«…El aprendizaje de las tareas en las que intervienen otras personas no puede llevarse a cabo únicamente con contacto exclusivo con los objetos, sino que exige la presencia activa de los contrincantes y/o compañeros. Es imposible aprender a jugar a fútbol mediante la práctica individual con el balón y mediante lanzamientos a portería sin la oposición del contrario, aunque, lógicamente, una buena técnica en el control del balón y en el lanzamiento serán muy importantes en la competición, siempre que se integren en un contexto táctico, donde la situación y los desplazamientos de los compañeros y contrarios son determinantes.
…En los deportes con oposición y colaboración el aprendiz se relaciona con los objetos, con los compañeros y con más de un adversario, por lo que pueden aparecer niveles de relación de complejidad superior, ya que, por ejemplo, la relación entre dos oponentes puede depender de la situación de los compañeros y de otros contrincantes. El "dribling" en fútbol que básicamente es una tarea de oposición de uno contra uno, puede adquirir una nueva dimensión si las acciones de ambos contendientes son dependientes de la actuación de otro jugador, ya que el protagonista de la acción deberá estar pendiente de las de su oponente directo y del compor- tamiento de otros jugadores».
Finalmente y continuando con Riera, Joan, 1989, resumimos del «Epílogo» de su referenciada obra lo siguiente:
…«Todos nuestros esfuerzos serían vanos si se olvidaran tres aspectos fundamentales que resumen todas las principales ideas vertidas acerca de los procesos de aprendizaje y enseñanza:
En primer lugar, hemos reiterado que el aprendizaje de la técnica y la táctica suponen el establecimiento de nuevas formas de adaptación y de relación del deportista con el entorno específico de cada destreza deportiva. Por tanto, la conceptualización del aprendizaje como un proceso centrado en el aprendiz ha de sustituirse por un enfoque relacional, en el que la funcionalidad del aprendiz no puede analizarse con independencia de las propiedades del medio, de los instrumentos, de los objetos, compañeros y contrincantes.
En segundo lugar, el enseñante puede combinar infinidad de procedimientos para facilitar el aprendizaje. No hay una única solución ni un camino óptimo, ni una estrategia infalible a la que el enseñante pueda recurrir. La relatividad, la variedad, la adaptación y la riqueza de matices superan con creces las normas estrictas, los rígidos consejos y las recetas prefijadas. El proceso de enseñanza no puede reducirse a un número limitado de pasos estereotipados y repetitivos.
Finalmente, y no por ello menos importante ya que condiciona las anteriores afirmaciones, conviene recordar que el aprendiz es un ser creativo, que puede actuar con independencia de la intervención del profesor, y que puede influir y alterar cualquier propuesta de enseñanza. El aprendiz se relaciona global y unitariamente con las condiciones de la destreza… El que aprende es una persona, no un conjunto de articulaciones, músculos o sistemas mecánicos o biológicos.»
«El enseñante puede facilitar el aprendizaje, pero el que tiene la clave del proceso de adquisición es el propio aprendiz»
De Santos, José Antonio y De Viciana, Jesús, en su trabajo «Etapas de aprendizaje e integración del voleibol en la escuela», extraemos el resumen que se cita a continuación, por considerarlo adaptable a fútbol:
«La enseñanza de la técnica de una manera analítica, como fin en si mismo, recuerda a esos malabaristas del balón de fútbol que pueden hacer exhibiciones en los circos o en los descansos de los partidos, pero que realmente no pueden participar con éxito en los partidos pues no saben jugar al haber realizado siempre acciones sin compañeros ni oponentes.
Todo ejercicio o juego tiene que tener una finalidad táctica, que conseguimos esté presente cuando estas ejecuciones se producen en situaciones reales de juego. A través de esas repeticiones por sus especiales carac- terísticas de ejecución, las situaciones que encontrará durante el transcurso del juego serán conocidas y por tanto más fáciles de resolver.
En el caso de las repeticiones analíticas, con énfasis en algún apartado específico de la ejecución técnica, no es que sean buenos o malos ejercicios, es que son incompletos. Sirven para garantizar un gran número de repeticiones en poco tiempo, pero una vez conseguido ese número de repeticiones mínimas, hay que buscar otro
B E N J A M I N E S 8 y 9 Años GESTOS TÉCNICO-TÁCTICOS INDIVIDUALES CONDUCTAS: TÁCTICO-TÉCNICAS INDIVIDUALES GLOBAL:
– Modificando la situación real para facilitar el aprendizaje. – Polarizando la atención.
– Pura.
GLOBAL:
– Modificando la situación real para facilitar el aprendizaje. – Polarizando la atención.
– Pura.
tipo de ejercicios que sean reales y aplicables en un futuro, donde se encuentre las mismas condiciones que luego van a ocurrir en el juego.
En todos los casos hay que tener como uno de los objetivos obligados, el que los jóvenes jugadores se diviertan. ¿Quién se puede divertir con ejercicios analíticos? Solo aquellos que están tan motivados para apren- der que hagamos lo que hagamos van a poner interés.
Cuando se plantea una estructura jugada, adecuada a los niveles de los jóvenes, todos participan activamen- te, tanto los que aceptaban la enseñanza analítica, como los que estaban "sufriendo" la actividad».
VI. OBSERVACIONES BASADAS EN EL TRABAJO PRÁCTICO CON JÓVENES FUTBOLISTAS
Actualmente, estamos estudiando la correcta aplicación de la estrategia en la práctica adecuada a cada nivel de fútbol: benjamines, alevines, infantiles y cadetes, y estamos llegando a conclusiones que consideramos de interés.
Aparte de que en la práctica es muy dificil determinar con claridad las partes y el todo, no podemos caer en el espejismo de que enseñando el fútbol exclusivamente de forma analítica, fraccionadamente, por partes, progresa más el aprendizaje, porque cuando esas partes ya dominadas, las pasamos a la acción total, se demuestran lagunas, puntos débiles y ciertamente, incapacidad para el juego real. En este punto conviene concretar, que en fútbol, «la parte es una división de la acción global y no de la acción motriz».
Hemos observado la existencia de "rellanos", "puntos débiles", en definitiva estancamiento, en jóvenes futbolistas inicialmente valorados con alto nivel de aptitud en cuanto a características psicofísicas requeridas para progresar en el fútbol y que dicho estancamiento pudiera ser debido, por lo menos en una buena parte, a una errónea aplicación de estrategia en la práctica.
- Unas veces por excesiva frecuencia del trabajo analítico, y otras, por aplicación de ese trabajo analítico, fuera de tiempo con relación a la edad y maduración del joven.
- En el otro extremo, la estrategia global, también suele ser aplicada con alarmante frecuencia (por comodi- dad y falta de organización del entrenamiento) en forma de simples «pachanguitas», es decir, juego colectivo complejo, improvisado y al que no se ha sabido incluir contenido formativo.
Con estos errores no se logra el objetivo metodológico de formación integral de los contenidos deportivos.
En el fútbol la existencia de compañeros y adversarios, configuran un juego colectivo de cooperación y de oposición, y por ello, el proceso enseñanza/aprendizaje, tendrá concepción integral, llevando conteni- dos tanto de ejecución técnica, como sobre la conducta en cuanto a soluciones sobre el juego complejo. En los cuatro niveles: Benjamines, Alevines, Infantiles y Cadetes, la unidad de formación tendrá siempre compo- sición técnico-táctica.
Cuadro n.º 5: RESUMEN PARA EL PROCESO ENSEÑANZA/APRENDIZAJE DE GESTOS TÉCNI- CO-TÁCTICOS Y CONDUCTAS TÁCTICO-TÉCNICAS DEL FÚTBOL
NIVEL CONTENIDOS ESTRATEGIA EN LA PRÁCTICA