83. Ya hemos dicho más arriba que los godos vivieron durante algún
tiempo en Mesia y en Tracia después de atravesar el Danubio.233 De los descendientes de aquéllos procedía también Maximino, que fue emperador después de Alejandro, el hijo de Mamea, como relata Símaco234 en el libro quinto de su Historia cuando dice: «Maximino César, a la muerte de Alejandro, fue nombrado emperador por el ejército».235 Nacido de padres humildes en Tracia — su padre era un godo llamado Mica y su madre una alana que se llamaba Ababa— , perdió al mismo tiempo la vida y el imperio en el tercer año de su reinado, cuando lanzó sus armas contra los cristianos.236
84. Pues este Maximino, durante el reinado del emperador Severo237, el
día del cumpleaños de su hijo, después de haber pasado su infancia en el campo abandonó la vida de pastor e ingresó en el ejército. El caso fue que el emperador había organizado unos juegos militares, en vista de lo cual Maximino, aunque era un adolescente semisalvaje, cuando conoció los premios que se ofrecían pidió en su lengua materna al emperador que le diera permiso para luchar con los soldados ya expertos. 85. Severo, completamente sorprendido por su estatura y su complexión —se dice que medía más de ocho pies de altura238—, le ordenó que peleara cuerpo a cuerpo con los siervos, para que no supusiera una afrenta para sus soldados luchar con este rústico. Entonces Maximino echó al suelo a dieciséis de estos siervos con tan buena fortuna que los venció uno por uno sin concederse ni un momento de descanso o interrupción para recuperar fuerzas. Por ello consiguió los premios, se mandó que fuera admitido en el ejército y ocupó sus primeros puestos en la caballería.
Dos días después, cuando el emperador salía de maniobras, lo vio armando alboroto, como suelen hacer los bárbaros, y mandó al tribuno que lo castigara para que se acostumbrara a la disciplina romana. Pero él, cuando comprendió que el emperador estaba hablando de él, se le acercó mientras cabalgaba y logró adelantarlo a pesar de ir a pie. 86. Entonces el emperador espoleó a su caballo, le
233 Cfr supra § 38.
234 Quinto Aurelio Mermo Símaco fue un influyente patricio romano, cónsul con Odoacro en el
485, jefe del Senado desde el 523 y suegro de Boecio. Fue autor de una Historia Romana de la que sólo se conserva este fragmento citado por Jordanes. Se discute si la obra de Símaco fue ya fuente de la Historia de Casiodoro o si estos datos fueron añadidos posteriormente por Jordanes como fruto de su investigación posterior. Vid. a este respecto el estudio de W. Ensslin, Des Symmachus
Historia Romana al Qulle fur Jordanes, Munich, 1949.
235 Cayo Julio Vero Maximino fue emperador del 235 al 238 d.C. Sucedió en el trono a Alejandro
Severo (222 235 d.C.).
236 Maximino era devoto del Sol Invictus (como aparece representado en sus monedas) y un firme
partidario de la restauración de la religión pagana. Por ello persiguió enérgicamente a obispos, sacerdotes y otros jerarcas de la Iglesia.
237 Septimio Severo, emperador del 192 al 211 d.C. 238 2,36 metros.
hizo dar varias vueltas galopando de un lado para otro hasta cansarse y luego dijo a Maximino: «¿Tienes ganas de pelear después de esta carrera, tracio?» A lo que respondió: «Como le plazca al emperador.» Así que Severo, saltando de su caballo, mandó a los reclutas más jóvenes que lucharan con él. Entonces Maximino tumbó en el suelo a siete jóvenes robustísimos sin ni siquiera haber recobrado antes el aliento. Por ello fue el único en recibir premios en metálico del emperador e incluso un collar de oro, y más tarde fue nombrado miembro de la guardia personal del emperador.239
87. Posteriormente, bajo Antonino Caracalla240, llegó a ser jefe de este
cuerpo y sus hazañas hicieron que se difundiera su fama, alcanzando diversos grados en el ejército, entre ellos el de centurión, como premio a su valor. Cuando subió al trono Macrino, renunció a sus funciones militares durante casi tres años y aunque era tribuno nunca se presentó a Macrino, porque pensaba que su autoridad era indigna, al haber sido conseguida por medio de un crimen.241 88. Luego volvió con Heliogábalo242, como si se tratase en realidad del hijo de Antonino, y se reincorporó a su cargo de tribuno. Después de éste, luchó admirablemente contra los partos en tiempos de Alejandro, el hijo de Mamea, y cuando éste fue asesinado en un levantamiento militar en Maguncia, fue nombrado emperador por aclamación del ejército sin decreto alguno del Senado.243 Todas sus buenas acciones anteriores se vieron empañadas por su malvada decisión de perseguir a los cristianos244 y cuando fue asesinado por Pupieno en Aquilea245, cedió el imperio a Filipo.246
Lo que hemos tomado prestado de la Historia de Símaco para nuestra obra ha sido para mostrar que el pueblo del que tratamos se perpetuó hasta el apogeo del Imperio Romano. Por lo demás, este asunto exige que volvamos ordenadamente hasta el punto en el que habíamos iniciado nuestra digresión.
239 La mayoría de estos datos anecdóticos sobre el emperador Maximino, así como sobre su origen
tracio y sus cualidades personales están tomadas casi literalmente de la Vita Maxumini atribuida a Julio Capitalino Cfr. Historia Augusta, Max., 1-5.
240 Antonino Caracalla era hijo de Septimio Severo y ocupó el trono ímperial entre el 211 y e
l217d.C.
241 Macrino subió al poder en el 217 después de participar en el complot por el que el centurión
Julio Marcial asesinó a Caracalla.
242 Emperador del 218 al 222 d.C.
243 Severo Alejandro fue acusado de cobardía por sus soldados y asesinado en marzo del 235 d.C,
lo mismo que su madre Mamea, a la que se acusaba también de avaricia y de injerencia en los asuntos de Estado.
244 La persecución de los cristianos por parte de Maximino aparece narrada en Orosio (hist., 7, 18,
8).
245 Sobre esta ciudad, cfr. infra § 219.
246 Lo cierto es que a la muerte de Maximino el trono no pasó a ningún Filipo, sino a Gordiano III,