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Implementation, Evaluation and Communication

cuenta de su pensamiento en este ámbito, cuyas columnas vertebrales pueden encontrase, parte una parte, en lo que Bach denomina

verdades

fundamentales

y, por otra, en la ética de las virtudes y defectos.

En el capítulo segundo de

Cúrense a ustedes mismos

Bach enuncia el principio de que para poder descifrar el sentido de la enfermedad y la razón de la presencia de síntomas en la vida de una persona es necesario comprender, previamente, ciertas

verdades fundamentales ( 

esenciales, primordiales, cardinales, radicales, imprescindibles, centrales, nucleares).

Tal propuesta implica una delimitación ideológica que supone pensar  que el arte de curar se sustenta en una estructura global de naturaleza metafísica y espiritual, que podríamos denominar 

cosmovisión.

Esta posición entronca la obra de Bach, en este punto, con antiguas tradiciones griegas como la derivada de Asclepíades y la pitagórica.

La importancia de este punto es decisivo, ya que, la práctica terapéutica, se ordena, para Bach, dentro del plan de la evolución como una actividad de ayuda a los que sufren "a regresar a la senda de la Ley Divina” y no como una acción instrumental que se basta a sí misma. De modo que tales verdades funcionan como proposiciones filosóficas y pilares de su concepción terapéutica y todas las cuestiones técnicas y clínicas se jerarquizan a partir de ellas.

Por su parte la cuestión de los defectos y virtudes, causas última de la enfermedad y la salud, hay que analizarla en relación al proceso de evolución del alma, no solo como un fundamento teórico sino, además, como un criterio clínico. Dice Bach, por ejemplo, que

“Las enfermedades primarias verdaderas

del hombre son defectos como el orgullo, la crueldad, el odio, el egoísmo, la

ignorancia, la inestabilidad y la codicia, y si analizamos cada uno de ellos,

descubriremos que todos son contarios a la Unidad. Defectos como éstos son

las auténticas enfermedades y es la persistencia en tales defectos –una vez 

que hemos llegado a un estado de desarrollo es cuando sabemos que son

erróneos – los que provocan en el cuerpo los resultados perjudiciales que

conocemos genéricamente bajo el nombre de enfermedades.” 

(18)

3. La terapia Floral como arte

Mientras la ciencia pretende la alcanzar la verdad mediante las pruebas de un método que arroje comprobaciones perceptibles y resuelva enigmas de acuerdo a un paradigma hipotético-deductivo y experimental, y la filosofía, por  su parte, a través del camino de la lógica conduce una reflexión que intenta hallar la respuesta a un problema que supera la evidencia sensorial, el arte intenta recuperar la dimensión del misterio de la vida. No busca respuestas, ni soluciones. Por el contrario, la ciencia y la filosofía no anhelan plasmar  universales sino subjetividad, ni esperan despejar incógnitas sino alentar  paradojas.

La filosofía y la ciencia ambicionan plasmar la estructura perfecta; el arte, por su parte, desecha la completud y ama lo no realizado. La técnica se apega a norma y a los procedimientos, el arte los trasgrede. La ciencia y la técnica persiguen los acuerdos y consensos y el arte y la filosofía buscan más los desacuerdos y los disensos.

Al arte no le interesan los objetivos ni desenvolverse por un territorio que pueda delimitase con total claridad. El arte no solicita maneras correctas de hacer las cosas sino libertad para expresarse, Tiene muy poco que ver con la moral y su práctica lleva a los hombres a conectarse con los misterios que moran en sus corazones a despecho de los juicios que habitan en su mente. La finalidad del arte no se basa en lograr hacernos felices y dichosos sino en hacernos penetrar en el sendero de la alquimia del alma en donde nuestra sombra y nuestras carencias se revelan.

La Terapia Floral como arte toca al alma y lleva a los pacientes a establecer una comunicación con la divinidad que yace escondida tras las máscaras y las armaduras de la personalidad. Es por eso, que como arte, la práctica floral, es un proceso alquímico en el cual la conciencia se trasmuta por  medio del amor que es, según Bach, la energía curativa mas elevada.

La ciencia quiere explicar, la filosofía saber, la técnica excelencia pero el arte ambiciona transformar la realidad. En este sentido, vale recordar que todo arte consiste, en esencia, en la creación de formas, en un acto de transmutación de una materia informe en una estructura definida.

Tomemos por caso la alfarería en donde a partir de la arcilla que se extrae de la tierra (imagen de nuestra sombra), se modela y cuece para lograr  un recipiente determinado con función y significación personal y cultural (imagen de lo que accede a la conciencia).Pero, al mismo tiempo, toda forma es portadora potencial de información, es decir, susceptible de trasmitir  mensajes en el marco de un proceso de comunicación. Así, un tratamiento

floral, visto como producción mancomunada, entre paciente y terapeuta, de

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(18) Para ampliar este tema recomendamos consulta Bach esencial, Luis Juan Bautista, Indigo, Barcelona, 2005

una

obra de arte,

es vínculo, sintonía y, como el arte, interacción (19). Interacción situada a mitad de camino entre el modelo que guía su ejercicio y la experiencia concreta de su realización.

Pero aún hay más. La Terapia Floral tiene como fin volver a conectar al hombre con lo divino, desconexión que este paga con el correctivo que le ofrece la enfermedad. Como ciencia, filosofía y técnica no alcanza su meta de poner al paciente en marcha hacia lo divino y a que éste perciba la multitud de formas por las cuales la divinidad encarna en el mundo y hace oír su voz.

Si la ciencia, la filosofía y la técnica suponen conocimiento y adiestramiento el arte demanda una pluralidad de experiencias. Experiencias en las cuales, en el caso de la Terapia Floral, en el entrelazado de almas que se forja en la relación terapéutica que allí se consolida, el arte floral no solo es un don y una misión sino, además, una revelación del alma y una incitación a zambullirse en sus misterios.

En este sentido Thomas Moore señala que “

El arte nos permite

contemplar nuestras experiencias y, por consiguiente invita a participar al 

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