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Implementation of an AES encryption round using EE-SPFAL logic

3.4 Energy-efficiency and security evaluation of EE-SPFAL logic family

3.4.4 Implementation of an AES encryption round using EE-SPFAL logic

tafieda, por frontero de los moros en la çibdad de Jahén por mandado del rrey don Enrri­ que, con çierta gente de armas y ginetes, el rrey de Granada poderosamente con quatre mill de a cnvallo y treynta mil hon- bros de oie entré a corner tie­ rra de Jahén, lia de santa C la­ ra. Y el conde salié con toda la gente al rrebato y, llegan- do enpos de los corredores a la mata que dizen Debxix, çer- ca de Canbil, salieron çeladas del rrey de Granada. Y çercâ- ronlos y tomâronlos en medio y, como quier que pelearon y se defendieron, como la gente de loa moros eran muchas, los cristianos no los pudieron so- frir y oviéronse de vençer y mûrieron asaz d e l l o s . Y el con­ de fue preso con otros cavaliè­ res (Répertorie, pâgs. 347-348).

en ePpeçial qunndo el dia de oanta Clara del ano de çin- quenta t oeyo el Rey de Grana­ da defbaraté t prendié a don Juan Manrrique, conde de Caf- taneda, que eotaua por capitân mayor en la dicha çibdad con otroo caualleroo por mandado del dicho oenor Rey. E raataron eoe dia loo moroo muchoo de loo caualleroo que con él eotauan por fronteroo, % aoÿ mecmo to-

doo loo méo X mejoreo de la di­

cha çibdad de Jahén, x prendie-

ron afaz (H e c h o s , fol, 43v).

II. Y acaeçié que a la sazén,

entrando çiertos cavalleros cri: tianos de aquella frontera a correr a tierra de moros, toma- ron lengua y supieron cémo Gi­ braltar quedava desanparado de gente, que todos los cavalleros y peones eran ydos a Mélaga.Bi- ziéronlo saber a la çibdad de Xercz y a los otros lugares co- marcanos de aquella frontera, asimesmo a don Juan de Guzmân, duque de Medinasidonia, conde

acaeçié que a aquella oaoén loo xpistianoo de aquella fron­ tera, entrando a correr a tie­

rra de moroo, tomaron lengua x

fueron çertificadoo t oupieron

cémmo Gibraltar quedaua cola x

oyn gente. Caualgaron t fueron

allé, T luego conbatieron la v i ­ lla X la entraron. i‘î loc moroo Retrayéronoe al caftillo, do no mucho tardaron en mouer pleyte— fia en eota raanera: qu' el d u ­ que de Medina vinjeoe, y que a

de Niebla. Y luego los mâs çer- canos fueron allé, en espeçial vn cavallero que se llamaua Gon çalo de Avila, maestresala del rrey, que era corregidor de Gé­ rez, oon la gente délia y otras gentes. Entraron por fuerça en la villa y conbatieron el casti­ llo. I.on moros questavan en la fortaleça, viéndosc muy aqueja- don, dixeron que no se querian dar salvo al duque. Y en esto llegé con su gente y diéronsele sobre çierta pleytesla. Y desta manera se gané Gibraltar, ques maravillooo puerto de mar para guarda de los rreynos de Casti­ lla y para pasar allende (Reper­ t o r i o , pAg. 353).

él oe darlan t no a otro njnguno, con tal que leo puoyeoe loo cuer- poo en oaluo. El quai luego vjno, y le entregaron la fortaleoa, y

enbiéloo en oaluo* Y d ' eota m a ­

nera oe gané Gibraltar ( H echo s, fols. 54V-55).

III. E con el rrey don Enrrique, no quedaron avnque algunos de présente, no permaneçieron sino muy pocos de los cavalleros (... en el Andaluçla, don Miguel Lu­ cas, condestable de Castilla, don Diego Pernéndez de Cérdoua, conde de Cabra, ssus fijos, M a r ­ tin Alonso de Montomayor, sefior de Alcavdete, Pero Vanegas, se- iior de Tuque. De las çibdades del tftulo de sus rreynos, otra no qucdé sino la çibdad de Jahén y la çibdad de Andéjar con ella, que las tenla en cargo y gover­ ns: ién el condestable don Miguel Lucas, y la çibdad de AiealA la Rrcal, y Gibraltar, y Segovia y otros asaz pocos lugares y cava- llcron, segûn la grandeça de sus rreynos y avn algunos déstos se perdieron y xelos tomaron (Reper­ t o r i o , pAg. 358).

Y como entre muchao çibdadeo

X caualleroo d' eotoo Reynoo que

a eoto con elloo fueron conformée ) y partiçipanteo, cafi a toda el

Andalueja x a loo caualleroo d '

ella con ooborrnaçioneo y dAdiuao y promeoao, y con otrao cabtao y efquifitao manerao, el dicho mneo- tre de Calatrava loo oujeoe atra^- do y convertido a oegujr ou opj- njén, oaluo a eote oenor condefta- ble (...) y algunoo otroo caualle­ roo y çibdadeo, avnque bien pocoo y ynçiertoo, conviene a oaber, el conde de Cabra x M a r t jn Alonso de

Montemayor x don Pedro de Cérdoua,

electo de Cérdoua, y Pero Vanegao, que a la oaoén eotauan en fuo tie- rrao, y don Diego de la Cueva, vio- conde de Huelma (...) T don Juan, ou fijo, que eotauan en Bedmar y " AluAncheo, (...) y la çibdad de AndAjar, que mAo firme que otro njngtSnd cauallero njn çibdad de

aquella comarcn touo con el dicho oenor condeotable y con la çibdad de Ja é n en oerujçio del dicho oe­ nor Rey, y la çibdad de Alcalâ la Real, y Perrnando de Narbâeo, al- cayde de Antequera, que otra cooa no quedô en el Andaluoja por ol dicho oenor Rey don Enrrique (He­ chos , fols. 191-191v).

IV. Otro dia, el Prior y los capitanes y la gente de AndiS- xar partioron de alli para bol- verce a A n d d j a r , con quinien- tnn lanças y soisçientos hon- breo de pie, y, çerca de Villa- nueua, salieron al camino a ellos don Alfonso, seRor de la casa de Aguilar, con ocho- çientas lanças, y don Padri- que Manrrique que ténia en car­ go a Arjona y Porcuna y las otras villas y lugares del maentrazgo de Calatrava, con otra batnlla de quatroçien- tas lanças y ochoçientos pco- nes. Y como llegaron çerca vnoG de otros, la batalla del

Prior de L>an Juan y de la gon- te de Anddjar enbistieron lue­ go en la vatalla de don Fadri- que y desbaratAronla. Y él fue derribado, y ferido, y preso, y dado y entregado a vn escu- dero que bivia en Anddjar, que no llatnava Fernando de l’idrola, e]. quai lo libré y se fuo con él Arjona. Y don Alfonso enbis- tié y firié por el costado. Y como entré de rrefresco y con

Y el oenor prior de 'Jant Juan con loo caualleroo y capitaneo de la guarda del Rey nuestro oenor, y el alcayde Pedro d'Kfcaujao con la gente de Anddjar partioron do la dicha çibdad de Jahén con faota

quinjentoo de cauallo t ochoçien-

too peoneo (...) E fueron la via de Anddjar, camjno de Villanueua, vn aldeà ouya.

Y commo don Alonso, oenor de

Agujlar, X don Padrique Manrrique,

que venjan del oocorro de la dicha çibdad de Daeça, eotauan en la Pi-

guera, que eo çerca de Anddjar, x

tenjan nor todoo loo çerroo muchao atalayao, oalieron çerca del dicho lugar Villanueua al camjno con mdo

de mjll X dooientoo de cauallo x

mjll X quinjentoo peoneo.

Y commo la gente que venja con

el dicho prior de Sant Juan x con

loo otrpo capitaneo venja muncho

canoada T muerta de oed del camjno,

X con el grande ool que faoja, mu­

cha d'ella, en efpeçial loo peoneo, oe metieron en el dicho lugar de Villanueua a bcuer a,gua. Poro commo loo enemjgoo venjan y eotauan ya mucho çerca, oyn efperar a oacar

mds gente, y la otra derramada y alguna siguiendo el alcançe, BobroloB de gente y mûrieron de v n cabo y de otro asaz hon- breo y cavallos (Repertorio, pdg. 361).

del dicho lugar toda la gente, el dicho oenor prior y loo otroo ca­

ualleroo, Rcif de la guard a commo

de AndtSjar, con alguna parte de la gente de pie oe moujeron a pelear contra elloo. Y entraron en la de- lantera de la batalla el dicho Pe­ dro d'Efcaujao con la gente de la dicha çibdad de AndiSjar, t Rodrigo de Montoya, vno de loo capitaneo de la guarda del Rey nuestro oenor, que leuauan el avanguarda, juntoo en vna batnlla. E començôoe la pe- lea por tal manera, qu'el dicho don Padrique fue deobaratado t prefo. Pero commo don Alonso enviftié por otra parte t loo enemjgoo oobrauan mucho de gente, oocorrid al dicho don Padrique t delibrdlo. Y de la vna parte y de la otra algunoo peo­ neo y caualleroo començaron a dexar el oanpo, y murieron afao de v n ca­ bo y de otro (H e c h o s , fols. 226v- 227r).

V. ol rrey don Enrrique, por

cnojo y nentimiento desto o si otra:-, cavsas le movieron, tra- t6 casamiento de la prinçesa dona Juana, que llamava fija, con el duque de Guiana^ her­ mano del rrey de Prançia, so­ bre lo quai, vino a Castilla el cardenal de Albi y çiertos cnVj ixadores del rrey de Pran­ çia. Y en prcoençia dellos y de don Pero OonçAlez de Mendo- ça, cardenal dEspafia, y de don Juan Pacheco, maestre de San-

el Roy nuostro oefior y la oeKo- ra Reyna, y con elloo el maeotro de Santiago y el marquéo de Santi- llana y otroo caualleroo, oe jun- taron en el Val de Loçoya. Y ef- tando prefenteo el cardenal de Aby T otroo enbaxadoreo del Rey de Pran çia, el dicho cardenal oe defpoo6 por palabrao de preoente, en non- bre del duque de Berri t de Guja- na, hermano del dicho Rey do Pran­ çia, por virtud de çierto poder que para ello trafa, oon la prin- çeoa doRa Juana, fija del dicho

tiago, y de don Alvaro de As- oenor Rey y de la oeRora Reyna.

tdniga, duque de Arévalo, y Loo qualeo juraron a l l f pAblica

de don Rodrigo Pimentel, con- x oolepnemente que la dicha prin-

de de Benavente, y de don Die- çeoa era ou fija légitima. Y lue­

go 1,6nez de AstiSRiga, conde de go el dicho oefior Rey enbié car-

Miranda, y de don Ifiigo de Men- tao por todo ou Reyno, mandando

dopa, conde de Tendilla, y de que juraoen de nueuo a la dicha

otros muchos cavalleros, Mosén prinçeoa, ou fija, por ou primo-

Beltrén, conde de Bolonia y de génjta heredera t oubçeoora de ouo

Albernia, con poder del dicho Reynoo, y que no llamaoen nj non-

duque de Guiana, se desposé y braoen a la ynfante dofia Yoabel,

tomé las manos con la prinçesa ou hermana, oaluo ynfante (H e c h o s ,

dofia Juana. Y el rrey don Enrri- fol. 319)» que alll rrevocé la erenzia y

subçesién que avia otorgado a la prinçesa dofia Yoabel, su her­ mana, en las vistas de los T o ­ ros de Guisando, y de nuevo ju­ ré y mandé jurar a la prinçesa dofia Juana por su fija primogé- nita y eredera de sus rreynos para después de sus dlas (Ré­ pertoria, pdg. 367).

Como se puede observer, el Repertorio difiere de la crénica del condestable en la narracién de los mismos sucesos. En nuestra opi­ nién, estas divergencias en textos que ofrecen, por lo demds, si­ militudes, dificultan que puedan ser considerados como de un mis­ mo autor. En apoyo de esta inferencia vendrla el que los Hechos no trnigan ninguna r e f e r e n d a a los acontecimientos posteriores a 1471 y, por consiguiente, a la muerte violenta de Miguel Lucas, mientras el final del Repertorio constituye unos anales de Andalucia, donde se menciona el asesinato del condestable. Si Pedro de Escavias es el autor de los He c h o s . ipor qué terminan éstos bruscamente con la relacién del afio 1471? En definitiva, pensamos que no puede atri-

buirse la Relacién do log hechos del condestable al alcaide de Anddjar.

Por d l t i m o , Michel Garcia ve en la biografia de Miguel Lucas la pluma de dos personas que se sucedieron cronolégicaracnte! u na parte fuo escrita por el primer secretario de Lucas de Iranzo, Luis del Castillo, muerto en 1466, y aRos més tarde, el nuevo se­ cretario, Juan de Olid, que figuraba como autor en el cédice que habla pertenecido al marqués de Pidal, continué la redaccién h a s ­ ta el estado en que hoy se encuentra. La dnioa razén que aduce oo que el autor es uno de los allegados al condestable, y "Celui h qui l'on doit penser en priorité, c'est évidemment son secrétai­

re particulier"^^. {

En conclusién, no sabemos quien pudo ser el autor de los H e c h o s ,

n o r la falta de pruebas irréfutables en favor de una de las atri- buciones de autoria propuestas, Pero de la obra se extras, tal y como nfirmé Oayangos, la siguiente aseveraciént "Lo que si puede nsoguraroe, eo que la crénica se escribié por un criado del Con­ destable, pues es tanta la abundancia de datos, y tal la minucio- sidad con que los hechos estân referidos, que nadie que no fuese muy allegado a su casa y persona, y no poseyese su entera confian- za pudo hnberla escrito"^^,