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Los parámetros de todas las variables incluidas en el modelo son significativamente diferente de cero y tienen los signos esperados (cuadro XXIV). En el caso específico de la Inversa del Ratio de Mills (IRM), la cual se incluyó en la especificación del modelo para corregir posibles sesgos de selección, es significativa y tiene signo positivo. El nivel significativo de la variable sugiere que

existen diferencias importantes en las características socioeconómicas de la población enferma y no enferma que afectan el patrón de utilización de los servicios de salud89.

Por otro lado, el signo positivo significa que las probabilidades de acceso a los servicios de salud estimadas son inferiores a las efectivas, debido a que las oportunidades de acceso de los que no se declaran enfermos en caso que tuvieran una enfermedad son menores a la probabilidad de acceso de los que reportan algún tipo de enfermedad. Este resultado es importante por cuanto pone en evidencia que las condiciones de mercado hacen que sólo se revelen las necesidades de la población con mayor

probabilidad de acceso, lo cual es una limitación que atenta contra la equidad del sistema de salud.

Asimismo, este resultado es consistente con la hipótesis que se planteó en el acápite anterior de la existencia de una demanda reprimida por servicios de salud no despreciable, originada por una subvaluación del reporte de enfermedad.

Controlando por el género del usuario de los servicios así como del de la unidad que toma las decisiones en el hogar, se observa que las mujeres tienden a utilizar más los servicios de salud que los hombres. Por otro lado, al igual que en el modelo de percepción de enfermedad, se valida la hipótesis de ciclo de vida en las decisiones de utilización de los servicios de salud, es decir que la población más vulnerable en términos de edad (niños y ancianos) tiene la mayor probabilidad de acceder a los servicios, dado un nivel de ingreso.

Las variables relacionados a la capacidad de financiamiento de los gastos de salud, tales como el ingreso o la tenencia de seguro, son significativos y tienen efectos positivos sobre la probabilidad de

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El concepto e interpretación de la Inversa del Ratio de Mills se explican en el Anexo A

9 Cabe señalar, que para docimar la significancia de la Inversa del Ratio de Mills se aplicó una prueba de

robustez consistente en estimar el modelo excluyendo dicha variable. Los resultados muestran que los

coeficientes del resto de variables tienden a modificarse, cambiando algunos el signo, con lo cual se demuestra la relevancia de su inclusión (cuadro XXIV).

acceso a los servicios. En el caso del seguro, cabe señalar que el contar con una cobertura de

financiamiento eleva entre 16 y 26 puntos porcentuales las probabilidades de acceso a los servicios de salud. Sin embargo, llaman la atención los bajos niveles de elasticidad ingreso registrado (inferiores a 0,2), lo cual puede estar reflejando:

a. el poco hábito de la población a utilizar los servicios de manera preventiva; y/o

b. la coyuntura económica desfavorable que ha deprimido significativamente los niveles de ingresos de la población. Cabe recordar que la encuesta sobre la que se basa este estudio se realizó en diciembre del 2000, periodo con alta incertidumbre electoral y bajos niveles de actividad económica.

Asimismo, se observa que los individuos tenderán a sacrificar el uso de los servicios de salud a favor de otros rubros de la canasta de consumo (alimentación o educación) cuánto más miembros dependientes haya en el hogar.

Los valores de los parámetros estimados de la variable costo revelan algunos aspectos interesantes a ser considerados para el diseño de la política tarifaria:

a. Los individuos no reaccionan frente al costo de la consulta para evaluar sus decisiones de acceso; por el contrario responden al costo total de la canasta de servicios (consulta, análisis, medicina y en algunos caso el costo del internamiento): cuando se estima el modelo incluyendo la tarifa cobrada para consulta, el parámetro estimado resulta ser poco significativo y con un signo contra intuitivo.

b. La semi-elasticidad costo estimada no muestra diferencias significativas en términos de áreas geográficas, evidenciando similitudes en la estructura del mercado de salud o grado de competencia. Este resultado es consistente con la convergencia de las tarifas hacia los valores medios a nivel nacional.

c. El término de interacción utilizado para evaluar diferencias de sensibilidades entre los diferentes estratos socioeconómicos es significativo, estimándose semi-elasticidades decrecientes según los niveles de gastos per-cápita

d. La valorización de las elasticidades costo a las tarifas vigentes en periodo de la encuesta muestran igualmente niveles diferenciados y decrecientes según los estratos

socioeconómicos: valor entre –0.38 y –0.89 para los estratos más pobres no asegurados en las áreas urbanas y valores inelásticos para los segmentos no pobres no asegurados (cuadro XXVII).

Estos resultados son argumentos que validan la aplicación de cobros diferenciados por grupos socioeconómicos con el objetivo de reducir la inequidad del sistema. Asimismo, la existencia de sensibilidades diferenciadas ante cambios en las tarifas y bajas para los segmentos no pobres no asegurados, garantizan que estos esquemas tarifarios no generen problemas colaterales en la eficiencia del sistema, es decir que afecten la capacidad de recuperación de costos de los establecimientos MINSA.

Finalmente, se observa que las probabilidades de utilización están severamente condicionado al tipo de necesidad del individuo: el efecto marginal sobre la probabilidad de uso de los servicios es mayor cuánto más complejo sea la enfermedad del individuo, pero decreciente según los niveles socioeconómicos. Así, para un individuo en pobreza extrema y sin seguro que reside en Lima y

padece un malestar, las probabilidades de utilizar el servicio se incrementa en 10 puntos porcentuales, mientras que para uno que sufre de enfermedades no crónicas sus probabilidades se elevan en 21 puntos porcentuales (cuadro XXVIII).

En el cuadro XXIX se muestran las probabilidades estimadas de enfermarse y de acceso de la población no asegurada de acuerdo a las características de cada nivel socio-económicos en cada una de los dominios bajo análisis. En él se observa que ante probabilidades similares de reportarse enfermo de la población sana y la que se declara enferma, los que se declaran enfermos son los que tienen la mayor probabilidad de acceso a los servicios de salud. Este resultado es indicativo de una causalidad inversa en las decisiones de reportarse enfermo donde las condiciones de mercado hacen

que al interior de cada estrato socioeconómico se revelen las necesidades de salud de los individuos con con mayor probabilidad condicional de acceso a los servicios de salud 10. Este resultado confirma

desde otro ángulo, la tesis sostenida en este documento que existe una relación directa entre barreras de entrada y sub-valuación de reporte de enfermedad en los segmentos pobres.

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