• No results found

5. Database Design Strategy

5.2. Introduction to Data Models

los programas

En marzo de 2004, el Directorio Ejecutivo del FMI volvió a examinar la colaboración entre el Banco Mundial y el FMI, esta vez a partir de un informe conjunto de ambas instituciones sobre los resultados de una encuesta de su personal técnico y las autoridades nacionales. La conclu- sión del Directorio es que, si bien el marco de colaboración, incluido en el ámbito del diseño de los programas y la con- dicionalidad, funciona satisfactoriamente, hay margen para efectuar mejoras.

Los directores reiteraron que es indispensable que haya una estrecha colaboración entre el Banco Mundial y el FMI para que el respaldo que reciban los países miembros fomente eficazmente la estabilidad financiera, el crecimiento sosteni- ble y la reducción de la pobreza. Esta colaboración es espe- cialmente importante para que los esfuerzos desplegados por el FMI faciliten la puesta en marcha de los programas de reforma de los países de bajo ingreso, sobre la base de una sólida identificación del país con los objetivos de dichos programas, en el marco del SCLP y la Iniciativa reforzada para los países pobres muy endeudados (PPME), y ayuden a los países de bajo ingreso a avanzar hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Los directores recalcaron que la colaboración eficaz entre el Banco Mundial y el FMI exige una clara delimitación de atribuciones basada en las ventajas comparativas y los co- metidos respectivos. Asimismo, subrayaron que la condi-

cionalidad debe centrarse en reformas que revisten impor- tancia crítica para el éxito de los programas. Los directores hicieron hincapié en la importancia de designar a una de las dos instituciones para que tome la delantera en ámbitos específicos de política económica, de establecer un inter- cambio de información sistemático entre ambas institucio- nes, y de intercambiar puntos de vista sobre el diseño de los programas y la condicionalidad en una etapa temprana. Según la encuesta, el personal técnico de ambas institucio- nes suele compartir una misma perspectiva con respecto a los ámbitos de reforma que resultan cruciales para los paí- ses, y actualmente la distribución de tareas es más clara que en el pasado. Los directores también consideraron positivos los indicios —que se desprenden de las respues- tas de las autoridades nacionales en la encuesta— de que la colaboración entre el Banco Mundial y el FMI intensi- fica cada vez más la identificación de los países con los programas, pero subrayaron que el éxito de los programas de reforma sigue exigiendo continuos avances en este sen- tido. Asimismo, ambas instituciones parecen estar dando muestras de mayor sensibilidad a las limitaciones sociales y políticas, y la estrecha colaboración de las instituciones está ayudando a acortar las negociaciones sobre los pro- gramas. Al mismo tiempo, las autoridades nacionales con- sideran que es necesario seguir avanzando para compatibi- lizar el diseño de los programas y la condicionalidad con las prioridades de reforma de los países y su capacidad para implementarlas.

Aunque los resultados de la encuesta aportan un nuevo respaldo al marco operativo de la colaboración, los directo- res recalcaron que no hay margen para ser complacientes. Indicaron que los resultados apuntan a que es posible seguir efectuando mejoras en la división de tareas acordadas, coor- dinar mejor la interacción con las autoridades nacionales a fin de promover aún más la autoría de los programas por parte de los países, e intensificar el intercambio de informa- ción entre el personal técnico de ambas instituciones. La mayor parte de los directores consideraron positiva la decisión de las gerencias del Banco Mundial y del FMI de fortalecer la función del Comité Conjunto de Ejecución para facilitar la cooperación de las instituciones a nivel de su personal técnico directivo, complementando los meca- nismos de coordinación institucional de amplia base que ya existen. La función de este comité será ampliada para incluir cuestiones que afectan tanto a los países de ingreso mediano como a los de bajo ingreso. Asimismo, el Banco Mundial y el FMI estudiarán formas de facilitar una cola- boración más estrecha a efectos de analizar cuestiones temáticas que son pertinentes para el diseño de los pro- gramas, como la gestión fiscal y del gasto público, y la coordinación en los análisis del efecto en la pobreza y la situación social.

Los directores subrayaron que el FMI deberá recurrir a la asistencia del Banco Mundial para realizar los análisis del efecto en la pobreza y la situación social de las reformas contempladas en los programas que respalda el FMI, ya que esa es la mejor forma de aprovechar plenamente las ventajas relativas de cada institución. Al mismo tiempo, la mayor parte de los directores reconocieron que al respecto será necesario contar con un cierto grado de capacidad in- terna, concretamente, para facilitar la integración de esos análisis en los programas respaldados por el SCLP. Los directores también sugirieron otros ámbitos temáticos en los que sería útil intensificar la colaboración entre el Banco Mundial y el FMI, y que serán considerados detenidamente en una fecha futura.

Los directores señalaron que los mecanismos formales de colaboración, implícitos en el proceso de los DELP (véase la sección 4), están desempeñando una importante función para fortalecer la colaboración del Banco Mundial y el FMI en la labor que realizan a favor de los países de bajo ingreso. Reconocieron que los mecanismos formales no siempre son los más idóneos para los países de ingreso mediano, dada la diversidad de las circunstancias en que

se encuentran y las diferencias en cuanto al grado y la dimensión temporal de la participación de las institucio- nes en dichos países. Sin embargo, reafirmaron que los principios de colaboración deben seguir siendo los mis- mos: un programa de respaldo coherente sustentado en una estrategia que el país considera como propia; consultas oportunas sobre la condicionalidad del programa y un intercambio de información eficaz, así como una clara dis- tribución de tareas basada en los respectivos cometidos de las instituciones.

Los directores subrayaron que los avances en la colabora- ción entre el Banco Mundial y el FMI seguirán siendo un desafío, exigirán una implementación constante y un com- promiso sostenido, sobre todo por parte de los equipos a cargo de los países en cada institución. Expresaron interés en seguir examinando los progresos y acordaron que el siguiente examen debería realizarse en 2007 para poder acumular suficiente experiencia con el marco reforzado de colaboración. Mientras tanto, la colaboración entre las dos instituciones será objeto de exámenes en el contexto de los informes de situación que se preparen sobre cues- tiones temáticas.

La lucha contra la pobreza