4.3 CREATING MEAWAT
4.3.3 Image processing
Actualmente, en el campo de trabajo de los Administradores éstos no sólo compiten con sus propios colegas de la disciplina, sino también con los profesionales de casi todos los campos del conocimiento, dado que si bien un administrador no puede sustituir —por ejemplo— a un abogado o a un ingeniero en sus competencias específicas, podemos encontrar ejemplos en los cuales, estos últimos, se desempeñan como administradores, dado que la administración se ha convertido en una herramienta indispensable para el adecuado ejercicio profesional inde- pendientemente de la disciplina o profesión que se ejerza.
Según plantean Levin y Kelley12, “para que la educación ejerza todos los efectos benéficos que
de ella se esperan, es indispensable que existan oportunidades de empleo remunerado que otorgue ocupación productiva a los egresados” y afirman que “el potencial educativo sólo será completo si encuentran un empleo remunerado que lespermita aplicar, de manera productiva, los conocimientos y habilidades que recibieron durante su formación”.
Dos de las decisiones más importantes que pueda tomar una persona en su vida son qué va a estudiar y a qué se quiere dedicar en su vida profesional. Ambas están relacionadas y ambas se toman a una edad en la que aún no somos suficientemente maduros para decidir. Analizando
10 http://blogs.wsj.com/cio/2014/04/30/its-already-time-to-kill-the-data-scientist-title/.
11 http://blogs.wsj.com/cio/2014/04/30/its-already-time-to-kill-the-data-scientist-title/.
12 H.M. Levin y Kelly, C. (1994) “Can education do it alone?”, Economics of Education Review, vol 13, n.° 2, págs. 97-108.
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las profesiones emergentes y las tendencias de mercado se pueden encontrar datos objetivos que hablan de nuevas oportunidades profesionales.
Con frecuencia los criterios que utiliza un alumno para elegir la carrera suelen estar basados en lo que conocen o creen conocer, y en lo que les gusta, o piensan que les gusta. Y miran al futuro profesional casi siempre desde esa perspectiva.
Si bien muchos dicen que las profesiones que tendrán éxito en el próximo lustro aún no existen, algunos perfiles tradicionales son y seguirán siendo demandados13, pero probablemente
tendrán que irse especializando de una manera muy vinculada a la tecnología, tal como men- ciona Iris Vázquez, directora de servicio y calidad en grupo Adecco.
Decir que el avance de la tecnología modela la demanda de profesiones es un hecho, ya que provoca cambios en la forma de organización y administración de las empresas y las transformaciones del mercado laboral y de allí que se deben adaptar los contenidos curriculares y hacerlos congruentes con esa realidad. Pero desafortunadamente, las instituciones educativas no pueden moverse al ritmo que cambia la tecnología y probablemente tendremos que esperar algunos años hasta que la oferta educativa se consolide y sea realmente atractiva en el campo de los datos masivos.
Tal como lo plantea un reciente artículo “Educación: ¿Vale la pena ir a la universidad?”14,
muchos expertos consideran que el título es "irrelevante" a la hora de conseguir empleo en consonancia con lo expresado por el jefe del Departamento de Recursos Humanos de Google “El título Universitario y la entrevista laboral no sirven para nada”15 respecto a que los
empleadores dan cada vez menos valor a la formación y mucho más a las habilidades y competencias.
Desde distintas entidades educativas se vienen implementando varias iniciativas para achicar la brecha entre los contenidos de la oferta académica y los profesionales que demanda el mercado pero los planes de formación universitaria reglada tienden a delimitar fronteras que dificultan el desarrollo de especialidades híbridas por lo cual difícilmente reaccionan a oportunidades laborales emergentes. 13 http://www.iprofesional.com/notas/235941-Estas-son-las-profesiones-de-siempre-las-que-no-van-a-caducar- tan-rapido. 14 http://www.lanacion.com.ar/1880841-educacion-vale-la-pena-estudiar-una-carrera-en-la-universidad. 15 http://blog.itechcareer.com/index.php?option=com_content&view=article&id=467:2016-01-25-14-14-01& catid=1:noticias&Itemid=29.
La demanda de un perfil profesional a medio camino entre la ciencia y el negocio para…
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Puede plantearse una similitud entre las etapas de adopción de la tecnología por parte de las empresas y el ciclo de incorporación curricular de dichas tecnologías.En una primera etapa, ante el desconocimiento del tema, simplemente lo negamos como algo útil y/o valioso, justificándolo con el argumento de “es una moda, es pasajero, etc.”. Luego pasamos a una etapa en la cual somos más receptivos al tema, e investigamos para estar “informados” al respecto pero todavía no “compramos” el concepto. En una tercera etapa, comenzamos a practicar con dicha tecnología introduciéndonos en el proceso de aprendizaje para finalmente, en una cuarta etapa, donde el concepto ya se ha adoptado con convicción, profundizamos el aprendizaje y somos capaces de instruir a otras personas.
La pregunta es: ¿en qué etapa nos ubicamos cada uno de nosotros?
En los currículos de nuestras carreras se suele cubrir la temática de la Inteligencia de Negocios, a partir de la operatoria tradicional de reportes y tableros que muestren “lo que ya pasó”, pero debe hacerse de tal manera que dejen el escenario preparado para, en una siguiente parada, dar un salto cualitativo y pensar en herramientas que abarquen modelos de análisis predictivo que permitan anticipar tendencias, planificar escenarios y aportar de esa manera a crear una cultura analítica en los alumnos.
En esa línea de trabajo, entiendo que sería un error abordar la estrategia de introducirlos en el campo de la Ciencia de Datos y Big Data desde una visión demasiado tecnológica, en virtud de que resultaría una experiencia muy dura, ya que representa un salto muy importante y tal como ocurre en las empresas, el proyecto seguramente fallaría porque el receptor de la información no tiene los conocimientos necesarios para entender la herramienta adoptada.
La formación de base no termina de alcanzar para formar un profesional que tenga el universo completo de los últimos conocimientos de la profesión y por la estructura normativa, cuesta adaptar los planes de estudio a las necesidades cambiantes de un mercado laboral en constante evolución y adaptación.
De allí que la alternativa de incorporar Seminarios de Actualización Tecnológica resulta imprescindible para dar un último “empujoncito de conocimientos” antes de la graduación de los alumnos, estrategia que entiendo resulta apropiada para iniciar al alumno en el campo de Ciencia de Datos delineando un nuevo itinerario enfocado a las posiciones de analista y científico de datos.
En el enfoque de esta propuesta resulta clave cambiar el discurso tecnológico de Big Data por uno que hable de negocio y de su repercusión en la transformación empresarial. Desde esta
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perspectiva y conforme a lo mencionado a que en las grandes empresas estos profesionales seguramente serán parte de un equipo multidisciplinar, se podría pensar en fomentar algún plan de formación en el tratamiento de los grandes datos y a nivel grado, en ese línea de trabajo en equipo, con amplitud de miradas y habilidades de comunicación, pero no sólo entre estudiantes de la misma carrera, con una orientación que combine empresa, ciencia y tecnología.
Esa estrategia, no solo permitiría contribuir a mejorar la capacitación de los jóvenes en tecnologías emergentes, para ampliar su preparación de cara a la incorporación al mercado laboral sino que serviría para evangelizar a los alumnos sobre la oportunidad de formarse en la disciplina de las Ciencias de Datos, promoviendo las instancias de posgrado en este campo como una tarjeta de embarque al mundo laboral de las empresas más punteras.
Las empresas ya han puesto el foco en este tipo de profesionales y a medida que crece la demanda, se observa el crecimiento de ofertas de posgrado, tanto en Ciencia de Datos como en
Big Data que puede verificarse con un rápido surfeo por la web, aunque quizás deba aceptarse una parte del efecto “moda”.
El de los posgrados es un mundo muy diverso y en este campo es posible escoger entre dos grandes grupos: los de corte tecnológico, centrados en las tecnologías propias del ecosistema
Big Data ofrecidos por facultades cuyos egresados responden a perfiles más técnicos y aquellos orientados a las Ciencias de Datos, especializados en la puesta en valor del dato, pensados para los profesionales más enfocados en los procesos de negocios y por ende ofrecidos por las escuelas de negocio.
5. Conclusión
Si echamos un vistazo al stadium tecnológico imperante hoy día, el concepto de Big Data domina la escena, todo el mundo habla del concepto y seguramente en los próximos años veremos más eventos y más proveedores de plataformas entrando en escena.
Si bien la capacidad de recolección de datos por parte de las empresas ha crecido enormemente, muchas veces dicho volumen, puede transformarse en una carga pesada con la cual no pueden lidiar para darle un uso adecuado ya que implica cambiar las bases para la toma de decisiones en todos los niveles dejando de confiar en el instinto o la experiencia.
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La generación “de la era digital” busca encontrarle un sentido al trabajo y está predispuesta a seguir carreras polifacéticas e independientes y las habilidades tecnológicas serán claves. Todos los campos profesionales tienen una cosa en común: la tecnología, que determina el avance de una carrera hacia el futuro y es necesario tener una visión futurista sobre cómo trabajamos y conocer qué hay de nuevo en la tecnología para poder insertarse y sobresalir en el trabajo. Para poner en marcha un proyecto de Big Data las empresas comienzan a demandar pro- fesionales con conocimientos a escala de sistemas, tecnologías y metodologías para acondicionar la ingente cantidad de datos y fuentes, explotarlos o analizarlos. De allí que se consideran que los puestos emergentes que requieren perfiles relacionados con el Big Data
constituyen uno de los yacimientos laborales con mayor crecimiento para los próximos años.
Estos profesionales, conocidos en el mercado como “científico de datos”, se caracterizan por tener un perfil complejo con un enfoque multidisciplinar, ya que en dicho perfil se fusionan conocimientos y capacidades técnicas, analíticas y de negocio.
Todas las iniciativas, por mucho que se evangelice desde TI, tienen que venir del lado del negocio y debe formar parte de una estrategia bien pensada y valorada para que se pueda obtener el impacto deseado.
Si bien Big Data, Data Mining, Business Intelligence y Business Analytics, entre otros conceptos, son facetas de la misma realidad, se ha intentado en este trabajo de delimitar los alcances y revisar en que consiste la Ciencia de Datos, sus oportunidades laborales y las posibilidades que existen para formarse.
Los cambios profundos en el mercado laboral, a la larga se trasladan al sistema educativo y éste no parecería ser la excepción. Como docentes debemos procesar las modas en su justa medida y en el contexto actual en el cual los datos se convierten en una fuente de nuevos empleos el mundo académico no puede quedarse atrás a la hora de dotar a los futuros profesionales de competencias tecnológicas y capacidades analíticas que asegure un en- tendimiento de las demandas detectadas de forma de generar condiciones favorables para competir en el mercado laboral y/o inclinarse por estudios de posgrado en esta disciplina. La figura de asignaturas o seminarios optativos, al ser privativos de cada facultad, son centrales para abordar las demandas laborales.
Está claro que no es sencillo encontrar la fórmula para lograr profesionales con un perfil analítico que les permita aprovechar la sencillez de uso de estas aplicaciones pero el desafío de enfrentar el fenómeno debe ser asumido desde ahora. La Ciencia de Datos es un concepto que
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debe estar en nuestra agenda y el problema desde el ámbito docente es discernir como incorporarlo, buscando algún elemento que nos proporcione una dirección a seguir. Sin duda, plantearse estas cuestiones sólo puede enriquecer.
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XI Jornadas DUTI, Eduardo Luis García, compilador, Bahía Blanca, Ediuns, ISBN 978-987-655-134-2, págs. 139 a 148.
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