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Introduction to current design of in situ XRD setups 35

3   A high-­‐temperature in situ XRD cell setup for battery research 35

3.1   Introduction to current design of in situ XRD setups 35

Aspecto TIPO I TIPO II TIPO III

Función Legislativo: tareas que requieren estrategias creativas; y hacer las cosas a su manera.

Ejecutivo: tareas con instrucciones y estructura claras; seguir y aplicar las normas existentes. Judicial: tareas que permiten la

evaluación de reglas y juzgar cosas.

Forma Jerárquico: perseguir y priorizar múltiples tareas.

Monárquico: concentrarse en un sol objetivo y actividad cada vez.

Oligárquico: hacer malabares con varias cosas a la vez, sin establecer prioridades.

Anárquico: un trabajo que permita flexibilidad respecto a qué, dónde, cuándo y cómo.

Nivel Global: prestar más atención al panorama general de un tema y a las ideas abstractas.

Local: trabajar en tareas que exigen atención a los detalles.

Alcance Interno: trabajar solo,

independiente de los demás. Externo: tareas que permiten la colaboración con otras personas.

Inclinación Liberal: ir más allá de las normas existentes, con tareas que

involucran novedad y ambigüedad.

Conservador: familiaridad y tradición; tareas que requieran adherirse a las reglas

existentes.

2.6. MITOS Y ESTEREOTIPOS DE LA SUPERDOTACION Y LAS ALTAS CAPACIDADES

En ocasiones, la influencia de los estereotipos deriva en limitaciones profesionales de los educadores ante la identificación del alumnado superdotado (Grau, 1995; Acereda y Sastre, 1998; Del Caño Sánchez, 2001). Sin embargo, atendiendo a las características reales, y por su contacto diario y experiencia docente, el docente puede disponer de indicadores suficientes para ofrecer una información completa del estudiante superdotado sobre la capacidad, funcionamiento en el aula y desarrollo en distintos ámbitos (Elices, Palazuelo y Del Caño, 2003).

El interés por los mitos referidos a la alta capacidad intelectual ha sido estudiado ampliamente (Fiedler, Lange, Richard y Winebrenner, 1993; Eyre, 1997; Callahan, 2001; Cross, 2002).

2.6.1. Conceptualización de mito y estereotipo

La R.A.E. define mito (en su 4ª acepción) como aquella persona o cosa a la que se atribuyen

cualidades o excelencias que no tienen, o bien una realidad de la que carecen. Y considera el estereotipo como la imagen o idea aceptada comúnmente, con carácter inmutable, por un grupo o sociedad.

En opinión de Aparici (1993), el estereotipo es un “concepto de grupo” con un alto nivel de uniformidad sobre su contenido. Se utiliza para describir a un grupo en relación a sus rasgos característicos, por ser diferentes. Estas descripciones están basadas en lo subjetivo, en oposición a lo objetivo. Es un sistema selectivo de organización cognitiva. Sirve para proteger los intereses de unos grupos en oposición a otros, y para justificar o racionalizar la conducta en relación a la categoría que representa. La fuerza o aceptación y el uso de un estereotipo, como un concepto común inferido,

LasAACC en elámbito educativodela CAPV

tiene una relación directa con el grado en que es percibido por su público como una representación válida de lo real.

Para Herrero Cecilia (2006), el estereotipo es un esquema de pensamiento o esquema lingüístico pre-construido, de carácter conceptual, lingüístico, sociológico o ideológico que comparten los individuos de una misma comunidad social o cultural. Pertenece al repertorio de fórmulas, imágenes, tópicos y representaciones de los que participan los hablantes de una lengua determinada o de una misma comunidad social o cultural. Al ser esquemas fijos y pre-construidos, no hace falta elaborarlos personalmente, sino haberlos asimilado del contexto cultural, o a través del conocimiento y del uso de la lengua, para poderlos aplicar a nuestra percepción de la sociedad y del mundo, y en las situaciones de comunicación, facilitando el entendimiento con los demás y la sensación de connivencia, de familiaridad y de complicidad sociocultural en el tratamiento de ciertos temas, precisamente por compartir los mismos esquemas conceptuales o lingüísticos.

El estereotipo se crea con la identificación de una condición social, su evaluación negativa, la formulación de esta evaluación como una característica innata del grupo, y la representación de esta evaluación negativa como la causa de la condición social, en vez del efecto de la misma. En los estudios de psicología social, la noción de estereotipo se aplica para analizar la representación o la imagen del otro y de sí mismo que se hacen los miembros de una colectividad. Desde esta perspectiva, un estereotipo es una imagen mental fija, muy simplificada y con pocos detalles, son creencias sobre colectivos humanos que se originan y comparten en los grupos y entre los grupos, dentro de una cultura predominante, en un ambiente social y que puede contener ciertos prejuicios socialmente compartidos. Puede considerarse “una forma inferior de pensamiento” si este es erróneo, por no coincidir con la realidad, por obedecer a una motivación defensiva o por ser rígido o etnocéntrico. Se considera negativo porque se basa en conceptos aprendidos erróneamente; en sobre-generalizaciones o inexactitudes, o porque sean excesivamente rígidos a pesar del transcurso del tiempo. Cuando hay consenso social sobre determinado estereotipo, a este se le añade el adjetivo “cultural”.

Entre los rasgos que caracterizan a los estereotipos están los que definen al grupo y los que lo distinguen de otros colectivos. En un plano cognitivo, el estereotipo, en el tratamiento de los grupos humanos, está relacionado con otros dos conceptos: el prejuicio y la discriminación. Así: el estereotipo sería el conjunto de creencias acerca de atributos asignados a un grupo, el prejuicio refiere la evaluación negativa del grupo en un plano afectivo, y la discriminación alude a la conducta desigualitaria en el tratamiento dado a individuos en virtud de su pertenencia a dicho grupo, enmarcada en el plano conductual. Por tanto, el estereotipo negativo podría servir para racionalizar y justificar los prejuicios. Y además de una función cognitiva, cumple una función defensiva, ya que es la proyección de determinados valores, estatus y derechos, por los que determinados grupos mantienen su posición dominante sobre otros.

El individuo, al enfrentarse a una evidencia que contradice determinado estereotipo, reaccionará dependiendo de la rigidez de sus creencias o de sus intereses en el objeto de contradicción. Si es rígido en sus creencias, o su interés por mantener el status quo es alto, no habrá cambio. Con relación a las actitudes hacia las AACC, quien sea rígido en su actitud negativa, no modificará su estereotipo con un mero proceso de formación conceptual. Sin embargo, un individuo de mente abierta puede llegar a perder la confianza en las formas previas de valoración.

Allport (1979) vincula estereotipo y prejuicio; define al primero como una creencia exagerada asociada a una categoría, su función es justificar una conducta respecto a esa categoría. En el prejuicio existe un proceso de categorización que sirve para formar agrupaciones de hechos y objetos que actúan de guía en la adaptación de los sujetos.

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2.6.2. Mitos, estereotipos y altas capacidades

Los mitos y estereotipos referidos a las AACC están relacionados con su capacidad de adaptación, rendimiento escolar, comportamiento y actitud en el aula, interacción con sus compañeros y, en ocasiones, con la atribución de todas las habilidades positivas de nuestra sociedad en su máximo grado. Ello incide negativamente en la identificación, el diagnóstico y la orientación de los sujetos con altas capacidades.

1. Causas del conocimiento erróneo

Los motivos causantes de este conocimiento erróneo son diversos (Hallahan y Kauffman, 1994): – El propio término de superdotación: no hay unanimidad de criterio en el concepto de superdotación, al igual que no lo hay en el de inteligencia. Cuando un significante no elicita un significado claro, crea distorsión y confusión. En este caso, la confusión sólo redunda en perjuicio de los propios superdotados.

– El desconocimiento de las características que entraña: el escaso conocimiento de las características de la superdotación ha conducido a concepciones erróneas y distorsionadas, como la de la “compensación”. Así, en el superdotado, cuyo intelecto es inusualmente superior, el físico, la personalidad y ciertas características psicológicas (motivación, emocionabilidad, sensibilidad, etc.) se prejuicia que deberían ser inferiores.

– La confusión con otros términos: como se ha señalado, la superdotación suele ser confundida con otros conceptos como talento, genio, precocidad, excepcionalidad, etc., lo que da lugar a que ciertas personas los utilicen como sinónimos, y redunden en el equívoco.

– La actitud de rechazo y prevención de algunos frente a estos sujetos, a los que equivocadamente etiquetan como “superhombres”, y en los que esperan encontrar resultados extraordinarios en todos las facetas y campos del desarrollo.

– La orientación marcadamente mercantilista de ciertos profesionales especializados, que venden a la sociedad una imagen llena de tópicos, estereotipos, etc. de los sujetos superdotados, en base a un ánimo de lucro, sin atender a explicaciones teórico-científicas objetivas.

2. En torno al contexto educativo

Los principales estereotipos que fundamentan una concepción errónea de la superdotación en el ámbito educativo son los siguientes:

Tabla 2.24: Estereotipos de la superdotación y AACC. Fuente: elaboración propia a partir de (Hallahan y Kauffman, 1994)