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1.1.

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A IMPORTANCIA DE LA EMPRESA FAMILIAR

Las empresas familiares, consideradas en términos generales como aquellas en las que la mayoría de la propiedad, el control y/o la gestión corresponde a una o más familias, representan una pilar fundamental dentro del tejido empresarial a nivel mundial. En la mayoría de las economías desarrolladas, la empresa familiar realiza una sustancial contribución tanto a nivel económico como a nivel social. Un número muy importante de empresas a lo largo del mundo están controladas por familias, representando más de la mitad de todas las empresas cotizadas de EEUU y de Europa y más de dos tercios en Asia.

Diferentes estudios destacan la dominancia de la propiedad familiar en las empresas. Entre ellos, se encuentran: Shleifer y Vishny (1986), La Porta et al. (1999), Morck et al. (2000), Claessens et al. (2002), Faccio y Lang (2002) y Anderson y Reeb (2003).

Así, en el mercado americano Shleifer y Vishny (1986) examinan la identidad de los principales accionistas de una muestra de 456 empresas listadas en Fortune 500 en 1980 y concluyen que 207 son instituciones, 149 son empresas familiares con representación familiar en el consejo de administración y 100 son otras empresas de propiedad familiar no representadas en el consejo. Según Anderson y Reeb (2003), en EEUU, durante 1992-1999, las empresas familiares constituyen alrededor del 35% del S&P 500 Industrial.

La Porta et al. (1999) investigan la propiedad última de una muestra de empresas cotizadas en 27 países desarrollados y encuentran que sobre el 53% están controladas por familias, mientras que solo el 40% de ellas tienen propiedad dispersa o están controladas por otras sociedades con propiedad dispersa, siendo el otro 10% restante propiedad del Estado.

Faccio y Lang (2002) analizan la propiedad última y control de 5.232 empresas cotizadas en 13 países del oeste europeo y encuentran que el 44% de las empresas son controladas por familias. En Canadá, Morck et al. (2000) también destacan la importancia la riqueza familiar respecto a su PIB.

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Respecto al mercado asiático, Claessens et al. (2002) estudian 2.980 empresas de 9 países del este asiático y obtienen que más de dos tercios están controladas por un único accionista y sus directivos están normalmente relacionados con la familia del accionista mayoritario.

En cuanto a España, Sacristán y Gómez (2006) afirman que las empresas familiares representan el 86% del tejido empresarial español. Menéndez-Requejo (2006) analiza una muestra de 6.141 empresas españolas de tamaño mediano y grande para el año 2002 y encuentra que el 34% de las empresas grandes son familiares, mientras que entre las medianas la empresa familiar representa el 63%.

Según los datos del Instituto de la Empresa Familiar,11 se estima que en España 2,8 millones de empresas tienen carácter familiar, esto es, el 85% de las empresas españolas, representan el 75% del empleo privado (lo que implica 10,13 millones de trabajadores) y su facturación equivale al 70% del PIB español. Asimismo, en la Unión Europea desarrollan su actividad 17 millones de empresas familiares, que emplean a 100 millones de personas y constituyen el 60% del conjunto de empresas. En la misma línea, en EEUU las empresas familiares suponen el 80% del total de empresas y aportan el 50% del empleo.

El predominio de la empresa familiar en el tejido empresarial de numerosos países no es la única razón para justificar las investigaciones sobre la misma, sino también la consideración de que los negocios familiares poseen características diferenciadoras con respecto a las empresas no familiares. Pueden identificarse diferencias significativas en las características demográficas (forma jurídica, edad, sector de actividad, etc.) [Westhead y Cowling (1998)] y especialmente en términos de performance (tamaño, crecimiento, rentabilidad, etc.) entre las empresas familiares y las no familiares [Gallo (1995), McConaughy et al. (1998), Westhead y Cowling (1997)]. De acuerdo con Daily y Dollinger (1991), se acepta con carácter general que existen diferencias en el estilo de gestión de la empresa familiar en relación con la empresa administrada por profesionales ajenos a un grupo familiar. Estos autores encuentran que las empresas familiares son más pequeñas, tienen mayores tasas de quiebra, usan diferentes estrategias y emplean menos sistemas formales de control que las empresas

11 Instituto de la Empresa Familiar (España). En línea. Consultado el 5 de octubre de 2014 en

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no familiares. Además de diferencias de carácter estructural, la combinación de dos dimensiones, la empresarial y la familiar, les dota de particularidades en relación con el capital humano, social y financiero, así como, en los objetivos y relaciones que se establecen entre tales recursos. Así pues, las empresas familiares desarrollan su actividad sobre la base de una serie de factores inherentes a su naturaleza que les pueden reportar ventajas y/o desventajas respecto de otras formas de negocio.

Westhead y Cowling (1998) también enumeran una serie de razones que justifican la relevancia del estudio de la empresa familiar. Así, afirman que la mayoría de los negocios independientes son de propiedad familiar; el orden de prioridad de los objetivos es posiblemente distinto para los propietarios de negocios familiares respecto de los de empresas no familiares; la gestión es probablemente diferente en empresas familiares y no familiares; en los negocios familiares existe el deseo de legar el negocio a las siguientes generaciones de miembros de la familia, de modo que la fiscalidad es una cuestión importante; las autoridades políticas deberían conocer si las empresas familiares dan o no mejores resultados que las no familiares y, si así es, contemplar entonces la posibilidad de proporcionar soporte a la supervivencia y desarrollo de los negocios familiares con el fin último de fomentar la competitividad, la creación de riqueza y de empleo en la sociedad.

Sin embargo, a pesar de la importancia de la empresa familiar en las diferentes economías y de la asunción de tales diferencias respecto de empresas de otra naturaleza, la empresa familiar no ha sido objeto de investigación hasta época relativamente reciente. Así, según Bird et al. (2002), aunque las empresas familiares han existido y desarrollado su actividad durante miles de años, no es hasta comienzos de los 90 cuando se enfoca el estudio del negocio familiar como una disciplina académica con carácter propio. Daily y Dollinger (1991) afirman que una razón de la escasez de investigación hasta esos años puede ser la dificultad para distinguir entre las empresas de propiedad y gestión familiar de las que no lo son. Según explican, este problema deriva del hecho de que las empresas familiares suelen ser de tamaño pequeño o mediano, de modo que se dispone de menos información sobre las mismas. Como consecuencia, los diversos estudios que se vienen realizando difieren en la definición que se utiliza de empresa familiar, pasando de definiciones de carácter amplio basadas únicamente en el criterio de propiedad a definiciones más estrictas, que consideran además criterios de

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participación en la alta gestión de la empresa, así como criterios más subjetivos como el deseo de continuidad de la familia en la empresa.

Por su parte, Vallejo (2005) estima que la falta de interés que hubo en tiempos pasados por las empresas familiares puede deberse a los siguientes motivos: la poca duración de la propiedad de las empresas en manos de una familia; la dificultad de estudio simultáneo de la familia y de la empresa; la consideración de que el negocio y la familia son dos mundos totalmente separados e independientes institucionalmente. Aspectos estos que se vienen superando a la vista del auge que actualmente caracteriza a los estudios sobre la empresa familiar.

En la actualidad, los rasgos distintivos del negocio familiar, unidos al peso relevante que ocupa en las economías de numerosos países, están motivando un interés creciente por la investigación de diversos asuntos relacionados con el funcionamiento de la empresa familiar. En este sentido, Zahra y Sharma (2004) afirman que este es el momento propicio para el estudio de las empresas familiares. Hay una conciencia creciente por parte de los políticos sobre el papel fundamental de la empresa familiar en la economía y las instituciones académicas reconocen la contribución de estas empresas creando centros y cátedras para su investigación. Como resultado, dicha investigación está experimentando un notable crecimiento y se está convirtiendo en una parte fundamental en los estudios sobre entrepreneurship,12 incluyéndose en publicaciones especializadas y en otras revistas líderes sobre gestión empresarial.13

A nivel europeo, en 1997 se creó el lobby europeo de la empresa familiar conocido como Grupo Europeo de Empresas Familiares (GEEF), actualmente denominado European Family Businesses (EFB), compuesto por asociaciones europeas de empresas familiares, entre las que se encuentra, en España, el anteriormente citado Instituto de Empresa Familiar. Este Instituto se fundó en el año 1992 y «se ha consolidado como un cualificado y riguroso interlocutor en todo lo que afecta a la empresa familiar y a su desarrollo». Su propósito es «transmitir a la sociedad la

12 No obstante, como señala Litz (1995) entrepreneurship tiene un significado diferente del concepto de

empresa familiar. Entrepreneurship se refiere más a la iniciativa empresarial que a la gestión y continuidad de las relaciones familiares dentro de una organización empresarial.

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En 1988 se empieza a editar Family Business Review, como revista dedicada exclusivamente a los estudios sobre la empresa familiar. Además, se recogen investigaciones sobre empresa familiar en publicaciones especializadas en entrepreneurship, como: Entrepreneurship Theory and Practice y

Journal of Business Venturing Practice y en otras más generales como Academy of Management Review, Journal of Finance, Journal of Financial Economics y Organizational Science.

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importancia de las empresas familiares como fuente generadora de riqueza y empleo y que son entidades comprometidas con su entorno, una consideración que se corresponde con su importancia en la sociedad».14 Asimismo, destaca la Family Business Network (FBN), la federación mundial de asociaciones de empresa familiar, creada en 1990, como «asociación exclusivamente dedicada a incrementar la calidad del liderazgo y la gestión de las empresas familiares en todo el mundo» a través de tres pilares básicos: portavocía, educación e investigación. El Instituto de Empresa Familiar es su representante español.

En este sentido, la Comisión Europea (CE) viene mostrando un interés creciente por la empresa familiar, que le llevó en el año 2007 a crear un grupo de expertos con el fin de promover el entendimiento de la empresa familiar y determinar las políticas de ayuda más adecuadas. Este grupo se compuso por un representante de cada uno de los países y por tres expertos designados directamente por la CE. El resultado del trabajo de este grupo de expertos culminó con un informe final del que forma parte el documento titulado Overview of Family Business Relevant Issues.15 Como señala Alberto Gimeno,16 uno de los tres expertos seleccionados por la CE para la elaboración de dicho estudio, crear este grupo de trabajo contribuye al abandono por parte de la CE de la consideración de empresa familiar como término análogo al de PYME17 y proporciona una definición oficial de empresa familiar que permite la identificación de la misma a los efectos de la realización de políticas públicas de apoyo.18 Asimismo, en este informe se señalan los retos que a juicio de los autores deben afrontar las empresas familiares en relación con el entorno en el que desarrollan su actividad, sus aspectos internos y los aspectos educativos.

Así, en relación con el entorno las empresas familiares se enfrentan a:

14 Instituto de la Empresa Familiar (España). En línea. Consultado el 5 de octubre de 2014 en

www.iefamiliar.com.

15 “Descripción de los problemas relevantes de la empresa familiar”. En línea. Consultado el 23 de

junio de 2015 en http://ec.europa.eu/enterprise/policies/sme/promoting-entrepreneurship/family- business/family_business_expert_group_report_en.pdf.

16 Gimeno, A.: “La Comisión Europea descubre a empresa familiar”. En línea. Consultado el 23 de

junio de 2015 en http://www.laempresafamiliar.com/informacion/articulos/temas/legislacion/342-la- comision-europea-descubre-a-empresa-familiar.

17 Como destaca Litz (1995), la empresa familiar ha sido con frecuencia asimilada con empresa

pequeña y, sin embargo, algunas de las empresas más grandes del mundo son controladas por familias.

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La falta de conocimiento por parte de las autoridades públicas de sus particularidades y de la influencia que ejercen en el desarrollo de la economía y de la sociedad. Los autores del informe estiman que esto es debido a la discreción propia de las empresas familiares y ponen el énfasis en la necesidad de fomentar la investigación aplicada que contribuya a dar más visibilidad a la empresa familiar.

Retos de índole financiera, tales como los relacionados con la fiscalidad de la sucesión y de la reinversión de los beneficios con respecto a la deuda, y los relativos al acceso a los mercados de capitales conservando el control familiar.

Con respecto a los factores que afectan internamente a las empresas familiares, destacan:

La importancia que tiene para la empresa familiar la adecuada preparación de la misma con el fin de asegurar su continuidad en el tiempo.

El necesario equilibrio entre familia, propiedad y empresa, para lo cual el grupo de expertos resalta la importante utilización de los diferentes instrumentos de gobierno corporativo.

La contratación y conservación de personal competente, por medio de potenciar la profesionalidad y la inclusión en la alta dirección de ejecutivos no miembros de la familia.

Por último, en cuanto a los aspectos educativos, consideran necesaria por una parte la formación en comportamiento emprendedor y en gestión de la empresa familiar y, por otra, la investigación de las cuestiones específicas y propias de la empresa familiar.

De acuerdo con Alberto Gimeno, «el interés de la Comisión Europea por la empresa familiar es un claro indicador de la emergencia de este tipo de compañías, con mucho pasado pero también con un gran futuro. Es responsabilidad de las familias

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empresarias, instituciones académicas, asociaciones empresariales y la administración pública que la empresa familiar pueda desarrollar su potencial».19

1.2.

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A DEFINICIÓN DE EMPRESA FAMILIAR

El investigador de la empresa familiar se enfrenta como primer reto a la necesidad de definir la empresa familiar [Handler (1989)]. Es necesario clarificar los aspectos que distinguen las empresas familiares de otros tipos de empresas a través de una definición de empresa familiar. Sin embargo, la literatura sobre empresa familiar muestra la existencia de un debate abierto sobre las características que la definen. Esto plantea un importante problema en la medida en que las investigaciones sobre este tipo de negocios no disponen de unos márgenes delimitados claros de su objeto de estudio. Ello conduce a que estudios sobre un mismo aspecto de las empresas familiares puedan obtener resultados diversos por el simple hecho de haber definido de forma diferente la empresa familiar y, por tanto, la selección de la muestra. Así, cuando se aplican diferentes definiciones, el porcentaje de empresas familiares en la muestra puede variar incluso desde el 15% al 80% [Westhead y Cowling (1998)]. Todo ello dificulta en último término la creación de un cuerpo de conocimiento teórico y práctico consistente.

Handler (1989) ya señala esta falta de consenso en torno a la definición de empresa familiar y la importancia de poner atención a este aspecto con el fin de mejorar la validez científica de las investigaciones. Asimismo, considera que la dificultad para definir a la empresa familiar proviene de la diversidad de formas que pueden tomar las dimensiones utilizadas para distinguirla de otros tipos de empresas, es decir, diferentes grados de propiedad, de dirección, de implicación de la familia en el negocio y de miembros de la familia disponibles para asumir el relevo generacional (véase la figura 1.1). Tal diversidad es función de aspectos como el tamaño y el tipo de negocio.

Los investigadores han dirigido sus esfuerzos en ofrecer un concepto de empresa familiar que permita su distinción respecto de las empresas no familiares. Algunos autores como Handler (1989), Westhead y Cowling (1997, 1998), Astrachan et al.

19 Gimeno, A.: “La Comisión Europea descubre a empresa familiar”. En línea. Consultado el 23 de

junio de 2015 en http://www.laempresafamiliar.com/informacion/articulos/temas/legislacion/342-la- comision-europea-descubre-a-empresa-familiar.

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(2002), Chua et al. (1999) y Shanker y Astrachan (1996) han hecho revisiones de las definiciones contempladas en trabajos anteriores con el propósito de consolidarlas y derivar una definición de consenso. En tales revisiones se pone de manifiesto que los criterios distintivos utilizados han sido diversos. Los investigadores más tempranos ponen la atención en los componentes que miden el grado de participación o implicación de la familia, tales como la propiedad, el control, el gobierno y la sucesión, mientras que investigadores más recientes se fijan en medidas de la esencia de una empresa familiar [Chrisman et al. (2003)].

Figura 1.1: Configuración de la empresa familiar

Fuente: Handler (1989)

Así, Handler (1989) distingue autores que señalan el grado de propiedad y/o dirección por parte de los miembros de la familia [Barry (1975), Alcorn (1982), Dyer (1986), Lansberg et al. (1988)]; otros que se centran en el grado de participación de la familia [Beckhard y Dyer (1983), Davis (1983)]; los que destacan el potencial para una transferencia generacional [Churchill y Hatten (1987), Ward (1987)] y, finalmente, los que emplean múltiples criterios [Donnelley (1964), Rosenblatt et al. (1985)].

EMPRESA FAMILIAR

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