Table 4.2 Per person transfers for different household sizes, PEVR programme and KCT
5.1.2 Implementation errors
I. JUEGO DE PALABRAS
Para definir este término clave y hacer resaltar algunas de sus numerosas dimensiones, es útil examinar las imágenes a través de las
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REPRESENTACION I I A l RAIcuales diferentes lenguas designan esta presentación escénica de la obra:
Λ. El francés, como el castellano, insiste en la idea de una re-presenta ción de una cosa que por lo tanto ya existe (bajo una forma textual) antes de encarnarse en la escena. Pero re-presentar, es también h;>< :i presente en el instante de la presentación escénica lo que existia i ti guamentc en un texto o en una representación tradicional Esto' dos criterios: repetición (y así se denomina en francés el ensayo tejoul) de algo existente y creación del acontecimiento* escénico (“presenttlica- ción”) se encuentran en la base de toda puesta en escena.
B. La palabra alemana Vorstellung o Darstellung utiliza la imagen espacial de poner delante y poner allí. Se subraya así la frontali·.Ltd y exhibición del producto teatral, que se ofrece a la mirada, así como la insistencia (stellen) en lo espectacular.
C. La palabra inglesa performance indica la idea de una acción realiza da (to perform) en el acto mismo de st» presentación. La “performan ce" teatral implica a la vez la escena (y todos los preparativos del espectáculo) y la sala, con toda la receptividad de que es capa/ el público. La teoría lingüística de los performativos sostiene todavía esta conceptualización de un acto realizado por el locutor: en el cas·· del teatro, por el equipo completo que lo “realiza" escénicamente (artísti ca y socialmente). Además podríamos emplear la oposición de la gra- mática generativa entre performance y competencia, para ilustrar uno de los propósitos de la representación: hacer pasar de lo sistemático y del saber hacer teórico (competencia) a la actualización práctica parti culai (performance) (SCHECHNBR. 1977)
I I . FUNCIONES DE LA RLPKlAl-N'f ACION
Λ. Finalidad de la representación:
El teatro no representa algo preexistente que podría tener tina existencia autónoma (el texto) y que se trataría de presentar una segunda vez" sobre las tablas. Es preciso tomar la escena corno un acontecimiento único, construcción que se remite a si misma (coin·· el sign«) poético) y que no imita un mundo de ideas “ El drama es primario. No es la reproducción secundaria «le algo primario, sin·» que se representa a sí mismo" (SZONDL 1956:1b). L.i representación sólo existe en el presente común del actor, el lugar escénico y el especiad«·! Esto es lo que diferencia al teatro de otras formas de arte figurativas y de la literatura, donde la representación no está vinculada a un momen to puntual de recepción.
B. l*uestn en escena *:
De este modo el texto dramático existe com«) escrito, pero siempre apuntando a una escena viva. Sólo adquiere su sentido en la represen tación. puesto que es por naturaleza “repartido" en varios pariament«
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y roles, y sólo se comprende al ser proferido por los actores en el contexto de enunciación que habrá escogido el director. Esto no signi fica, sin embargo, que exista una sola forma de representación posible a partir de un mismo texto. Q u i z á s seria preciso invertir la proposición: la diversidad de representaciones imaginables multiplica el sentido del texto, que ya no es el centro del universo teatral, como se pensó durante mucho tiempo.
C. ¿Exteríorización o punto de partida?
Hoy se considera la representación como la materia de la cual es preciso partir para analizar la escena y el texto. Sin embargo, esta concepción decididamente teatral (y no literaria ni tampoco dramática) sólo existe a partir de la sistematización de la práctica de la puesta en escena *. Anteriormente, la representación (clásica, por ejemplo) apa recía sólo como la parte exterior y secundarla del texto; no implicaba el sentido de la obra representada, sino que otorgaba una dimensión artística a la palabra. La definición hegeliana del teatro testimonia esta concepción: “si el arte teatral se limita a la recitación, a la mímica y a la acción, es porque la palabra poética continúa siendo el elemento determinante y dominante" (...) “la ejecución puede utilizar todos los medios escénicos, que se hacen independientes de la palabra” (HE GEL, 1965:357). Texto y escena permanecen aquí perfectamente inde pendientes, la escena —desde la Poética de ARISTOTELES— es rele gada y se la considera como la corteza material (por lo tanto desdeña ble) del alma del drama (es decir, la fábula o el texto lingüístico). Este platonismo latente vinculado a una ideología de la hegemonía del Texto y de la Palabra, a una estética de la imitación*, ha marcado toda la evolución del teatro occidental hasta los descubrimientos escé nicos del siglo XX. de los cuales A. ARTAUD fue uno de los más apasionados profetas. “ Mientras la puesta en escena continúe siendo, incluso en el sentir de los directores más libres, un medio de presenta ción. una forma accesoria de revelar las obras, una especie de interme diario espectacular sin significación propia, sólo valdrá si consigue disimularse detrás de las obras a las que pretende servir. Y esto durará mientras el interés mayor de una obra representada resida en su texto, mientras en el teatro —arte de la representación— la literatura preceda a la representación denominada impropiamente espectáculo, con todo lo que esta denominación contiene de peyorativo, accesorio, efímero y exterior". (ARTAUD, 1964b: 160.)
I). Imitación y textuulidad:
El estatuto de la representación es muy ambiguo, ¿pertenece ésta sólo a la visualizaeión producida por una puesta en escena 0 ya es perceptible, “viva“ en el texto dramático? La semiología se empeña en esta cuestión pues le es preciso decidir si debe partirse únicamente de la puesta en escena, o bien de las indicaciones espacio-temporales
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que el texto contiene. Por lo tanto, el problema reside en saber si existe un lenguaje teatral donde estaría inscrita una visión escénica, una especie de pre-puesta en escena * del texto.
1. - Teatralidad del texto: La hipótesis de una escritura específicamen te teatral, es decir, que impone de partida su visión escénica, es a menudo defendida por los dramaturgos y los directores que ‘‘sienten’* intuitivamente si el texto se presta o no a la escenificación. Para DIDEROT, la escritura teatral “ no engaña” : "Haya un poeta escrito o no la pantomima, yo notaría de inmediato si compuso o no basándose en ella. El curso de su obra no será el mismo; las escenas tendrán un giro distinto; su diálogo se resentirá" (...). "La pantomima es el cuadro que existía en la imaginación del poeta, cuando escribía y deseaba que la escena lo mostrara en cada representación" (1975:110-111). Algunas investigaciones scmiológicas intentan definir las predeterminaciones de la puesta en escena del texto que el autor necesariamente tenía en mente (convenciones escénicas de la época, concepciones del espacio y del tiempo, segmentación* dramática, etc.) (SERPIER1. 1977, GU- LLI-PUGI.IATI. 1976).
2. · Textuuiuiad: Siguiendo la hipótesis inversa, la representación no imita de ninguna manera el mundo. No visualiza, sino que constitu ye un sistema discursivo y textual, a saber, un metalenguaje hecho de convenciones que sugieren la realidad y proponen un sistema semioló- gico. La imitación* o el carácter realista* de la representación tienden a adueñarse de las técnicas y convenciones artísticas. La utilización de estos procedimientos producirá el efecto de realidad. Una representa ción —lo constatamos a menudo en las puestas en escena “ pobres" y desnudas de nuestra época— se plasma con sólo utilizar escasos signos figurativos; se elabora a partir de signos pertinentes y fácilmente reco nocibles por el público.
-♦ Texto y escena, guión, icono.
Reproducción
Término brechtiano (Abbi/dun o Abbild) para designar las imágenes producidas teatralmcnte para retratar la realidad extrateatral: "El tea tro consiste en elaborar reproducciones vivas de acontecimientos, con tados o inventados, que se producen entre los hombres, con el fin de divertir” (BRECHT, 1963:1). La reproducción es una imitación- transformación del mundo por el teatro: funda la teoría del realismo*, pero no siempre se ha liberado suficientemente de la teoría del arte como reflejo mimético* de la realidad; es en todo caso el concepto aristotélico de la iconicidad* teatral. Para BRECHT, la reproducción
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debe ser distanciada y “distanciadora” . es decir, que “deje reconocer el objeto, pero además lo haga parecer extraño'* (1%3:42). La participa ción del espectador en esta re-producción es capital, en la medida que la reproducción escénica sólo tiene lugar a través de una re-creación (y un recrearse) por parte del público.