Chapter 4 4.1 Introduction
4.2 The Influence of Joachim of Fiore
La Iglesia es, durante este período, la clase social privilegiada junto con la los anteriores el pueblo llano (labradores, mercaderes, soldados, artesanos, servidores y criados). Tal situación hace que la sociedad hispana del S. XVII esté marcada por las diferentes clases surgiendo dos tipos de escuelas:
- Escuela elemental: municipal (pública), particular (privada), escolapia, lasaliana.
- Escuela de gramática: municipal, jesuita, particular (de preceptor privado).290 Luis Gil considera que la historia de la educación española durante los siglos XVI y XVII es el triunfo progresivo de la docencia religiosa sobre la seglar debido a la
287
Historia 16, diciembre de 1989, págs.. 95-
101.
288 ... op. cit. p. 188-191
289 Historia de Felipe IV, rey de España, Madrid, Colección de Documentos Inéditos para la historia de España, t.
LXXVII, 1843. Pág. 549 cit. en BRISSET, D.: La rebeldía festiva... op. cit. p. 386-387.
convergencia de tres factores: el peligro del protestantismo, la actividad de la Compañía de Jesús y la presión de la jerarquía eclesiástica.291
Richard L. Kagan defiende la tesis de la baja escolarización debido al empobrecimiento de los municipios a causa de la inflación provocando el no cumplimiento de los pueblos con el pago de los contratos de los maestros de primeras letras-, el caos monetario, la mala administración, el cambio de actitud de las clases dominantes hacia la instrucción de los pobres y el claro retroceso de las donaciones para fundaciones de los particulares.292
Es de destacar la infinidad de órdenes religiosas que abren, destacando la Compañía de Jesús, que busca el objetivo de que sean preparatorias para sus escuelas de gramática, y los escolapios para educación de niños pobres secundados por franciscanos, agustinos, carmelitas, jerónimos, salesianos, oratorianos así como numerosas fundaciones de mecenas que, sobre todo al amparo de la Iglesia, cumplen una labor esencial en educación social de grupos marginados.293
Antes de continuar debo hacer reseña a las escuelas de Escolapios las cuales serán instituciones educativas para España ya que desarrollaron un significativo proyecto de escolarización y alfabetización, siendo escuelas para niños pobres convirtiéndose en modelo pionero de la escuela popular: gratuita, graduada y estable bajo los principios de la fe católica. Las nuevas instituciones cerradas, destinadas a la recogida e instrucción de la juventud, que emergen a partir del siglo XVI (colegios, albergues, casas galeras, casas común esta funcionalidad ordenadora, reglamentadora y sobre todo transformadora del espacio conventual. Sin embargo nos interesa resaltar que este espacio cerrado no es en absoluto homogéneo. En virtud de la mayor o menor calidad de naturaleza de los educandos y corrigendos, determinada por su posición en la pirámide social, diferirán las disciplinas, se flexibilizarán los espacios, se dulcificarán en fin los destinos de los usuarios.294Aun así, a partir de finales del S. XVII principios del XVIII el internado se generaliza como la institución más apropiada para la educación de un joven distinguido: en esta época el consenso familia-colegio parece estar ya en marcha en las clases sociales elevadas. Será pues en estos espacios donde comiencen las graduaciones por edad, paralelamente a una tutela cada vez más individualizante:
291 GIL FERNÁNDEZ, L.: Panorama social del humanismo español (1500-1800). Madrid. Ed. Tecnos, 1997. p. 435-
457.
292 AGAN, R.L.: Universidad y sociedad en la España Moderna. Madrid. Tecnos, 1981. p. 63-64. 293 NEGRÍN FAJARDO, O.(Coord.): Historia de la... op. cit p.139
Sean todos quietos, modestos y bien cristianos, hablen en sus conversaciones de Dios o de cosas dirigidas a su servicio, busquen buenos compañeros, oigan misa todos los días, confiesen cada mes si es posible con el mismo confesor, hagan examen de conciencia diario, tengan especial devoción cotidiana al ángel custodio, no entren en la escuela con armas, no juren juramento alguno, no jueguen juegos prohibidos, sean obedientes al Rector y a sus maestros; y sepan que por sus faltas si son muchachos serán castigados por el corrector, y si grandes serán reprehendidos públicamente y si no se enmiendan echados con ignominia de la escuela.295
Tal y como expresan J.Varela y F. Álvarez-Uria296, en la aristocracia española el peso de los eclesiásticos parece haberse dejado sentir más que en otros países donde esa nueva clase de ascenso, parte de ella ennoblecida, la burguesía, la que más se identificará con sus máximas y consejos. Lentamente, desde finales del S. XVII principios del XVIII clases pudientes se verán sometidos a dos tutelas, la de la familia y la del colegio, ejercidas por su propio bien. A estas prácticas educativas familiares e institucionales se añade una policía multiforme de los jóvenes: dirección espiritual, imposición de un lenguaje puro y casto, prohibición de cantares y juegos deshonestos y de azar, prohibición de dormir en el mismo lecho con otros niños o adultos (costumbre entonces frecuente), alejamiento del vulgo, empleo de libros expurgados, impresión de estampas, catecismos, instrucciones, tratados de urbanidad (si bien la literatura infantil propiamente dicha no comienza hasta el siglo XVIII), multiplicación y generalización de temas relacionados con la infancia: el niño Jesús, el ángel de la guarda, los niños modelo, los niños inocentes, los niños santos, el limbo de los niños, y la creación de fiestas religiosas entre las que sobresale la primera comunión. Pero, volviendo al tipo de escuela que nos afecta principalmente en nuestro territorio estudiado (compuesto mayoritariamente por pueblos de baja población, excepto los núcleos con más densidad de población donde se instauraron órdenes religiosas), en las escuelas de primeras letras, como he dicho anteriormente, también son afectadas por la crisis:
- Zonas urbanas. Las escuelas de primeras manos pasan a manos de maestros privados, cobrándole al alumnado por sus servicios. Como primer nivel de instrucción se
295 PADRE NADAL, S.J.:RegulaeSholasticorum pro scholasticis, en Monumentapaedagogica. S.J. Madrid, 1901. p. 653-
656.
de doce años. Se les enseñaba la doctrina cristiana y se iniciaba la lectura. En el caso de las niñas se les introducía a las labores de aguja.
- Zonas rurales. Subsiste -
regentadas por el cura y el sacristán. En algunas villas, para ejercer el magisterio era necesario poseer el título oficial pero son pocos los casos, entre los que destacan en el arzobispado de Toledo.297
El currículum escolar se limitaba a la adquisición de las técnicas instrumentales básicas, leer, escribir y contar, además de la doctrina cristiana. En las niñas se daba capital importancia al aprendizaje de las labores basadas en la costura, bordado y preparación para gobernar una casa y por supuesto, la memorización del consabido catecismo. Los padres tampoco deseaban más, la mayoría de las veces, eso era más de los que ellos habían tenido y por tanto lo consideraban suficiente. Es frecuente el absentismo escolar debido sobre todo a la utilización del trabajo de los niños, bien ayudando a sus padres, bien contratados para actividades artesanales, el pastoreo y faenas agrícolas por un pequeño jornal o la comida. En cuanto a las escuelas de gramática proceden de pequeña nobleza y de familia de agricultores y comerciantes adinerados que buscaban un puesto mejor en la sociedad para sus hijos. No se debe olvidar que los hijos de la alta nobleza eran formados en sus domicilios por afamados preceptores particulares ajenos a estas vicisitudes.298