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Inter-Industry Wage Differentials at the NACE three-digit level, in Percentage Terms, 2000-2005 (SES-SBS data)

(SES-SBS data) Period: 2000 2001 2002 2003

Appendix 10: Inter-Industry Wage Differentials at the NACE three-digit level, in Percentage Terms, 2000-2005 (SES-SBS data)

Tesis 1: Hacer de la educación un bien públi- co es condición necesaria para la inclusión educativa. No es posible alcanzar la inclu- sión mientras la educación no sea considera- da un bien público por todas las sociedades de América Latina.

Un bien es público cuando conviene a todos de la misma manera para su dignidad. El agua es un bien publico cuando la calidad del agua que llega a una mansión en el barrio alto es de la misma calidad que la que llega a la casa más pobre de una zona marginada. Si son de distinta calidad, el agua ya no es un bien público porque no conviene a todos de la misma manera. Será entonces un bien corpora- tivo que se distribuye de una calidad para unos y de menor calidad para otros.

El hecho que un bien sea estatal no garan- tiza que sea público, aunque todo bien estatal debería ser siempre público, esto es, llegar a todos los ciudadanos de la misma manera y con la misma calidad. En América Latina existe educación estatal y educación privada pero no hemos aún construido un sistema público de educación: un sistema educativo en donde

todos los niños y jóvenes de una sociedad pue- dan lograr los aprendizajes públicamente esperados y que reciban todos los mismos reconocimientos económicos sociales y simbó- licos por esos aprendizajes, independien - temente de si el establecimiento en donde estudia es estatal o privado.

En Brasil un ex-jugador de la selección bra- sileña lo decía con una imagen muy precisa:

“En Europa, en donde ganaba mucho dinero jugando futbol, aprendí lo que era la educa- ción pública: a la escuela que iba mi hijo era la misma a la que iba la hija de la señora que trabajaba en mi casa”.

Las sociedades latinoamericanas (excepto Cuba) hemos aceptado como normal (como paradigma) tener una educación de dos cali- dades (estatal y privada) y de reconocimientos sociales distintos, lo cual fractura e impide la integración social y la inclusión. No es inclu- yente estar en el sistema recibiendo oportuni- dades, aprendizajes y reconocimientos de menor calidad.

El ex-ministro de Educación de Brasil, Cristóbal Buarque, ha sugerido que para superar esta dualidad de dos sistemas de dos calidades se debe promulgar una ley por la cual todos los líderes de alto nivel públicos y privados (Presidente y senadores, ministros, presidentes de compañías nacionales y multinacionales, directores de organismos del tercer sector, recto- res de colegios, gerentes, etc.) para poder ejercer sus cargos deben tener sus hijos matriculados en

el sistema estatal. Así todas las decisiones de política y los juicios de los líderes sobre el siste- ma educativo implicarían a los hijos y familia de dichos líderes, lo cual facilita evolucionar de un sistema estatal de baja calidad a un sistema público estatal de alta calidad. La educación sería entonces un bien público.

Esta tesis no supone la negación o desapa- rición del sistema privado. Al contrario al siste- ma privado le conviene un sistema estatal de alta calidad para garantizar la existencia de un sistema privado de alta calidad. Cuando los servicios de educación estatal se deterioran en calidad comienzan a existir los colegios priva- dos de baja calidad.

Tesis 2: La inclusión educativa requiere una nueva definición de la profesión de los educa- dores y que estos rindan cuentas (accountabi- lity) a la sociedad sobre su trabajo.

Entendemos un profesional como una per- sona que posee los conocimientos, tradiciones, destrezas, ritos, mitos, valores e instrumentos que le permiten, a esa persona, solucionar siste- máticamente un problema relevante para la sociedad. Es la capacidad de solucionar sistemá- ticamente un problema relevante lo que le da la relevancia a una profesión. Un buen ejemplo es un futbolista: Messi es un profesional altamente valorado y cotizado en millones de euro, y, aun- que no fue a la universidad y no tiene diplomas, resuelve sistemáticamente un problema alta- mente relevante para la sociedad: anotar goles en los partidos de futbol! Y como cada partido es

visible al público asistente y televidente, él está siempre rindiendo cuentas de su trabajo (accountability) a sus seguidores. Es el tipo de problema que se resuelve y la rendición de cuentas lo que le da valor a una profesión.

En el imaginario de la vida diaria, en las conversaciones de familia o de café, los educa- dores son definidos como docentes y así se autodefinen muchos educadores y las organi- zaciones gremiales. Si usted pregunta a una persona, al azar, en qué consiste la profesión del educador le dirán: “dar o dictar clase”, ser docente, la docencia. Es muy poco probable que le responda que el educador es el profesio- nal que responde y garantiza por el aprendiza- je pertinente y oportuno a cada generación de una sociedad.

El sistema educativo convirtió a los educa- dores en docentes: su unidad de trabajo es la clase, se paga por clases, se planifican clases, se supervisan clases, etc. y los informes de los educadores (su accountability) es sobre clases. La creencia existente que dar clases es fácil, “cualquiera puede dar una clase”, demerita el trabajo del educador y por lo mismo no se le pide cuentas sobre si los niños aprenden o no… pero eso sí, “¡no puede faltar a clase!”. Aun más, si los niños no aprenden, la sociedad culpa al niño del fracaso… los responsables de no aprender son los alumnos, no lo profesiona- les de la educación.

La inclusión demanda que el responsable de no-aprendizaje sea el educador. Y esto por una

razón obvia: toda persona, niño o adulto, puede aprender cualquier cosa si hay motivación y un método adecuado. Cuando alguien no aprende está fallando una de las dos cosas o ambas; entonces la decisión no es culpar al alumno del fracaso, sino cambiar el método o los mecanis- mos de motivación o ambos. Desde este análisis, un buen educador es un profesional que para garantizar el aprendizaje tiene un claro norte

ético acerca de la dignidad humana, conoce y domina un conjunto de sistemas de motivación

que puede usar según edades y situaciones de los alumnos y tiene un espectro grande de dife- rentes métodospara aplicar según variaciones de los contextos de aprendizaje.

La docencia es solo una estrategia profe- sional (como lo es la consulta para el médico) pero no define la profesión. La profesión del educador es garantizar que cada generación de niños y jóvenes aprendan lo que tienen que aprender en el momento que lo tienen que aprender y que lo aprendan en felicidad y solidaridad. La sociedad no paga para que les den clases a los alumnos, paga para que los niños aprendan ya sea a través de clases, tea- tro, circo, música, juego, etc. La clase es solo una alternativa estratégica para poder apren- der (y no siempre la mejor), pero ella sola no define la profesión.

Que la sociedad pueda verificar fácilmente ese producto llamado aprendizaje ético, útil, per- tinente, oportuno y de alta calidad para todos

sus estudiantes es una condición fundamental

para poder tener una educación inclusiva que garantice el aprendizaje integral para todos.

La inclusión requiere un cambio de para- digma en la visión de la profesión del educa- dor. Esto se puede ir logrando a través de dos instrumentos:

a) Analizando e interpretando las pruebas y exámenes de estado e internacionales desde un punto de vista inclusivo. Siguiendo el principio de John Nash, el Premio Nobel de Economía, toda clasifica- ción de excelencia es excluyente a no ser que sea totalizante. Un premio de excelen- cia para un alumno es excluyente, pero una vacuna para prevenir el AH1N1 debe ser excelente porque es para todos. Por eso los bienes públicos deben ser de excelentes calidad porque son para todos; así la exce- lencia es incluyente El actual modelo de publicar en los periódicos y revistas “los 10 mejores colegios del país” es un sistema excluyente que solo beneficia a los pocos que han tenido de antemano las mejores oportunidades. Pero si los resultados de las pruebas se analizan desde la perspectiva de cómo lograr rendimientos más homogé- neos en los diferentes establecimientos del país, el sistema es incluyente porque busca ser totalizante.

b) Atribuir los resultados positivos o negativos de las pruebas de estado a los educadores, no al “Colegio x” o “Escuela Y”. Así tanto la

sociedad como los educadores van viendo las bondades de rendir cuentas del acto educativo lo cual implica hacer del trabajo del educador una actuación pública. Se requiera además diseñar y fortalecer un tra- bajo de comunicación y creación simbólica para que la sociedad pueda entender que lograr aprendizajes éticos, pertinentes, opor- tunos y de calidad es un trabajo complejo que solo puede ser hecho por profesionales altamente valorados: los educadores.

Tesis 3: La inclusión requiere que los enfo- ques pedagógicos de los sistemas educativos pasen de los modelos pedagógicos frontales y magistrales a los modelos de aprendizaje colaborativo y cooperativo en grupo.

Sabemos que los modelos pedagógicos magistrales o frontales, en donde un profesor dicta una clase y los alumnos oyen y toman nota, son efectivos en las aulas en donde los alumnos son homogéneos en edad, clase social y econó- mica y provienen de contextos culturales simila- res. Por el contrario, cuando en el aula hay mucha extraedad, alumnos de diferentes proce- dencias económicas, sociales y culturales, la clase magistral es poco productiva porque el profesor tiende a nivelar la enseñanza al alum- no promedio y así los más atrasados no apren- den y los más adelantados se aburren y ambos se indisciplinan (los alumnos son indisciplinados cuando no están aprendiendo, lo contrario de lo que suele pensarse, que no aprende porque son

indisciplinados). El aprendizaje efectivo es uno de los factores más incluyentes porque favore- cen la retención escolar y la autoestima de los estudiantes. Los otros factores son modelos de evaluación para el mejoramiento y la seguridad en el aula, que el alumno sabe que es respetado por todos sus compañeros y adultos por ser como es: que no será agredido ni castigado por su procedencia, presencia física, modo de vestir o hablar, religión, sexo o etnia.

Los modelos pedagógicos de trabajo cola- borativo y cooperativo en grupo, por su misma naturaleza, pueden ser muy productivos en el aprendizaje con niños de diferentes edades, clase social y cultura. Las diferencias son una ventaja y los desniveles en los aprendizajes previos pueden ser un incentivo para la soli- daridad y la ayuda mutua al interior del grupo. Estos modelos suponen que los alumnos tie- nen guías probadas que fomentan la curiosi- dad y el aprendizaje en grupo y profesores bien capacitados para la facilitación del traba- jo en equipo.

Siguiendo a Sandra Santamaría1se pueden identificar las características básicas del apren- dizaje colaborativo y cooperativo en grupo:

• Se establecen metas que son benéficas para sí mismo y para los demás miembros del equipo.

• El equipo debe trabajar junto hasta que todos los miembros del grupo hayan enten- dido y completado la actividad con éxito.

• Se busca maximizar el aprendizaje indivi- dual, pero al mismo tiempo el aprendizaje de los otros.

• Los fracasos son tomados como fallas del grupo, y no como limitaciones personales en las capacidades de un estudiante. • Se evalúa el rendimiento académico de los

participantes, así como las relaciones afecti- vas que se establecen entre los integrantes. • Se basa en la comunicación y en las rela-

ciones de respeto hacia las opiniones de los demás.

• Es un sistema que valora distintos aspectos como la socialización, la adquisición de competencias sociales, el control de los impulsos agresivos, la relatividad de los puntos de vista, el incremento de las aspi- raciones y el rendimiento escolar. Pero quizás la capacidad inclusiva del aprendizaje colaborativo y cooperativo en grupo es la formación para la organización que genera este enfoque pedagógico.

Alexis de Tocqueville, buscando explicarse cómo los Estados Unidos de Norteamérica habían podido lograr en 200 años lo que a Europa le llevo varios milenios, encuentra que las repuesta está en la capacidad asociativa que los inmigrantes fueron capaces de crear: “en los países democráticos la ciencia de la asociación es la ciencia madre, el progreso de todo lo demás depende de ella” (La Democracia en América).

La maestra de todas las ciencias es saber organizarse, saber crear y gestionar las organi- zaciones. La organización es el fundamento para crear gobernabilidad, participación ciuda- dana, crear riqueza, cuidar y fortalecer los bie - nes públicos, y la integración local y regional. Por lo mismo, el mayor indicador de pobreza es no estar organizado. La organización permite proteger los derechos individuales y al mismo tiempo genera autocontrol en las personas.

La capacidad de asociarse, de crear y for- talecer las organizaciones, es un activo intan- gible que se fundamenta en los aprendizajes colaborativos y cooperativos, en la capacidad de trabajar en equipo; de saber resolver pro- blemas, planificar y decidir en grupo cooperati- vo. Pero el saber colaborar y saber asociarse para obtener beneficios colectivos, es un apren- dizaje que requiere tanto ser enseñado como ser aprendido.

Tesis 4: Una educación inclusiva supone renunciar al principio guerrero de la inteligen- cia como fuerza intelectiva para pasar al altruismo cognitivo2.

Renunciar al principio guerrerode fuerza intelectiva supone renunciar a entender la inteligencia como propiedad personal, privada e interna. En este sentido, es un bien privado de un individuo, que se localiza en el cerebro y que se manifiesta en los desempeños de pruebas. Entonces la escuela pretende que sus estudian- tes sean los más inteligentes, los más compe- tentes en diferentes pruebas de evaluación de

habilidades intelectivas, y sean los más sanos cerebralmente (selección de los mejores). El estudiante pretende ser el más inteligente de todos, ser el de mejor puntaje en pruebas, ser el más sano cerebralmente entre muchos…cuya implicación fundamental es que el supuesto ‘cuidado’ (protección) es el más costoso por su carácter privado, competitivo y excluyente.

Es importante señalar que no es posible una cultura de inclusión, cooperación, construc- ción y cuidado con el concepto guerrero y de supremacía intelectual que promueven nues- tros modelos de evaluación.

Pasar al altruismo cognitivo supone enten- der el cuidado del intelecto bajo condiciones de aceptación de la debilidad y la cooperación humana. Según estos principios la escuela y un estudiante deberían fundamentalmente:

• Desarrollar la capacidad de plantear (se) problemas irresolubles: ¿quién soy yo?, ¿cuál es mi tiempo?, ¿quién me acompaña?… • Desarrollar la capacidad de buscar ayuda

en los intentos de solución de un problema (reconocimiento de la debilidad, solicitud de cuidado): ¿con quién estar para desafiar la soledad? ¿a quién preguntarle? ¿quién me puede ayudar?

• El ejercicio continuo del intelecto, buscan- do ocasiones para usarlo en beneficio de sí mismo y los demás (responsabilidad intelectual, ser un cuidador): ¿a quién puedo ayudar?

• Desarrollar la responsabilidad política, social y cultural del uso del intelecto: ¿cómo debo ayudar?… cuya implicación fundamental es que el cuidado del intelec- to no cuesta sino que es un regalo por su carácter social, público e incluyente (grati- tud, bondad, ayuda, consuelo, compren- sión, solidaridad…).