EXTERNAL ASSISTANCE MANAGEMENT REPORT
OPERATIONAL ASPECTS
3. Implementation
El decremento agrícola se hizo notable por dos puntos principales: la eliminación gradual y total de subsidios y apoyos económicos suscitados por la crisis económica arrastrada de un sobreendeudamiento de décadas, mala administración de recursos, centralización de la economía en unos cuantos sectores, sobre todo el petrolero; y como segundo punto, por la apertura comercial acelerada a la que entró la economía sin una planeación ni preparación previa.
A continuación se establecen los puntos más importantes en la realidad agraria mexicana:
1.
Uno de los problemas más graves en el campo es el comprador intermediario que le compra al productor sus cosechas a precios muy bajos para venderlo en las ciudades o a otros compradores en algunas veces a más del 200% del precio original, esto sucede por falta de transporte, ignorancia y sobre todo por la necesidad de recursos económicos. Por otro lado, entrevistas realizadas a campesinos en el ensayo “Los ejidatarios del Valle de Santiago” y otras realizadas para esta investigación en el municipio de Atlacomulco, Edo de Mex. indican que muchos contratos realizados con empresas son de “palabra” y al momento de realizar la transacción, los precios acordados no son respetados aluciendo calidad diferente a la solicitada y haciendo pagos meses después. En algunos casos, los ejidatarios simplemente le renta su parcela y en otros, el ejidatario trabaja la tierra, deshierba y riega y como retribución sólo recibe al final el 20% de la cosecha.
2. Varios de los productores que más han logrado desarrollarse han incursionado en cosechas de hortalizas en vez de granos, esto le ha generado ingresos mayores, sin embargo, la expansión de las hortalizas es limitada debido a su reducido mercado y
porque actualmente se compite con las hortalizas provenientes de Centroamérica. La mayoría de los ejidatarios continúan asumiendo el patrón tradicional de cultivos basado en trigo en invierno y sorgo en verano y sustituirlos con cultivos de cebada y maíz.
3. Aunque las políticas hacia el campo impulsadas por el Estado desde fines de los ochenta han establecido que la producción granelera de nuestro país no es competitiva en el mercado internacional y que los cultivos deberían reorientarse a productos más remunerativos, los gobiernos posteriores no han establecido programas que permitan a los productores una reconversión más rentable. Por otro lado, los subsidios públicos destinados a este rubro están muy por debajo de los subsidios que los países desarrollados otorgan a sus productores. Desde el inicio de cada ciclo agrícola los productores se enfrentan a la incertidumbre respecto a los ingresos porque desconocen el precio que se les pagará y porque están conscientes del descenso de los precios a lo largo de la última década. Por otro lado, los grandes volúmenes de maíz que ahora se importan incluso cuando la cosecha nacional está en plenitud, provoca la saturación de los mercados y el desplome de los precios.
4. El apoyo crediticio se ha enfocado a que sea utilizado en la pignoración del grano (almacenaje) con el fin de que sea depositado hasta que el precio a nivel internacional sea el óptimo y los ingresos aumenten, sin embargo, ésto no ha podido tener éxito debido a que las importaciones continúan, el gobierno no colabora en buscar un mercado con una competencia extranjera fuerte en precio, y para cuando los productores consiguen comprador, ya han pagado por la pignoración durante varios meses, encareciendo el producto y terminando por ocasionar pérdidas mayores.
5. La capacidad de exportación de un productor es limitada debido a la falta de información, capacitación con costo y a que debe de cumplir con una serie de requisitos.
6. La investigación científica y tecnológica en agricultura ha sido relativamente pequeña y casi en su totalidad financiada por el sector público. Las instituciones que llevan a cabo los proyectos y acciones de desarrollo científico y tecnológico son limitadas: El Instituto Nacional de Investigaciones Forestales y Agropecuarias, la Universidad Autónoma Chapingo, Universidad Autónoma Antonio Narro, la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM, la FES Cuautitlán, Fundación Mexicana para la
Investigación Agropecuaria y Forestal. En el sector de recursos humanos: la UACH, CP y UAAN, el Colegio Superior Agropecuario del estado de Guerrero y los organismos que actúan como agentes del cambio proporcionando capacitación a productores es el Instituto Nacional de Capacitación Rural.
7. Tradicionalmente la inversión destinada a la agricultura en México ha sido deficitaria y se ha mantenido relativamente constante, es decir la relación es sólo de un 17% de lo que sería recomendable e implica que el gobierno podría elevar las inversiones en el sector y contribuir a lograr las respuestas requeridas de la oferta agregada. Es factible suponer, considerando este déficit, que las rigideces de la producción agropecuaria a los cambios en los precios se derivan de la falta de inversión rural. También es claro que no es fácil lograr un cambio tan radical en la asignación de los recursos de inversión, sin embargo, sería deseable. Para nivelar la inversión al punto considerado como neutro o mínimo, se requieren inversiones que superan los 17 mil millones de pesos de 1993, tomando como base para cálculo los montos invertidos en 20015.
La importancia del desarrollo del sector agropecuario y la necesidad de elevar su productividad deviene de las estrechas interrelaciones entre este sector y la industria. En efecto, “si la agricultura ha de elevar los niveles de vida, entonces se requiere que la industria se desarrolle. Pero igualmente, el desarrollo de la industria demanda que el sector agropecuario tenga niveles de vida más elevados, para que represente una demanda efectiva para el sector industrial”6. Para que este círculo virtuoso se realice es necesario que crezca el excedente comercializable agropecuario y se eleven los ingresos, para lo cual es indispensable que se garantice un crecimiento sostenido de la productividad de todo el sector y de todos los productores, especialmente de los más pequeños y numerosos y de los que emplean más mano de obra.