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3.3 The Method of Indirect Inference

3.3.2 Indirect Inference Testing

El estudio de los programas de la Pastoral Social Cáritas- Chile a la luz de la categoría género, permitió iniciar la reflexión sobre el significado que tiene esta perspectiva en una institución eclesial, que propone y desarrolla programas orientados a la dignificación de la personas y a su desarrollo humano integral, en especial de aquellas que viven en situaciones de vulnerabilidad.

No es tarea fácil, debido a las limitantes que tienen para su incorporación, pues la Iglesia jerárquica a nivel global ha establecido que género es una ideología que atenta contra los principios fundamentales de la doctrina cristiana. Por otra parte, dado que los programas funcionan gracias al financiamiento de proyectos por parte de agencias de cooperación internacional o recursos del Estado, que incorporan este enfoque en su misión institucional y en sus exigencias para gestionar, la institución se ha visto obligada a incorporarlo.

Por tanto, esta investigación se convierte en una oportunidad para la Pastoral Social- Cáritas Chile, de abrir espacios de reflexión y diálogo que permitan revelar e impulsar las motivaciones y los deseos que hay en los profesionales laicos que trabajan en la institución de estudiar, profundizar e integrar la temática de género en la labor que realizan. Es a través de este enfoque que la Iglesia tendrá la oportunidad en un primer momento de reconocer y valorar el aporte de las mujeres a su acción social, para luego promover intervenciones pastorales que promuevan la dignidad humana en igualdad de condiciones para varones y mujeres y la justicia de género.

Las conclusiones señaladas a continuación son una primera interpretación que abre un mundo de posibilidades. Es deseable y necesario que el camino emprendido aquí continúe fortaleciéndose mediante una investigación acerca del tema en las Pastorales Sociales- Cáritas Diocesanas, y en los programas que acompañan las comisiones pastorales de Movilidad Humana, Penitenciaria, y Vida, Justicia y Paz por ejemplo.

Conclusiones

- Se percibe en la Pastoral Social Cáritas- Chile un doble movimiento. Por una parte, no se desconoce totalmente la perspectiva de género. De alguna manera esta comienza a inquietar, a cuestionar, a generar preguntas y a introducirse en la acción pastoral. Por otra, no se aborda con el interés y la seriedad necesaria para tomar medidas adecuadas que permitan emprender un abordaje científico o académico de esta realidad que va ganando cada vez más espacio en la sociedad e interpela profundamente a la realidad eclesial.

- Muy importante es reconocer que, de nueve personas entrevistadas, tres profesionales (Secretaria Ejecutiva y Coordinadora del área de Promoción Humana, Encargado de Pastoral del Adulto Mayor y Encargada de Emergencias y Prevención de riesgos), tienen una formación básica sobre la perspectiva de género, impartida por los organismos de Naciones Unidas y que incorporan en sus programas, sea desde la utilización de un lenguaje inclusivo en la formulación de los proyectos, informes o documentos de estudio; desde la integración y ejecución de indicadores que promuevan la participación de las mujeres; y/o desde los planes de formación como es el caso por ejemplo, del realizado con los Adultos Mayores.

Otros cuatro profesionales: Director Nacional, Secretaria Ejecutiva y Coordinadora del área de Desarrollo Humano Integral, Encargado de Gestión de Recursos y el Encargado del programa de Derechos Sociales y Participación Ciudadana, han participado de cierta manera de la trayectoria emprendida por la exigencia de los organismos internacionales y por el Secretariado de Cáritas para América Latina y El Caribe y tímidamente han introducido algunos elementos en sus gestiones y propuestas. Finalmente, el encargado de Campañas Nacionales y la encargada de Comunicaciones, no asumen dicha perspectiva en sus programas, pero tienen una actitud abierta y reconocen que no se han interesado mucho por el tema.

- Aunque la Pastoral Social- Cáritas está situada dentro de la dimensión social de acción evangelizadora de la Iglesia y es interpelada por su Enseñanza Social, que invita a la interdisciplinariedad y al enriquecimiento mutuo de las disciplinas, se percibe una incongruencia entre el quehacer teológico- pastoral y el aporte de las ciencias sociales en las cuales el trabajo de género ha ganado reconocimiento y espacio.

- En el desarrollo de este estudio se pudo percibir al menos en los programas revisados que la mujer continúa invisibilizada en muchos aspectos, en especial en los espacios de toma de decisión y en su aporte a la labor teológica y pastoral. No existe bibliografía que dé cuenta de sus producciones y experiencias.

- Se reconoce también la dificultad de introducir la perspectiva de género en el hecho de que la Iglesia institución está conformada en su mayoría por varones, quienes por temor a ser descalificados no están dispuestos a introducir este enfoque abiertamente. Aunque género no es exclusivo de mujeres, son ellas las que deben dar el primer paso.

- La ausencia de la perspectiva de género en el marco estratégico y en los programas incide en la permanencia o reproducción de acciones pastorales orientadas a afianzar el modelo patriarcal y la exclusión de la mujer, que seguirán desconociendo su aporte y sus capacidades. Las conferencias episcopales latinoamericanas han ido denunciando este tipo de acciones, pero se necesita avanzar en la formación que se imparte al personal religioso y a los laicos y laicas para hacer real una pastoral social que intervenga en la erradicación de las injusticas de género y promueva relaciones de equidad entre hombres y mujeres.

- Es importante tener en cuenta, que la acción social que ejercerán el personal religioso y los laicos y laicas en el futuro debe abordar la temática de género, de

manera positiva, de lo contrario se quedará fuera de la realidad que vive actualmente la sociedad chilena y de ser coherente con el mandato evangélico de atender los rostros sufrientes y marginados.

Prospectivas

Esta investigación permitió hacer un balance positivo acerca de la influencia que el enfoque de género va teniendo en algunos de los programas de la Pastoral Social- Cáritas Chile, se observa que el camino por recorrer es arduo y necesita atrevimiento y decisión.

Es de vital importancia que la institución cree y consolide espacios de diálogo y reflexión sobre la temática de género, de manera que se produzca una definición de la misma, que integre lo teológico pastoral con los aportes de las ciencias sociales, en especial con la propuestas por los organismos internacionales y estatales. Así, al visibilizar una conceptualización con contenido ético- cristiano de esta perspectiva podrá iniciarse un cambio en los imaginarios, mentalidades y estereotipos que se tienen sobre la misma.

La formación de los directivos, agentes pastorales laicos y en especial de los jerarcas y personal religioso es fundamental para socializar la temática y avanzar en un camino todavía incipiente y con múltiples aristas que han de ser estudiadas. Una tarea urgente es la convocatoria permanente- dirigida a hombres y mujeres- de todos los ámbitos que trabaja la Pastoral Social- Cáritas a interesarse por esta temática.

Además del trabajo específico de formación, es necesario que la perspectiva de género sea transversal a todos los programas, se visibilice en el marco de referencia estratégico y se considere como una de los criterios de trabajo en la misión institucional.

La Pastoral Social- Cáritas ha de abrirse plenamente a las nuevas propuestas teológicas que desde el feminismo y los estudios de género promueven la superación de todas las injusticias de género.

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