7.5 The Different Stages of the IP/NP Model
7.5.3 The Implementation Stage
La Prueba de Evaluación del Retraso en Lectura: P.E.R.E.L, (Maldonado, Sebastian y Soto, 1992), es un test de aplicación individual, que consta de una lista de 100 palabras (Anexo 5), graduadas en orden creciente de dificultad, que el estudiante debe leer sucesivamente. Fue diseñada para evaluar la lectura de los estudiantes desde el punto de vista de la decodificación del lenguaje escrito en los primeros años de la enseñanza obligatoria, es decir, de 1° a 3° de primaria. Cumple tres objetivos: ofrecer una escala en percentiles del rendimiento medio en lectura de los estudiantes; identificar a los estudiantes con dificultades significativas de aprendizaje de la lectura; y evaluar específicamente el grado de retraso en lectura, traduciendo las puntuaciones obtenidas por el estudiante a una escala de nivel lector estimado graduada en años y meses.
El protocolo de prueba incluye dos páginas, una para registrar los datos de identificación del estudiante y otra para anotar sus respuestas. Ésta última tiene un primer recuadro que presenta los elementos al estudiante, inmediatamente a la derecha, un recuadro para la transcripción literal de la respuesta que éste dé, un segundo recuadro para la transcripción de una posible rectificación a su respuesta original, y dos últimos recuadros para las puntuaciones (0 ó 1) tanto en lectura como en descifrado. Se precisa también una hoja en blanco para indicar la palabra que el estudiante debe leer al tiempo que sirve para mantener ocultas las palabras que vienen a continuación.
Cuando la respuesta del estudiante es totalmente correcta, el aplicador lo indica con una cruz en el recuadro correspondiente; y si es incorrecta, anotará literalmente lo que dijo el estudiante. Se acepta cualquier posible rectificación y se consigna, en caso de producirse, en el segundo recuadro de la hoja de registro. Se anota también el silabeo representado con guiones (-) cada uno de los segmentos en los que descompone la palabra, pero si lo que produce es una prolongación de la sílaba no se considera error de silabeo.
En las últimas diez palabras se transcribe la sílaba sobre la que el estudiante hace recaer el acento, señalando con una tilde la vocal de la palabra sobre la que recae la fuerza de voz. Si tarda más de diez segundos en responder se pasa al elemento siguiente de la prueba; se concluye cuando se supera el último elemento o cuando el estudiantes comete diez errores consecutivos en los que se hayan modificado las correspondencias grafema- fonema. En ese caso, no se toman en cuenta ni los errores de silabeo ni los de acentuación.
Se distinguen dos normas de puntuación en esta prueba: puntuación de lectura y puntuación de descifrado.
La puntuación de lectura concede un punto por cada palabra leída correctamente y cero por las leídas incorrectamente. Se puntúa la última respuesta del estudiante en el caso de que éste haya rectificado espontáneamente su respuesta. La puntuación difiere a lo largo de la prueba: Primeras 90 palabras (desde di hasta isleño, ambas incluidas). Para que una respuesta sea correcta es necesaria la inexistencia de una o más alteraciones
de correspondencia entre grafema y fonema, y la inexistencia de silabeo en uno o más segmentos. No se considera error el acentuar la palabra de forma diferente a la del texto. Diez últimas palabras. Para conceder un punto por cada palabra es necesario que a los requisitos señalados en (a) se añada la correcta acentuación de la palabra.
La Puntuación de descifrado otorga un punto por cada palabra leída correctamente y cero por las leídas incorrectamente. Se puntúa la última respuesta del estudiante en el caso de que éste haya rectificado espontáneamente su respuesta. Se considera que una respuesta es incorrecta cuando se producen una o más alteraciones de correspondencia entre grafema y fonema. No se considera error el acentuar la palabra de forma diferente a la del texto, ni el silabeo de uno o más segmentos.
La puntuación final, tanto en lectura como en descifrado, es simplemente la suma de cada uno de los puntos obtenidos. La puntuación máxima posible es 100. La puntuación en lectura siempre será igual o menor que la de descifrado. Las puntuaciones directas en lectura y descifrado, se transforman en puntuaciones centiles consultando los baremos que la prueba ofrece de ese modo se establece el nivel de rendimiento en lectura del estudiante examinado.
Se proponen dos tipos de baremos, los de lectura y los de descifrado. Los baremos en lectura corresponden a 1°, 2° y 3° de primaria, subdivididos en trimestres escolares. La puntuación del trimestre corresponde al término del mismo, de modo que si se encuentra al comienzo del trimestre debe consultarse el baremo del trimestre inmediatamente anterior. En la parte inferior de los baremos figura la puntuación media y la desviación típica correspondiente a cada uno de los trimestres. Los baremos en descifrado sólo pueden consultarse los correspondientes a los cursos considerados globalmente ya que, al aumentar estas puntuaciones muy rápido, fue imposible establecer escalas detalladas como en lectura. Sin embargo, se incluye una tabla en la que figuran las medias y puntuaciones típicas de cada trimestre.
Con los dos tipos de baremos, se puede identificar a los estudiantes con dificultades significativas de aprendizaje de la lectura, así como evaluar su grado de retraso, traduciendo la puntuación en lectura que obtiene el
estudiante a una escala de nivel lector graduada en años y meses, siempre y cuando sean estudiantes mayores de 7 años y que se encuentren como mínimo, en el segundo trimestre de primaria. A partir de la escala que el nivel lector señale, P.E.R.E.L (Maldonado y otros, 1992, p.48) establece que “todo alumno que se encuentre al menos en el segundo trimestre de 2° de Primaria y cuyo nivel de lectura estimado sea inferior en 15 o más meses al nivel lector que le correspondería en función de su edad, es un lector retrasado”.
Esta prueba se escogió para comprobar que los estudiantes instruidos con las Estrategias Pictofónicas leen con mayor fluidez una cantidad grande de palabras (100), además de que lo pueden hacer en menos tiempo que los estudiantes instruidos con el Método Ecléctico. También se tomó de ella las normas de puntuación del descifrado y de la lectura para el Registro de Palabras elaborado para su aplicación en los postest.