Chapter 5. Implications (Extensions) and Conclusions
5.1 Implications and Possible Extensions
La rama de la construcción e incluso la promoción inmobiliaria, se caracterizan por ser ámbitos en donde coexisten empresas muy grandes y muy pequeñas, con otras que incluso
28 podrían considerarse como artesanales (Bourdieu, 2003). Esa circunstancia más o menos recurrentes en distintos contextos socio-espaciales incluso se ve más agravada en Chile, en donde el modelo neoliberal ha generado no sólo una desigualdad palpable del ingreso y de las condiciones de reproducción social, sino en las condiciones de producción (Mayol y Ahumada, 2015); dicha condición está presente en ramas como el comercio, los servicios, la minería, etc. (Contreras, et al., 2016), y muy probablemente en la construcción y los servicios asociados al financiamiento y la promoción inmobiliaria. Por eso estudiar el gran capital financiero, inmobiliario y constructor, podría resultar útil para recomponer una buena parte de la estructura de agentes del segundo circuito ya que la ausencia de datos para abordar a escala nacional o su limitada cobertura temporal, impide un análisis más holístico de la actividad de las empresas medianas y pequeñas; ello implica también que no se aborden las relaciones de dominio, cooperación o competencia entre grandes, medianas y pequeñas empresas, ni tampoco su relación con el trabajo. Aunque actualmente, la ortodoxia en ciencias sociales, dicta que los análisis de agencia social se lleven a cabo mediante el Análisis de Redes Sociales (ARS) y su propósito parece coincidente con el método dialéctico que busca relaciones, esa técnica se emplea bajo la premisa de que las interacciones entre actores no se abordan a partir de su categoría social (en este caso de clase o facción capitalista) sino a partir de sus vínculos concretos (Lozares, 2005). El resultado generalmente corresponde a análisis en los cuales las relaciones de poder y dominio entre actores son pasadas por alto, en favor de vínculos de carácter más coyuntural.
Una buena alternativa al ARS, es el análisis de campos sociales propuesto por Bourdieu que presenta un definido carácter relacional y dialéctico7: un campo es un ámbito de la actividad social en donde los agentes sociales se relacionan mediante reglas que son particulares a ese ámbito con el fin de captar recursos (Bourdieu, 2006). El objetivo es mapear relaciones estructurales entre agentes, que son tanto de carácter inherentemente
7 Deriva del marxismo, pero la pertenencia a un campo no es fija ni el tiempo ni en el espacio; tampoco lo son las relaciones ni las reglas.
29 sociales, históricas y geográficas. Aunque no es el lugar para discutir en profundidad esa teoría, basta con señalar en que ese mismo autor propuso una metodología para caracterizar el campo de la producción de vivienda en Francia, que recurre esencialmente al análisis factorial a partir de datos sobre ventas, localización de las sedes sociales las empresas constructoras de vivienda y la cantidad de trabajadores empleados en ellas (Bourdieu, 2003).
Lamentablemente, para el caso chileno y el considerable horizonte temporal en consideración, no hay series temporales que den cuenta de todas esas variables (en especial de las ventas de vivienda por empresa, que en Francia hacen parte de una base de datos pública, mientras que en Chile son privadas), por lo cual no es posible emplear el análisis factorial de una manera homóloga a la propuesta por Bourdieu, pero si adaptar algunos de sus principios básicos para un análisis más cualitativo de las fuentes existentes y disponibles.
La única fuente fiable y de largo plazo para rastrear el campo de relaciones entre agentes en el segundo circuito, es la historiografía crítica de las elites empresariales chilenas que tiene un considerable acervo de datos. Los ejes que configuran el campo de agentes en el segundo circuito serán los siguientes:
La localización cualitativa de distintas empresas del segundo circuito, incluyendo las de materiales de construcción, firmas de ingeniería, constructoras, promotoras e instituciones financieras dentro de los conglomerados capitalistas nacionales.
Las relaciones identificables de centralización del capital en general que han afectado dicha localización y la distribución de las distintas empresas del segundo circuito, dentro de los grupos empresariales.
Indicadores cuantitativos de concentración que, si bien no son concluyentes en la medida en que cada historiografía a la que se recurrió emplea fuentes distintas y diferentes métodos de representación de la información, sí ofrecen evidencias respecto a la hegemonía práctica de grandes empresas en el segundo circuito.
30 Los instrumentos metodológico para dar cuenta de aquellos ejes son en orden: 1) una matriz de tipos de agentes del segundo circuito por grupos empresariales; 2) un análisis historiográfico longitudinal sobre las transformaciones de los grupos empresariales durante las distintos ciclos, y fases de la onda larga de acumulación capitalista iniciada en 1973; rankings de empresas del segundo circuito y distribución de ventas (información que está disponible sólo desde 2005, pero que es bastante detallada y se publica con regularidad desde entonces).
Esa metodología se ve muy limitada a las variables abordadas por cada una de las historiografías en análisis, que no siempre han sido las mismas, aunque el texto de Fernando Dahse (1979), del “Mapa de la Extrema Riqueza. Los Grupos Económicos y el Proceso de Concentración de Capitales” inauguró una metodología con ciertas bases comunes seguidas por otros autores que han actualizado esa cartografía a fines de los ochenta, en los noventa, dos mil y en la primera década del siglo XXI. A pesar de esa limitación, el análisis de historiografía de agentes del segundo circuito revela cómo las actividades de producción de ambiente construido se han hecho cada vez más importante, conforme avanza el proceso de centralización del capital financiero.
2.2.3 Prácticas a través de la caracterización descriptiva y relacional de ciclos