4.3. ANALYSIS OF LECTURERS’ INTERVIEW DATA
4.3.2 Findings from Lecturers’ Interviews
4.3.2.2. Implementation issues
ASTROLOGÍA Y MAGIA
Así dijo Jehová: no aprendáis el camino de las naciones, ni de las señales del cielo tengáis temor, aunque las naciones las teman. Jeremías 10:2
Los que recurríamos a la artes mágicas nos hemos consagrado al Dios bueno e increado. Justino Mártir (160 d.C.)
(Los demonios) luchan esforzadamente para convertirlos en esclavos y ministros suyos, y bien por visiones en sueños, o bien por mágicos encantos, conquistan a todos aquellos que no se preocupan de su salvación. Justino Mártir (160 d.C.)
Los egipcios fueron los primeros en introducir la astrología entre los hombres. De la misma manera, los caldeos lo practicaron. Clemente de Alejandría (195 d.C.)
En realidad ustedes son hombres errantes, con astrología de charlatanes, que no es astronomía, sino palabrería sobre las estrellas. Clemente de Alejandría (195 d.C.)
A más de esto los magos, con la potestad del demonio invocada y asistente, hacen que aparezcan fantasmas, que las almas de los difuntos respondan, que los niños hablen y adivinen; si con los círculos engañan los ojos con tal apariencia, soñando representan prodigios; si hacen que hablen las cabras y que adivinen las mesas; si esto hace el demonio por negociación de un mago, ¿qué hará por su interés obrando con toda su voluntad y su fuerza? Tertuliano (197 d.C.)
De esta misma calidad son los servicios que hacen al César los que consultan a los astrólogos, a los adivinos, a los agoreros y a los magos sobre su vida y salud. Estas artes las inventaron los ángeles apóstatas, y Dios las tiene prohibidas; por eso no se valen de ellas los cristianos, ni aun para sus propios asuntos. Tertuliano (197 d.C.)
Aquellos ángeles que inventaron las joyas y otras cosas son señalados bajo condenación al castigo de la muerte. Son los mismos ángeles que se precipitaron desde el cielo sobre las hijas de los hombres… Ellos dieron a conocer las técnicas de la metalurgia, enseñaron las propiedades naturales de las hierbas, divulgaron el poder de los encantos, pusieron al descubierto toda curiosidad, incluso la interpretación de las estrellas. Tertuliano (198 d.C.)
Yo establezco esta proposición: Aquellos ángeles, los desertores de Dios, los amantes de mujeres, también fueron los descubridores de este arte curioso
(la astrología). Y debido a ello, fueron también condenados por Dios… Pues nosotros sabemos del mutuo vínculo entre la magia y la astrología. Tertuliano (200 d.C.)
Asimismo, los magos no sólo conocen a los demonios, sino que incluso por medio de ellos hacen todos los prodigios con los que se divierten; bajo su inspiración e influjo realizan sus imposturas de hacer que aparezca lo que no es y que desaparezca lo que es. Hostanes, el primero de esos magos… ha proclamado que los demonios son seres terrenales, errantes y enemigos del género humano. Marco Minucio Félix (200 d.C.)
Hacer el bien y el mal está en nuestro propio poder. No está determinado por las estrellas. Metodio (290 d.C.)
VER TAMBIÉN ÁNGELES (III. Ángeles caídos); HEREJES
AYUNO
¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo? ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano? Isaías 58:6-7
Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu padre que está en secreto; y tu padre que ve en lo secreto te recompensará en público. Mateo 6:17-18
Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno. Marcos 9:29
Antes del bautismo, debe procurarse que el que lo administra, el que va a ser bautizado, y otras personas, si pudiere ser, ayunen. Al recién iniciado, le harás ayunar uno o dos días antes. Es preciso que sus ayunos no sean parecidos a los de los hipócritas, puesto que ellos ayunan el segundo y quinto día de cada semana. En cambio ustedes ayunarán el día cuarto (miércoles) y la víspera del sábado (viernes). Didaché (80-140 d.C.)
Volvamos a la palabra que nos ha sido entregada desde el principio, siendo sobrios en la oración y constantes en los ayunos, rogando al Dios omnisciente, con súplicas, que no nos deje caer en la tentación, según dijo el Señor: El espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. Policarpo (135 d.C.)
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AYUNO El dar limosna es, pues, una cosa buena, como el
arrepentirse del pecado. El ayuno es mejor que la oración, pero el dar limosna mejor que estos dos. Segunda de Clemente (150 d.C.)
Toda pregunta requiere humildad. Ayuna, pues, y recibirás del Señor lo que has pedido. Hermas (150 d.C.)
Yo te enseñaré que es un ayuno completo y aceptable al Señor. Escucha, dijo; Dios no desea un ayuno tan vano; porque al ayunar así ante Dios no haces nada por la justicia. Pero observa [ante Dios] un ayuno así: no hagas maldad en tu vida, y sirve al Señor de puro corazón; observa sus mandamientos y anda en sus ordenanzas, y que ningún mal deseo se levante en tu corazón; sino cree en Dios. Entonces, si haces estas cosas y le temes y te abstienes de todo mal, vivirás para Dios; y si haces estas cosas, guardarás un gran ayuno, un ayuno aceptable a Dios. Hermas (150 d.C.)
Esta es, pues, la manera en que has de guardar este ayuno [que estás a punto de observar]. Ante todo, guárdate de toda mala palabra y de todo mal deseo, y purifica tu corazón de todas las vanidades de este mundo. Si guardas estas cosas, este ayuno será perfecto para ti. Y así harás. Habiendo cumplido lo que está escrito, en el día en que ayunes no probarás sino pan y agua; y contarás el importe de lo que habrías gastado en la comida aquel día, y lo darás a una viuda o a un huérfano, o a uno que tenga necesi- dad, y así pondrás en humildad tu alma, para que el que ha recibido de tu humildad pueda satisfacer su propia alma, y pueda orar por ti al Señor. Así pues, si cumples así tu ayuno, según te ha mandado, tu sacrificio será aceptable a la vista de Dios, y este ayuno será registrado; y el servicio realizado así es
hermoso y gozoso y aceptable al Señor. Hermas (150 d.C.)
Quienes se convencen y aceptan por la fe que es verdad lo que nosotros enseñamos y decimos, y prometen ser capaces de vivir según ello, se les instruye a que oren y pidan con ayunos el perdón de Dios por sus pecados anteriores, y nosotros oramos y ayunamos juntamente con ellos. Luego los llevamos a un lugar donde haya agua. Justino Mártir (160 d.C.)
El ayuno con oración es algo bueno. Ayunar significa abstenerse de toda cosa mala: en acción, palabra e incluso en el pensamiento. Clemente de Alejandría (195 d.C.)
Además, ha de contentarse con la comida y la bebida más simple, no por causa de su estómago, sino de su espíritu: el ayuno sirve de alimento a la oración, pasando los días y las noches ante el Señor con gemidos, lágrimas y sollozos. Tertuliano (197 d.C.)
Consideramos como prohibido ayunar o hacer oración de rodillas en domingo, y el mismo privilegio disfrutamos desde el día de Pascua al de Pentecostés. Tertuliano (197 d.C.)
Él nos muestra que nuestras oraciones y ayunos son de menos valor si no son acompañadas por las limosnas… La vida es librada de los peligros y las almas de la muerte por dar limosnas. Cipriano (250 d.C.)
Nosotros ayunamos hasta la hora novena (tres de la tarde) o aun hasta el anochecer. A veces se ayuna hasta el día siguiente. Victorino (280 d.C.)
VER TAMBIÉN CULTO CRISTIANO; DÍA DEL SEÑOR; ORACIÓN
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B
BANCOS
VER PRÉSTAMOS CON INTERÉS
BANQUETES
Los romanos de clase alta disfrutaban de mucho tiempo para la diversión. Llenaban sus tardes y sus días feriados de banquetes golosos, del teatro y los deportes en la arena. Sus banquetes podían durar hasta diez horas. Y no era cosa extraordinaria el tener hasta veintidós platos en un solo banquete, inclusive manjares exquisitos como ubre de cerda y lengua de pavo real. Pero los cristianos no se deleitaban en tales cosas.
Por tanto, el Señor, Jehová de los ejércitos, llamó a este día a llantos y endechas… y he aquí gozo y alegría, matando vacas y degollando ovejas, comiendo carne y bebiendo vino, diciendo: Comamos y bebamos, porque mañana moriremos… este pecado no les será perdonado hasta que mueran, dice el Señor. Isaías 22:12-14
Luego, cuando te acucia el deseo de muchos negocios y el de muchas y costosas comilonas y borracheras y de varias lujurias que son impropias… cuando estas cosas, pues, entran en tu corazón, sabe que el ángel de maldad está contigo. Hermas (150 d.C.)
Cristo no nos ha relatado simplemente la parábola del hombre pobre y el rico. Él nos ha enseñado que nadie debe llevar una vida lujosa. Nadie debe vivir en los placeres de este mundo y banquetes sin fin. Nadie debe ser esclavo de sus deseos y olvidar a Dios. Ireneo (180 d.C.)
El Espíritu Santo se compadece de los glotones, y por boca de Isaías, les llama miserables, rehusando manifiestamente el nombre de ágape para sus banquetes, porque no eran conforme a la razón: “He aquí gozo y alegría, matando vacas y degollando ovejas, comer carne y beber vino, diciendo: Comamos y bebamos, que mañana moriremos.” Y como muestra de que considera un error esta vida desenfrenada, añade: “Este pecado no les será perdonado hasta que mueran, dice el Señor.” Clemente de Alejandría (195 d.C.)
Luego Cristo dijo: “Cuando ofrezcas un banquete, llama a los pobres.” Con esta intención y no otra debe celebrarse un banquete. Clemente de Alejandría (195 d.C.)
Los desgraciados, en cambio, los que expulsan la temperancia de los banquetes, consideran vida feliz la total anarquía en la bebida; para ellos, la vida no es más que fiestas, borracheras, baños, vino puro, orinales, ociosidad y bebida. Clemente de Alejandría (195 d.C.)
Quienes se estremecen al son de las flautas, de las arpas, de los coros , de las danzas, de las castañuelas de los egipcios, o al son de las diversiones de este estilo, aturdidos al ritmo de címbalos y tambores, y ensordecidos por los instrumentos del error se volverán totalmente insensatos, desordenados e ineptos. Semejante clase de banquetes acaban por convertirse en un teatro de embriaguez. Clemente de Alejandría (195 d.C.)
Ustedes (los cristianos) no asisten a los juegos deportivos. No tienen ningún interés en las diversiones. Rechazan los banquetes, y aborrecen los juegos sagrados. Marco Minucio Félix, citando a un pagano antagonista (200 d.C.)
¿Cuándo aprenderá la templanza el que ya está acostumbrado a las buenas cenas y a los grandes banquetes? Cipriano (250 d.C.)
VER TAMBIÉN EMBRIAGUEZ; GLOTONERÍA; MÚSICA