• No results found

What is the impact of certain Demographic Variables on the prevalence

Los profesores están en busca del camino para lograr el mejor aprendizaje de sus alumnos. Pape y Smith (2002) establecen que son los maestros quienes conocen a sus estudiantes y los apoyan para seguir su plan de estudio. Desafían a los estudiantes a razonar matemáticamente, a explicar y justificar su razonamiento matemático, y a construir su

conocimiento a través de la exploración y de la solución de problemas. Tienen metas, que incluyen un énfasis en que los estudiantes logren la comprensión conceptual, la comunicación de su razonamiento y el aprendizaje a través de al investigación y la solución de problemas.

De acuerdo con Munakata (2005) lograr que el alumno conozca las aplicaciones de las matemáticas lo motiva de una forma distinta, para ello, el profesor deberá encontrar métodos de enseñanza, dentro y fuera del salón de clases, que lo motiven para lograr un mayor entusiasmo en la materia.

Relación entre el perfil del profesor y el aprovechamiento de los alumnos.

El principal factor de la eficacia de la escuela, de acuerdo con Glenn (2001) es el perfil del profesor que representa la calidad del docente, ya que es él quien permite que los

estudiantes aprendan y que la escuela no tenga problemas. Los directores de la escuela y los encargados del personal indican que las características del profesor de calidad son:

entusiasmo, dominio de su materia, capacitación permanente, organización en su trabajo, enseñanza activa, actitud positiva, manejo de grupo, planeación del programa, buenas

relaciones con los colegas, comunicación eficiente, saber hacer preguntas, conocer los distintos estilos de aprendizaje, tener expectativas altas de sus alumnos, poseer la capacidad para crear una atmósfera agradable y ser flexibles.

Wayne y Youngs (2003), realizaron una revisión sobre investigaciones que presenta una relación entre las características del profesor y los aumentos del logro del estudiante en función de sus calificaciones y trabajo en el curso. Los autores mencionan que los resultados han sido poco concluyentes excepto en las matemáticas, ya que en esta materia, encontraron que los estudiantes de la preparatoria aprenden mejor matemáticas cuando sus profesores tienen ciertas características como certificación, títulos y experiencia en trabajos anteriores en materias relacionados con las matemáticas. Sin embargo no encontraron conclusiones generales sobre la magnitud del efecto que tienen estas características de los profesores con los logros de los estudiantes.

De acuerdo con Vásquez (2004), cuando a los profesores de matemáticas de la Universidad del estado de Texas, en San Marcos, antes de iniciar el semestre se les

proporcionó el entrenamiento y los recursos para dar clases más eficientes, se encontró que se mejoró el aprovechamiento de los alumnos y el porcentaje de alumnos aprobados se

incrementó porque se mejoró la capacidad para enseñar de los profesores. El entrenamiento consistió en proporcionar información sobre las actividades que deben conocer como

aprendizaje colaborativo y uso de la tecnología, sobre sus responsabilidades administrativas y sobre la evaluación.

Relación del profesor con los estudiantes

La influencia del profesor en la calidad académica, no es sólo por su preparación profesional sino que también influye su relación con los estudiantes. Brok, Levy y Wubbels (2002) mencionan que en la actualidad existen presiones externas tanto de los padres de familia como del gobierno que obligan a las escuelas a utilizar instrumentos que les permitan medir su calidad educativa. Para verificar la forma en que inciden las relaciones entre profesores y alumnos en la calidad académica, los autores utilizaron un instrumento que diagnostica la interacción entre el alumno y el profesor llamado Cuestionario de Interacción del Profesor (QTI) el cual se ha usado desde hace 20 años, en los Países Bajos, en Australia y en Estados Unidos.

Dicho instrumento se basa en que, en forma natural, cada profesor establece diferentes clases de relaciones con los estudiantes. Se utiliza un modelo de comunicación de Leary (Leary (1957), Wubbels y Levy (1993), citados por Brok, Levy y Wubbels, 2002), que considera la manera en que se comunican dos personas de acuerdo a dos dimensiones de

dominio/sumisión o de influencia/cooperación. Los resultados que arrojó la aplicación del instrumento, de acuerdo con la opinión tanto de los profesores como de los estudiantes, son que los mejores profesores tienen una imagen fuerte, son más amigable y más comprensivos; menos indecisos, insatisfechos y críticos que la mayoría de los profesores. Los mejores profesores también permiten más libertad a sus estudiantes que lo que la norma establece. En general, los buenos profesores son a la vez que dominantes, muy cooperativos.

Hess y Smythe (2001) indican que la cercanía que se da entre el profesor y los alumnos es un factor importante que se relaciona con el aprendizaje cognoscitivo. La cercanía se entiende como un comportamiento que refleja interés y actitud positiva entre dos personas. Cuando el profesor es capaz de mostrar cercanía con sus alumnos en el salón de clases se da una relación positiva respecto al comportamiento del alumno, como el gusto por el instructor y

percepciones de solidaridad y simpatía, lo cual influye en el aprovechamiento. Esto incide en un incremento en la atención del estudiante y en su mejora en el aprendizaje.

Si un profesor desea incrementar la afinidad con sus estudiantes, según Myers, Martin y Knapp (2005), puede utilizar la comunicación fuera de clase. Cuando el profesor promueve esta comunicación los estudiantes consideran la interacción agradable, consideran al profesor amistoso y se fomenta su auto confianza. Esta forma de comunicación se puede dar visitando al profesor en su cubículo o viendo al profesor fuera del Campus. Sin embargo hay estudiantes a quienes no les gusta este tipo de comunicación.

Richards (2004) indica que existen profesores a quienes sus alumnos consideran encantadores, ya que hacen que el aprendizaje sea emocionante y atractivo, son capaces de inspirar de manera única y sus estudiantes experimentan su encanto. Son maestros que pueden establecer una conexión entre la eficacia y el encanto, es decir, las estrategias,

habilidades de organización, uso acertado de técnicas de enseñanza, con la buena voluntad de compartir su calor humano y buen humor. Tienen la capacidad de comunicarse de distinta manera e infunden siempre esperanza de poder mejorar.

Expectativas del profesor sobre sus alumnos y el rendimiento académico

La importancia del profesor en el proceso de aprendizaje del alumno es esencial, y así como es posible que el maestro permita que el estudiante se sienta motivado hacia el estudio, también puede influir en el proceso contrario. De Guzmán (s. f.) se refiere a los fracasos de los estudiantes en matemáticas los cuales “tienen su origen en un posicionamiento inicial afectivo totalmente destructivo de sus propias potencialidades en este campo, que es provocado, en muchos casos, por la inadecuada introducción por parte de sus maestros”.

Dunn (2004) menciona que además de la importancia de contar con programas de estudio más eficientes y de proporcionar capacitación a los profesores, para incrementar el aprovechamiento del alumno es necesario que el profesor llegue con expectativas altas respecto a la capacidad de sus alumnos.

Esta última condición se ha encontrado en varios estudios, es decir, que las expectativas del profesor tienen una correlación con el logro académico, la motivación, y el concepto de identidad de los estudiantes (Babad, Inbar, & Rosenthal, 1982; Brophy & Good, 1970; Chow, 1988; Cooper, 1979; Cooper & Good, 1983; Darley & Fazio, 1980; Jussim, 1986, 1989; Rosenthal & Jacobson, 1968, citados por Goldwater y Nutt, 1999).

Prácticas en el salón de clase y el aprovechamiento de los alumnos.

Argudín (2005) indica que en el mundo globalizado en el que se vive actualmente resulta importante que el profesor cambie su papel de ser proveedor de información al de facilitador, de manera que pueda organizar el aprendizaje como una construcción de competencias; enfocar el currículum como un proyecto que permita que los alumnos construyan competencias y

habilidades; diseñar el desarrollo de los temas; diseñar proyectos de trabajo y estrategias para una investigación dirigida; diseñar actividades que dirigidas al uso de modelos, simulación de experimentos, y trabajo en distintos escenarios. También tiene que dirigir las actividades de los alumnos; realizar el proceso de evaluación y utilizar la investigación y la innovación.

La comunicación dentro del salón de clases, de acuerdo con Mortimore Dossin (2002) resulta indispensable para un aprendizaje eficiente. Señala que los estudiantes se sienten libres de hablar cuando el profesor es considerado humano y trata a los alumnos como trataría a sus amigos, sin oponerse a ellos. También influye que profesor haga algunos comentarios sobre sus propios defectos y errores, ya que esto incrementa el respeto mutuo. Otras cualidades del profesor que hacen que el alumno pueda comunicarse son entusiasmo, pasión, humor,

imparcialidad, liberalidad, y una actitud positiva. Se consideran factores negativos en el profesor su hábito de contradecir al estudiante, hacer bromas a su costa y ser sarcástico, lo cual hace que el estudiante se sienta tonto frente a sus compañeros.

Guzmán (s. f.) menciona la importancia del enfoque que da el profesor a su clase y dice que tal vez los buenos profesores de todos los tiempos han utilizado de forma espontánea los métodos de enseñanza de las matemáticas que ahora se propugnan y a partir de ello han

logrado que los alumnos tengan como eje principal su propia actividad, dirigida con tino por el profesor, y permitiendo al alumno la participación, sin aniquilar el placer de “ir descubriendo por sí mismo lo que los grandes matemáticos han logrado con tanto esfuerzo. Las ventajas del procedimiento bien llevado son claras: actividad contra pasividad, motivación contra aburrimiento, adquisición de procesos válidos contra rígidas rutinas inmotivadas”.

Se entiende entonces que el profesor tiene como una de sus funciones la motivación al alumno, pero debe de encontrar la forma de lograr una motivación intrínseca. Reeve (1994) se refiere a la conducta derivada de la motivación intrínseca como aquella conducta que se realiza únicamente por el interés y placer de realizarla y define:”La «motivación intrínseca» se basa en una serie de necesidades psicológicas definidas… Cuando las personas realizan actividades para satisfacer necesidades de causación personal, efectividad o curiosidad entonces actúan por motivación intrínseca” (p. 130). Hidi y Harackiewicz (2000) no hablan directamente de las necesidades psicológicas, definen a la motivación intrínseca como la motivación para realizar las actividades por interés propio. Deci (1992, citado por Hidi y Harackiewicz, 2000) ha

caracterizado este tipo de motivación en términos de los componentes experimentales (atención enfocada a la tarea, compromiso, y la experiencia del disfrute, del interés y del entusiasmo) y la disposición (el deseo de continuar realizando esas actividades).

Retroalimentación para incrementar el aprovechamiento

Santos y Vargas (2003) establecen que para un buen aprendizaje de las matemáticas, las actividades que se instrumenten en el salón de clases se transforman en el vehículo para que los estudiantes continuamente resuelvan problemas, discutan las cualidades y limitaciones de sus propios acercamientos o soluciones y valoren las aportaciones de otros estudiantes. En particular, los estudiantes deben recibir una retroalimentación continua de su aprovechamiento por parte de sus maestros e indicaciones de cómo mejorar su rendimiento. Eventualmente los propios estudiantes deben desarrollar habilidades para juzgar el rendimiento de ellos mismos y el de sus compañeros.

Olina y Sullivan (2002) determinaron que la retroalimentación que le da el profesor al alumno después de la evaluación es lo que le permite aprender lo que tiene que mejorar y saber como debe hacerlo. El mejor desempeño lo logran los alumnos que conocen las condiciones de la evaluación que solicita el maestro y esto se debe tanto a la misma evaluación como a la retroalimentación que les da el profesor.

En el mismo sentido, Thomas et al. (1993, citado por Olina y Sullivan, 2004) encontraron que existe una correlación positiva entre la cantidad de retroalimentación que da el profesor en pruebas, exámenes rápidos y tareas, y el desempeño del estudiante en cursos de la

preparatoria. También se observó que la retroalimentación formativa que proporciona el profesor sirve para mejorar tanto el aprendizaje del estudiante como su desempeño en tareas complejas de aprendizaje.

Las técnicas didácticas y la plataforma tecnológica

En ocasiones es necesario que se emplee la creatividad y se enfoque la enseñanza desde una visión innovadora que considere los adelantos tecnológicos a los que los estudiantes están tan acostumbrados. En el ITESM, una herramienta tecnológica que se utiliza para la enseñanza es la plataforma Blackboard, en donde se encuentran los cursos rediseñados. En el

Modelo Educativo ITESM. (s.f.) se menciona que:

para desarrollar el perfil de los alumnos establecido en la Misión, el Tecnológico de Monterrey emprendió un programa de rediseño de los cursos para incluir en ellos objetivos formativos explícitos, adicionales a los objetivos de conocimiento. El modelo promueve, además, la aplicación de diversas técnicas didácticas para desarrollar en los alumnos los valores, actitudes y habilidades señaladas en la Misión. Este proceso hace uso de una plataforma tecnológica a través de la cual se da apoyo al proceso de enseñanza-aprendizaje para ofrecer cursos en cualquier tiempo y en cualquier lugar a través de Internet.

Todos los cursos de matemáticas de la preparatoria se encuentran en dicha plataforma y todos los profesores la utilizan en los cursos que imparten por lo que en teoría, las clases se rigen bajo las mismas condiciones, pero cada profesor le imprime su propio sello a sus clases.

Saavedra (2002) indica: “El término didáctica deriva del griego didaskein, que significa

enseñar. Así en su sentido clásico es el arte de la enseñanza y los métodos de instrucción” (p.

51), pero para la pedagogía contemporánea, que no concibe al alumno como un mero receptáculo pasivo de conocimientos, el objeto de estudio de la didáctica lo constituye la dirección del aprendizaje antes que los métodos rígidos que utilizaba el educador para imponer un saber elaborado de antemano.

En la actualidad existe una gran variedad de técnicas didácticas entre las que el profesor puede escoger, de acuerdo a las necesidades particulares de los alumnos o bien en relación con la materia de estudio. Para poder elegir entre la amplia gama de técnicas didácticas, es importante la capacitación constante de los profesores para conocer las novedades en la investigación sobre los procesos de enseñanza-aprendizaje.

En la preparatoria del ITESM Campus Cuernavaca, una de las técnicas didácticas que se privilegian es el aprendizaje colaborativo, que se aplica en todos los cursos de matemáticas. Uno de los objetivos de su aplicación es que los alumnos a través de los distintos cursos vayan conociendo cada vez más la técnica y la utilicen de manera más eficiente. Otra técnica didáctica que se utiliza en forma ocasional es el aprendizaje basado en problemas (PBL por sus siglas en inglés). Cuando se utiliza el aprendizaje colaborativo, según menciona Winston (2002), cada equipo se responsabiliza a alcanzar sus metas, y todos los integrantes se comprometen a realizar su función aportando su parte del trabajo. Para que la labor del grupo tenga éxito, se requiere incorporar habilidades de liderazgo, de toma de decisiones y de comunicación. Una parte muy importante del proceso es la discusión para guiar a la solución de problemas e introducir cambios necesarios en el proceso que se sigue.

McWhinnie y Stephen (2003) encontraron que al aplicar el aprendizaje colaborativo en la clase se activan diversos esquemas cognoscitivos, sobre todo en los estudiantes promedio, que afectan la cantidad y calidad de las preguntas que se generan, y a la vez, se promueven las estrategias para resolver problemas. Es importante que en los grupos que se forman existan niveles heterogéneos respecto a la capacidad de los estudiantes. Se ha comprobado que el mayor beneficio para los estudiantes de nivel medio o bajo es cuando la gama de la capacidad de sus grupos son de estudiantes de nivel bajo a medio o bien, de estudiantes de nivel alto a medio.

Capítulo 3

Metodología

En este capítulo se describe el proceso seguido en cada una de las etapas de la investigación de acuerdo con sus objetivos y con los planteamientos realizados en el marco teórico.