3.2. THEORETICAL FRAMEWORK
3.3.5 Data collection tools and Procedure
3.3.5.1 Interviews
De todas las ciudades del país, las que más sobresalieron por sus músicos fueron: León, en primer lugar y Masaya, en segundo, pudien- do decirse, sin ninguna duda, que era León la capital musical del país, en donde proliferó el mayor número de músicos. Quizás un factor de- terminante de ello haya sido su atmósfera intelectual, 121 años desde su aparición en 1789 el Himno Nacional de nuestra patria, con nue- vas y más elegantes vestiduras.
MISAS SOLEMNES, MISAS DE GLORIA, TEDEUM Y MISAS DE RÉQUIEM
Los compositores nicaragüenses incursionaron en este tipo de música seria, se tiene noticias de la misa solemne "La Redentora" de Don Francisco Díaz (1812-1881) y otro número de obras importantes como Motetes, Oratorios,Tonadas, Cantos a la Virgen y Sones de Pas- cua, hoy perdidos en su mayoría.
Existieron otras misas importantes como las dos misas de Glo- ria de Mena y su cuatros Misas de Réquiem, siendo la más celebrada la que compuso para la muerte del maestro del piano leonés Don pe- dro Alvarado, de la cual decía Luis A. Delgadillo, haber oído en la Ca- tedral de Nueva York. Existen otros números menores de obras como las misas de Manuel Ibarra, Mateo Vargas ambos de León o los Gloria Laus, Tedeum Laudamos y las marchas fúnebres de otros composito- res del país.
El músico capitalino Luis A. Delgadillo, incursionó en el género religioso dejando las siguientes obras religiosas: Misas de Réquiem en Fa Menor para tres voces masculinas, órgano y orquesta, Misa de Ré- quiem en la Menor para dos voces femeninas, órgano y orquesta, Mi- sa de Gloria en Sol Mayor, para dos voces femeninas, órgano y orques- ta de su misa de Réquiem en Fa menor para tres voces masculinas, ór- gano y orquesta, dejó también obras menores como: Las Siete Palabras (Poema Sagrado) y la marcha fúnebre de Re Menor para orquesta.
MÚSICA PARA SEMANA SANTA, VEXILLA REGIS Y MARCHAS FÚNEBRES
Las más importantes obras que compusieron para los oficios li- túrgicos y procesionales en esta época del año aportó mucho mate- rial al país. La Semana Santa se revestía de mucha importancia en otras épocas tanto que en la ciudad de León, se decía "Semana Santa en León y Corpus en Guatemala" frase que viene a reforzar la importan- cia de estas festividades.
Debe ser mencionada la obra de José María Santamaría vesilla- regis, émula de los vesillas de otros siglos en el que mezcla lo musi- cal con lo doloroso de este antiguo himno medieval, escrito por Ve- nancio Fortunato, en Latín y que dice
En su verso inicial:
"Vexilla Regis pródeunt fulget crucis mystérium Qua vitammortem pértulit et morte vitam protulit" Esta obra estaba orquestada para mediana orquesta y escrita pa- ra cuatro voces: Soprano, Mezzo Soprano,Tenor Bajo profundo y para los siguientes instrumentos:Violín primero,Violín segundo,Viola,Vio- loncello, Contabajo, Oboe, Clarinete, Fagot,Trombones y Cornes. Ac- tualmente su orquestación está completamente mutilada, perdiendo mucho del conjunto original.
Otras obras para Semana Santa que deben ser mencionadas son la Marchas Fúnebres escritas por leoneses y masayas, como José del Carmen Vega, Pablo Vega y Alejandro Vega Matus todos de Masaya. Y los leones como: Mateo Vargas, Macario Carrillo, Isaías Ulloa y José de la Cruz Mena, obras interesantes que tocan en la procesiones, fuerte- mente influida por las marchas italianas del siglo pasado, émula de las marchas guatemaltecas a las que superan en inspiración.
CANTOS A LA PURÍSIMA, TONADAS A LA VIRGEN Y PLEGARIAS:
La antiguo costumbre de celebrar a la Virgen María, se remonta desde comienzos de la colonia, adquirió mayor empuje cuando fue popularizada por sacerdotes españoles de la Orden Franciscana, en los siglos XVII y XVIII y según parece tuvo su origen en el barrio de San Francisco de la ciudad de León.
Nuestro país siempre ha sido azotado por diversas calamidades desde comienzos de la colonia hasta el presente; sequías, erupciones volcánicas, guerras frecuentes; es un país telúrico que se ha visto obli- gado a refugiarse una y otra vez en la fe religiosa.
Los cantos, con los que el pueblo celebra la Purísima el 8 de Di- ciembre de cada año en las diversas ciudades del país, son producto de la inspiración de muchos compositores nacionales y de algunos extranjeros. Estas obras, a pesar de ser profanas en su forma de cons- trucción, melodías cercanas a las romanzas de Zarzuelas, son el alma musical del pueblo. Ya desde mediados del siglo XIX El compositor leonés, Don Francisco Díaz Zapata había compuesto para esta ocasión un buen numero de obras dedicadas a la Virgen sin dejar de mencio- nar los cienes de Ave María de Mena y Vega Matus o las más recientes obras de otros compositores de este siglo como Rosa pura, de Carlos Ramírez Velásquez. El Ave María más importante de José de la Cruz Mena está compuesta por voces mixtas y debe ser interpretada con mediana orquesta, su aire de bolero español la hace melódicamente interesante.
Otras obras que deben ser mencionadas son las Plegarias, Invo- caciones, Himnos y otros cantos a la Virgen de fáciles melodías y de alto contenido popular, entre ellas las de Vega Matus. Por eso el Cris- tianismo, Tu Gloria; Salva Virgen Bella, Adiós Reina del Cielo y otras que como El Pues Concebida posee 14 versiones, alegre y movida en la oriental y mucho más lenta en la versión occidental.
Fray Secundino García publicó en 1945 cantos religiosos entre ellos diversas tonadas o villancicos, así como cantos a la Virgen que datan de mucha antigüedad.