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10. Collecting the Data

10.2 Interviewing

Hemos visto hasta aquí la formación y evolución de los conceptos de “extranjero” y “estado” en el Ecuador a través del desarrollo de dos formas de categorización—la de las definiciones de “extranjeros”, “ecuatorianos” y “ciudadanos” y la de extranjeros “deseables” y “no deseables”—y dos procesos—la implementación de visas de entrada y residencia y la burocratización del proceso de la solicitud y entrega de visas—en el discurso jurídico e institucional durante un periodo de tiempo específico de enfoque en el control estatal.

Al finalizar este bosquejo, podemos concluir que los representantes estatales conciben a los extranjeros según una distinción entre los deseables y los no deseables, diferenciación que se basa en un concepto desarrollista de modernización y que forma la base para las visas de entrada y residencia, herramienta que el estado usa tanto como forma de inclusión como de exclusión. El sistema burocrático del estado se ha desarrollado durante este periodo hasta llegar a los comienzos del modelo bicéfalo que existe hoy en día, sistema que se basa en la distinción entre extranjeros “inmigrantes” y “no inmigrantes”.

Se puede observar en los cuatro procesos y categorías tomados en este capítulo que el proyecto estatal toma forma a través de tres mecanismos principales: definiendo y categorizando a los extranjeros según conjuntos de características comunes, identificando a los individuos dentro de estas categorías e implementando un sistema institucional para que los individuos soliciten una identificación legal. El primer mecanismo se observa en las definiciones constitucionales de “ciudadano”, “ecuatoriano” y “extranjero”, y en la distinción entre extranjeros deseables y no deseables, el segundo mecanismo se observa en la implementación de visas (además de los censos) y el tercer mecanismo se observa en la burocratización de la solicitud de las visas. El estado se imagina y se implementa durante este periodo como el ente responsable por la definición, categorización e identificación del “otro”, y así por la determinación de quiénes componen el “nosotros”, un cuerpo de “ciudadanos” “modernos”, “industrializados” y “capitalistas”.

Las acciones “estatales” de definición, categorización, identificación y burocratización componen un conjunto de procesos de dominación social, legitimados por su vínculo con el concepto del “estado”. El individuo entiende quién es, qué puede o no puede hacer, qué debe o no debe hacer y dónde puede estar según las declaraciones de un pequeño grupo de personas que representan la voz estatal. Esta voz y las normas que se establecen no son fijas, sino que se modifican constantemente según los ideales cambiantes de los gobernantes. A su vez, estos ideales son influidos por la coyuntura política y económica del país. La coyuntura influye en el discurso de los gobernantes, y afecta cómo los líderes del país imaginan el “estado” y las medidas que toman para construir activamente esta concepción.

Mientras que el proyecto estatal se construía alrededor de un enfoque de control y seguridad durante el periodo tomado en este capítulo, esta orientación ha cambiado en la última década para incorporar otra perspectiva de la inmigración y extranjería al discurso estatal: una de derechos y de integración. Sin embargo, veremos en el siguiente capítulo que el estado sigue siendo la fuerza que define, categoriza, e identifica a los individuos, y que el estado sigue construyéndose a través del discurso sobre el “otro” y el “nosotros”, un tema que, lejos de resolverse o convertirse en irrelevante, sigue dando significado al concepto del “estado” y sigue legitimando las acciones estatales.

Capítulo 3

El discurso estatal sobre el extranjero en la última década Introducción

En este capítulo, se pretende extender la descripción y análisis del capítulo anterior a la formación del proyecto “estatal” ecuatoriano y los “extranjeros residentes” a través del discurso jurídico durante la última década. Argumento que se ha ampliado el tema de la migración y extranjería en el discurso estatal durante la última década debido a saldos migratorios45 inestables y un aumento agudo en los niveles de inmigración y emigración que el Ecuador ha experimentado. Durante este periodo, se observa en el discurso estatal una tensión entre un enfoque en los derechos de los extranjeros, visibilizado en las Constituciones de 1998 y 2008, y un enfoque de seguridad que toma forma en un control migratorio estricto que venía de tiempo atrás. Aunque el estado reconstruye las definiciones de “extranjeros” y “ciudadanos” en 2008 e implícitamente declara la inexistencia de extranjeros “deseables” e “indeseables”, un enfoque de seguridad limita la implementación de un paradigma de derechos.

No obstante, la preocupación por la seguridad nacional no es la única razón detrás de la limitada implementación de los derechos declarados para los extranjeros. También argumento que el concepto de la integración regional (tanto andina como latinoamericana), herramienta para la exitosa inserción estatal en el mercado global, ha sido un fuerte motivo para el reajuste de las políticas migratorias regionales en años recientes, pero sin impulsar la implementación de los derechos constitucionales de la ciudadanía universal y el libre movimiento humano. Al contrario, la noción de la integración regional ha reforzado una división tradicional entre los conceptos de “nosotros” y “ellos”, y los conceptos de

45 El saldo migratorio es una estadística que indica el balance entre las entradas y salidas de la gente en un país. No indica el número de individuos que entran y salen, sino el balance entre el número de entradas y salidas. Si una persona entra y sale de un país cinco veces en un año, se cuenta como 5 entradas y 5 salidas. En tal caso, el saldo sería 0. También es importante mencionar que el saldo migratorio se representa como un número positivo en las fuentes utilizadas para este estudio. Entonces un saldo migratorio de 30.000 (positivo) no significa que se registren 30.000 más entradas que salidas, sino que existe un desequilibrio de 30.000 entre el número de entradas y salidas del país, sin indicar si se registra más entradas o salidas. Resulta que en el Ecuador, el número de salidas del país siempre ha sido mayor que el número de entradas, dato que se representa como un saldo migratorio positivo.

extranjeros deseables y no deseables, términos que no permiten la plena implementación de los derechos proclamados por el mismo estado.

El discurso estatal durante este periodo nos señala dos hechos sobre el estado: el estado establece el escenario dentro del cual se despliega la relación entre si y los extranjeros a través de la promulgación de normas y leyes que tratan los temas de migración y extranjería, y además de establecer este escenario, el estado posee la capacidad de cambiar las reglas según las cuales los actores se interrelacionan. Este tipo de poder que ejerce el estado se puede concebir como la cuarta modalidad de poder que teoriza Eric Wolf (1999): el poder estructural. Esta modalidad de poder que se manifiesta en ciertas relaciones “no sólo opera dentro de escenarios y esferas sino que organiza y orquesta los escenarios mismos, y especifica la dirección y la distribución de los flujos de energía” (Wolf, 1999: 5). El estado organiza el escenario en el cual los “flujos de energía” se mueven entre si y los extranjeros a través de su capacidad de transformar su manera de definir a los “extranjeros”, “ciudadanos” y “nacionales”, distinguir entre extranjeros deseables e indeseables, implementar categorías de visas de residencia y establecer y cambiar los requisitos para ser elegible para estos tipos de visas, todo según cambiantes enfoques de derechos, seguridad e integración regional.

Veremos que estas capacidades no coinciden para señalar a una entidad coherente que es el “estado”. El discurso jurídico se compone de material de legisladores, Asambleas y actores institucionales, además de contribuciones de varios sectores de la sociedad civil46, todos con distintas metas políticas, económicas, sociales e ideológicas, lo cual resulta en una composición no sin sus tensiones. Estas contradicciones en el discurso jurídico durante la última década y media demuestran cómo la construcción del estado no representa un proyecto definido y fijo, sino que existen varias perspectivas y métodos en disputa para implementar el proyecto estatal. Lo que el estado “es” y “debe ser” es sujeto a debate, y sigue siendo un proyecto en progreso hasta hoy en día.

46 El hecho de que el discurso estatal incluye contribuciones de sectores de la sociedad civil (por ejemplo, los sectores privados que trabajan en el tema de los derechos de los migrantes y que contribuyeron a secciones específicas de la Constitución de 2008, como veremos abajo) demuestra la dificultad de señalar una división clara entre el “estado” y la “sociedad civil”, y es un ejemplo de cómo la división entre estos dos conceptos (y lo público y lo privado en general) se puede cuestionar.

3.1 El aumento del tema migratorio en el discurso estatal durante la última década