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Ciencias (puntajes promedios)

Favorecidos Desfavorecidos

Cuartil superior de desempeño a distintos niveles del índice socioeconómico

Puntuación promedio de desempeño a distintos niveles del índice socioeconómico

Cuartil inferior de desempeño a distintos niveles del índice socioeconómico

Índice del nivel económico, social y cultural (ESCS)

La Figura 2.16 presenta información de la relación entre el desempeño y el nivel socioeconómico en Paraguay a través de tres curvas: la curva negra en el centro representa el desempeño medio de todos los estudiantes en ciencias; la curva azul representa al 25% de los estudiantes con mejor desempeño en ciencias y la curva roja representa al 25% de los estudiantes con peor desempeño en ciencias, independientemente del nivel socioeconómico.

La brecha o distancia entre las curvas azul y roja muestra la fuerza o variación del rendimiento en función del nivel socioeconómico. Cuando esta brecha es pequeña (es decir, la relación entre rendimiento y nivel socioeconómico es fuerte), el nivel socioeconómico puede predecir en gran medida el desempeño académico que los estudiantes pueden alcanzar. Cuando la brecha es grande (es decir, la relación entre el entorno socioeconómico y el rendimiento académico es débil), entonces otros factores tienen también relativamente más influencia en el rendimiento del estudiante que lo socioeconómico.

La inclinación de estas curvas indica en qué medida el desempeño de los estudiantes difiere según su nivel socioeconómico; es decir, indica el nivel de desigualdad del rendimiento atribuible al nivel económico, social y cultural de los estudiantes. Inclinaciones pronunciadas indican mayor desigualdad, mientras que inclinaciones suaves apuntan a menor desigualdad. Cuando la línea azul tiene una inclinación más acentuada que la roja, las desventajas socioeconómicas podrían representar un techo para el rendimiento de los estudiantes, mientras que disponer de privilegios socioeconómicos no necesariamente garantizan un buen desempeño. Si, por el contrario, la curva azul es menos inclinada que la roja, y la brecha entre ellas disminuye en función del nivel socioeconómico, los privilegios socioeconómicos podrían garantizar un desempeño mejor al promedio del país, aunque un porcentaje significativo de estudiantes alcanzaría niveles altos a pesar de su situación de desventaja económica.

En resumen, la equidad puede evaluarse analizando la inclinación de la relación promedio y la distancia entre esas dos líneas. Así, para una inclinación dada, cuanto más cerca esté la línea azul de la roja, más fuerte es la relación entre el nivel socioeconómico y el desempeño del estudiante, y viceversa.

En Paraguay, la curva azul tiene una inclinación más pronunciada que la curva roja, lo que significa que el bajo nivel socioeconómico condiciona el nivel de competencias en ciencias alcanzadas por los estudiantes, mientras que ubicarse en niveles socioeconómicos altos no garantiza el desarrollo de competencias altas en esta área. Al mismo tiempo, se puede observar que existe una brecha importante entre las líneas azul y roja, lo que implica que además del factor socioeconómico, otras variables inciden en el logro de las competencias esperadas en ciencias para un joven de 15 años. La potencial incidencia de algunos factores en el rendimiento de los estudiantes se analiza en los siguientes capítulos.

2.3.3. Rendimiento según idioma

Paraguay se caracteriza por ser un país oficialmente bilingüe desde el inicio del periodo democrático en 1992. Sin embargo, el nivel de uso de las dos lenguas por los habitantes varía entre el monolingüismo en uno de los dos idiomas y el bilingüismo con distintos niveles de fluidez en uno u otro idioma. Tal como lo refieren las estadísticas oficiales del país, 40% de los habitantes habla guaraní en la casa la mayor parte del tiempo, 30% reporta hablar ambos idiomas, 27% dice hablar castellano y el resto de los habitantes utiliza otro idioma (DGEEC, 2017). La preponderancia del guaraní es mayor en el área rural, donde reside dos tercios de los guaraníhablantes; mientras que los bilingües y castellanohablantes viven mayoritariamente en el área urbana.

El MEC ofrece políticas y programas educativos orientados a atender a la población guaraníhablante y a promover el uso de ambos idiomas, sin embargo, el guaraní es menos valorado que el castellano en Paraguay. Por ejemplo, la mayoría de la documentación oficial sigue estando en castellano, así como la mayor parte de la información en medios de comunicación y los libros y recursos educativos. El relativo prestigio del castellano frente al guaraní tiene raíces históricas, como la sostenida represión que el guaraní tuvo durante la dictadura militar, que instaló la conexión del guaraní con la pobreza y la ignorancia. Además, el castellano es el idioma que vincula al país con el resto del mundo, por lo que existe una relativa preferencia hacia este idioma. Además, el guaraní –al ser un idioma nativo pre colonial– es eminentemente oral y su grafía fue sujeto de debate hasta la instalación de la Academia de Lengua Guaraní, en 2010.

Desde 1998, el MEC ofrece 3 propuestas de escolarización para las instituciones según la lengua materna de sus estudiantes: una para quienes se expresan principalmente en guaraní, otra en castellano y una tercera para quienes se expresan por igual en ambos idiomas. En estos programas, la instrucción se da en uno de los dos idiomas y el otro idioma se enseña como segunda lengua durante los primeros seis grados; a partir del 7.º grado, las propuestas establecen que la instrucción debe darse en castellano.

Sin embargo, la propuesta de escolarización más utilizada es la castellana. Es decir, la gran mayoría de las instituciones emplea el castellano como lengua de instrucción, aunque el guaraní es utilizado de manera no estructurada en el aula y fuera de ella, en los contextos donde este idioma es la lengua materna de los estudiantes, docentes, y padres. La literatura evidencia diferentes consecuencias del uso de programas educativos monolingües con estudiantes que no conocen la lengua de instrucción, y que no proveen servicios de apoyo para los jóvenes con barreras lingüísticas (August y Shanahan, 2006; Riches y Genesee, 2006; Benson, 2004; Genesee, Lindholm-Leary, Saunders y Christian, 2006; Goldenberg, 2008). Las evaluaciones de cualquier tipo también se administran en castellano, con excepción de las pruebas del Sistema Nacional de Evaluación del Proceso Educativo (SNEPE) que en algunos ciclos evaluó matemáticas, lectura y escritura en idioma guaraní, y a la fecha evalúa las competencias en lectura y escritura guaraní. Las pruebas PISA se administraron únicamente en idioma castellano. El cuestionario del estudiante utilizado en PISA permite caracterizar a los estudiantes en términos del idioma que predominantemente utilizan en la casa. Los estudiantes reportaron una distribución similar a la observada en las encuestas de hogares de la DGEEC; es decir, 38,4% de los estudiantes reportan hablar guaraní en la casa y 59,2% declara utilizar el castellano9. El cuestionario, sin embargo, no permite distinguir a los que hablan ambos idiomas indistintamente (bilingües).

Figura 2.17. Porcentaje de estudiantes en relación con el nivel básico de