Introduction
1.2 Introduction to the Problem
Desde hace más de 20,000 años se ha ido construyendo en nuestro país lo que hoy se denomina racionalidad andina. Es decir, una concepción del mundo y de la vida, una manera de establecer mediaciones con la naturaleza y al interior de la sociedad, un conjunto de estrategias y técnicas que le posibilitaron a nuestros ancestros no sólo sobrevivir en un medio muy difícil, muy heterogéneo, sino también crear , en su momento de apogeo, una de las 4 culturas más avanzadas del mundo de su tiempo, como lo reconoce Arnold Toynbee, pero que , a partir de la conquista española , fue excluida y perseguida con el fin de eliminarla. La elevación de Machu Picchu por la sociedad planetaria a la categoría de una de las 7 maravillas del mundo constituye un espaldarazo a lo dicho.
En este largo y accidentado proceso, el mundo andino ha llegado hasta nuestros tiempos con un riquísimo arsenal de técnicas y arte que cada vez despiertan mayor interés en los estudiosos y lo que es más importante, que permiten sobrevivir a gran parte de nuestra población .Y que siendo necesarias su potenciación, el Estado, las universidades, el sistema educativo, lo han mirado, no obstante, con desprecio, cuando no ignorado. A lo más, como algo que ya pasó y que nada tiene que ver con la actualidad.
En Europa, a partir de la Edad Media, la ciencia y la técnica que habían empezado a articularse desde tiempos de los jónicos (siglo VII a. C.) y dado nacimiento a una tecnología inicial, sufren un proceso de retroceso que durará 13 siglos. En el siglo XV se vuelve a los griegos
para retomar sus avances, pero también para ir más lejos. Se produce el reencuentro de la ciencia y la técnica al impulso del Renacimiento y, consecuentemente, el desarrollo de la tecnología moderna. Esta ciencia y tecnología sigue su curso en Europa , se desplaza a EE.UU. de Norteamérica y llega al Perú recién en el siglo XX por la necesidad que tienen la agro-minería exportadora y, más tarde , los sectores que se ubican en las ramas más modernas de la producción y los servicios. El sistema educativo, las universidades, entonces comenzaron a orientar y formar personas y profesionales para que operativicen y vigilen esta tecnología, caracterizada por no vincularse a la vida del conjunto de nuestro país ni a las necesidades de sus diversos sectores sociales y culturales.
Otro fue el curso que siguió la ciencia y la tecnología en España. Cuando se produjo el descubrimiento de América tenía un nivel de desarrollo menor al de la Europa más moderna , lo que se agravó con la conquista de parte de América Latina, especialmente del Tawantinsuyo en el siglo XVI. Por esa razón, la que trajeron en esos tiempos y posteriormente fue atrasada, desligada de la ciencia europea , pero que se ha ido manteniendo en diversos pueblos nuestros hasta la actualidad. Una tecnología que se articuló a parte de la vida de la población peruana y que el sistema educativo y las universidades tampoco se han preocupado por investigarla y potenciarla.
Como resultado de todo este proceso, en nuestro país coexisten , aunque cada una por su lado, la ciencia y la tecnología de la Europa Moderna y Estados Unidos de Norteamérica , la tecnología de la Europa Tradicional y la técnica Andina. Y a diferencia de la Europa Moderna y Estados Unidos de Norteamérica, donde la ciencia y la técnica están aliadas íntimamente, posibilitando el desarrollo creciente de la
tecnología, en el Perú hay un claro divorcio entre la ciencia y la técnica. Este divorcio nos ubica en una situación difícil como país, pues no nos permite competir en el mundo globalizado que vivimos. Y en la medida que prosigamos así, nos iremos distanciando cada vez más de los países desarrollados, con las consecuencias económicas, sociales y culturales negativas que ello implica.
Por lo señalado anteriormente, la necesidad de producir ciencia articulada a la técnica y generar una tecnología que se corresponda con nuestras necesidades es crucial, es un camino ineludible hoy en día. Pero no se trata de pretender producir ciencia y tecnología para alcanzar a los países modernos, sino de hacerlo siguiendo nuestra propia estrategia:
a.- readecuar la ciencia y la tecnología moderna a nuestras necesidades de desarrollo económico social;
b.- potenciar las tecnologías europeas tradicionales que se han venido desarrollando en diversas localidades; y
c.- dar un especial énfasis en potenciar las técnicas tradicionales que el mundo andino ha construido durante milenios, articulándolas a las más modernas de estos tiempos.
O como dice Yepes del Castillo(20): “Se trata...de asumir una estrategia múltiple, donde el saber científico y el popular, las prácticas tecnológicas y técnicas no sólo coexistan sino que mutuamente se refuercen. Una estrategia no sólo capaz de abordar la ciencia y tecnología más avanzada que se incuba ya para el futuro sino también capaz de entender y potenciar el patrimonio histórico de cientos de años de terco esfuerzo por vivir en este territorio” . Hacer ciencia y tecnología teniendo en cuenta la pluralidad señalada debe ser una preocupación central; pero relacionándolas con las líneas de desarrollo que se tracen la región y el
país. No se trata de producir por producir ciencia y tecnología, sino de engancharla dentro de una determinada perspectiva de desarrollo.
3.2. CREACIÓN DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA PARA