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Inequality and polarisation

1.4 Simulation results

1.4.1 Inequality and polarisation

A grandes rasgos, los métodos de planificación utilizados globalmente en el área de la Defensa Nacional se encuentran basados en la demanda de lo que pudieran involucrar eventuales amenazas, capacidades deseadas, potenciales conflictos o las combinaciones de todas las variables anteriores, lo que se traslada luego a la definición de estrategias y capacidades al respecto (Mazzar et al., 2019: 10). En tal sentido, este tipo de metodología se implementa de arriba hacia abajo (top-down), dado que sus procesos inherentes se inician con una demanda estratégica definida por el más alto nivel de decisión sobre los objetivos que quieran ser alcanzados, se establecen necesidades futuras y se determina la brecha existente para satisfacerlas. De tal manera, estas metodologías permiten establecer un proceso de planificación coherente desde sus inicios, aunque también pueden acarrear omisiones en relación con las restricciones que imponen el presupuesto, la tecnología disponible u otras alternativas estratégicas. Estos enfoques, que se encuentran orientados hacia la demanda, pueden agruparse en aquellos en basados en potenciales amenazas (escenarios) o en capacidades (Mazzar et al., 2019: 16).

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En este sentido, el planeamiento por capacidades se trata de una metodología concebida para el diseño y la orientación del empleo de fuerzas en condiciones de marcada incertidumbre, basándose en una relación de las vulnerabilidades versus las capacidades disponibles (Puig, 2015: 5). Con ello, se pretende determinar todo aquello que las FF. AA. deberían ser capaces de realizar, en el presente y en el futuro, inclinándose por la previsibilidad de un plan que atienda no sólo las tendencias, sino también las posibles conmociones. No obstante, si la demanda de capacidades no se encuentra directamente vinculada a una amenaza o conflicto futuro, se vuelve fácil apuntar a predilecciones institucionales (Mazarr et al., 2019: 16) y puede generar problemas de apoyo político para la toma de decisión. Gustavo Trama aprecia que una de las dificultades que tiene, es que hay un exceso en el énfasis de los desafíos actuales y determina las combinaciones deseadas, pero no el nivel de fuerza: ―¿Cuánto es suficiente? No lo va a decir: ese es el gran problema del planeamiento por capacidades ¿Cuánto es suficiente? (Gustavo Trama, comunicación personal, 13 de noviembre de 2018)‖.

Otro tipo de metodologías, orientadas hacia escenarios, proporcionan una orientación detallada para la planificación de la Defensa, con situaciones y amenazas precisas contra las cuales se pueden juzgar las propias aptitudes y capacidades, priorizando cuáles serían los más críticos a ser tenidos en cuenta desde una visión más realista y definida temporalmente. Por su parte, la definición de escenarios puede identificar erróneamente a futuros adversarios y sus capacidades, forzando el tamaño requerido de la fuerza y corriendo el riesgo de convertirse en definitivos en vez de ser ilustrativos y contingentes. En este sentido, Torres aprecia:

El planeamiento basado en hipótesis de conflicto, podía abordar una serie de escenarios, pero siempre dejando al margen otros: termina siendo un método inflexible frente al juego de probabilidad de ocurrencia o no, sobre todo en el contexto internacional actual en el que no tengo enemigos, por lo que no puedo iniciar el planeamiento (Antonio Torres, comunicación personal, 16 de agosto de 2018).

Cabe señalar que, tradicionalmente, el método de planeamiento militar argentino buscaba adecuar los medios a disposición de las FF. AA. a las amenazas identificadas en las hipótesis de conflicto que éstas elaboraban con respecto a otros Estados. Este sistema se encuadra en el análisis de la situación estratégica imperante y de un número

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de escenarios estáticos que identifican los medios necesarios para combatir a la amenaza definida de antemano, sobre la base de información que otorga su conocimiento previo y sus cursos de acción predecibles.

Como nos confía Torres:

Somos la 8º extensión territorial del mundo: el método de planeamiento anterior no hacía a la posibilidad de ser flexibles en las hipótesis de conflicto que eso conlleva. Uno de los temas envueltos en eso es el despliegue y dimensión de nuestras FF. AA., que se nuclean cerca de la Casa Rosada, en atención a otros tiempos. Sobre todo, hay que atender a nuestra bendición/maldición de la abundancia: hay una constante que dice que las guerras se reducen a la abundancia versus la necesidad y casi siempre se libran en el territorio de la abundancia. También el cambio de método se refiere a la necesidad de planificar el control del espacio nacional, hacer uso y negar el uso a los que no se quiere. Para eso, no hace falta una hipótesis de conflicto concreta y, sobre todo, se apoya en que lo que no logro por mí mismo, lo hago a través de alianzas que me permitan lograrlo, de ahí lo importante de la dimensión internacional de la Defensa (Antonio Torres, comunicación personal, 16 de agosto de 2018).

Por otro lado, otros tipos de enfoques metodológicos para el planeamiento de la Defensa se encuentran orientados por lo que ofrece la situación actual, entendidas como restricciones de límites presupuestarios, el tamaño de la fuerza actual o la combinación de capacidades que se posee. En tal sentido, el proceso de planeamiento que originan se inicia desde abajo hacia arriba (bottom-up), conduciendo luego a cambios incrementales pero sustanciales sobre la situación preexistente para el desarrollo de una fuerza futura deseable.

En la práctica, cualquier metodología de planificación de Defensa toma elementos tanto de la demanda y la oferta de recursos. Lo relevante de la elección metodológica, más allá de la función meramente analítica, es su aporte comunicacional, al identificar escenarios de empeñamiento de las FF. AA., potenciales conflictos y, también, enviando mensajes sobre las principales tareas que la Defensa de un país se está preparando para emprender.

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Figura 10 – Comparación entre métodos de planeamiento

METODOLOGÍA DE PLANEAMIENTO

HIPÓTESIS DE

CONFLICTO POR CAPACIDADES

DEFINICIÓN DE

AMENZAS Amenaza identificada Amenaza genérica NATURALEZA DEL

AMBIENTE Ambiente cierto Amenaza incierta OBJETIVO DEL

PLANEAMIENTO

Obtención de balance militar con amenaza

identificada

Desarrollo de aptitudes flexibles PERFIL DE FUERZA Especializado Polivalente

DINÁMICA DE FUNCIONAMIENTO Incentivo a la generación de hipótesis cruzadas. Posibles carreras armamentistas Separación de la lógica reactiva. Compensación entre el nivel de capacidades internas y el nivel de riesgo externo asumido

Fuente: Libro Blanco de la Defensa (2010).

La metodología que se adoptó mediante el CPDN fue la de planeamiento por capacidades, cuyo origen se vincula al trabajo desarrollado por el Naval War College de los EE. UU., publicado en 199075, ante un escenario internacional que comenzaba a presentar múltiples amenazas tras el fin de la Guerra Fría y en el que las FF. AA. comenzarían a asumir nuevos roles76. Tal como refleja Trama:

Se empezó a estudiar el tema en primera instancia con aquellos Estados Mayores Conjuntos con los que se mantenían relaciones bilaterales institucionalizadas y luego con otros, que se encontraban bajo procesos similares y presentaban simultáneamente los mismos problemas que el EMC argentino: España, Italia, Francia y EE. UU. (Gustavo Trama, comunicación personal, 13 de noviembre de 2018).

Finalmente, como se aprecia en su diseño, se pueden advertir muchos paralelismos metodológicos del CPDN con el ciclo de planeamiento español, particularmente con su

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El trabajo en cuestión es Bartlett, H., Holman, P. y Somes, T. (1990), The Force Planning Faculty; en

Naval War College, Strategy Resources, Volumen 3.

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De la estrategia de contención practicada durante la Guerra Fría, el Departamento de Defensa de los EE. UU. pasó a ocuparse también de contrarrestar las armas de destrucción masiva, contribuir a las operaciones multilaterales de paz, apoyar a los esfuerzos antiterroristas, entre otros de relevancia (Bartlett y Holman, 1995: 6).

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diagramación a partir de la Orden Ministerial 37/05. La afinidad idiomática y los fluidos contactos técnico-militares77

constituyeron elementos a favor de la decisión sobre ese modelo.

En cuanto a la definición del CPDN como proceso, pueden establecerse ciertos parámetros de comparación en relación con los casos estadounidense y español. La adopción de una metodología común y de secuencias similares de producción documental, especialmente el caso español, prestó a brindar seguridad y ciertas lecciones aprendidas sobre el modelo diseñado, aunque dadas sus características esenciales, requirió una adecuación autóctona a las necesidades y posibilidades de nuestro país, implantándose aquí de manera única (Torres, 2010: 63).