Ha surgido la necesidad de llevar a cabo procedimientos más eficientes para adaptarse a los cambios de la época en que se vive. Dichos cambios pueden sintetizarse en el requerimiento de "menores costos para maximizar las condiciones de competitividad". Esto último considerado desde el punto de vista de las empresas auditadas, que persiguen el objetivo de reducir sus costos (entre ellos los de auditoría), así como desde la situación de las firmas de auditoría y/o profesionales que desarrollan esta actividad, para encontrarse en mejores condiciones de ofrecer servicios.
La mencionada necesidad no solamente se originó en un hecho meramente de costos, sino también en las características de los tiempos actuales. En efecto, como ya se expuso, el principio del siglo XX se caracterizó por una actividad económica en la cual las grandes corporaciones contribuían con la mayor parte de la producción de un país. Hoy en día, si bien las grandes corporaciones subsisten, se está observando una mayor participación de las medianas y pequeñas organizaciones en la composición del producto bruto de un país.
En relación con la necesidad de brindar un servicio de auditoría a un menor costo, merece un párrafo aparte mencionar que la obligatoriedad de cumplir con la Ley Sarbanes Oxley por parte de aquellos entes que cotizan sus títulos valores en la Bolsa de Estados Unidos, sujetas por ende al control de la S.E.C. (Securities and Exchange Commission) ha incrementado en forma significativa los costos relacionados con la preparación de los estados contables como también los honorarios de los auditores externos, a tal punto que algunos entes optaron por retirarse del mercado de valores estadounidense.
39 Por otra parte, el avance de la profesión y de las normas legales acerca de la presentación y emisión de un informe de auditoría sobre estados contables aceleró el proceso. Como ya se mencionó, a principios y mediados del siglo pasado la auditoría de estados contables solía nacer como una necesidad y una decisión casi excluyente de la empresa auditada. Hoy en día, la mayoría de los organismos a quienes se deben presentar los estados contables, requieren la opinión de un tercero sobre los mismos. Consecuentemente, pequeñas y medianas empresas se ven en la obligación de recurrir a un servicio de auditoría.
Asimismo los tiempos que actualmente se están viviendo se caracterizan por una utilización masiva del procesamiento electrónico de datos, el cual reemplaza a parte del personal que se utilizaba, en muchos casos, en forma masiva. Esto ha impactado sustancialmente en las técnicas de auditoría.
Actualmente se evidencia y explicita mucho más el proceso de análisis que lleva a cabo el profesional responsable de la auditoría, exponiéndose en forma más detallada. Se determina como esencia del proceso de auditoría al conocimiento integral del negocio del ente auditado. Cuando se habla del negocio del ente, se está haciendo referencia a su actividad principal, sea cual fuere. En este sentido, por ejemplo, interesará sobre manera saber qué es lo que la empresa produce y cómo produce, si es que se está hablando de una empresa productora, cuál es el proceso y modalidad de venta y cómo se ve afectado el margen de utilidad por la situación de la economía del país y su mercado particular.
La finalidad será establecer los mejores procedimientos de auditoría para verificar que lo que se expone en los estados contables refleja los diferentes aspectos relevados del negocio y los hechos económicos involucrados. Se empieza con el análisis de los aspectos más importantes de la empresa (situación patrimonial, productos que fabrica y comercializa, estructura de financiamiento, políticas de compras y de ventas, etc.) para luego examinar operaciones o transacciones individuales. Es lo que se denomina enfoque "de arriba hacia abajo". Se erradicó de esta forma, y definitivamente, esa tarea ímproba y excesiva cuantificada en innumerables horas de trabajo, relacionada con la verificación de operaciones individuales y su vuelco a los registros contables.
El principio que se describe implica evaluar el negocio, las operaciones y componentes más importantes y analizar los estados contables en su conjunto para luego, si se cree necesario, comprobar transacciones individuales.
Otro de los aspectos que se desarrolla es el de planificación estratégica. Se profundiza así en el desarrollo de la etapa de planificación, el análisis que la mayoría de los profesionales siempre efectuó, aun intuitivamente, sobre los riesgos que implica un examen y la forma en que se los puede disminuir. Este nuevo concepto, el de riesgo de auditoría, es quizás una de las mayores innovaciones e influye significativamente en los procedimientos que se planificarán para efectuar la auditoría.
Dicho riesgo se relacionará con las afirmaciones que contienen los estados contables, las cuales, a su vez, serán la base para determinar los objetivos de auditoría.
Todo el desarrollo expuesto en esta obra sobre riesgos de auditoría es un concepto que cada profesional consideraba tanto en el momento de recibir los requerimientos de un ente para efectuar una auditoría por primera vez como para los años posteriores. Se incorpora, de esta forma, una explicitación de esos riesgos que habitualmente un profesional analiza al iniciar o al realizar cualquier tarea de auditoría.
Se continúa asimismo con el análisis y evaluación de los sistemas de información, contabilidad y control. La finalidad es rescatar, dentro de esos sistemas, los controles más importantes que se llevan a cabo y que puedan servir para otorgar o darle evidencia al auditor de la validez de las manifestaciones de la gerencia vertidas en los estados contables. Esto es lo que se denomina prueba de cumplimiento de los controles clave, verificando con estos procedimientos, el funcionamiento eficaz de los sistemas.
40 También se pone mayor énfasis en las pruebas analíticas o de razonabilidad para ahorrar recursos en aquellos casos en que los riesgos determinados y los conceptos o componentes involucrados así lo permiten.
Resumiendo, el proceso para llevar a cabo una auditoría ha evolucionado y persigue como objetivo principal acercarse e interpretar la actividad principal del ente auditado, de tal forma que ese conocimiento facilite la determinación de los procedimientos de auditoría. Estos, una vez ejecutados, permitirán obtener elementos de satisfacción sobre los estados contables mediante una tarea mucho más eficiente. La planificación ha sido considerada indispensable, profundizándola y dándole todas las herramientas que hoy en día la ciencia de la administración y la informática tienen a su alcance. Se explicitó el proceso de determinación de riesgos, vinculándolos con los procedimientos de auditoría. Por último, se puede decir que se ha dado un excelente desarrollo a lo que constituyen las pruebas de cumplimiento, con la finalidad de utilizar mejor los sistemas de la propia empresa para obtener la satisfacción de auditoría deseada.