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3.4 Summary

4.1.1 Interactions with external Web Services

CORRESPONDIENTES TEORÍAS DEL CASO

La prueba testimonial - documental, es el medio a través del cual, gran parte de los litigios son decididos en un proceso penal. De allí la importancia en la valoración de los dichos de un declarante, pues con el deponente se darán a conocer al juez los hechos que se pretenden juzgar, especialmente en aquellas ocasiones en las que el único medio de prueba del que depende el fallador para resolver el problema jurídico planteado, sea el testimonio de una persona.

Ahora bien, el proceso penal adversarial trajo consigo un nuevo desafío para quienes asumen el rol de representar a los acusados o al Estado, pues no solo deben conocer de dogmática jurídica sino también tienen que desarrollar técnicas de oralidad que les permitan examinar de manera integral el conocimiento de un testigo. Estas habilidades y destrezas adquieren mayor importancia en el momento en que el abogado pretende impugnar la credibilidad del declarante, instrumento que por lo general tiene lugar en el contrainterrogatorio. De lograr la impugnación, la capacidad suasoria del testigo podrá ser puesta en duda por el fallador y con ello el abogado pondrá en desventaja la pretensión de su adversario.

Sin embargo, la falta de planificación de los casos, la carencia de estrategias de litigación y la inadecuada utilización de técnicas de oralidad hacen que los intentos de impugnar la credibilidad de los testigos no logren su objetivo. De allí la necesidad de revisar las diversas modalidades de impugnación, las técnicas que se deben utilizar, los momentos en que puede hacerse y sus consecuencias en la valoración probatoria.

8.1 LA IMPUGNACIÓN DE CREDIBILIDAD DEL TESTIMONIO

Etimológicamente impugnar tiene su raíz en el vocablo latino -impugnare-, el cual significa atacar, combatir o refutar. Dentro de un sistema de enjuiciamiento adversarial podríamos definir la impugnación de credibilidad como una técnica del contra examen destinada a desacreditar al testigo o a su testimonio, con el propósito de demostrarle al juez que la versión del deponente no es creíble.

Conforme a lo anterior, se tiene que el escenario natural para la impugnación es el contra-interrogatorio, pues para tal aspecto el tratadista De CASTRO señala:

― onviene precisar que el procedimiento de impugnación de la credibilidad del testigo tiene por finalidad ―cuestionar ante el juez la credibilidad del testimonio‖ (Ley 906 de 2004, art. 403). Nótese que esta finalidad es sutilmente distinta, pero complementaria, a la del contrainterrogatorio: ―refutar, en todo o en parte, lo que el

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testigo ha contestado‖ ey 9 de , arts. 9 . y 8. , lo que demuestra que impugnación y contrainterrogatorio no son términos sinónimos.‖46

Sin embargo, la refutación directa del testigo no solo se puede dar en el contra examen. Resulta lógico que quien ofrece un declarante como propio, supone que la versión de este va beneficiar o sustentar en todo o en parte su teoría del caso, pero puede ocurrir que el testigo en juicio cambie la manifestación concedida en declaraciones previas y frente a tal situación, podrá el abogado impugnar credibilidad en el interrogatorio directo.

Para el doctrinante CHIESA APONTE, frente a la impugnación del testigo propio asegura: ―(…) se pude impugnar a un testigo, incluyendo al llamado por el

impugnador, mediante cualquier evidencia pertinente a su falta de veracidad.‖47 (p. 395, T 1).

En Colombia no se tiene ninguna limitación al respecto, pues en efecto como se dijo líneas atrás, si bien el escenario natural para impugnar a un declarante es el contra examen bien puede ocurrir que se deba atacar a su propio testigo cuando éste varía su versión, resaltando en ese momento la declaración inicial que se acomoda a la pretensión del litigante, demostrándole al juez con suficiencia que el deponente ha cambiado su dicho y que la nueva declaración es contraria a la verdad.

Del concepto de impugnación de credibilidad, es ineludible tener en cuenta que no siempre es necesario agotar esta práctica, pues si bien, del análisis del caso previo al juicio, el abogado puede advertir que dicho testigo se le debe refutar y se prepara para ello.

La necesidad de impugnación solo surge una vez se escucha al testigo en el examen directo, cuando el togado valora si la deposición afecta o no su teoría del caso, destacando que si la respuesta es negativa no existirá la necesidad de impugnar a pesar de su preparación previa, pues el litigante debe ponderar entre el real daño efectuado por el testigo y la necesidad de lucirse en juico afectando la veracidad de un declarante que no afecto en nada su caso.

El estatuto procesal colombiano no reglamenta ninguna metodología para abordar el tema de la impugnación, pese a que el artículo 402 lo prevé cuando dispone:

―…En caso de mediar controversia sobre el fundamento del conocimiento personal podrá objetarse la declaración mediante el procedimiento de impugnación de la credibilidad del testigo.‖ 48

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DECASTRO GONZÁLEZ. Óp. Cit., p. 4.

47 CHIESA APONTE, Ernesto. Derecho Procesal Penal de Puerto Rico y Estados Unidos. Volumen 1. 1995. Editorial Fórum.

1995. p. 395.

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Por ello resulta necesario acudir a la doctrina para identificar los pasos que deben abordarse para cumplir el objetivo. FONTANET49 coincide en manifestar que la mejor forma de desacreditar a un testigo o a su testimonio sin importar la modalidad debe cumplir con cinco etapas a saber:

 Confirmar o comprometer al testigo con lo declarado en el interrogatorio directo.

 Acreditar o establecer la importancia de lo declarado en juicio.

 Acreditar las circunstancias en las que fue prestada la declaración previa, la capacidad del testigo de percibir, o la supuesta ausencia de interés, de condena previa etc.

 Dar la oportunidad al testigo que reconozca o niegue la inconsistencia de su dicho.

 Confrontar al testigo con la declaración previa, el informe, la sentencia o la evidencia que refute la afirmación del testigo.

Indudablemente la impugnación de credibilidad es la mejor forma de restar valor probatorio al dicho de un declarante, y en razón al nuevo sistema penal acusatorio, se ha transformado la forma de afrontar los debates probatorios para la resolución de los litigios.

En suma, frente a las reglas de interrogatorio y contrainterrogatorio, y la práctica de las pruebas comunes, se tiene, en la praxis, puede ocurrir que las solicitudes probatorios realizadas por la fiscalía, cumplan a cabalidad no solo con la teoría del caso para el ente acusador, sino que aborde tema de prueba, frente a los intereses de la defensa, restringiendo de esta manera un argumento sólido de solicitud de conducencia, pertinencia, utilidad, frente a un testigo común mencionado en el escrito de acusación, y en la cual, al juez de conocimiento, frente a la poca movilidad de argumentación por parte de la defensa, terminan decretando las pruebas a favor de la fiscalía.

49 FONTANET MALDONADO, Julio. Principios y técnicas de la práctica forense. 3ª edición. San Juan de Puerto Rico.

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9. IMPORTANCIA DE LA PRÁCTICA DE LA PRUEBA COMÚN EN LA

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