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APPENDIX 6a-f: LESSON OBSERVATIONS (NOTES TAKEN DURING OBSERVATIONS)

INTERVIEW AFTER PLANNING SESSION TEACHER

En las diferentes narrativas se evidenció una variedad de postulados teóricos, con algunas semejanzas entre ellas; una de estas se encuentra en las dos representantes cognitivo-conductuales, quienes rescatan la importancia del pragmatismo en las terapias y, en este sentido, los resultados inmediatos que se observan, principalmente, en la solución o tratamiento de problemas como la

ansiedad, las adicciones, las fobias, el reforzamiento y la extinción de conductas en situaciones escolares. Lo anterior obedece al hecho de que el profesional en psicología de esta escuela se enfoca más en los síntomas, que son la parte más visible de las problemáticas, tal como lo afirman, “…uno encuentra amplia evidencia, y eso es un gran aporte, porque existen algunas problemáticas donde vale la pena centrarse en el síntoma, porque el síntoma es en sí lo que realmente está afectando muy visiblemente a la persona” (E2, P1, Párr3- Enfoque: Cognitivo Conductual). Ahora bien, resulta importante preguntarse ¿este tipo de soluciones, no terminan siendo placebos, dado que no se está visualizando el origen de las problemáticas, ni tampoco la singularidad que caracteriza a cada sujeto? De igual forma, las profesionales sostienen que otra de las innovaciones teóricas son las terapias de tercera generación; por un lado, con la de aceptación y compromiso en donde se evalúa la función de la conducta en los contextos, esta conducta es gobernada por reglas verbales que, a su vez, se podrían volver rígidas, por lo que el centro de esta terapia es la inflexibilidad psicológica. De otro lado, está la terapia racional emotivo conductual TREC, planteada por Ellis y Beck, que se encarga de los cambios conductuales y cognitivos de la persona.

Otro aspecto, similar en los profesionales, se encuentra entre el psicoanálisis y el cognitivo- conductual, cuando afirman que la innovación teórica en Colombia ha sido muy limitada, por un lado, debido a que el modelo biomédico es el que prevalece en nuestro país y, por el otro, porque la salud mental no ha sido una disciplina a la que se le haya dado relevancia desde sus orígenes en nuestro país.

Con relación a las tendencias humanistas, existen divergencias en sus principales aportes y focos de atención; en primer lugar, en el caso del representante en psicología transpersonal se evidencia que sus aportes tienen que ver con rescatar formas de pensamiento y comportamientos orientales, que se reflejan en la dimensión espiritual que esta escuela abandera, por lo que vale la

pena cuestionarse ¿qué tanta validez tienen los postulados de la psicología oriental como el budismo, el hinduismo, el taoísmo? a su vez, esta dimensión se enfoca en dos procesos fundamentales: el auto conocimiento y la auto transformación; en segundo lugar, la representante en logoterapia existencial, afirma que debido al aumento de la depresión y otras patologías mentales, esta tendencia viene a aportar a la prevención del suicidio, brindando una visión integral de lo que ocurre en esa problemática en Colombia, en ese sentido, ha colaborado en programas de prevención y acompañamiento de los familiares en este tipo de situaciones, acompañamiento en duelo, en el sentido del sufrimiento, y sobre todo en la implementación de programas de acompañamiento familiar, basados en pilares como la libertad, la responsabilidad, la conciencia, los valores, proyecto y sentido de vida; además, sostiene que son “pilares fundamentales que aporta la psicología existencial, que no aportan otros enfoques” (E5, P1, Párra3- Enfoque: Humanista existencial, logoterapia existencial).

Otra diferencia importante es la que se presenta entre los representantes del psicoanálisis, el cognitivo-conductual y las demás escuelas psicológicas. El primero realiza una crítica frente a la legitimación del modelo biomédico en psicología, dado que busca naturalizar las patologías, desde la biología, a partir de ahí, se somete a la persona en un proceso de diagnóstico e interventivo con unas técnicas dadas por manuales preelaborados, y manifiesta que:

“Voy a proponer que cambiemos el modelo, es decir, el problema…la crítica es por qué no escuchamos a un sujeto, por qué no le acompañamos en esos padecimientos y en esos sufrimientos, en vez de pensar que los malestares subjetivos son enfermedades medicas naturalizadas”. (E3, P3, Párr4- Enfoque: Psicoanálisis) Por su parte y de acuerdo con lo anterior, los representantes cognitivo-conductual, manifiestan no estar de acuerdo con las categorías diagnósticas y el uso de manuales diagnósticos.

Afirman que deben hacer uso del CIE 10, simplemente, por una obligación impuesta por la protección de la salud mental en Colombia; pero reiteran el rechazo de estos procesos y, por el contrario, sostienen que lo que se busca es dar una visión más explicativa de los problemas ¿es válida esta afirmación dentro de la escuela cognitivo-conductual, dado su necesidad de enfocarse en el síntoma y no en la persona?

Respecto a los demás enfoques, no existe ninguna crítica frente a este modelo, al contrario, en su discurso se da por hecho que la psicología funciona de esa manera y sigue el orden tradicional, es decir, realizar un diagnóstico sobre los manuales establecidos para tal fin, trazar una ruta de intervención de acuerdo con los parámetros establecidos y apoyarse en técnicas que faciliten este abordaje.

No cabe duda de que un número importante de los profesionales aquí entrevistados, desde diferentes enfoques, se sienten presionados, casi obligados, a regirse por las normas imperativas de los manuales diagnósticos y demás estructuras normativas, y casi renuncian a su autonomía profesional. A partir de allí, vale la pena preguntarse ¿Es eficiente el modelo estandarizado, basado en lo biomédico, para la atención en psicología? O, por tratarse de una disciplina humana y social ¿Resulta pertinente replantear tales modelos?