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La población mundial de personas de 60 años y más supera los 500 millones (cerca del 8% del total). Europa y Asia Central albergan la mayor proporción de personas de edad avanzada en la población total entre las regiones de países en desarrollo (11,4%; gráfico 3.8). Para el año 2050, se espera que la proporción de personas de edad avanzada en la población total se du- plique hasta el 15,5%, registrándose el mayor incremento en Asia Oriental y el Pacífico (del 7,4% en 2010 al 22,2% en 2050). Para ese mis- mo año, se prevé que solo África Subsahariana presente una proporción de personas de edad avanzada inferior al 5%.92

La pobreza y la exclusión social constituyen un problema para quienes están envejeciendo, especialmente debido a que aproximadamente el 80% de la población mundial de edad avanzada no tiene una pensión y depende del trabajo y la familia para obtener ingresos. A medida que las personas envejecen, generalmente se vuelven más vulnerables desde el punto de vista físico, mental y económico.93 La pobreza en la vejez suele ser

crónica, puesto que la falta de oportunidades económicas y seguridad durante la vida previa se acumula hasta representar una vulnerabilidad en la vejez.94 Las desventajas acumuladas cuando se

es más joven también conllevan la transmisión de la pobreza de una generación a otra. Por ejemplo, en Bangladesh casi un tercio de la po- blación general convive con una persona de edad avanzada, mientras que muchas más personas en otros hogares forman parte de una red que presta y obtiene apoyo de personas de edad avanzada.95

Los ingresos bajos no son lo único que au- menta la vulnerabilidad entre las personas de edad avanzada; algunas desventajas adicionales pueden agravar su incapacidad para sobrevivir, como por ejemplo cuando una pérdida de in- gresos viene acompañada por una enfermedad o discapacidad que agota los recursos financieros. La reducida capacidad para generar ingresos personales y contribuir a los ingresos del hogar —incluso indirectamente— tiene claras conse- cuencias para la dignidad y el empoderamiento de las personas de edad avanzada dentro de la familia. Incluso cuando las personas de edad avanzada reciben apoyo de sus familias en for- ma de alimentos y alojamiento, el hecho de que 76 | INFORME SOBRE DESARROLLO HUMANO 2014

no cuenten con recursos propios puede afectar a su autonomía y capacidad para tomar decisio- nes y hacer que se les considere potencialmente como una carga.96

La muerte prematura de la pareja, el acceso inadecuado a cuidados físicos y médicos ase- quibles, la exclusión de la participación en la sociedad, la falta de hogar, la pérdida de autono- mía, la institucionalización, la falta de contactos sociales y la soledad: todas ellas se suman a las vulnerabilidades de las personas de edad avan- zada. También pueden enfrentarse a un entorno social y físico restringido que, cuando se combi- na con capacidades personales reducidas, puede impedir que las personas de edad avanzada aprovechen las oportunidades a su disposición y resistan a las amenazas que les afectan.

La pobreza en la vejez tiene una marcada dimensión de género. La esperanza de vida de la mujer es más larga que la del hombre, por lo que las mujeres pueden pasar más tiempo sumidas

en la pobreza que los hombres. Las mujeres tienen más probabilidades de perder a su pareja y menos probabilidades de volverse a casar. El menor nivel de educación y la necesidad de conciliar el trabajo con el cuidado de los hijos hace que las mujeres tiendan a trabajar más en el sector informal. Las mujeres de edad avanza- da, especialmente las viudas y las que no tienen hijos, son especialmente vulnerables, tanto en el

plano económico como en el social.97 Pueden

ser objeto de denigración y abuso y vivir en

condiciones de abandono.98

La mayoría de las personas de edad avanzada y las personas que conviven con una persona de edad avanzada se enfrentan a tasas de pobreza más elevadas. En los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos, la tasa de pobreza en la vejez es más alta que la media del conjunto de la población (13,5% frente a 10,6%),99 y las mujeres de edad avan-

zada tienen más probabilidades de ser pobres

GRáFICo 3.8

Para el año 2050, se espera que la proporción de personas de 60 años y mayores en la población mundial se duplique hasta el 15,5%, registrándose el mayor incremento en Asia Oriental y el Pacífico

0 5 10 15 20 25 Mundo Proporción de la población 60 años y mayores en la población total (%) Asia Meridional Estados Árabes 1970 2050 2010 Asia Oriental

y el Pacífico Europa y Asia Central Latina y el América Caribe

África Subsahariana

Fuente: Cálculos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano basados en Lutz y KC (2013).

la pobreza en la vejez tiene una marcada dimensión de género.

que los hombres (gráfico 3.9). La situación es similar en numerosos países en desarrollo. En la República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras y Paraguay, más del 40% de la población de más de 60 años es pobre.100

El envejecimiento lleva aparejada una mayor probabilidad de vivir con una discapacidad. En todo el mundo, más del 46% de las personas de más de 60 años vive con una discapacidad101 y

entre el 15% y el 30% de las personas de edad avanzada, independientemente de que tengan una discapacidad o no, viven solas o sin un adulto en edad de trabajar.102 El abuso de las

personas de edad avanzada está bastante exten- dido. Un estudio de 2011-2012 realizado en 36 países constató que el 43% de las personas de edad avanzada tienen miedo a la violencia y el maltrato.103

Las personas de edad avanzada también son importantes cuidadores de sus parejas y sus nie- tos, y cada vez más de sus padres. Especialmente en los países con una alta prevalencia del VIH/ SIDA, los abuelos son por lo general quienes

cuidan de los huérfanos del SIDA.104 La si-

tuación es similar en el caso de los migrantes. Cerca del 69% de los migrantes bolivianos que se trasladaron a España dejaron a sus hijos en casa, normalmente al cargo de los abuelos. En las zonas rurales de China, los abuelos cuidan al 38% de los niños menores de 5 años cuyos padres se fueron a trabajar a las ciudades.105

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