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2 Materials and Methods

2.2 Methods

2.2.4 Immunofluorescence microscopy

En 1965 Chomsky impone el concepto de lingüística generativa (por el hecho de que la gramática “genera” oraciones) y desarrolla el modelo que después se llamará “teoría estándar”, esto es, el modelo teórico a partir del cual se efectuarán investigaciones, rectificaciones y ratificaciones durante casi veinte años. Fundamentalmente, Chomsky define el objeto de estudio de la lingüística (generativa) y logra resolver varios problemas sobre la gramaticalidad que habían quedado pendientes en el libro de 1957.

El modelo teórico encara de manera decidida una profundización de los supuestos presentados anteriormente. Ahora la gramática transformacional/ generativa se define como una teoría de la “competencia lingüística”, i.e., la capacidad mental que tiene un hablante-oyente para generar oraciones bien formadas (gramaticales). El hablante-oyente es ideal porque pertenece a una comunidad de habla completamente homogénea y conoce su lengua de manera completa y perfecta; no lo afectan limitaciones en la memoria, distracciones o cambio de interés (Cfr. II, n. 5).

En este punto surge una antinomia que es imprescindible para entender la teoría chomskiana y separa definitivamente “gramaticalidad” de “aceptabilidad”: Hacemos entonces un distinción fundamental entre competencia (el conocimiento que el hablante oyente tiene de su lengua) y actuación (performance, el uso real del lenguaje en situaciones concretas) (Chomsky 1965: 4).

El concepto de competencia permite establecer que el problema central de la teoría lingüística es la adquisición del lenguaje. En efecto, el problema es deducir, “a

partir de los datos reales y concretos de la actuación, cuál es el sistema de reglas subyacente que el hablante-oyente debe conocer para producir las oraciones que funcionaron como datos iniciales”. En pocas palabras, la lingüística generativa quiere explicar una realidad mental detrás de los datos concretos de la conducta lingüística, que es un mero punto de partida para deducir la esencia. Otra vez al igual que Saussure, Chomsky adopta el enfoque mentalista cuestionado por Bloomfield, porque para su teoría el aspecto esencial del lenguaje (el conocimiento o la competencia) existe en la mente de los hablantes.

En síntesis, la gramática es una descripción explícita del conocimiento (de la competencia) del hablante-oyente ideal. Las gramáticas tradicionales conservan su importancia pero son insuficientes porque, como se ha demostrado en el modelo de 1957, dejan sin explicar muchas de las regularidades del lenguaje.

Para decirlo una vez más: la lingüística generativa se interesa por la

competencia, que es lo que el hablante realmente conoce, y no se interesa por lo que el hablante sabe o cree que conoce. Los hablantes de castellano realmente conocemos que la construcción (5) es gramatical y que las construcciones (6) y (7) no son gramaticales. (El asterisco * indica agramaticalidad).

(5) sus bellos que tanto amé

* (6) los sus bellos ojos que tanto amé * (7) bellos ojos los tanto amé que

El profesor de Lengua puede explicar que la agramaticalidad de (6) se debe a que en el castellano actual el artículo y el posesivo no se combinan en un mismo sintagma. También puede explicar que (7) es agramatical porque las clases de palabras no ocupan las posiciones sintácticas que les corresponden. Por su parte, podrán decir que (5) es gramatical porque satisface, entre otras, esta regla del castellano: FS = determinante + sustantivo + Oración (=adjetivo)

Sin embargo, un hablante-oyente que tiene la fortuna de no dedicarse a la reflexión gramatical conoce que (5) es gramatical mientras que (6) y (7) no lo son. Concretamente, nunca generará construcciones como (6) y (7) sencillamente porque no hay reglas, en su competencia, que le permitan generarlas.

En el proceso de transformación progresiva correspondiente a Estructuras

Sintácticas vimos que “gramatical” se superponía con “aceptable”. Este problema es resuelto en el modelo estándar porque Chomsky identifica la gramaticalidad con la competencia y la aceptabilidad con la actuación. De esta manera, “aceptable” es el término que se aplica a “las emisiones naturales, inmediatamente comprensibles por los oyentes sin necesidad de un análisis en lápiz y papel” (Chomsky 1965: 16). Por su parte, “gramatical” designará las oraciones bien formadas, producidas por las reglas de la gramática generativa. En breve, la gramaticalidad se corresponde con la competencia (el conocimiento) y la aceptabilidad con la actuación (el uso).

Es importante destacar, entonces, que gramaticalidad y aceptabilidad obedecen a parámetros diferentes. Según Chomsky, hay oraciones que, como (8), tienen “baja” aceptabilidad pero “alta gramaticalidad”.

(8) el hombre (que el chico (que los estudiantes reconocieron) señaló) es mi amigo

Por el contrario, puede haber construcciones que tienen una “alto” grado de aceptabilidad y un nivel “bajo” de gramaticalidad, como (9).

(9) Juan que está loco parece

Este ejemplo es bastante aceptable en la oralidad, pero un análisis estructural se hace difícil porque Juan, que es el sujeto de la subordinada, está fuera de la subordinada encabezada por el subordinante que. Dado que Chomsky se refiere a niveles “altos” y “bajos”, puede señalarse también que los conceptos de gramatical y

aceptable son en definitiva una cuestión de grado. Finalmente, considérense oraciones como (10) y (11), que son casos completamente gramaticales y aceptables al mismo tiempo.

(10) parece que Juan está loco.

(11) el hombre que los estudiantes señalaron es mi amigo

Se puede agregar que la construcción (7) es directamente agramatical e inaceptable. Pero lo importante es que la reglas de la gramática generativa asignan

descripciones estructurales a oraciones como (10) y (11), también a oraciones como (8), pero no a ejemplos como (9).

La síntesis de estas reflexiones aparece en la tabla 4.4.

Tabla 4.4. Comparación de gramaticalidad y aceptabilidad en 5 ejemplos

Ejemplo Gramatical Aceptable Generado por la

gramática (8) el hombre que el chico que los estudiantes

reconocieron señaló es mi amigo + - +

(9) Juan que está loco parece - + -

(10) parece que Juan está loco. + + +

(11) el hombre que los estudiantes señalaron es

mi amigo + + +

* (7) bellos ojos los tanto amé que - - -

El ejemplo (9) es particularmente ilustrativo porque demuestra con fuerza que gramaticalidad y aceptabilidad van por caminos diferentes. Así como Saussure pensaba en una posible “lingüística del habla”, Chomsky sostiene que deberá desarrollarse una “teoría de la actuación” que se ocupe de justificar casos como (9). Una teoría de este tipo deberá basarse en la competencia y en las formas gramaticales más simples. Luego permitirá establecer consideraciones sobre el tipo de oraciones que contribuyen o no a la aceptabilidad. Por ejemplo, una hipótesis al respecto es que oraciones con subordinadas dentro de las subordinadas del tipo de (8) contribuyen a la inaceptabilidad. Por ello es que ejemplos como (8) y, particularmente, como (9) constituyen problemas de actuación, aspecto que está fuera del objeto de estudio de la gramática generativa.

Algunas de estas explicaciones no satisfacen del todo a los lingüistas que creen que el uso no puede separarse tajantemente del sistema gramatical. Uno de esos investigadores es William Labov, de quien hablaremos en el próximo apartado.

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