Definición
Para entender el desarrollo de nuestro trabajo, consideramos necesario verter una definición o explicación acerca del relato. Se justifica aún más esta apreciación
entendiendo que la creación del narrador, el espacio y el tiempo no solo son posibles en el contexto de un relato, en el orden o uso literario.
En términos generales, según la Real Academia Española, el relato es un conocimiento que se da, generalmente detallado, de un hecho o suceso. Es definido también como una narración o un cuento.
En literatura, el relato es una narración estructurada, aquí se representan sucesos mediante el lenguaje. Los relatos pueden ser ficcionales, representan personajes o sucesos históricos. Este concepto tiene su origen en el vocablo latino relātus y permite nombrar también a los cuentos y a las narraciones que no son demasiado extensas. Según Genette (1989), es el discurso que dará vida a una historia, ya sea de forma oral o escrita, donde se puede presentar acontecimientos en tiempos y lugares para dar significancia al escrito. Él
estudia el relato tal como aparece en la literatura, o sea, en el texto narrativo. Si bien es cierto en un principio solo se consideraba la historia como el significado o contenido del relato y el discurso como la manera de hacer llegar la historia al destinatario. Genette (1989) propone un modelo triádico para definir el relato. El primer término que conforma este modelo se denomina historia, siendo esta el significado narrativo, que lleva a un grupo de hechos de orden cronológico y con lógica hecha por el narrador. La narración, el
segundo elemento, se denomina al acto narrativo que produce a la historia para convertirla en relato, es el conjunto de la situación real o ficticia en la cual tiene lugar. Finalmente, el relato es el significante, el enunciado y discurso del texto narrativo en el que la historia se materializa.
Otra definición, que es válida mencionar, es la que da Barthes (1974): El relato puede ser soportado por el lenguaje articulado, oral o escrito, por la imagen, fija o móvil, por el gesto y por la combinación ordenada de todas esas sustancias; está presente en el mito, la leyenda, la fábula, el cuento, la novela, la epopeya, la historia, la tragedia, el drama, la comedia, la pantomima, el cuadro pintado (piénsese en la Santa Úrsula de Carpaccio), el vitral, el cine, las tiras cómicas, las noticias policiales, la conversación. (p. 189).
El relato, como modalidad de expresión, ha existido desde siempre, en todas las culturas. Tal vez desde los orígenes de la humanidad, desde que el hombre tiene necesidad de trasmitir un acontecimiento o de buscar una explicación mítica a los hechos misteriosos o inexplicables. Con la aparición de la escritura, se enriquece porque ya no tiene la
limitación comunicativa. Con la escritura, el relato podía tener una trama o una historia que se encadena en varias secuencias.
En el relato, viene a ser el soporte para la narración de la historia que se quiere dar a conocer. Un relato tiene la capacidad de hacerle ver al lector que la historia es real, a
pesar de ser ficción, pero no obstante a ello, el lector sabrá clasificarlo, solo que se sentirá identificado con el relato. Muchas de las historias escritas tienen un trasfondo, todo ello depende del sentido que el autor quiera darle y lo que quiera comunicar con ella, ya que este puede darle su punto de ficción en combinación con algo de realidad o experiencia vividas por el mismo.
Garrido (1993) interpreta que el relato literario tiene mucha diversidad, pues todo dependerá de lo que el autor quiera transmitir en su historia. Este tipo de relatos está basado en la realidad, aunque se va contando por periodos, todo ello para darle rienda suelta al autor, para que este haga suposiciones de la historia y así mantenerlo entretenido dentro de la lectura.
En el relato se puede crear una parte de ficción tratando de reflejar la realidad, todo dependerá de cómo el autor refleje sus pensamientos. Garrido (1993) dice que gracias a la ficción, el autor puede transmitir intencionalmente la realidad disfrazándola, todo depende del lector, captarla e identificarla como cierta o falsa, ya que dentro del mismo relato todo tendrá un sentido de coherencia.
Dentro de la clasificación del relato se puede definir el relato primario como una secuencia de hechos narrados, y el de segundo grado, que relata una historia dentro del relato primario.
Estructura narrativa del relato
Es el armazón o esqueleto elegido por el autor, el plan u organización del relato, para representar los acontecimientos narrados. Con frecuencia se consideran las siguientes fases.
1.3.2.1. Planeamiento.
Es la iniciación de un relato, pues, busca presentar cada aspecto de la historia, para introducir al lector u oyente en lo que trata la narrativa, y donde ocurre, o lo que pueda pasarle a los personajes.
1.3.2.2. Nudo.
En este nivel se da el conflicto como un acontecimiento inesperado que muestra el desequilibrio en el relato. Aquí también se lleva a cabo el desarrollo de la acción. Es decir, dará inicio a una controversia dentro de la historia, que será muy relevante para el sentido de la misma y posiblemente tendrá dificultades para su resolución.
1.3.2.3. Desenlace.
Aquí se soluciona el conflicto y se crea la situación final, en ocasiones la solución puede ser rápida y en otras lenta.
Una vez resuelto el conflicto, dependerá del autor terminar la historia de forma abierta o cerrada, lo que se trata de decir con esto es, si ha de quedar abierta, es porque el autor ha decidido no contar todos los detalles de lo acontecido con los personajes; mientras que en el caso contrario, si ha quedado cerrado, es porque ya el lector está enterado de todo lo acontecido con los personajes.
El espacio en el relato Capítulo II