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Implications for policy/recommendations

La DFP ha sido empleada como un instrumento estratégico-táctico de los actores políticos armados tanto legales como ilegales. Sin embargo, la clandestinidad que emplean estos actores políticos armados en la práctica de la DFP no ha permitido que se visibilice el fenómeno en toda su magnitud y en ella se incluye sin distinción de su status; lo cual no obsta para de esta forma poder realizar un análisis exhaustivo de la intencionalidad que tienen los actores en la realización de tal práctica, y qué fin pretenden alcanzar con la realización de ésta.

Por tal razón, de una manera modesta el propósito de este aparte consiste en comparar una serie de rasgos semejantes y diferenciados de la problemática de la DFP en los países tratados en este trabajo, para luego indagar sobre las causas políticas que motivaron la materialización de tal práctica. No obstante, se busca mostrar que algunos actores armados (en especial los Estados) utilizaron el mecanismo de la DFP para mantener los diferentes statu-quo existentes, y especialmente para prevenir su supuesta destrucción para crear amenaza ideológicamente construido.

Desde esta perspectiva, cabe destacar que los diferentes regímenes se apoyaron antes o después en los postulados de la Doctrina de Seguridad Nacional que estaba en furor para la época. En otras palabras, la Doctrina de Seguridad Nacional proporciono a los diferentes régimenes el sustento ideológico para la materialización de los postulados de esta doctrina donde se encontraba la lucha

contra el enemigo interno mediante la DFP o “guerra sucia”. En este mismo orden

de ideas, la Doctrina de Seguridad Nacional les dió a los distintos régimenes

apoyo en diferentes áreas como en materia económica, política y militar (…) un

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latinoamericanos en la Escuela de las Américas.24 De diferente manera, se puede

llegar a inferir que la Doctrina de Seguridad Nacional y el mecanismo de la DFP (como se dice anteriormente que son dos caras de una misma moneda una visible y otra oculta), posibilitaron el combate contra el comunismo y el socialismo. Estas doctrinas cuya capacidad ha sido por las profundas desigualdades en materia política, económica y social. De diferente manera, sin estas medidas de orden político irregular empleadas por los diferentes régimenes, hubiese sido muy complicado mantener los status-quo capitalistas.

En una primera instancia, se encuentra el caso Argentino, cuyo rasgo característico de la junta militar consistió en construir un nuevo orden con la reorganización nacional; para tal fin, el mecanismo sistemático de la DFP se empleó contra la población civil, sobre todo contra los denominados intelectuales

“orgánicos” los cuales no se dedican a describir la vida social sino expresaban el

sentir que las masas no podían articular por sí mismas (Gramsci, 1984); por ende, los detentadores del poder persiguieron a los estudiantes, profesores, obreros o cualquier persona con un sentimiento diverso ó crítico y hacia el establecimiento. De diferente manera, la junta militar no tenía temor por parte de la guerrilla de los

“Montoneros” los cuales ya estaban reducidos en el año de 1973, sino que temía de los líderes intelectuales que pudieran manejar las masas y disputarles el poder como ocurrió en el caso del peronismo.

El interés de la junta militar por mostrar éxitos en la confrontación con la guerrilla de los Montoneros y presentar la contienda como amenaza para el pueblo argentino, le era útil para su lucha contra los disidentes al régimen que se ocultaban en medio de las estructuras sociales argentinas. Por ese motivo, las víctimas de DFP eran conducidas a centros de recuperación clandestinos, para luego simular combates contra la guerrilla de los Montoneros y dar parte de

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Esta escuela se fundó en 1946 y se localizó en Panamá, hasta 1984 se graduaron más de 60.000 militares y policías de 23 de diferentes países latinoamericanos: Cifra oficial del grupo To tu a u a ás .

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victoria, pero por esa misma razón, al mostrar por un frente la contienda bélica contra los insurgentes, por el otro frente oculto, se podían atacar los verdaderos objetivos que se encontraban en los espacios de socialización (Foucault., 1976)

del pueblo argentino: en las familia, en la escuela y en el trabajo (…)

Por ende, el código de silencio que prevaleció en las fuerzas armadas argentinas y el papel jugado por los organismos de inteligencia del Estado Argentino, fué vital para atacar al pueblo argentino en sus espacios de socialización, donde se reestructuraron las relaciones sociales de los argentinos sembrando el terror social y traumatizando a la sociedad. En otras palabras, el objetivo de la junta militar en la construcción de una nueva patria se alcanzó al costo de la inhumanidad de lo

inhumano, con más de 30.00025(Ver anexo 2) víctimas de DFP durante la

dictadura militar.

En el caso de Brasil, se tienen semejanzas con el caso Argentino pues, lo que buscó la dictadura militar con ayuda de EU era el restablecimiento del orden pre- existente antes del presidente Goulart. Sin embargo, se diferencia del caso Argentino debido a que el orden pre-existente favorecía a una clase político- económica muy influyente desde tiempos atrás. De diferente manera, la DFP fué un mecanismo focalizado usado por las fuerzas armadas en los contextos rurales contra la guerrilla de Araguaia.

Por ende, el fenómeno de la DFP fue usado como método de represión política contra los estudiantes, profesores y militantes del Partido Comunista del Brasil

(PCdoB), en este período de tiempo las víctimas de DFP aproximadamente 15026.

Cabe destacar, que para la materialización de la práctica de DFP el ejército utilizó instituciones fachadas (como se mostró anteriormente) para dar con la identidad de los subversivos. Finalmente, la característica principal de este contexto

25 Comisi

ón Nacional sobre la Desaparición de Personas, 1983.

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consistió en la clandestinidad del grupo insurgente y de la lucha bélica por parte del Estado en su máxima potencia en contra éste; esto permitió que el crimen de la DFP no se visibilizara ante la opinión pública.

En el caso de Chile, el delito especial es la lucha de Estados Unidos contra Salvador Allende, un presidente electo democráticamente de ideología marxista. El mismo día que se bombardeó el Palacio de la Moneda se realizan las primeras DFP contra los colaboradores de Allende, de manera que la violencia política que se extendió por todo el territorio persiguiendo a los simpatizantes y en especial a los pertenecientes a los partidos políticos de izquierda. Desde esta perspectiva, el ejército chileno apoyado por los organismos de inteligencia del Estado querían exorcizar a la sociedad chilena del mal del marxismo, en su accionar cometieron unas 1000 DFP (Ballesteros, 1995), que llevaron a diferentes centros clandestinos muy similares a los argentinos. Cabe resaltar que Chile con Uruguay y Argentina van a ser los bastiones de la operación Cóndor.

En el caso de Guatemala, es pertinente mostrar el intervencionismo político por parte de EU en la realización del golpe de Estado al presidente Jacobo Arbenz Guzmán orquestado por la CIA, en este caso se puede señalar una gran similitud con el caso chileno de Allende y brasileño de Goulart, los cuales también detentaban el poder en sus diferentes países de manera democrática, por el contrario, en el caso guatemalteco el intervencionismo político por parte de EU va a llevar a la escala del conflicto en guerra civil.

A saber, un conflicto bélico escala en guerra civil cuando se involucra al grueso de la sociedad civil en este proceso. Esto es una clave fundamental para entender este contexto, ya que fué una técnica de guerra que empleaba el ejército, que consistía en el involucramiento de la población civil en el conflicto. Del mismo orden de ideas, el ejército practicó el mecanismo sistemático de la DFP durante todo el período que comprende la guerra civil, en este período de tiempo

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victimizaron a más de 45.00027 personas en otras fuentes la cifra llega hasta “60.000”(Ceballos, 2009).

Desde esta perspectiva, el conflicto en el caso guatemalteco se diferencia del resto de casos de este trabajo, porque en éste, el poder sí estaba en disputa, además, más del 60% de la población eran descendientes directos de los Mayas, así que de esta forma, la estrategia que empleaba el ejército consistió en atacar al pueblo Maya por su posible colaboración con los insurgentes. En otras palabras, lo destacado del genocidio que realizó el ejército y los paramilitares en Guatemala

fué buscar la destrucción de una cultura (y que operan básicamente propiciando

la “asimilación” de los miembros de dicha cultura, lo que más adelante se separaría del genocidio y cobraría un término propio en el derecho: el de etnocidio) y aquellas experiencias que buscan la destrucción de ambas (tanto el

grupo como su cultura), que Lemkin considera prototípica del nazismo” (Lemkin,

2007).

La práctica de la DFP en los contextos urbanos se materializó por parte del ejército y sus organismos de inteligencia mediante la violencia selectiva, por ejemplo, los victimarios llevaban listas con los nombres de las próximas víctimas, este caso particular se va a repetir en Perú. Mientras que en los contextos rurales la violencia era masiva e indiscriminada en lo concerniente a la DFP sobre el pueblo Maya y su territorio. Finalmente, el pueblo Maya experimentó el trauma social como en el caso argentino.

En caso de Perú, es uno de los más particulares debido a que las DFP por parte del ejército fueron un método de lucha contra la guerrilla de Sendero Luminoso, los cuales también utilizaron esta práctica pero en menor medida que el ejército,

las víctimas de este flagelo ascendieron a “8.000” (II Congreso, Abril 21 al 23 de

2010). Es decir, el Estado peruano le otorgó poderes especiales a las Fuerzas

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Armadas del Perú para luchar contra la guerrilla de Sendero Luminoso, cuyo grupo se había apoderado de diferentes zonas del territorio peruano.

El Estado peruano tiene similitudes al caso colombiano por la debilidad conocida de sus instituciones judiciales, lo que facilitó a incentivar el mecanismo sistemático de la DFP, además, en ambos países se fomentaron las autodefensas campesinas y los movimientos paramilitares. Igualmente, es en estos dos escenarios se van a utilizar los hornos crematorios para la desaparición de los seres humanos o de los restos mortales, la única diferencia en este asunto, es que en el caso peruano fué por parte del Estado y en el caso colombiano fué por la aquiescencia del Estado con los AUC. No obstante, el caso peruano se va a diferenciar del resto por tres razones: primera, los victimarios tenían una compleja base de datos donde informatizaban los interrogatorios tortuosos de las victimas; segunda, la utilización de arsenal militar como helicópteros para realizar operaciones de desapariciones forzadas de personas; última, el maquillaje del censo electoral para que no se notaran las víctimas de la DFP.

En el caso de Uruguay, donde ocurrieron más de 200 casos de DFP, (II Congreso, Abril 21 al 23 de 2010) no obstante, estos casos fueron reportados en otros países, debido a la puesta en marcha de la Operación Cóndor; en otras palabras, la DFP se gestó contra miembros de la guerrilla los Tupamaros que habían huido a otros países aledaños, puesto que el gobierno de facto cívico-militar había restringido las libertades individuales, disolvió el Congreso y prometió mantener defender a la sociedad de los exponentes de los postulados de izquierda o socialistas.

Finalmente, se encuentra el caso colombiano, donde las DFP en una primera etapa, se dió por parte del Estado contra los opositores políticos empleando la violencia política; en una segunda etapa, la DFP se volvió una práctica sistemática por parte las AUC con la aparente aquiescencia del Estado para la lucha contra la

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guerrilla de las FARC-EP, la población civil, los disidentes políticos, entre muchos otros. Así mismo, la cifra que ronda hoy en día sobre las víctimas de DFP en

Colombia asciende a unos 51.00028.

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Colombia tiene uno de los índices de desapariciones forzadas más altos del mundo'', concluyó el estudio preparado por Latin America Working Group Education Fund y US Office on Colombia.

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