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PART I: Situating the research project

Chapter 5: Research strategy and implementation: ethnographic sensibilities

5.6. Ethnographic time

5.8.1. Interviews

Para nuestra secuencia didáctica, esta categoría fue una de las más importantes; fueron notorios los avances de los estudiantes en sus niveles de oralidad y argumentación acordes con su edad de acuerdo con la intervención. A continuación, presentamos el análisis en la primera fase con la identificación de las siguientes subcategorías.

6.2.1. Los estudiantes intervienen muy poco en actividades orales.

Durante la primera fase se realizaron diferentes actividades en pro de escuchar los diferentes puntos de vista de los estudiantes, pero lo que predominó fue su silencio, no quieren ser motivo de burla por su intervención.

Al analizar el proceso de la oralidad en el currículo, sólo aparece en lengua castellana en algunas interpretaciones del texto narrativo, en otras asignaturas no hay registro del proceso que generalmente se le otorga al núcleo familiar, pero, qué ha sucedido en el aula para que no se dé el proceso. En la enseñanza primaria se ha trabajado en introducir algunas lecturas en voz alta para que los niños pudieran hablar y expresarse, pero estas prácticas se han realizado de forma espontánea, sin que ofrezca a los estudiantes recursos y procedimientos apropiados para hablar. (Vilá, 1994), en la actualidad es una necesidad realizar presentaciones orales, con un nivel de expresión igual o más alto que el de expresión escrita: por tal motivo es imperativo trabajar en las aulas exposiciones orales reales, como la escritura de cartas, mensajes, reuniones, diálogos etc. Estas actividades se deben aplicar a partir de los grados iniciales como proceso para la adquisición de un abanico expresivo cotidiano para el estudiante.

6.2.2. El vocabulario es escaso.

Uno de los limitantes en el proceso de argumentación de los estudiantes es el poco vocabulario que manejan los estudiantes de grado séptimo en sus intervenciones o escritos.

Uno de los fines de la educación es la comprensión de textos; las estrategias ligadas al

aprendizaje del léxico deben, entre otros aspectos, evitar la dificultad que consiste en continuar la lectura o la escucha de un texto deteniéndose ante cada palabra desconocida.

En el aula el estudiante lee lo que el docente le presenta, no se preocupa en leer para enriquecer su vocabulario, está más interesado en adquirir palabras que tienen que ver con la jerga de un grupo, además la tecnología lo llevan a minimizar su vocabulario con la utilización de imágenes y abreviaturas.

Es tarea de todos los docentes ayudar al estudiante a enriquecer su vocabulario en cada clase, explicando el significado de las palabras y su origen si es posible.

Así mismo encontramos el uso frecuente de muletillas, tales como: “este…”, “am…”, “pa…”, “eeh; la muletilla como su nombre lo indica representa un soporte en el discurso, en algunos casos las muletillas son vicios del lenguaje que representan pobreza de vocabulario, inseguridad o nerviosismo. Pero por otro lado, no podemos olvidar que encontramos algunas muletillas que representan lo opuesto como las Onomatopéyicas; confieren la pausa que

representan para ganar confianza es el caso de ehhhh, ahhh, ummm. También identificamos las muletillas cultas que denotan un conocimiento más amplio del idioma como por ejemplo lógicamente, ciertamente, a fin de cuentas.

Para evitar las muletillas se está trabajando con los estudiantes en cultivar las pausas y enriquecer el dialogo con el uso de nuevos términos, por medio de la lectura y la práctica discursiva.

6.2.3 Redundancia: repetición innecesaria de palabras y conceptos.

En este aspecto se debe tener en cuenta la edad de los estudiantes y el grado en el que se encuentran; lo que quiere decir que el estudiante tiene libertad de expresión, pero debe tener en cuenta en sus producciones argumentativas orales y escritas, la estructura sintáctica que aporta claridad en las producciones argumentativas.

Durante el desarrollo de la primera fase en las intervenciones de los estudiantes se evidencia la repetición y redundancia de palabras, lo que se considera otro vicio del lenguaje, como por ejemplo: salte para afuera, suba para arriba, baja para abajo, gentío de gente, salió de adentro, suba para arriba etc., Como se puede observar estas palabras son innecesarias y no aportan mayor claridad o fuerza a la idea. En lo que tiene que ver con el proceso de argumentación se torna repetitivo y se pierde el interés de los compañeros.

6.2.4. El volumen de la voz de los estudiantes es muy bajo

Para el desarrollo de este trabajo, la expresión oral juega un papel muy importante, porque el medio que se utilizó fue la emisora escolar, los estudiantes utilizaron micrófono pero, ni con esa ayuda se escucha la voz de los estudiantes, ya sea por timidez o práctica en el momento de exponer sus ideas, en lo que tiene que ver con el proceso de

argumentación cuando los estudiantes bajan el tono de la voz, se pierde la exposición y el hilo en el proceso de argumentación. En este mismo orden de ideas, la entonación de la voz de los estudiantes tiene que ser más pronunciada que en la conversación normal. Por ejemplo: si se hace una pregunta hay que recalcar la entonación ascendente al final para que pueda ser entendida. Los cambios de tono al hablar (más agudo o más bajo) dan interés a lo que se dice y evitan la monotonía.

6.2.5. El estudiante se muestra muy inseguro para dar su opinión

En el proceso de argumentación es importante que el estudiante pierda el miedo a decir lo que piensa. Se observa en los estudiantes el miedo a ser indicados por sus compañeros, es interesante analizar como en los años iniciales el estudiante no paraba de preguntar y de intervenir en clase, pero la escuela según su currículo se encarga de minimizar la oralidad para pasar a la escritura.

La exposición oral es una habilidad que se mejora con la práctica en el aula, pero, para que se dé la participación del estudiante es importante anticiparse al tema de exposición con la planificación de su intervención.

(Vilá, 1994), fomenta la habilidad de autocorrección y propone al estudiante que, de forma individual, reflexione sobre el discurso producido y lo revise con el objeto de elaborar una segunda versión mejorada. La autoevaluación presupone que el escolar dispone de la grabación del texto expuesto y de unas pautas de observación facilitadas por la profesora.

La presentación de los estudiantes cambio significativamente en el momento del debate, la utilización de argumentos válidos tiene que ver con la planificación de la opinión, al responder a la ligera erraban, también afectó la falta de investigación, pero han ido aprendiendo que cada opinión tiene un porque que sustenta la respuesta.

6.2.6. El estudiante no sabe qué decir, no cree en sus ideas.

La competencia comunicativa, se refiere a la habilidad para interactuar a partir de la

experiencia conversacional en diferentes situaciones de comunicación, con la interacción con diferentes personas, en lugares y espacios que enriquecen dicha actividad. De esta manera se va aprendiendo a interpretar en qué momento es apropiado hablar, qué decir, y cómo decirlo. etc.,

El aula debe ser el lugar primordial para la práctica discursiva, los estudiantes deben interactuar constantemente con sus compañeros y docentes para desarrollar la competencia comunicativa.

6.2.7. El estudiante no planifica su intervención

(Vilá, 1994), fomenta la habilidad de autocorrección y propone al estudiante que, de forma individual, reflexione sobre el discurso producido y lo revise con el objeto de elaborar una segunda versión mejorada. La autoevaluación presupone que el escolar dispone de la grabación del texto expuesto y de unas pautas de observación facilitadas por la profesora.

6.2.8. En las intervenciones orales se escuchan groserías

En nuestro estudio de argumentación en torno a la emisora escolar es indispensable la

participación de los estudiantes, pero por el interés que despiertan algunos temas los estudiantes se expresan con muchas groserías propias de su edad. ¿Cómo tratar este asunto? Una cosa es saber el origen de las malas palabras y otra cosa es comenzar a usarlas sin ningún criterio, o sólo porque son de origen popular. Sin duda, la misma gente que emplea libremente ciertas

vulgaridades con los amigos, se va a ofender cuando las escuche en la radio. No se trata de escandalizarnos sino de analizar como el uso de estos términos en el contexto de los jóvenes se presenta como normal, por lo tanto, la emisora tiene la tarea de emplear términos más formales.

¿Significa, entonces que jamás podrá oírse una grosería por la radio? Tampoco así. Por supuesto, la primera regla será la de respetar la sensibilidad de nuestros oyentes que varía de un lugar a otro. Y varía de un formato a otro (en un socio drama se va a permitir mucho más que en un noticiero). Al tener en cuenta este aspecto, iremos, poco a poco, abriendo la puerta prohibida y rompiendo el mito de las malas palabras.

6.2.9. Predomina la jerga de los estudiantes

Es importante recordar que el objetivo de nuestro trabajo es la argumentación y reflexión en torno a la emisora, por lo tanto, debemos estudiar todos los aspectos relacionados con la

expresión oral real de los estudiantes.

El español al igual que en otros idiomas se presentan anglicismo y neologismos, los idiomas intercambian vocabulario o se las inventan por lo tanto forman parte del contexto de los

estudiantes como bacán, chévere, parce… Entonces qué problema se puede presentar si el locutor saluda y se dirige a sus panas, compas o parces con el lenguaje de su generación.

6.2.10. Acuerdos de los estudiantes

Durante el desarrollo del ejercicio se llegaron a algunos acuerdos que tienen que ver con las emisiones escolares. En cuanto al lenguaje de la radio, se llegó al acuerdo de un lenguaje

sencillo que se entienda en contexto. En los medios de comunicación masiva, el lenguaje sencillo resulta ser el más culto, es decir, el más adecuado para sintonizar el público al que nos dirigimos estudiantes y docentes.

En lo que tiene que ver con la realidad que rodea al estudiante y sus intereses llegaron a los siguientes acuerdos:

En la comunidad educativa no es posible evitar conflictos, pero gracias a ellos, renovamos las oportunidades de cambiar y crecer. Pueden ser una fuente de sinsabores, pero también una oportunidad de crecimiento. Podemos aceptar los conflictos como motor de la existencia humana, dirigiendo nuestros esfuerzos a desarrollar estrategias y herramientas que permitan manejarlos de forma creativa y flexible, identificando en ellos oportunidades de cambio y crecimiento personal y social.

Reflexionar sobre el manejo de emociones y sentimientos nos permite aprender a navegar en el mundo de las emociones y sentimientos, logrando mayor sintonía con el propio mundo

afectivo y el de las demás personas. Las emociones y sentimientos nos envían señales constantes que no siempre escuchamos. A veces pensamos que no tenemos derecho a sentir miedo, tristeza o ira.

Teniendo en cuenta todos estos aspectos los temas elegidos por los estudiantes para la emisora escolar fueron:

Medio Ambiente PRAE “Charlando en el árbol”

Sexualidad “El toque - Toque”

Ciudadanía y convivencia “No a los traques, si a los parces” Drogadicción y alcoholismo “El viaje fatal”

Actualidad “Ábrase al mundo”

Manejo del tiempo libre “Estrésss nooooo”