Se llama ‘repertorio’ al conjunto de enunciados que funcionan como textos previos a otro y que preestablecen un grupo de ‘normas preliminares’ o políticas de escritura y lectura; al ser preliminares estas normas condicionan toda nueva producción que busque inscribirse en la tradición de cualquier obra anterior. En este sentido, las normas preliminares dictaminan las ‘operacionales’ y hasta pueden combinarse con ellas, en tanto se trata de procedimientos inherentes a las matrices textuales, como enunciados típicos en los niveles macro y microtextuales. Así, la precedencia de estos dos tipos de normas en determinadas obras determinan la producción de nuevos materiales que los autores o bien la crítica desean inscribir en esa serie. Por ello, tanto las normas preliminares como operacionales – así llamadas por Toury en su primer esbozo de la TN – pueden asimismo denominarse ‘normas de la expectativa’, como ha propuesto Andrew Chesterman posteriormente. Con el tiempo, las diatribas arrojadas a la TP y sostenidas especialmente tras el debate Tel Aviv – Bar Ilan señalan el carácter determinista de las interpretaciones de la producción, circulación y consumo de los objetos culturales a partir de la TN.
En esta sección, la serie en que se ubica la trilogía de Tolkien será interpretada a la luz de tales normas (ver ‘problema de los géneros’ en Bajtín, 1999 [1982]: 248-250). Se tomarán
algunos trabajos de Morris15 a fin de plantear los rasgos del precursor del camino que conduce a Tolkien a crear la Tierra Media, y empleando el concepto de ‘normas iniciales’ – o particularidades de la poética de cada autor – se propone entender tanto la trilogía de Tolkien como las obras seleccionadas de Lewis como espacios ficcionales en que la creatividad de los escritores entra en disidencia con las normas preliminares. De este modo, los enunciados previos y típicos del género fantasy, entre cuyas figuras canónicas se ha elegido a Morris, se relacionan de manera cuestionable con la tesis lingüística en la trilogía de Tolkien, y en el caso de Lewis, el ensayo de protesta en The Cosmic Trilogy y la galería de alegorías críticas que se pasean en The Chronicles of Narnia.
1.a. William Morris.
William Morris (1834 - 1896) pertenece a una familia acomodada de Essex, dueños de una inmensa casa de campo, adonde Morris crece en un ambiente idílico, en medio de parques y arboledas. Desde su infancia, comienza a cultivar el gusto por el medievalismo, entendido como una combinación de lecturas de libros de caballería, de textos románticos vigentes por la época, y empieza asimismo a coleccionar objetos temáticos, como armaduras, incrustaciones de gemas e impresiones costosísimas de símiles de scripta medievales. En la universidad, integra un ‘círculo
de estudiantes estetas’, muy embebidos en la producción de Tennyson, Carlyle, Ruskin y el ciclo
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En el diseño del repertorio, ha sido necesario recortar el espectro de autores y obras influyentes en la trilogía de Tolkien. Si tuviera que ampliarse la serie que determina las normas preliminares en la composición de las obras del autor, pueden agregarse las figuras de Algernon Blackwood, Lord Dunsany (en http://muse.jhu.edu/demo/tolkien_studies/v001/1.1nelson.html) y Eric Eddison (ver Carpenter, 1977: 69-70, 90 y Carter, 2002 1969). Por ejemplo, en la obra de Blackwood (1869 – 1951) The Lost Valley (1910) se incluye el cuento “The Wendigo”. Es éste un ser alado, oscuro y de aliento pútrido, también referido como “the great outer horror” y “panic of the wilderness”. De acuerdo con Dale Nelson, los Nazgûl de Tolkien revisten características tan similares que se hace clara la deuda entre ambas figuraciones (en http://muse.jhu.edu/demo/tolkien_studies/v001/1.1nelson.html). De la obra de Dunsany (1878 – 1957) se destaca The King of Elfland’s Daughter (1924), en la que una princesa élfica, al igual que Arwen, renuncia a su condición inmortal por amor a un hombre, o el relato “The Hoard of the Gibbelins” publicado en The Book of Wonders en 1912, que – según Nelson –inspira a Tolkien para
escribir el poema “The Mewlips” en 1937 (en
http://muse.jhu.edu/demo/tolkien_studies/v001/1.1nelson.html) y es incluido treinta años después en The Adventures of Tom Bombadil. Eddison (1882 – 1945) produce varias obras, la novela Ouroboros (1922) y Zimiamvia Trilogy, cuyos tres volúmenes se publican en 1935, 1941 y 1958, con posibles influencias sobre el quehacer literario de Tolkien. Ciertamente, Tolkien y también Lewis admiraron la labor de Eddison, aunque a éste último poco le interesaran los juicios de dos escritores que carecían de su estima (cf. Carter, 2002 1969 y “Carta 199” en Carpenter, 2007 [1981]).
artúrico. Rápidamente, las representaciones del código de caballería y de una idealizada axiología de la vida comunal durante el Medioevo, derivadas de las obras de los románticos ingleses, se hacen presentes en los incipientes intentos literarios de Morris.
Su gusto por el refinamiento de piezas relacionadas con el ‘mundo medieval’ lo conducen a cultivarse en el trabajo manual de grabados en madera y estampados en telas y papeles. Ello, sumado al fantasma despersonalizado de la Revolución Industrial, con sus tirajes en serie y el reemplazo gradual de la mano de obra, lo convencen de que la sociedad debe dar un giro a su curso. Morris defiende la artesanía y la simplicidad y unicidad de los diseños, y su eslogan “Art by the people and for the people” se transforma en el baluarte de una tendencia de sello propio. Pronto invierte en una compañía propia que diseña vitrales, papeles de decoración y muebles totalmente artesanales y exclusivos. Con todo, y pese a la fama de estas piezas, apenas unos pocos adinerados compradores pueden acceder a estas creaciones, y la consecuente contradicción entre esta realidad de la comercialización de las piezas y el eslogan de la compañía lo lleva a problematizar no sólo la industrialización sino la distribución de la riqueza y, por ende, la recomposición de las clases sociales en los albores de la Era Industrial.
Así, da sus primeros pasos en el Partido Socialista, crea él mismo la Liga Socialista (ver
William Morris’s Socialist Diary, Boos, 1985 [1982]), la Kelmscott Press en las cercanías de su residencia y más tarde, el Commonwealth Journal (ver Political Writings of William Morris, Morton, 1984), dependiente de la Liga, y otorga un impulso nuevo al Arts and Crafts Movement. En su defensa de un pasado libre de las políticas de industrialización idealiza el escape a un tiempo, como el Medioevo, en que toda producción depende de la elaboración manual. Como en sus primeros años, la literatura de caballería no lo abandona, y su trato asiduo con los ciclos de caballeros lo remontan a las sagas nórdicas. En 1868 traba contacto con Eirikr Magnusson y empieza a estudiar islandés bajo su tutela; tiempo después, ambos emprenden la traducción en verso de la saga de Gunnlaug Worm-tongue y las aventuras de Grettir the Strong. A ellas se suman Sigurd the Volsung y The Fall of the Niblungs. Esta producción alterna con la parte de su producción que se denomina ‘ensayos socialistas’, entre ellos, “Art and Socialism” y “Useful Work vs. Useless Toil”. Hacia 1889, y tras varios arrestos por manifestarse en la vía pública y luego de padecer hasta la censura de sus publicaciones, Morris se separa de la Liga y funda la Hammersmith Socialist Society, no sin antes editar las primeras entregas de News from Nowhere
Sus obras exhiben influencias de los escritores admirados por Morris, como Tennyson, Keats, Browning y, por sobre todo, Chaucer, y es The Earthly Paradise una réplica del formato de ‘historias marco’ que Chaucer monta magistralmente en The Canterbury Tales. El paraíso terrenal que Morris pergeña no ostenta riqueza más allá de las visitas mensuales en las que alternan un grupo de navegantes nórdicos y un puñado de náufragos griegos varados en una isla al oeste del continente. Durante sus encuentros, los hombres se deleitan en el primitivo gusto de contar historias. Pero a este grito en defensa del ocio literario – y a este nowhere o ‘utopía’ llamada paraíso –, se contrapone en Morris el uso del fantasy con fines combativos (ver ‘Literature of vision’ y ‘Literature of revision’, en Hume, 1984). Sus obras desencajan de los criterios extendidos sobre el fantasy como género de tópicos escapistas (ver ‘Literature of illusion’, en Hume, 1984).
1.a.1. The Roots of the Mountains (1889).
The Roots of the Mountains se organiza en capítulos con títulos dicentes, es decir: nombres descriptivos del contenido; este procedimiento, por su parte, expone en forma resumida el argumento de la obra. Se relatan en ella los numerosos avatares de la pareja, el héroe Face-of- God y la doncella Sun-beam, finalmente señores de Burgdale.
1. OF BURGSTEAD AND ITS FOLK AND ITS NEIGHBOURS