo puente. Uno de los primeros está suscrito por Sogecable, con motivo de la fusión entre Vía Digital y Canal Satélite Digital, decidida en un momento en el que la presión política del gobierno Aznar sobre la compañía se hacía cada vez más visible y en un entorno muy hostil para las actividades del grupo. O sea que, de los casi 5.000 millones de endeudamiento consolidado a fecha de hoy, mil millones, prácticamente, corresponden a Sogecable y sirvieron para financiar el costo, muy elevado, de la fusión entre las dos plataformas de televisión por satélite. Tras esa fusión, Prisa, accionista minoritario de Sogecable, vio reducida su posición a poco más del 16%. Ese extremo debilitamiento en el seno de una sociedad creada por nosotros, y de extraordinario éxito en el mercado, justificó la decisión de lanzar una oferta parcial sobre Sogecable en 2006, que costó en números redondos casi mil millones de euros y se hizo a un precio de 37 euros por acción. En ese año, también nos hicimos con el control de la portuguesa Media Capital, viéndonos igualmente obligados a lanzar una oferta por el cien por cien de esa empresa, por un monto total de más de 600 millones de euros. Dichas operaciones se hicieron mediante el recurso al crédito, sin apelación al mercado y en un entorno que castigaba el valor de las empresas poco apalancadas. Meses antes de lanzar la OPA obligatoria sobre Sogecable, nuestra deuda consolidada estaba en torno a 2.800 millones de euros, lo que equivalía a un múltiplo de 4,8 veces ebitda. A nadie le parecía un guarismo exagerado y la acción cotizó en agosto de 2007 a cerca de 17 euros. Un crédito puente suscrito con seis bancos, por valor de 1.900 millones de euros sirvió para financiar la oferta final sobre Sogecable.”31

Sin embargo, el recurso al endeudamiento bancario es limitado, de modo que llega un momento en que las compañías tienen que optar por vender parte de sus activos para continuar manteniendo el control de la compañía o realizar ampliaciones de capital dando entrada a accionistas minoritarios. El discurso del presidente, Ignacio de Polanco, en la misma

31 CEBRIAN, Juan Luis. Discurso en la Junta General Extraordinaria de Accionistas de Prisa, 5 de

reunión trata de avanzar los caminos que están sondeando para buscar una salida a la ingente deuda.

“La fusión entre Prisa y Sogecable que hoy rubricamos culmina ese proyecto, que tiene plena vigencia operativa y estratégica. No obstante las nuevas circunstancias del mercado de deuda, la situación económica en general y la propia estructura de capital de Prisa aconsejan plantearnos un conveniente refuerzo de los fondos propios que permita añadir estabilidad y claridad a nuestra situación patrimonial. Por lo mismo solicito hoy a los accionistas de Prisa su apoyo para dotar al Consejo de Administración de todos los instrumentos adecuados que le permitan en el próximo futuro tomar decisiones a ese respecto. Como ustedes saben, en nuestro Plan Estratégico figura la desinversión en determinados activos, algunos de ellos muy valiosos, de acuerdo con la política general diseñada hace ya años y comunicada a los mercados. Ese sigue siendo nuestro objetivo inmediato, que esperamos sea coronado con éxito. Pero debemos precavernos ante la eventualidad de que las circunstancias económicas adversas impidan que las transacciones se realicen a precios razonables. Porque, en definitiva, Prisa no va a enajenar ninguno de sus activos por menos de su valor real.

A la hora de reforzar el capital lo haremos, en primer lugar, defendiendo el interés de los accionistas y en segundo, garantizando una estructura adecuada que no desfigure ni ponga en peligro los valores tangibles e intangibles de nuestra empresa. En ese sentido quiero hacer explícito una vez más que el grupo de referencia que controla hoy Prisa seguirá asegurando la estabilidad y las políticas de continuidad de nuestra empresa. Pretendemos sumar, eso sí, nuevos inversores que apoyen nuestra andadura y nos ayuden a resolver las dificultades, cuidando en todo momento de maximizar el valor para los accionistas actuales de la empresa.”32

32 PLANCO, Ignacio. Discurso en la Junta General Extraordinaria de Accionistas de Prisa, 5 de diciembre

El presidente de Prisa relataba en pocos párrafos las urgencias del Grupo que, ante la imposibilidad de llevar adelante las ventas de algunos de los activos, llevarán a la búsqueda de nuevos inversores. Eso sí, el grupo de referencia que controla Prisa, básicamente la familia Polanco, mantendrá el control de la compañía.

El Grupo Unedisa ha vivido una situación parecida, aunque con importes diferentes. En 2007 adquiere el Grupo Recoletos, en una operación en la que desembolsa 820 millones de euros y asume deuda por otros 270 millones. Para realizar esta compra, Unedisa recibió un crédito de 720 millones de su empresa matriz, Rizzolli Corriere della Sera (RCS), que vence en 2015, además de contar con tres pólizas de crédito de 50 millones de euros cada una con otras tantas entidades. En ese mismo año de 2007, RCS suscribió una ampliación de capital en Unedisa, en la que aportó 200 millones de euros adicionales.

En definitiva, El Mundo tenía la necesidad de crecer mediante la compra de más medios de comunicación que le dieran fuerza a la hora de negociar unas tarifas publicitarias que incluyen varios soportes (El Mundo, Marca y Expansión, por ejemplo), pero para poder hacer frente a esa operación se necesitan inversores que pongan capital y tirar de su capacidad de endeudamiento. En este caso, fue la casa matriz quien realizó el desembolso del crédito y del capital.

5.1.2. Nuevas tecnologías: más inversión en busca de más